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jueves, 7 de diciembre de 2023

Si de publicidad navideña se trata...

 ...Incluyo siempre el anuncio de la Lotería de Navidad. Del que por la razón que sea, a estas alturas, solo había visto alguna pincelada. Touché una vez más. Llevan ya unos cuantos años tirando por la parte sentimental, y van a tocar las fibras todo lo que pueden. Protagonistas del de este año, una hija y su padre. Obvio que el mensaje me ha llegado. Sobran más comentarios. LA SUERTE DE TENERNOS...Y tanto.

Muy recomendable. Igual que el de Ruavieja, "La película de tu vida". Este lo pongo en segundo lugar. Quizás sea mi favorito este año. Muy bonito y emotivo, como el anterior y el siguiente.

Sé quién saldría en un resumen de la peli de mis 41 años (con pocos meses) de vida. Y me emociona solo pensar en una peli de imágenes con ellos. Os quiero tanto, tanto, tanto. Es increíble la suerte que tengo.

Este vídeo de Ruavieja también podéis usarlo en las aulas. Yo les invitaría a pensar qué imágenes de su vida les vienen a la cabeza. Y a escribir en un papel, para ellos, el nombre de las personas que aparecerían en esa película. Sin obligar a que compartan esos nombres, pero que si quieren, los plasmen en un papel. Obviamente el número de nombres dependerá de la edad, y también del carácter de cada uno. Y de las circunstancias de su vida. Tener más nombres no significa ser mejor persona ni más afortunado.

A veces creemos que somos más importantes para algunas personas de lo que en realidad ellos nos consideran. O viceversa. Es complicado, muchísimo. Y no tiene por qué haber una razón o creer que una parte haya hecho algo "mal". Lo entiendo más como conexión o ausencia de ella. Hay personas con las que conectamos y otras con las que no. Y esas conexiones no suelen ir de la mano del tiempo que hace que conocemos a alguien. Seguro que me entendéis. Hay personas que en poco tiempo hacen que sintamos que estar con ellas es estar en casa. Podríamos hablarles de lo que sea y sentirnos cómodos. Y eso vale mucho. Es muy difícil de encontrar. Y no sirve buscar "culpables" cuando las conexiones no son recíprocas. Es parte de la vida. Y todas ellas pueden extraer alguna conclusión útil de una mala experiencia. O ausencia de conexión, sin vuelta de hoja.

Siguiendo con publicidad navideña, me decanto por el anuncio de turrones Suchard. Un clásico en muchas casas. Como todo, cada vez más caro. El anuncio nos habla de "La vida es", mostrándonos un viaje a momentos pasados de una familia. Ese viaje comienza con una pregunta, "¿Tú crees que lo hemos hecho bien?". Emotivo como los anteriores, con una gran dosis de ternura, tal vez incrementada por no ser imágenes reales sino de animación. Ya que el tipo de ilustración hace a los personajes muy entrañables. La reflexión de "La vida es lo que pasa entre Navidad y Navidad" es fabulosa. Aunque solo de escucharla me ha parecido devastadora. Es lo que tiene la silla de mi padre vacía. La de cosas que han pasado entre la Navidad anterior y la que ahora se acerca. Han sucedido muchas cosas, no solo su fallecimiento. Pero aquí seguimos, en vías de colocar el árbol de Navidad y el belén. Porque la Navidad va a seguir existiendo, aunque este año nos duela. La vida sigue y hay que abrazarla. Y seguiré sintiéndome muy orgullosa de ser hija de mi padre y de mi madre...

Me gusta mucho la idea de Suchard de tabletas de turrón con mensaje. No es novedad, llevan al menos tres años, pero reconozco que es un detalle precioso. Y si regalo Suchard, va con mensaje. Porque lo que se siente se siente y se demuestra, pero es bonito decirlo (de vez en cuando al menos).


El de IKEA me ha hecho mucha gracia. Porque refleja perfectamente la idea de algunos hogares en Navidad, repletos de "compromisos" sociales. Ese tipo de Navidad, para otras muchas personas, como yo, resulta agotadora. Llega un punto en el que no quiero ver a nadie. Hay un momento en el que al hablarme de quedar para comer o cenar me dan ganas de vomitar solo de pensarlo. Demasiada gente en poco tiempo. Y me agrada la idea de hacer menos cosas, pero poder saborearlas más. Igual de respetable que aquellos que disfrutan sin parar ni un día en las fechas navideñas. Que cada cual las disfrute como quiera, pueda o le permitan.


Y mi ronda de anuncios navideños de esta entrada acaba con un anuncio de Vodafone Portugal. Los subtítulos están en inglés, pero me parece que cualquiera puede entender el mensaje. Precioso lema: "Nunca es tarde para escuchar a tu corazón".

Pues eso, escuchad a vuestro corazón, que os señalará el camino. No el bueno ni el malo, simplemente el vuestro.
 Os animo a utilizar en las aulas la publicidad como una herramienta educativa muy poderosa. Si echáis algún anuncio de Navidad de menos en esta entrada, no dudéis en ponerlo en comentarios. Eso sí, que sea de este año. Gracias.

lunes, 18 de abril de 2022

TALLA

Tiendo a ser políticamente correcta, a huir de conflictos o enfrentamientos. Me considero "lenta" a la hora de reaccionar ante determinados actos que considero injustos, aunque a base de "leches" voy espabilando, no es la mejor manera, pero quizás la más efectiva.

Esta entrada va de tallas. No de las tallas de Semana Santa, sino de las humanas, las de carne y hueso. Esas que cada uno sabe cuál tiene, y a muchos parece que le importa más la del vecino que la propia.

¡Ya está bien! Estoy harta, con todas las letras, de la gente que sabe que hace daño con lo que dice y pasa, como si le resbalara, le resta importancia a la que sí la tiene. De los que van de buenas personas y se comportan como unos auténticos bichos. De los que juzgan sin tener ni la más mínima idea de lo que cada persona ha vivido y vive con su cuerpo. 

Hartita de los que piensan, o las que piensan mejor dicho, porque suelen ser más mujeres que hombres, sí, sí, tal cual, que son más, son mejores, por tener una talla "pequeña". Sí, pequeña lo he entrecomillado. No me considero mejor ni peor persona por ser de talla "grande", pero hay gente que se empeña en machacar el prójimo, porque sí, deben creer que es gratis. Y el problema es ese, suele salirles gratis. Cada cual es conocedor de sus puntos débiles, sus miedos, sus "todo". A algunos se nos ve a la legua, y ese es un problema. O a veces no me queda otra que verlo así, y asumirlo. La gente se aprovecha de dar donde saben que me puede doler. El físico es solo un ejemplo.

Así que nada, allá cada cual con su conciencia, si alguna/alguno cree ser superior por estar delgado/a, queda retratado, no me interesa que gente de ese tipo formen parte de mi vida, ni tengo yo ni un ápice de interés en formar parte de la suya. 

Y sí, está muy bien eso de quererse tal cual es, pero es dolorosamente complicado. Y la sociedad, los "otros", lo ponen cuesta arriba, con una ligereza pasmosa. Con una falta de humanidad, de empatía, que me alucina y me entristece a partes iguales. A mí me preocupa lo que hay debajo de la ropa. Bueno, más bien lo que no se ve pero se siente. Me conquista la gente buena, de los que piensas en "buenas personas" y en tu cabeza aparece su cara. Y si tienen una talla 36 o 52, francamente queridos, me importa un bledo. Adoro a la gente que suele estar dispuesta a tenderte una mano, a escucharte cuando algo te hace sentir un nudo en la garganta, "algo" que te quita el sueño o hace que las neuronas se te recalienten. Me encanta dar con personas trabajadoras, creativas, pacientes, resilientes, empáticas, imaginativas, sencillas...Y eso igual cabe en una 38 que en una 54. Si estoy hablando con alguien y me siento bien a su lado, no miro talla, estudios, fecha de nacimiento ni muchas otras cosas. Creo que las personas que deseo tener a mi lado son las que tienen un gran corazón y alegran el mío.

Como mujer de talla grande, aunque menos grande que hace no mucho, soy besable, abrazable y merecedora de lo mismo que otra con una talla inferior. Y capaz de besar y abrazar como cualquier otra. Puede que mi "belleza" choque con los cánones actuales, con los "normales" por decirlo de alguna forma, pero no soy de piedra. No tengo que ser más simpática ni graciosa por ser obesa. Intento hacer lo que me corresponde lo mejor que puedo. Y seguiré haciéndolo. Y punto. Feliz vida a todos, cada cual con su cuerpo, en el que habrá cosas que le gusten más y otras menos, pero bello al fin y al cabo.

Aunque no cobro ni un euro, sabéis que me encanta compartir anuncios y/o vídeos de marcas publicitarias que tengan cierta miga. Para muestra, estos dos de DOVE, olé por ellos.



Un par de apuntes sobre el último vídeo. Desde aquí animo a las mamás, chicas,  adolescentes...a intentar pensar qué les gusta de su cuerpo. Y si vosotras no veis nada, preguntad a otra persona. A veces los demás ven belleza donde otros observan "fallos". 

Y a los docentes, ni que decir tiene que este vídeo os va como anillo al dedo para hablar de la "belleza real" en las aulas. Nunca es pronto ni tarde. Siempre estamos a tiempo.



sábado, 16 de abril de 2022

IBERIA

 Desde el pasado 2 de abril tenía ganas de publicar esta entrada. Viendo la televisión, en un intermedio, ya sabéis, uno de esos en los que da tiempo a hacer la cena o echarse una siesta (me mata lo de "volvemos en siete minutos"), apareció un anuncio que me encantó. Es el siguiente:

Se me saltaron las lágrimas y se me escapó una sonrisa. En un minuto escaso los creadores del anuncio han sido capaces de tocar muchas emociones distintas. El lema, acertadísimo: "Iberia...Conectando personas".  La idea me apasiona, creo que es una de las funciones más bonitas que algo puede hacer, la de conectar personas. En este caso es una compañía aérea, pero hay otras muchas maneras de hacerlo. Los libros conectan personas, las canciones también, las películas, los móviles (aunque a veces también nos alejan, nos conectan por la inmediatez, pero nos pueden separar por la frialdad, la ausencia del tono con el que alguien te diría algo), las "desgracias" pueden conectarnos, y las alegrías, porque si las compartimos son más y una alegría compartida con los que más queremos nos conecta más a ellos, o así lo veo yo. La confianza conecta personas, y es algo que para mí siempre ha tenido un alto grado de intimidad. El contarle a alguien cosas personales que con otros no te atreves, no quieres, no te apetece o lo que sea...compartir. Quizá esta última que menciono sea la que más me conecta a otros, la confianza.

Agradezco a Iberia un anuncio tan hermoso, bien contado y con tanta miga en tan poco rato.

Ahora que en breve vamos a poder "desmascarillarnos" en interiores, confío en que estemos más conectados con los demás. Esta pandemia de la COVID ha deshumanizado más de lo que parece. Quiero mirar sin barreras, abrazar sin distancias y recuperar parte de la calidez humana que nos arrebataron de un plumazo.

Felices conexiones. Cuidad a los que queréis, no deis nada por sentado.

Hablando de querer, tenía que cerrar la entrada con esta canción de Macaco, "Quiéreme bien".

lunes, 13 de diciembre de 2021

Publicidad navideña: Campofrío Navidad 2021

Empiezo, y con un "spoiler" en toda regla. Si todavía no habéis visto el anuncio de Campofrío de la campaña navideña de este año, primero pinchad en el vídeo y luego ya continuáis leyendo. Estas palabras ponen fin al anuncio:

"Lo que más me acojona es que se nos olvide que vivir, es acojonante"...

Desde luego, somos tontos de remate. Se nos olvida lo bonita que es la vida, pese a que haya rachas duras, por decirlo sutilmente. Sé de lo que hablo y me daría una colleja a mí misma, o un empujoncito para seguir adelante. Y si un anuncio nos lo recuerda, bravo por él. También nos recuerda todo lo de la pandemia que, por cierto, seguimos viviéndola, de otra manera, pero la COVID está aquí, entre nosotros. Pena que esto no vayan a leerlo los descerebrados que recorren los espacios cerrados sin mascarilla sin ton ni son. Ni tampoco ese grupito que no se ha vacunado porque no le ha dado la real gana, incluso hay personal sanitario entre ellos, inconcevible, pero cierto. 

Me gustan las realidades que muestra el anuncio, tanto la de la COVID como la de La Palma, dos tragedias que nos tocan de alguna forma y se han colado en nuestros hogares. No sé vosotros, pero desayuno todos los días con el volcán. Y me da miedo que nos estemos acostumbrando a una desgracia como la copa de un pino. Pero prefiero no cambiar de canal porque no arreglo nada, y no quiero ser indiferente a la realidad. 

Me aterroriza que a algunas (o muchas) personas se les esté endureciendo la piel. Una cosa es aprender a vivir con lo que hay en cada momento, con aquello que el destino nos lanza como una bomba de felicida o una flecha de dolor. Otra es notar cierto grado de petrificación en los seres humanos.

Soy de piel, no puedo evitarlo. No me gustan ni un pelo los abrazos forzados, pero sí aquellos apretados en los que ambas parten perciben que es algo mutuo, esas ganas de abrazar y ser abrazado. Ese saludar y despedirse con un par de besos u otro gesto de cariño que implique tacto. No quiero convertirme en alguien frío. Quiero transmitir la calidez humana que siento en mi interior, siempre respetando el espacio y las preferencias de los demás. No me vale el "yo soy así" en el que hay personas que se escudan.

Y desde luego, tal cual dice una mujer que aparece en el anuncio, "porque la vida sigue". ¡Y vaya si sigue! Esta tarde me he enterado del fallecimiento de la actriz Verónica Forqué. Parece ser que se ha quitado la vida. Fui espectadora de su última aparición televisiva en Masterchef celebrity, pero me quedo con la Verónica que hace algunos años, no recuerdo cuántos ni mucho menos el título de la obra, actuó en el  Teatro Liceo de Salamanca con una comedia. Por unas declaraciones suyas que he leído, ella consideraba al teatro como su tabla salvavidas frente a una depresión fortísima que estaba viviendo. Descanse en paz. Carme Chaparro ha comentado que en España se suicidan 10 personas al día. A lo mejor a muchos les parecen pocos. A mí me recorre un escalofrío escuchar ese dato. Creo que cuidamos poco la salud mental. Y es un error. 

Pero efectivamente la vida sigue. Y mañana, si la niebla no se pone tontorrona y se despide, confíemos en ver el sol, aunque sea ya casi invernal. Y si no sale, disfrutemos de esa niebla, por esas estampas tan curiosas que nos brinda. Todo tiene su aquel. A mí el sol me lo han traído varias personas, mejor dicho me lo han servido en bandeja. Una me ha dicho algo tan especial que me da apuro compartirlo aquí. Eso sí, ha sido un rayo de sol en medio de bastante oscuridad. Vaya grupito de personas bellas tengo cerca... Cada cual tendrá su manera de cuidarse y de seguir flotando. La mía es una combinación, por un lado a nivel personal, una misma tiene que querer flotar para hacerlo. Por otro, mi gente, porque me arropa y sabe estar a mi vera, quiera o no su compañía. a mí muchas veces me basta con saber que estáis ahí, pero soy yo la que necesita recomponerse, coger impulso y seguir caminando. Y si me "equivoco", no pasa nada, pero con la certeza de haber intentado recorrer el sendero que marca mi corazón y mi cabeza. Quizás el corazón sea el destino y la cabeza actúa de brújula para llegar a él. Nunca actúo como pollo sin cabeza, pero soy consciente de lo de las apariencias y sí, engañan. Pero no, haga lo que haga es meditado...y mucho.

Aunque la entrada ya lleva parte audovisual, con el anuncio, me daba la sensación de quedar coja si no ponía una canción. No me hace falta comprobarlo, sé que ya está en el blog. Es parte de la banda sonora de la película "Requisitos para ser una persona normal".  La canta Luthea Salom y se llama "By your side" (a tu lado). Y como no son horas de ponerme a traducir toda la letra aquí, solo os dejo unas perlas:

Quiero estar contigo todo el tiempo

Quiero sostener tu mano

Quiero hacerte sonreír

Quiero robar el sol y construir nuestro cielo privado

¿No es una cucada de vídeo? Pues eso. A vivir se ha dicho. La vida son dos días y ya ha pasado uno y pico.

viernes, 26 de noviembre de 2021

La Navidad en anuncios

Un año más, Ruavieja no defrauda con su campaña navideña. Imágenes muy bien escogidas y una canción perfecta. Buenísimo. Me gusta mucho el enfoque que le han dado de cómo la rutina puede a veces dañar una relación. De los peligros de llevar el trabajo a casa, habiéndolo elegido o si no ha quedado otra (teletrabajo al poder, con sus pros y sus contras). A veces es eso, no ver más a la gente, sino verla mejor. 

En mi caso necesito justo lo contrario, ver más, sea por frecuencia o por el tiempo. Me explico, a veces tardas más de lo que desearías en ver alguien, pero puedes pasar horas con esa persona, sin mirar el reloj, eso también vale mucho, el poder ver sin prisas. Hay momentos en los que me encantaría poder parar el tiempo, pero solo para que el reloj no avance, aunque sí para disfrutarlo al máximo, para exprimir los minutos. 


Y el segundo anuncio es muy dulce, uno de los turrones que seguramente no faltará en las casas de aquellos a los que sí les gustan estos dulces navideños, el de Suchard.

Reproduzco la parte más emotiva, a mi parecer, del mismo. "Esta Navidad va a ser muy especial, porque por fin vamos a poder decirnos en persona todo aquello que no nos hemos dicho antes..." ¡Precioso! De verdad soy muy crítica con la publicidad, valoro mucho el trabajo de las personas que elaboran los anuncios, y no pongo aquí anuncios por poner. Los que elijo, es porque, como poco, me han gustado mucho. Y además de ser muy crítica con muchas cosas, también soy una romántica empedernida...

Aunque no hace falta esperar a la Navidad para decirnos en persona cosas agradables, cualquier día es ideal, solo hay que querer. Haced que pase, no os guardéis lo que sentís, especialmente con las personas que han hecho nacer y crecer esos sentimientos. 


De momento, prefiero no saturar con un exceso publicidad navideña. Me encanta, pero me gusta dosificar este material. Próximamente, más anuncios por aquí.


domingo, 14 de noviembre de 2021

Compartir la suerte. Compartir la vida

¿En serio? ¿Otra vez se acercan las navidades? Este año se está pasando en un suspiro. Raro que lo diga en el mes que menos me gusta y más largo se me hace pero, aquí estamos nuevamente. El anuncio de esta edición es el siguiente:

Desde hace ya unos cuantos años los anuncios de lotería navideña tienen un fortísimo componente emocional. Los creativos publicitarios tiran a dar, y lo consiguen. Van directos a nuestras fibras, y en las mías suelen hacer diana. Lo mejor de este es la frase final, una obviedad sí, pero un eslogan genial:

"Compartimos la suerte con quien compartimos la vida."

Lo que escriba a partir de ahora no estará a la altura de ese eslogan. La de Navidad suele ser de las pocas, muchas veces incluso la única, lotería en la que participo. No echo quinielas ni primitivas, pero en este sorteo navideño me hace mucha ilusión participar.

El anuncio es breve, dura un minuto y medio. Es ágil, muy bonito a nivel cromático y está bien hilado. muchas veces menos es más.

He pensado que a mí me encantaría que me tocara la lotería de Navidad. El día 21 suelo fantasear sobre qué pasaría si me tocase. Y aunque reconozco la tremenda ilusión con la que juego (de la cual se aprovechan otros, de la ilusión de todos los que compramos), soy consciente de las posibilidades ínfimas de resultar ganadora. Desde luego que mucho más importante que cualquier premio es tener salud, que no nos falte a los míos ni a mí.

Y francamente, desde hace tres años, preferiría que le tocara a alguien cercano y no a mí. Según a quién le toque, también sentiría que lo he ganado, aunque no viera directamente ni un euro.

Compartir la suerte con quien compartimos la vida no es compartir solo lo bueno, sino todo. Y lo que cuesta es compartir lo malo, permanecer unidos ante la adversidad, cuando las cosas se tuercen y la vida parece una carrera de obstáculos. Pero los obstáculos se salvan mejor acompañados.

Compartid lo que queráis, no hace falta que sean décimos de Navidad. El año pasado se me ocurrió una idea para compartir décimos con personas importantes en mi vida. No nos hicimos millonarios, en la mayor parte de los casos ni siquiera recuperé lo jugado, pero valió la pena. Sí, tal cual, la reacción de esas personas hizo que valiera la pena.

No voy a repetir "el cuento de la lechera", pero soñar es gratis. Suerte a todos los que participáis en el sorteo del próximo 22 de diciembre. Os toque o no, seguro que ya sois "ricos" en muchos aspectos de vuestras vidas.


jueves, 23 de septiembre de 2021

Hiperconectados

Parecerá invención mía, pero no. A menudo las ideas para escribir aquí las encuentro sin buscarlas. En momentos en los que necesito algún material para mis clases, como ahora; u otros en los que de repente sale algo en "Facebook", "Youtube" e "Instagram", que llama poderosamente mi atención. 

Esta vez estaba navegando para intentar localizar material de ELE (español como lengua extranjera) para mis alumnos del cole y del instituto. Y de esta manera tonta, sin buscarlo, aterrizo en el blog "Almendra. Mi blog de ELE". 

Y doy con una entrada de hace ocho años y medio, titulada "La casa del futuro". Incluye un anuncio argentino de Arnet sobre ese tema. Por favor, no dejéis de verlo.


¿Jugoso, verdad? Por una parte el anuncio me ha agobiado en ciertos momentos, por la gigantesca dependencia tecnológica para todo que muestra. Por otro lado, reconozco que en algunas escenas me ha dado la risa, por ejemplo la de la mujer que pone a descongelar una pechuga, y cómo le ponen un vídeo divertido para que, mientras tanto, esté entretenida...¡Tremenda! Como la de la báscula, el tendedero de la ropa o la barbacoa. De verdad, me ha parecido un filón. Como buen filón, pienso explotarlo con mi alumnado de este curso. Especialmente con los de la ESO. Si surge la oportunidad, ya explicará aquí la actividad y cómo ha resultado.

Una sola guardia en 1º de la ESO ha servido de botón. Siendo un grupo "nuevo", formado por chicos y chicas de más de tres colegios distintos, no aprovecharon el tiempo para charlar entre ellos, para conocerse un poco mejor (habiéndoles dado permiso, sin gritar "a grito pelao", pero hablar podían). Así que tras romper el hielo (ni los conozco ni me conocen), y después de observar un buen rato y escuchar algunos comentarios, me atreví a preguntar si había alguien que no tuviera móvil. No me refería a tenerlo en el instituto (allí no pueden tenerlo encendido, excepto si algún profesor les dice que van a usarlo, con fines pedagógicos, en el aula). Dos chicas, tímidamente, alzaron la mano, asegurando que ellas no tenían móvil, ni en el instituto ni en casa. Pensaréis que son muy pocas, a mí me parece un milagro, Y celebro que haya casos así, aunque sea nadar contracorriente. Quizás porque en estos años de vida, he sido en muchas cosas de las de ir al contrario que el resto. O hacer las cosas, "a destiempo" (qué relativo es esto, ¿verdad?). Y cuesta, cuesta no dejarse arrastrar por otros y no seguir al rebaño. Si echo la vista atrás, sé que esa manera de ver la vida me ha pasado alguna factura, pero me ha proporcionado mucha paz conmigo misma, porque me he mantenido fiel a mi forma de ser y de entender el mundo. Ojo, ni peor ni mejor, cada uno tiene la suya.

Llevaba ya una temporada dándole vueltas a la hiperconexión que tenemos. Y a lo conectados que estamos con mil y una "mandangas" que aunque a priori nos facilitan la vida (o simplemente entretienen), si me paro a pensar, creo que nos la complican más de la cuenta. Mejor dicho, dejamos que nos la compliquen.

En particular me preocupa la de los niños y jóvenes, es decir, los de la edad de mi alumnado. Me preocupa muchísimo porque veo que muchas veces los padres no supervisan la actividad de sus hijos en las distintas redes sociales. A veces por falta de conocimientos, otras de tiempo y otras...Qué sé yo. En cualquier caso, acceden a casi todo con excesiva facilidad. Se exponen en las redes, sin sopesar los peligros que esta exposición implica. Y me pregunto, ¿por qué? A lo mejor ellos sabrían darme las respuestas con las que no doy. Mención aparte son las fotos con el móvil tapándose la cara y posando frente al espejo, no entiendo nada, lo prometo. Me siento una extraterrestre. 

Si volvemos al anuncio, en "la casa del futuro", podemos estar casi todo el día, conectados con todo pero con nadie. "TODO está conectado a internet," como afirma el anuncio. Me parece tristísimo cuando la madre de familia afirma que el vendedor del chino "ya nos conoce", porque la "heladera" (frigorífico), le manda el mensaje de los alimentos que necesitan comprar en mandarín...Qué pena. Lo repito mucho, estamos perdiendo muchas conversaciones cara a cara (no en plan enfrentamiento, sino con la calidez de poder mirar a los ojos a nuestro interlocutor). Y no solo son las miradas, también están los gestos, el tono de voz, la cercanía (aunque sea con mascarilla). No sé, ninguna tecnología puede sustituir a dos personas que quedan para charlar, tomar algo, dar una vuelta...Sí, salvo que sea materialmente imposible que ese encuentro tenga lugar en persona, entonces la tecnología consuela, ayuda, pero no es milagrosa.

Igual que os he comentado la anécdota de la ESO, no llevamos mucho más de clase en los colegios y ya tengo para escribir un libro (sobre historias relacionadas con las redes sociales). Vi en la calle una niña, móvil en ristre, mientras caminaba, mirando fijamente al móvil, lo sujetaba con una mano y con la otra hacía gestos y parecía que movía los labios (como haciendo un "playback"). Deduje que estaba haciendo un TikTok famoso de esos. Su madre iba cuatro pasos por delante de ella, sin percartarse de la escena. Esa niña tiene alrededor de 9 años. Lo sé, no lo digo por decir. Su madre se giró porque vio que se quedaba atrás y ella intentó esconder el móvil bajo su sudadera, en un intento de seguir grabándose. Antes los alumnos me preguntaban que si tenía novio, hijos, o estaba casada (bueno, los alumnos gitanos de un cole, al decirles hace ya años que ni con novio ni casada, me espetaron...Entonces, ¿eres viuda?. Pues bien, la primera pregunta que me ha hecho una personita del cole este año es...¿Tú tienes TikTok? Me dejó a cuadros. Esa misma niña dijo haberse acostado a las tres de la mañana viendo vídeos de TikTok. Quiero creer que no es verdad, y está exagerando. Pero no puedo evitarlo, me quedo con el  runrún de si...¿Y si es cierto? 

Desde luego que yo no soy Santa Clara bendita. Lo de las redes sociales va por épocas. Hay temporadas que me harto de todo y ni las miro en un tiempo, sin embargo otras, a diario. Y con el "WhatsApp" ni os cuento. Reconozco que es lo que más utilizo, y aunque tenga lo del doble click activado, contesto cuando puedo, tengo ganas, sé qué poner... Haber leído un mensaje no me obliga a responderlo. Hay días que no estoy ni para mí, como para responder a alguien. O no puedo, así de simple. O no se me ocurre qué escribir en la respuesta. No sé si los demás lo entenderán o lo ven de una forma distinta, no me quita el sueño.


Espero que cuando me tenga mi casa, sea muy distinta a la del anuncio. A lo mejor las de algunos de mis amigos son de ese estilo, pero ojalá la mía no, porque no la sentiría como "mi casa."

Y después de estas reflexiones "en voz alta" escritas como entrada del blog, anuncio que vienen novedades, nueva sección desde el lunes que viene. Mi intención es hacerla semanal. Va a llamarse "Emolecturas", no quiero perder la esencia del blog. Y como este año ni soy tutora ni impartiré ningún taller por la tarde, quería compartir "algo". Esas "Emolecturas" y cualquier actividad que haga en las aulas con mi alumnado de Primaria y de la ESO y, por supuesto, me parezca que encaja en el blog.

Esta vez termino con el tráiler de una película de animación.

viernes, 11 de diciembre de 2020

TE QUIERO

 Dudaba si titular la entrada "Te quiero" u "Os quiero." Creo que la primera tiene más fuerza y con esta me he quedado. He estado viendo anuncios de Ruavieja, porque descubrí hace unos años lo emotivos que pueden ser. Y ahí apareció otro, magia de "Youtube". La publicidad que comparto con vosotros tiene tres años y medio. Pertenece a "Dulcinea Studios". Ya he visto otras creaciones suyas y hay personas que tienen una capacidad especial para crear mensajes que emocionen.

Aquí lo tenéis, no voy a desvelar nada más.


Me parece muy importante verbalizar lo que sentimos, lo comenté en el blog recientemente. No es fácil dar con las palabras adecuadas, ni el valor para pronunciarlas pero, después de lo que llevamos pasado (y lo que nos queda) este año, animo a decirlo más. Di "Te quiero", con sinceridad, mirando a los ojos, con o sin gestos que lo acompañen, con la voz que te salga, a quien te apetezca decirlo, elige el momento, pero no te lo guardes. Dilo de corazón, con sinceridad, sin florituras, no hacen falta. No sabemos cuándo volveremos a coincidir con algunos de los que queremos o qué nos depara el destino. Sé lo que tengo hoy, pero no tengo ni idea de que sucederá más adelante. Y no me preocupa, el confinamiento ha trastocado muchos planes, eliminando algunos y modificando otros tantos. No obstante, la vida sigue, el amor sigue, y sería bonito disfrutar sin más, luchar por lo que deseamos pero siendo conscientes que lo único cierto es que estamos aquí, ahora, a 11 de diciembre de 2020. 

Y espero que estéis bien, que podáis cuidar (hay muchas maneras) a los que queréis y que los que os quieren os estén cuidando también a vosotros. Abrazad con fuerza, besar sin prisa, acariciar sin pausa, disfrutad de las palabras y de los silencios.Sonréid, reiros a carcajadas como si la risa fuera un río océano infinito. Luchad, no paséis de puntillas por vuestra vida y, si vais a dejar alguna huella en la vida de otras personas, procurad que sean bonitas. Dad lo mejor de vosotros mismos, no esperéis a mañana para sacar a la luz vuestra cara más amable, vuestras virtudes más valiosas. Y quered, quered mucho. Empezad por vosotros mismos, pienso que es la única forma de poder querer a otros. Ya sabéis: Me quiero. Te quiero.

lunes, 7 de diciembre de 2020

Bonita, bonito: reflexiones del 7 de diciembre

Anoche di con otro de esos anuncios que acarician las fibras. Es del Grupo Social ONCE y de fondo se escucha parte de la letra de "Bonito" de Pau Donés. Y me hizo pensar en todo lo bonito que me rodea. Y lo "resumo" aquí...Ya, a mí manera, pero me encanta escribir:

Bonita la gente que escucha

Bonita la gente que abraza apretado

Bonita la gente que mira a los ojos

Bonita la vida cuando se tienen ilusiones

Bonita la gente que no juzga

Bonito el que cuenta historias

Bonito el silencio cuando sobran las palabras

Bonita la gente que hace posible una sociedad mejor

Bonita la música que se cuela en la banda sonora de nuestras vidas

Bonita la gente que sabe emocionar sin hacer daño

Bonito el papel

Bonita la tinta de colores

Bonita la naturaleza en otoño

Bonita la fotografía

Bonita la gente luchadora

Bonito el que cae y encuentra razones para ponerse en pie

Bonito pasear por la playa hundiendo los pies en la arena y dejando que el mar nos acaricie los pies

Bonito el que verbaliza lo que siente

Bonita la gente leal

Bonito el viaje que deja huellas bonitas

Bonito el que ayuda a curar heridas

Bonita la gente sincera

Bonito el momento de cada día en el que sonreímos

Bonito un paseo por la montaña

Bonita la empatía

Bonito el problema al que le encontramos solución

Bonita la gente creativa

Bonito la gente que trata con mimo a otros

Bonita la familia que apoya y ama a partes iguales

Bonito el que es artesano

Bonito el compañerismo

Bonita la gente bonita por dentro

Bonita la gente que conjuga el verbo "reconstruir"

Bonito el que encuentra más virtudes que defectos

Bonita la amistad

Bonita la gente que se mueve

Bonito el que es observador

Bonita la complicidad

Bonita la gente sin filtros

Bonito el que tiene curiosidad por aprender

Bonito mirar al cielo con luna llena

Bonita la lectura, por regalarnos viajes a otros mundos, vidas, fantasías, emociones...

Bonito vivir con esperanza

Bonita la gente detallista

Bonito tumbarse al raso a contemplar el firmamento

Bonito es besar, abriendo o cerrando los ojos

Bonita la gente que se arriesga

Bonito el que siembra

Bonito el amor

Bonita la gente que piensa en los demás

Bonita la gente que va de frente

Bonita la gente buena, que piensa bien y no es retorcida 

Bonita la gente que se esfuerza por hacer esta vida todavía más bonita

Bonita la gente que cuida 

Bonito el cielo al amanecer

Bonito el olor de tierra mojada

Bonita la gente que cura

Bonito el que acompaña

Bonita la decoración de navidad

Bonito el que agarra y no suelta

Bonita la gente que comparte lo que tiene y no lo que le sobra

Bonita la gente que suma

Bonita la gente que se divierte

Bonito el que regala

Bonito el que no envidia

Bonita la gente generosa

Bonita la gente que emociona con su voz

Bonito el que está pendiente

Bonita...la vida.


Y lo de bonito/bonita es muy relativo, lo sé. Gracias a los que me hacéis reflexionar sobre que cosas que tal vez no me había planteado y/o no había valorado como se merecen. 

No sé vosotros cómo lleváis esta situación actual, con la vida social tan limitada e intentando ser prudentes, por la cuenta que nos trae. Agradezco este puente (al menos para los docentes), lo necesitaba como el respirar. Tenía esa sensación de tener mi batería bajo mínimos. Pasar cuatro días sin llevar la mascarilla tantas horas seguidas es un gran alivio. Intento que afecte lo menos posible a mi vida, pero cuesta ¿qué os voy a contar? Aunque procuro que todo sea lo más parecido a lo que a mí me gustaría. 

Ya lo he dicho otras veces, no es solo la salud física, además está la parte emocional, que no puede salir ilesa tras el añito que llevamos. Sé que comiendo las uvas no vamos a terminar con la pandemia, pero tengo unas ganas locas de despedir al 2020. Hasta me he comprado un vestido para la ocasión, para cenar en casa, con mis convivientes, pero que sea una fiesta, simplemente por la suerte de tenerlos a mi lado. Eso lo he hablado estos días con mucha gente a la que quiero muchísimo. Eso de este año estamos aquí, pero nada ni nadie puede garantizarnos que el año que viene sigamos estando. Por eso me quedo con el ahora, hace no mucho me "harté" de mi tendencia a hacer planes a largo/medio plazo. Sí, no se han marchado, pero no van a ser mi brújula en el "hoy." Y los sueños no van a quedarse en eso, se transforman, bien sea por nuestras acciones o por la realidad, pero no desaparecen.

De momento vamos a hacer lo que podamos por aguantar el tirón, a cruzar los dedos por que esa temida tercera ola no sea tan mala como se espera y, lo siento si no lo compartís, pero quiero acercarme lo más posible a lo que antes conocía como "normalidad"...cuando se pueda.

Ojalá estéis bien y afrontéis con algo de fuerza lo que resta de 2020. No pasa nada por tropezar, es un año plagadito de tropezones, traspiés, caídas, resbalones, zancadillas, etc. Pero pensad antes de iros a la cama: ¿Qué ha tenido de bonito este 7 de diciembre? Fijo que podéis poner varias cosas en la lista.

CUIDAOS y dejar que os cuiden, no seáis testarudos. Y por supuesto, toca terminar con "Bonito", de Pau Donés. y algo que el dice en su última entrevista, "Estoy aquí y ahora."



domingo, 15 de noviembre de 2020

Compartir como siempre, compartir como nunca

No falto a mi cita con la publicidad navideña y, una que nunca falta, la del sorteo de Lotería de Navidad. Estaba claro, viendo la línea que tomaron hace ya unos años, que iba a tener sello emotivo. Y este año más, creo que muchos (no me atrevo a generalizar y poner "todos") estamos un poquito más sensibles que otros años por estas fechas. El 2020, al menos a mí, me ha descolocado en muchos sentidos. Me ha hecho replantearme hacia dónde estaba enfocando mis energías, y qué es lo que de verdad desearía que sucediera en mi vida. Y aunque está siendo un año lleno de muchas sombras, me quedo con las luces, por encima de todo. Pese a las tristezas, las ha habido y las que quedan por llegar; las restricciones, merecerían capítulo a parte; y los cambios derivados de esta anormalidad, a veces caos, en la que estamos inmersos. 

Quizá por tener las emociones un poquito más a flor de piel si cabe, me han emocionado algunos anuncios navideños. Empiezo por los de lotería navideña. He dado con dos versiones distintas. El primero es un paseo a lo largo de muchas décadas, en las que siempre estuvo presente esta lotería, finalizando con un guiño al momento actual, en el que no estamos confinados pero somos conscientes que podemos estarlo de nuevo (aunque sea en una versión más ligera que en marzo). Y me parece bien, la publicidad no debería ignorar lo que ha marcado el 2020, y la pandemia se lleva la palma. Es importante ese reconocimiento a todos los que de una manera u otra han ayudado en los tiempos duros. La segunda versión tiene un comienzo parecido, pero acaba con un mensaje telefónico de un hermano a otro. Me encanta la idea de olvidar rencillas familiares con la que está cayendo encima, porque seguramente (casi) siempre es posible dejarlas a un lado, y pasar página, aunque cueste. Ya, lo sé, no siempre se puede. 

Eso sí, qué bonita es la idea de compartir, da igual un décimo, un trozo de tarta, un abrazo, una película con mantita y chimenea...Lo que sea, pero COMPARTIR, sí, con mayúsculas, que le da un énfasis especial. Aquí os dejo ambos anuncios.



Pero hay más anuncios que merece la pena compartir. Otro de ellos es el de turrón de chocolate Suchard. Tal vez intuyendo que este año hay muchas probabilidades de no poder hacer cenas/comidas familiares en Navidad. Aunque reflexionando, me parece que no la van a prohibir, pese al riesgo. Ya, sé que a lo mejor habrá gente que no lo comprenda. Pero después del año que llevamos, si pretendieran prohibir reunirse a las familias, me parece que muchas se rebelerían. ¿Por qué? Ante la incertidumbre de pensar que puede ser que el año que viene falte alguien en la mesa. No olvidemos que hay personas que han sufrido la pérdida de perder a seres queridos, sin la opción de un último beso, abrazo, apretón de manos. No sé, es todo muy complicado. 

De ahí que me haya gustado tanto el anuncio de Suchard, recreando una cena en familia en estas fechas tan especiales, contada desde varios puntos de vista. A continuación podéis verlo:



Y el cuarto anuncio que comparto con vosotros es de Coca-Cola. Gira en torno a las peripecias de un papá para hacer llegar la carta de Papa Noël de su hija al destinatario. Me encanta la idea, de siempre, este año más, pensar que al final el mejor regalo es poder estar juntos, y eso no tiene precio. Ojalá cada uno de los que leáis esta carta tenga la oportunidad de tener en su mesa a alguien con quien de verdad desea estar. El mejor tiempo no es el que pasamos nosotros solos, ni aunque estuviéramos en el lugar más bonito del mundo. Para mí los momentos con más magia son aquellos que compartimos con los que amamos, y da igual dónde estemos. Me da en la nariz que habrá continuación de esta entrada, todavía espero el anuncio de Ruavieja de Navidad, y alguno más que suele ser también muy especial.


Mientras llega la Navidad, os envío a todos mucho ánimo, y fuerza, sé lo fácil que es estar escasos de ellas cuando el día a día es una lucha continua por, de una manera u otra, sobrevivir. Y eso, aunque cueste, no dejéis de luchar, a veces hay batallas que perdemos, pero si eso pasa, que hayamos puesto toda la carne en el asador. Mucho cariño para todos, muchos abrazos apretados...Llegará un día en el que podamos abrazarnos nuevamente, con o sin mascarilla, y sentir el calor humano, tan necesario. 

domingo, 17 de noviembre de 2019

Emo-ideas (4): LA EMOCIÓN DE COMPARTIR

Llevo una semana de retraso porque el fin de semana anterior fue inolvidable y no tuve tiempo de sentarme a escribir en el blog (ni de nada).

Y me vienen como anillo al dedo los anuncios de la Lotería de Navidad de este año para esta entrada.  Me han encantado tres de los cuatro que son, omito mencionar cuál no me ha encandilado.

He dado con un vídeo que incluye los cuatro anuncios, y me gustaría muchísimo que los viérais:

 Al hilo de esta publicidad, llega una de las dos emo-ideas pendientes. Este es el planteamiento:

Si te tocara la lotería, ¿con quién te gustaría compartirlo y cómo? Haz una lista de diez deseos que podrías hacer realidad gracias a esa lotería e intenta pensar (y escribir si quieres), con quién compartirías cada uno de ellos.


Para no perder las buenas costumbres, he reflexionado sobre mi lista, pero solo porque se trata de deseos relacionados con el gordo de la lotería de Navidad, y veo bastante poco probable que me toque, otros me los reservo para mí...Aunque nunca se sabe. Ya, sé que algunos son realizables aun sin el premio de la lotería, todo se andará.

He preferido no poner con quién compartiría cada uno de ellos, aunque hay personas que se repiten y aparecen en varios y en muchos el deseo es para hacerlo realidad con más de una persona. Ahí va mi LISTA:

1.-Hacer un viaje a Roma.

2.-Comprar un piso en mi barrio.
3.-Estar un mes en la playa.
4.-Hacer una escapada a la sierra a una casa rural. Detalle importante: con chimenea.
5.-Viajar a Estambul.
6.-Montar un espacio para trabajar la educación emocional con las familias y niños/adolescentes.
7.-Poner una librería-papelería ofreciendo talleres de manulidades y actividades de fomento de la lectura gratuitas.
8.-Abrir un negocio para descubrir las especies vegetales y la fauna, principalmente aves, de la provincia de Salamanca.
9.-Hacer más acogedores los hospitales para enfermos y cuidadores, poniendo camas para los acompañantes de los enfermos, televisión gratuita las 24 horas, espacio común con revistas, periódicos, libros, juegos de mesa..., y detalles personalizados para cada uno que les hagan su estancia en el hospital más llevadera y agradable.
10.-Invitar a toda mi gente un fin de semana con todo incluido a un hotel con spa en algún sitio fabuloso con playa, para celebrar que me ha tocado el gordo con ellos.* 
*No soy de mezclar gente, lo sabe perfectamente quien me conoce muy bien, pero esto sería una excepción ja, ja, ja. 

Y como afortunadamente soñar es gratis, dejadme soñar. Solo de pensar qué pondría en lista y con quién haría realidad cada deseo, ya lo he disfrutado una barbaridad, qué le vamos a hacer, soy así. Por eso me gusta el lema de Loterías de este año: Unidos por un décimo, el sorteo que nos une. Reconozco que es el único sorteo en el que participo, y más por una cuestión sentimental que por opciones reales de que me toque el gordo navideño. De hecho me parece que este año ya me ha tocado, de otras maneras, varias veces la lotería, en otros momentos del año. 

Aunque sí me imagino que le toca a parte de mi gente y los veo en la televisión ese 22 de diciembre, llorando de emoción...y yo feliz por ellos.(Ojalá...)

Pero, por favor, no esperéis a que os toque la lotería para sentir que estáis más cerca de alguien, seguro que no os hace falta. Es verdad que el dinero no da la felicidad, pero sí ayuda un poco (depende de las circunstancias de cada uno ayuda más o menos).

Ya sabéis, en casa (familia) o en el cole (clase), os animo a probar esta idea...

Volviendo a los anuncios, me he molestado en leer los comentarios de algunas de las personas en "YouTube", los hay de lo más variopintos. No comparto la opinión de muchos, no echo de menos los anuncios del "calvo" de la Navidad. Tampoco me parece, como algunos afirman, que estos anuncios se hayan olvidado del espíritu de la Navidad. Partimos de analizar todo con ojo crítico, los anuncios no dejan de ser de lotería, y con ellos nos invitan a gastar dinero en un juego de azar, y tenemos ínfimas posibilidades de resultar agraciados en él.

Dicho lo cual, me encanta que los anuncios tengan un toque más emocional, me resultan muy cálidos, y me quedo con el mensaje de la importancia de compartir lo bueno que nos pueda pasar. Por ejemplo, en el anuncio del hospital, el enfoque optimista de pensar que vamos a salir adelante de una dificultad (por grave que sea) e intentar mirar el futuro con ilusión (adoro esa actitud, aunque no siempre el resultado sea positivo). Y así un largo etcétera.

Vamos a soñar. Vamos a compartir.  Vamos a no dejar de ilusionarnos...

domingo, 5 de mayo de 2019

Mamá, así, ni más ni menos

Hoy es el "Día de la madre." No me gusta que se haya convertido, al igual que otras tantas fechas señaladas, en algo tan comercial. Lo que no puedo evitar es aprovechar días como el de hoy, para rendirles a las mamás del mundo un pequeño homenaje. Pongo pequeño porque tengo la sensación que con ellas siempre nos quedamos cortos.

Así que este mensaje es para todas las mamás, tanto las veteranas, como las recién llegadas. También es para aquellas a las que les faltan pocos meses para ser madres o, por qué no, para todas las que se sienten madres sin serlo oficialmente y, tienen, por la razón que sea, el instinto maternal bastante desarrollado. Hay veces que las cosas tardan un poco más en llegar, pero acaban llegando. Feliz día para todas ellas, a las que lean este mensaje y a las que no, felicidades igualmente. Puestos a felicitar, Feliz día especialmente para mi madre. La verdad es que tiene una paciencia de santa, aguanta disgustos o malas contestaciones totalmente inmerecidas cuando estoy muy agobiada, preocupada, desanimada...Y siempre, repito siempre, pese a todo eso y a no decirle con la frecuencia que debería lo muchísimo que la quiero y me hace falta, ni ayudarla todo lo que debería, está a mi vera de manera incondicional. Creo que esa es la característica que define a mamás y papás: amor incondicional, amor del bueno, AMOR con mayúsculas. Pues eso, dicho queda.

Hay un poema de Defreds que me gusta mucho. En realidad podrían ser muchos, pero uno en particular viene como anillo al dedo para el día de hoy. Pertenece al libro "Cuando habrás el paracaídas." Si tenéis la oportunidad, leed algún libro suyo.



Y como no quiero dejar a nadie fuera, un año más, hay que mencionar a las mamás ángeles, esas que desafortunadamente ya no se encuentran físicamente en este mundo. No obstante, estoy convencida que siguen viviendo a través de sus seres más queridos. Por eso me acuerdo además de esos niños/adolescentes/personas adultas, que notan esa ausencia tan dolorosa y que, seguramente, mi capacidad empática no es suficiente de hacerse una idea real, ni siquiera aproximada, de hasta qué punto se puede echar de menos a una madre, no hoy, sino cada día desde que esa persona, una de las más (o la más) importantes en la vida de cada persona, falta. Para todos esos que notáis ese dolor tan intenso, os mando todo mi cariño, en forma de lo que necesitéis. Tened algo presente: No estáis solos.

También están los papás-mamás, que no les ha quedado otra, por jugarretas (se me ocurre otra palabra, pero suena fatal) del destino, de ejercer de padre, madre, y todo lo que haga falta. Conozco a varias personas en esta situación e intuyo que hoy no es un día fácil para ellos, pero también me gustaría hablar aquí de ellos, por su valentía, su generosidad y por anteponer la felicidad y el bienestar de sus hijos al propio. También sois humanos, no lo olvidéis.

He encontrado un anuncio especial, del Atlético de Madrid, sobre padres e hijos. Lo hicieron para el Día del padre, pero eso es secundario.



En internet hay millones de vídeos relacionados con las mamás. No me ha resultado fácil seleccionar, entre tantos, uno para compartir aquí y dedicárselo a todas. He optado por uno de hace tres años, de Espacio León. ¡Va por vosotras!


Gracias a todas las mamás por tanto, gracias por todo. Disfrutad de vuestro día y, si es posible, acompañadas por vuestros hijos.

Termino con una imagen que resume muy bien lo que cada hijo siente por su madre.



lunes, 21 de enero de 2019

Anuncios para educar: BULLYING

No sé si a alguno de los que lean esto le ha sucedido, a mí me pasa, no puedo evitarlo. Cada vez que en los medios de comunicación sale una noticia sobre el bullying, literalmente, se me hiela la sangre. Poco importa la edad del acosado y de los acosadores o el desenlace o consecuencias del mismo. Es un tema que me preocupa mucho, es lo que tiene dedicarse a la docencia.

Me he acordado de un curso para profes que realicé on-line sobre la publicidad como herramienta didáctica. De hecho en el blog hay colgadas varias entradas de "anuncios que emocionan", "publicidad para emocionar"...Creo que hay muchos más al alcance de nuestra mano a los que se les puede dar un uso educativo. De ahí este breve compendio. Sé que no es un tema agradable, pero me parece tan necesario tratarlo que para qué esperar, aprovecho ahora que casi he terminado la jornada "laboral" y necesito un respiro. ¿Será por eso del Blue Monday? Quizás...

El primer anuncio que me he animado a compartir es de Coca-cola. Cansa un poco que aparezca la bebida de marras hasta en la sopa, pero es lo que tiene la publicidad. "Derribemos los prejuicios", qué gran lema. Eso sí, por lo de verlo con ojos críticos, no hace falta tomar un refresco tras un duro entrenamiento, en el comedor escolar o en el gimnasio...



El segundo es de Burger King. De verdad que no es mi intención hacer publicidad de marcas de comida rápida, pero me creo que vale la pena incluirlo en el blog. Me gusta los símiles que establece entre la hamburguesa aplastada y el chico acosado.


El siguiente es de Gillette, lo publicaron hace tan solo ocho días y es fabuloso. Aunque está en inglés, me parece que el mensaje se entiende. Da que pensar.



Hace un rato me he "topado" con un anuncio impactante, que me ha parecido excelente. Es una maravilla ver todo lo que condensa en menos de un minuto, y la de cosas que hace que nos planteemos. Es de Orange y trata de ciberacosadores, aunque aplicable a cualquier tipo de bullying.


Y como internet está repleta de maravillas publicitarias, también de Orange. Plantea el bullying desde otro punto de vista y nos recuerda la importancia de la comunicación entre padres e hijos. Excelente. Y lo bueno de la publicidad, dura un minuto y medio, así que no hay excusa para no verlo o no compartirlo.

El que tenéis a continuación habla del bullying psicológico, del daño que determinadas palabras pueden hacer los demás, a veces incluso más que los golpes.



Este otro es de América del sur. Presenta algo diferente...y me ha encantado. No llega a dos minutos.

El tercero de Orange, se centran en el ciberacoso pero su mensaje es muy válido para el bullying en general.

E igual que he recordado el curso que hice sobre el uso educativo que podemos darle a la publicidad, me ha venido a la cabeza un ejercicio. Es una actividad que le ofrecí a un compañero, profesor de Educación para la Ciudadanía, que quería plantear algo sobre el bullying a sus alumnos. Consiste en escribir una carta, ellos deben imaginarse que el destinatario (imaginario claro) es alguien que sufre bullying. Es un ejercicio de reflexión, que les hará pensar sobre lo que puede estar padeciendo un chico, una chica, ya sea niño o adolescente. Y además puede recordarles la importancia de no quedarse de brazos cruzados, porque el silencio de los que ven el bullying y no mueven un dedo, también hace daño. Y por supuesto, la importancia de la empatía, este ejercicio puede ayudar a que se pongan en la piel de la persona acosada y cómo se sentirían ellos si eso les pasara. Lo dejo en el aire, por si os apetece plantearla u os da alguna idea.

Os invito, como en muchas otras ocasiones, a utilizarlos en vuestras aulas o en el lugar que creáis necesario, cada cual sabe qué altavoz tiene más a mano. Me parece que transmiten mensajes muy potentes. Tal vez lo suyo sería acabar con otro anuncio, pero no. Me he decantado por una canción de rap. La letra me ha conquistado, es de Arkano.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Anuncios que emocionan...EXCEPCIONAL

Madre mía, yo que creía que el anuncio de Ruavieja iba a ser el más emotivo de estas navidades. Este año he descartado el de la lotería de Navidad, aunque me gusta el mensaje final, hay una parte excesivamente larga. Pues en estas andaba cuando una amiga, gracias Pilar (Oria), me manda el anuncio de IKEA...¡Y vaya si emociona! Crítica brutal al uso que hacemos de las redes sociales, al interés por saber la vida de los famosos y no pararnos a escuchar a aquellos con los que compartimos mesa y mantel. Sin ninguna duda, una campaña brillante, a la que daré máxima difusión. No quiero esperar más, es mejor que lo veáis:


Y todo eso me ha recordado a cuando les pregunto a mis alumnos, a los de ahora y a los anteriores, de qué color tienen los ojos su papá o su mamá...y no lo saben, y me da una pena tremenda. Desgraciadamente, es frecuente que no sepan responderme, entonces los invito a mirar a papá o mamá a los ojos en cuanto estén con ellos. 

Me quedo con el mensaje final del anuncio, y deberíamos grabárnoslo a fuego:

CADA DÍA TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE CONOCER MEJOR A LAS PERSONAS QUE NOS RODEAN.
ESTA NAVIDAD DESCONECTA PARA VOLVER A CONECTAR.

Y me pregunto, ¿por qué conformarnos solo con desconectar en Navidad?

domingo, 18 de noviembre de 2018

Domingo de anuncio con Elton John

Navidad es una época idónea para que los creativos publicitarios se estrujen todavía más la cabeza para dar con anuncios que no se olvidan fácilmente. Si además eligen un cantante mítico, acompañado de una maravillosa canción, el asunto va ganando puntos.

Pues bien, la compañía  John Lewis & Partners nos sorprende con Elton John y una de las que es, sin duda alguna, mis canciones favoritas: Your song (tu canción).

Aunque el fin de gran parte de los anuncios navideños es invitarnos a consumir (lo que sea), no he podido resistirme a compartirlo con vosotros. Y lo del final sí es verdad, "algunos regalos son más que un simple regalo." Pero dándole un matiz, los regalos no tienen porque ser "cosas" que se compren con dinero. 

Me da en la nariz que de aquí a Reyes queda más publicidad para compartir en el blog. Os recuerdo una vez más el potencial educativo de los anuncios, y lo poquito (o nada) que los emplean muchos docentes...



Y para combatir las barreras idiomáticas, os dejo un vídeo con la letra de la canción en inglés y la traducción al español. Como pasa con frecuencia en Youtube, hay algún que otro despiste ortográfico...



viernes, 15 de diciembre de 2017

Anuncios para emocionar

Es inevitable que de vez en cuando me lance a compartir anuncios publicitarios, cada vez veo más posibilidades educativas en la publicidad, y hay auténticas joyas.

Los anuncios son piezas relativamente breves, en las que, cada vez más, intentan captarnos a través de la emoción. El primero que hoy dejo aquí, es de Vodafone y está en portugués, pero me parece que no hace falta saber portugués para entenderlo. De hecho yo no sé y he podido entenderlo sin mayor dificultad.

Entrañable

Y el segundo anuncio me ha hecho llorar, lo he visto sin saber de qué iba. Creo que lo mejor es no adelantaros nada. 


Espero que os haya "tocado," igual que a mí. Un gran motivo para aprender un idioma...

Empezad con buen pie el fin de semana.