lunes, 29 de julio de 2024

Mamás

 Y sí, aquí me hallo, casi con tres meses de retraso, escribiendo por el "Día de la madre." Y no quería yo dejar pasar ni un día más. Pero en la fecha señalada no estaba para escribir esta entrada, ni ninguna otra. Me apetece acordarme, como es habitual,  de todas las mamás. Y hay de tantos tipos como madres existan. Recuerdo especial para las mamás ángeles, que por lo que fuera ya no están aquí pero sus hijos sí, y seguro que las tienen presente día sí, día también. Sea verbalizándolo o en silencio, con lágrimas o con sonrisas, en compañía o en soledad. Una madre es una madre y nunca, repito nunca, "desaparece" del todo. Al igual que un padre son nuestro origen, en cierto modo semillas. Y en otro raíces que nos anclan al suelo y nos mantienen en este mundo, aun cuando no sabemos muy bien para qué estamos en él. Gracias infinitas a las madres y a los padres. Cómo no a mi madre y a mi padre, pese a que de color de rosas no hay nada y a medida que sumamos años, unos y otros, todo cambia, y la convivencia se complica también. Eternamente agradecida a una y a otro, pese a los desencuentros, porque los hubo, los hay y los seguirá habiendo. Estos terceros solo con mi madre, por motivos obvios. Si mi padre estuviera vivo también lo incluiría en este punto.

Feliz día también a las madres que todavía no han hecho las "prácticas". A esas que ya tienen fecha aproximada para el nacimiento de su futuro hijo o hija. Y, sea "baby boy" o "baby girl", lo importante es que venga bien. Aquí tengo a dos amigas. Son más que amigas, parte de la familia que elegimos. Ojalá todo siga yendo fenomenal y en unos meses le deis la bienvenida al mundo a esos bebés tan deseados. Sé que seréis unas madres fabulosas, porque sois unos seres humanos estupendos. Y esos/as  niños/as van a ser muy afortunados, en ambos casos, por múltiples razones pero, la principal,  porque vosotras sois su madre. Y punto. Me alegro infinito por vosotras. Y os quiero mucho, pero mucho, mucho. 

Y aunque ya digo que llego tarde, en una fecha tan marcada me acuerdo también de las que se sienten madres y desean serlo con toda su alma, pero no saben si algún día se darán las circunstancias para que ese anhelo sea una realidad. A todas esas que tenéis instinto maternal dando brincos, y no se calla, ni tampoco deseáis silenciarlo. Ser madre no es un capricho, es un proyecto de vida. Lo que no quiere decir que una persona se convierta en madre y no sea nada más. Una madre tiene muchas facetas, y para todas encuentra el tiempo y el lugar. Una madre no deja de ser mujer, de ser hermana, amiga, pareja, trabajadora...Creo que todo es compatible y puede tener su espacio. Soy una de las vuestras. Ánimo y ojalá podáis/podamos pasar al grupo siguiente.

Felicidades a las mamás, a las que ya lo son, da igual si es algo reciente o sus "peques" se han independizado ya. Si tenéis solo un hijo o media docena. Si ellos viven cerca o a miles de kilómetros. Espero que sigáis sintiendo ese tipo de amor que creo que solo una madre es capaz de sentir. Y vuestros hijos sigan sintiendo ese amor de hacia vosotras que solo siente un hijo. O incluso si el destino, experto en jugarretas, os ha quitado a vuestro hijo...

Pues eso, "mamás" en un sentido amplio, a todas, feliz día. Que el vuestro se celebra cada día, no únicamente el primer domingo de mayo.


sábado, 20 de julio de 2024

La niña bonita: desde las entrañas

No quería yo pasar por alto una fecha tan especial, mi opo-aniversario. Hoy es 20 de julio de 2024, y se cumplen 15 años desde que superé el proceso selectivo para el cuerpo de maestros. Recordar, muchas veces es maravilloso, otras no tanto, puede incluso escocer un poco o doler "un mucho". 

Con los años he ido olvidando detalles de ese 20 de julio de 2009. Gracias en parte al recordatorio que hago aquí desde que existe el blog, conservo mejor algunos detalles de ese día. Y me veo a mí misma, sentada frente al ordenador, con mil pestañas abiertas (web de educa, sindicatos varios...) Tenía, literalmente, a mi padre a mi vera, a mí derecha concretamente. No voy a llorar, o tal vez sí, porque este año ya no esté. Pero la suerte de haber contado con él en todos mis opo-aniversario no me la quita nada ni nadie. Y en los días normales, sin ningún aniversario ni nada, en una fecha cualquiera del calendario. Mi madre estaba trabajando y mi hermano estaba en otra habitación (y fue luego el que me sugirió e hizo un excel para saber dónde quedaría de la lista).

Conseguir plaza en unas oposiciones, de un trabajo que me apasiona, es, hasta el momento. uno de mis mayores éxitos a nivel académico-laboral. Y me he alegrado una barbaridad sabiendo que este año, como yo digo, los astros se han alineado para que gente a la que tengo mucho cariño, puedan vivir una alegría así. Enhorabuena, Iván y Vega, una vez más. Y gracias por hacerme partícipe de un momento tan feliz.

Volviendo mentalmente a ese 20 de julio de hace "solo" 15 años, siempre digo que al ver la nota lo primero que me dio fue un ataque de risa. Me entró la risa tonta, de los nervios, de incredulidad. Y luego ya hubo lágrimas, muchas, de felicidad. Además de comprobar, no estoy segura de si con una hoja de papel o una regla, que había visto bien y la nota era la mía. 

Bendito aquel 20 de julio. Y bendito sea todo lo que vino a continuación, incluso lo duro, porque también me hizo crecer. Además bendito lo que sucedió antes, como interina en Madrid, y como estudiante de la USAL y la UPSA. Benditas las personas con las que sabía que podía contar entonces y con las que cuento ahora. Unas permanecen ahí, otras ya no, y otro ramillete maravilloso fue apareciendo en algún momento de este fabuloso viaje que es la vida. Tengáis que ver o no con mi entorno laboral, a todos los que estáis ahora, nuevamente gracias por eso, por estar en mi vida.

La foto que voy a compartir no es actual. es de ese verano de 2009. No tengo a mano la fecha exacta, me parece secundario. La hizo mi hermano, en otra sale él, y estamos en "La Encina" mis padres, mi hermano y yo, celebrando que había "sacado" las oposiciones.

Ese verano hubo tres fechas muy importantes. El 20 de julio, publicación de los resultados de la fase de oposición; el 30 de julio, personas que habían superado el proceso selectivo, es decir, la fase de concurso-oposición, con la provincia asignada como funcionarios en prácticas; y la tercera,  el 2 de agosto, petición presencial de destinos para los funcionarios en prácticas,  en el salón de actos del CEIP "Francisco Vitoria", mi cole de toda la vida, mi "Paco Viruta" del alma. Me hizo mucha ilusión que el acto público fuera allí.

Y aunque mantengo que a medida que sumamos años es más difícil conocer a personas que lleguen a ser amigos, en eso también soy muy afortunada. 

A menudo he tenido la suerte de celebrar este aniversario de las oposiciones junto al mar. Este año no es así. No pasa nada, estuve antes y espero estar después, cuando se pueda. 

Hace poco comentaba con varias personas que me siento como una casa con muchas goteras. Y cuando parecía que las tenía todas localizadas y más o menos reparadas. sale un chorro impresionante por un lugar que no sospechaba, no lo vi venir. Me considero una persona feliz, razonablemente feliz, pero llevo una racha que para unos puede ser breve y para otros muy larga, en la que tengo ante mis narices más retos personales de los que me gustaría. Ojalá sople el viento a favor y las aguas vayan calmándose, tanto tsunami emocional es difícil de llevar. Y es francamente agotador. Menos mal que hay otras personas que lo compensan con la paz que aportan a mi vida. La calma, el cariño, la confianza, el amor...

Está claro que hay que exprimir lo bonito que tiene cada día, y sí, cada día tiene su aquel.  Hay gente experta en ver lo malo solo, yo me decanto por ver la cara hermosa de la vida. Y hoy va a ser un día bonito y especial, porque así lo quiero, y punto. Lo que no quita que haya días grises en los que parece que casi nada sale bien. Y desde las entrañas os digo que la vida avanza a una velocidad de vértigo y hoy estamos aquí, pero mañana no se sabe. Por eso me apetece seguir celebrando nuevamente un 20 de julio, y me veo a mí misma descalza, frente al instituto "Eras de Renueva" de León, pisando la hierba, recién terminada la segunda parte de la oposición. Y aunque mi sensación al salir fue muy buena, preferí ser prudente con todo el mundo, por si yo pensaba una cosa y luego pasaba la contraria. No iba descalza por capricho, tenía un espolón calcáneo en el pie derecho y fascitis plantar en ambos. Y el calzado aumentaba mi dolor peligrosamente. Aguanté como pude porque ante el tribunal tenía que sonreír, intentar demostrar conocimientos, pero también corazón de maestra. Y como una vez me dijo alguien, que las personas del tribunal quieran tenerte como compañera. Parece que funcionó. 

La música esta vez viene de dos cantantes con mucha garra, Rozalén e Isabel Aaiún.


Celebrad la vida, y si estáis en algún lugar especial (cualquier lugar puede convertirse en especial con la compañía adecuada), disfrutad al máximo. Las fotos son de hace unos días, cuando sí estaba junto al mar...Y sí, gracias. Ya camino de los 16.


miércoles, 3 de julio de 2024

18 de junio de 2024

Aquí sigo, tras más de mes y medio sin aparecer. Casi no sé ya en qué día vivo, es uno de los pequeños grandes placeres de las vacaciones estivales.  La fecha que hace de título de la entrada responde a otros motivos. Fue un día de alegría, en el que confirmaron mi prórroga de Compensatoria. Traduzco un poco, el curso que viene seguiré en el Salinas. Parece mentira, con lo mucho que he danzado, porque he querido, voy a estar un cuarto año en el mismo destino. Y feliz, para qué negarlo. No voy a pintar todo de color rosa, pero la balanza se inclina, por muchas razones, en positivo para querer seguir en el instituto, en este instituto. Ha sido un curso intenso, en el que a veces era inevitable que se mezclara el reto laboral de batallar con mucha frecuencia con mi alumnado, con mis batallas personales por razones diversas, Entre estas últimas, obviamente, la que más peso ha tenido es la ausencia de mi padre, esa lista infinita de primeras veces sin él o alegrías sin su presencia y el sabor agridulce de las mismas por no poder contar con él. Por eso, pese a la alegría reinante, hubo momentos de lágrimas, por no escuchar su "muy bien hija" al decirle que seguiría en el Salinas. Sé que desde donde esté se alegra un montón. Pues eso papá. que un curso más, continúo en Garrido.

Desde que salió el listado provisional, el 24 de mayo, no es casualidad, María Auxiliadora (mi padre era antiguo alumno salesiano y tenía especial devoción por ella), pensé que había que celebrarlo si se confirmaba. Por eso quise celebrarlo con mis compañeros el último día de clase. Y sí, soy de las que celebra todo, porque lo malo viene solo y hay que valorar más las cosas buenas que nos pasan. Y seguir relativizando las cosas que nos pesan. Ojalá pueda celebrarlo más años con ellos. Si no fuera así es porque el destino prefiere presentarme otros retos. Este curso tuve una suerte que no suele pasar. Creo que puedo contar con las manos las veces que me he encontrado con alguien con tanto interés por aprender y curiosidad por saber como este año. Es la primera vez, estando en Compensatoria, que hago tantas valoraciones positivas en los informes finales, ¡qué felicidad! La verdad he tenido más suertes, como la de conocer a personas fabulosas, algunas seguirán en el insti, otras tienen nuevo destino, a las que sientes más próximas de amigas que de compañeras. Y personas ya conocidas que siguen siendo un amor, y es de agradecer que hayan estado tan cerca en un año tan complicado de digerir para mí. Gracias a todas, es un gustazo ir a trabajar con gente que saluda con una sonrisa, te abraza, escucha, gasta bromas, transmite calma y/o derrocha energía y buen rollo por cada poro de su piel, como si fueran un rayo de sol. Y de toda la gente que se cruza en mi camino, a mí me pesa la buena, la que hace mi viaje más ligero, el camino más agradable.

Lo que sí echo de menos es ser tutora, pero sé cómo funcionan estas cosas en un instituto. Y en el mío la única opción sería una co- tutoría. Supongo que eso solo es planteable si hay al menos 5 o 6 alumnos de Compensatoria...cruzo los dedos, pensando en 1º de la ESO claro.

De momento lo único que tengo claro es que puedo y debo disfrutar de este verano,  y que lo que venga sea para bien.

Espero, esto va dirigido a docentes, alumnos y familias, que el balance de vuestro curso haya sido agradable. Y si no ha sido así, coged aire y esforzaos para que el que viene sí lo sea.

A mí el 28 de junio me embargó la felicidad al acabar el claustro. Miraba la hora con extrañeza porque fue más breve de lo esperado y eso aumentó mi felicidad. Se jubilaron cuatro compañeros, no es moco de pavo. Y a ojo me da que en los próximos cuatro cursos se van a jubilar unos cuantos más. Ojalá la salud les acompañe a los cuatro y puedan disfrutar del lujo que supone gestionar nuestro tiempo. 

Ahora estoy intentando poner orden en mi espacio. Orden literalmente, quiero tirar papeles a tutiplén y deshacerme de cosas que no quiero conservar ni un día más. Me agobia. Y como tiene fácil solución, en ello ando. Eso sí, por capítulos, necesito tiempo porque es inviable hacerlo todo de una vez. 

A día de hoy el calor ha apretado muy poco. En teoría hoy ya empieza a notarse el verano de Salamanca, una combinación de calor seco y temperaturas de 30 y pico grados. Vamos a ver si dura. Todavía no he "estrenado" la piscina. Y me parece que tendré que esperar unos días, cuestiones de agenda, no de grados.

Mucho ánimo a los que lo necesitáis, a veces el destino se comporta como un malnacido y parece disfrutar poniéndonos a prueba. Y sé que más de los que me gustaría estáis en esta tesitura. Ya sea por motivos de salud propios o de los más próximos. Sé que hay luchas muy complicadas y carreras en las que solo es posible ver el principio, pero no se atisba la meta, y eso puede ser muy fastidiado. Espero que vuestras situaciones mejoren, en los casos que eso es posible, y en los que no, procurad sacar algo bueno de toda esa mierda. Aunque parezca imposible, se puede, cuesta pero sí es posible.

La música viene de manos de Dani Fernández, una versión distinta de su "Todo cambia". Y es que es así, nos guste o no, todo cambia, a veces sin esperarlo, pillándonos en bragas. La vida pone delante de nuestras narices un Everest que hay que escalar o sí o sí. Suerte con los vuestros.