domingo, 19 de abril de 2026

18 años. Mayoría de edad

Un 16 de abril de hace 18 años, empecé a trabajar oficialmente como maestra, interina, en la Comunidad de Madrid. No tengo a mano la foto de los que fueron mis primeros niños. Pero sí recuerdo las caras de todos, los nombres de bastantes. El caso es que como quedarme con ganas de saber algo no es mi estilo, he dado con la lista de esos alumnos. Y después he encontrado las fotos de esa etapa. El caso es que al leer los nombres he podido "casar" cada imagen con los nombres y apellidos. 24, ni más ni menos. Estaba obcecada con una fecha errónea de mi aniversario laboral. Convencida del 18 de abril, al dar con el disco duro en el que estaba la lista de clase y todo lo de aquella época, el título de la carpeta incluía 16 de abril como fecha de inicio. Testaruda que es una, he recurrido a mi hoja de servicios de Madrid para disipar la duda. Y efectivamente, 16 de abril...de 2008.

Y ya de paso, he "cotilleado" bastante el contenido de ese disco duro. Es tan grande que abulta más de la mitad que mi portátil. He pasado un par de horas contemplando imágenes preciosas. Como las de la boda de mi primo David y Esther, varias Nocheviejas con mis padres y mi hermano, la barbaridad de fotos (y vídeos) con mis niños/as del Miróbriga, otras tantas con mis primeros alumnos oficiales del CEIP Leonardo Da Vinci (sigue siendo el cole más bonito en el que he tenido la suerte de estar), bastantes con los amigos de El Pinar, muchas con mi gente de Comunicación Audiovisual y otras con amigas que no son de ninguno de estos grupos. Y he disfrutado mucho. He localizado tesoros. Y he ido abriendo las carpetas con miedo, porque debido a lo antiguo que es el disco duro y que llevaba años sin enchufarlo, no las tenía todas conmigo de tener bien esos archivos. Afortunadamente ahí siguen, ahí continúan, para revivir momentos muy especiales. Y no me han provocado ni una sola lágrima de tristeza, sino algunas de alegría y muchas sonrisas, porque esas imágenes destilan felicidad por cada píxel. 

Hecho este inciso sobre mi periplo para salir de dudas sobre mi estreno laboral como maestra. Ojo, siempre hago hincapié que eso a nivel oficial, porque di clases particulares de Inglés varios años seguidos, para sacarme un dinerillo. Y mi estreno absoluto fue en julio de 2004, en un "campamento" (era en un hotel), celebrado en Brañavieja (Cantabria). Fue un comienzo interesantísimo y precioso. En un par de semanas aprendí un montón a muchos niveles. 

De la Raquel de mis inicios como maestra, creo que queda la esencia. Me parece que he evolucionado bastante, o esa ha sido siempre mi intención. Supongo que resultado de muchos factores, como el haber ido ganando experiencia, el añadir velas a la tarta de cumpleaños, el extenso número de centros educativos en los que he estado, las personas con las que he coincidido en todo este tiempo (tanto las que siguen en mi vida a día de hoy, como las que, por las razones que sean, dejaron de estar en ella), las vivencias que me han ido moldeando...Quiero pensar que conservo gran parte de esa ilusión de mis primeros años. Ahora tengo más paciencia y gestiono infinitamente mejor lo que acontece en un aula o en cualquier otra estancia de un colegio e instituto. Y eso sí, sigo disfrutando. Hubo un momento este curso, en la segunda evaluación, en el que estaba bastante desmoralizada, incluso cuestionándome si no me saldría más a cuento dedicarme a otra cosa. Por suerte, como ya apunté en entradas previas, regresé de las vacaciones de Semana Santa con una sensación distinta, una serie de factores han hecho que mire a lo que resta de curso con nuevas ilusiones. Y los responsables de ello tienen nombres y apellidos, no los menciono aquí porque lo veo inapropiado. Me parece que no son conscientes del bien que me han hecho. 

La verdad es que me siento bastante segura de lo que hago, e intento exprimir cada ratito bueno. Porque la docencia ni ha sido ni será un mar en calma. Los que solo ven las vacaciones y/o puentes que tenemos, ven una mínima parte de esta profesión. Así que como soy de celebrar, es de lo mejor que podemos hacer para conmemorar un momento feliz, el lunes les llevaré algún dulce a mi alumnado. Y también algo para mis compañeras y compañero de ambos Departamentos de Orientación. Me da igual si alguien no entiende por qué lo celebro. Celebro la suerte de llevar 18 años dedicándome a esta profesión tan bonita (y los que me quedan). En todo este tiempo, me ha tocado explicar Lengua, Matemáticas, Inglés, Plástica (en inglés también), Conocimiento del Medio (en español y en inglés) y Atención Educativa. Echo de menos encargarme de Plástica, porque me en-can-ta. Pero sin prisa, todo llegará.

Si hago balance, me doy cuenta que igual que actualmente defiendo a capa y espada los cursos de los "mayores" de Primaria. Eso no está reñido con tener en un futuro a alumnado de los primeros cursos de Primaria y quizás, cambiar de opinión. Aunque nunca lo hubiera pensado, este es mi séptimo curso (no consecutivo) en un instituto. Si hubiera hecho predicciones de qué camino docente iba a seguir, en mis apuestas nunca habría puesto estar en un instituto...¡y ya van tres!  Hace algo más de una semana lo hablaba con un par de personas. Me van los retos, lo complicado, la marcha. No siempre me he entendido con los alumnos más difíciles (debido a factores muy diferentes), pero en un porcentaje muy elevado sí. Y en común puedo decir que nunca me ha parecido sencillo "llegar" a esos alumnos, ganármelos o como queráis decirlo. Eso sí, la mayoría han sido chicos, de Primaria o de la ESO. 

De estar en Primaria me gusta cierta inocencia que todavía tienen, aunque cada vez sea menos. Tal vez esté relacionado con todos los estímulos externos que los bombardean, con una información que no saben interpretar, seleccionar y unos códigos que no manejan para su edad. Me agrada ver que todavía son niños, y aunque la pubertad se adelante y mi sensación es que algunos en 6º de Primaria están ya en plena edad del pavo, siguen siendo niños. Me gustan muchas dinámicas de un colegio que en un instituto o no existen o son menos significativas. A pesar de ser agotadores, disfruto de los festivales navideños, uno de los vídeos que he vuelto a ver esta tarde, es el ensayo en clase de "Adelante" con mi tutoría de 6º de Primaria del CEIP Miróbriga. Ha sido muy emotivo verlos otra vez, y encima cantando. Son, junto con los de Guijuelo, los niños y niñas más sanotes que me he encontrado. Y probablemente mis dos tutorías más especiales. Ojo, la del Da Vinci también lo fue, pero estaba recién aterrizada y llegué en abril, le cogí mucho cariño a aquel grupo, pero fue un periodo breve. Y la del Santa Catalina fue especialísima porque es cuando me entró el gusanillo del universo de la inteligencia y educación emocional. Empecé a darme cuenta de algo que llevaba usando desde el minuto 0 en otros coles sin haberle puesto nombre, y ahí empecé a trabajar con ellos el "Diario de vivencias", inspirado en el "Diario de verano" de mi amiga y maestra Marisa Gorjón. En ese ámbito puede que es donde más haya evolucionado, a base de leer, escuchar a mucha gente, observar y de vivir, porque la vida sigue siendo la mejor escuela. Y en ocasiones me ha dado lecciones que preferiría no haber tenido que sufrir. Pero eso también me permite ahora ser una mejor docente, poder hablar de cualquier tema con mi alumnado. Sí, cualquiera, sin tabúes. Teniendo en cuenta la edad que tienen y las circunstancias de cada cual, pero sin miedo a hablar de nada, sin excepción.

Y ahora ya, voy por los agradecimientos, que suelen ser una de mis partes favoritas. Gracias a mi alumnado del CEIP Leonardo Da Vinci (Móstoles, Parque Coimbra je, je), CEIP Miguel Blasco Vilatela (Madrid, distrito de Ciudad Lineal), CEIP Miróbriga (Ciudad Rodrigo, Salamanca), CEIP Santa Catalina (Salamanca), CRA El Robledal (Robleda, Salamanca), CEIP Juan del Enzina (Salamanca), CEIP Filiberto Villalobos (Guijuelo, en dos cursos, no seguidos, tuve la suerte de repetir destino), IES Vía de la Plata (Guijuelo, Salamanca), CEIP Beatriz Galindo (Salamanca), CEIP Filiberto Villalobos (Béjar, Salamanca), CEIP Severiano Montero (Peñaranda de Bracamonte), CEIP Filiberto Villalobos (Salamanca), IES Francisco Salinas (Salamanca) e IES Venancio Blanco (Salamanca). Y de estos mismos centros educativos, agradecer a las familias de cada uno. Hago hincapié en aquellas que han sido respetuosas, honestas, exigentes y colaboradoras. A las que optaron por remar en la misma dirección que yo, o yo en la misma que ellas. Y como ingrediente extra, a las que además de todo lo citado, fueron cariñosas y agradecidas. Gracias por haber confiado en mí (las que sí lo hicieron, que son muchísimas).  De los mismos coles e instis, gracias a mis compañeros/as, a los que saben sumar, escuchan, tienden la mano, ayudan a brillar, allanan el camino y echan un capote cuando hace falta. O me frenan, o me "zarandean" cuando no veo algo que tengo delante de mis narices, por mi bien, para que espabile y reaccione. Y gracias a todo el personal (conserjes, administrativos, limpiadores, personal de cafetería...) de cada uno de los sitios que he querido nombrar aquí, por ser de gran apoyo y recibirme, despedirme, atenderme o lo que se terciara con su mejor sonrisa. Todos cuentan, todos suman, todos aportan lo mejor que tienen.

Y gracias a mi novio, mis amigos y mi familia, por escuchar pacientemente mi devenir en todos los lugares que tanto juego me han dado y continúan dándomelo. Porque esta profesión puede ser muchas cosas, pero la docencia es casi de todo menos aburrida. Está viva, y en nuestras manos está parte de la receta para que siga estándolo.

Como curiosidad, hace unos días me di cuenta que este 2026, en el que hago 18 años currando de maestra, mis niños y niñas de Guijuelo (exceptuando una alumna, que repitió en un curso anterior y era un año mayor), cumplen 18 también. ¿Casualidad? Hace mucho que dejé de creer en ellas.

El año que viene, celebraré mis 18+1, ojalá siga ilusionada y contenta, dentro y fuera de las aulas.

Y además de las personas, que desde luego de ahí salen mis mayores alegrías, fortunas, preocupaciones, tristezas, agradecimientos y disgustos, los libros y la música han jugado y siguen jugando un papel crucial en mi labor docente. He seleccionado 18, podrían haber sido bastantes más, de los que me han acompañado en las aulas en alguno o varios momentos de esta aventura tan maravillosa y única que la docencia representa. 

De Anna Llenas conocí, en un principio, como muchos, "El monstruo de colores". No obstante descubrí después que aunque es aceptable como una primera vía de acercamiento al universo emocional, Anna Llenas tiene joyas mucho más valiosas. Porque hay cuestiones que no acaban de convencerme en la historia. A mí me invita a reflexionar y eso está bien. Ahora, visto con perspectiva, no me parece el libro más adecuado para hablar de las emociones. Puede que ese empeño en clasificar las emociones choque con mi manera de entender el mundo y percibir la realidad. El mundo de las emociones tiene muchos entresijos, y el libro lo simplifica demasiado, hasta el punto de poder confundir más que aclarar. Y entre las verdaderas joyas de Llenas, mi favorita es "Vacío".  

Es aparentemente sencillo, pero el trasfondo del libro es muy complejo, o siempre me lo ha parecido. Y es que, ¿quién no ha sentido a la vez algún "vacío"? Es un libro poderoso, fabuloso, muy recomendable. Me parece que en las aulas puede dar mucho juego, desde Infantil hasta Bachillerato. 

Por lo que sea, me ha dado por empezar mis 18 recomendaciones con Ana Llenas. El que viene es uno de mis libros preferidos desde que me lo dieron a conocer en la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, estando yo en una de mis prácticas de Magisterio de Educación Primaria. Se trata de "Adivina cuánto te quiero". De momento, no descarto coger el pop-up en español, tengo tres versiones. En español en tamaño folio, el más normal. También en español en formato minilibro, se guarda en una cajita roja, ocupa poco espacio y es versión pop-up en tamaño reducido. Y el "Big book" en inglés, el título original suena fenomenal también: "Guess how much I love you", este me costó más encontrarlo, y lo tengo como un tesoro. Es el libro que más veces he regalado, en distintos formatos. Sinceramente, es una historia de amor tan bonita, que si hay recién nacidos a mi alrededor, seguiré preguntando a la madre/el padre si lo tienen. Me parece un imprescindible en cualquier biblioteca. Esta historia de amor tiene matices, en ningún momento se sabe si se trata de mamá o papá liebre, y ese detalle me acabó de conquistar...Y la frase final, ni os cuento. Las ilustraciones tienen unos niveles de ternura enormes.



En las aulas este cuento siempre ha sido un éxito. He contado el cuento hasta acompañada del peluche, al que una de mis alumnas del "Fili" de Guijuelo, Irene Pablos, si la memoria no me falla, bautizó como Avellana.

Continúo, esta vez con  "¡Vivan las uñas de colores!" Escrito por Alicia Acosta y Luis Amavisca. Tengo la suerte de haberlos conocido en persona en la Feria del Libro de Madrid de 2019, y tenerlo firmado por ambos. Encantadores. Sigo luchando para que mis alumnos puedan ser y actuar como conforme a cómo se sientan ellos, y que eso no sea sinónimo de rechazo. Es un canto a la libertad, a la tolerancia, a la importancia de respetar al otro pese a no entender lo que siente o cómo se siente, y a dejarle simplemente ser él/ella. Lo empleé poco antes de los carnavales, estando en Guijuelo, también en el "Fili", y dio mucho juego. Descubrí muchas cosas de mis alumnado y de algunas familias gracias a haber llevado a clase esta historia.


Puntualizar que la mayoría de los libros los he utilizado en más de un centro, menciono lo que me parece más relevante o el recuerdo más fresco que tengo.

Voy ya por el quinto, es "Los invisibles", de Tom Percival. Este libro, trabajando como maestra de Compensatoria, me toca las fibras especialmente. Mis alumnos son muchas veces invisibles ante otros ojos. Mi sensación es que en muchos centros educativos la mayor lucha es por destacar por arriba, ganar premios, quedar los primeros en algo. Y mi "pelea" es otra, mi triunfo es que asistan a clase, hagan algo de provecho y den con una vía para seguir estudiando que les proporcione cierta base de conocimientos básicos y los ayude a conseguir un trabajo digno el día de mañana. Eso, para mí, es más premio que ganar cualquier concurso.


Y no por cuestiones de índole económica, pero personalmente es frecuente que me sienta invisible. Y es algo que choca, porque me resulta complicado creer que alguien no me "ve", con el espacio que ocupo. Pero bueno, nadie se libra de sentirse invisible en alguna etapa (o varias) de su vida.

"¿Qué nos hace felices?" puede engañar un poco con su título. No es un libro solo a cerca de la felicidad. Toca el miedo, la curiosidad, el esfuerzo, la ayuda, el daño, el ignorar, la envidia, la tristeza, la diversión...La historia la presentan distintos animalitos, está lleno de solapas, que intentan dar respuesta, en la parte derecha, a la pregunta previamente planteada en la página izquierda. Un libro bello, tal cual. 


Una autora que me encanta, y de la que tengo cinco o seis libros, es Miriam Tirado. Ha coincidido que dos veces en la FLM cuando he ido a la Feria, estaba hecha firmando.
Y de ella me quedo con "El hilo invisible" y "La fuente escondida", ambos ilustrados por Marta Moreno. Reconozco que después cambió de ilustradora, y no me atraen igual, visualmente, sus libros ilustrados.  "El hilo invisible" es una historia bellísima, sobre los vínculos que nos unen a otros seres vivos, algunos incluso antes del nacimiento. Me parece un texto con un mensaje muy poderoso, e invita a reflexionar.


"La fuente escondida" establece una metáfora preciosa entre aquello que somos capaces de hacer y nos hace únicos y una fuente mágica que brota del pecho de cada uno. Es un cuento para reencontrarnos con nosotros mismos. Anima a bucear en lo que nos hace especiales y a valorarnos.
Llego al noveno libro, o lo que es igual, la novena joya. Lo tengo desde hace un par de años. Me llamó la atención su portada, por el título y la ilustración, y pedí a una librera, en la Feria del Libro de Madrid de 2024, que me lo acercara. Una vez en mis manos, me acabó de conquistar. Plagado de metáforas sobre el tiempo, es un libro de una belleza relevante. Un libro para regalar y para regalaros a vosotros mismos. No he tenido la oportunidad de llevarlo al aula, pero me gustaría dejarle un hacerle un hueco antes de despedir el curso. Creo que puede dar mucho juego, y ayudar a plantear preguntas y encontrar respuestas. Maravilloso.

El siguientes es "El gran libro de las emociones", de María Menéndez-Ponte. Es un libro muy completo, incluye cuentos y fichas para gestionar las emociones. Creo que donde mejor puede funcionar es en Primaria, no obstante adaptando algunas historias, lo llevaría también a Secundaria. Va sobre saber escuchar, los celos, la autoestima, la empatía, el aburrimiento, la alegría, las mentiras, la muerte, la gratitud...Si lo incluyo es porque también lo recomiendo.


El siguiente tiene cabida en el aula de Primaria, pero me parecer ideal para Secundaria y Bachillerato. Es "Las preguntas que nos unen", de Alba Cantalapiedra. Es el resultado de un proyecto online, en el que los participantes formulaban preguntas, que solo podían ser respondidas por medio de un dibujo. Brillante. Creo que esta maravilla la encontré en La casa del libro, en Valencia. Un libro excelente.

Los dos siguientes he valorado mucho si ponerlos o no, al final la balanza se ha inclinado por el "Sí". Ambos de Defreds, son Incondicional y Sempiterno. Fueron dos de mis compañeros en el confinamiento por COVID que nos dejó a todos metidos en nuestros hogares casi todo el día. Algunos de los audios que me dio por enviar entonces, tenían textos recogidos aquí. Les tengo un cariño especial, si bien su autor me decepcionó bastante. No sé en qué punto se encuentra ahora porque le he perdido la pista, y no pienso mover un dedo para saber qué fue de su vida. Algunos poemas están en entradas del blog, como 34 (aparece en Incondicional), que en realidad tiene 36 palabras. El de Sempiterno tiene marcadores asomando por muchas páginas, he revisado los señalados, y me quedo con "Ojalá siempre". Por la forma y el contenido, estos libros me parecen adecuados para Secundaria. 




Y de ahí llegamos a Occimorons y su libro "Esas cosas que nos pesan". Puede venir bien en aulas de Primaria, quizás a partir de 4º de Primaria, en toda la ESO y Bachillerato. Mediante viñetas habla de salud mental, un tema importantísimo y al que se le deja poco hueco en los centros educativos. O al menos así lo veo yo, es insuficiente lo que se hace respecto a la salud mental. Y cada vez hay más casos que parecen pedir ayuda a gritos, pero en ocasiones no son capaces de verbalizarlo. Muy bueno. Si podéis, adquiridlo para vuestro colegio, instituto o para uso personal.


Un libro adecuado para Infantil y Primaria. De la mano de Rocío Bonilla, con unas ilustraciones únicas, plagadas de expresividad, "¿De qué color es un beso?". En él aparecen las posibles respuestas de una niña, Minimoni, para responder a la cuestión que plantea el título. Precioso.
"Con las manos", de Elena Bernabé y Alba Azaola, es el decimosexto título que comparto con vosotros. Un regalazo de AKIARA books. Un libro con muy buen acabado, la textura del exterior es estupenda. Sus realistas ilustraciones de las manos me resultan casi mágicas, y los colores y motivos que acompañan a las manos a través de las páginas, un festín para la vista. Las manos como herramienta, como medio y como fin. Una auténtica preciosidad. Y sí, de la Feria del Libro de Madrid tenía que ser. Como para no querer ir cada año...una cita ineludible (para mí). 



El siguiente está en mis manos desde hace nueve años. Su título responde a unas palabras que todos hemos dicho o nos han dicho en algún momento, "Así es la vida". Lo firman Ana-Luisa y Carmen Ramírez. Es una lección de vida, un baño de realidad. Apropiado para cualquier etapa, desde Infantil hasta Bachillerato. Ojo, en las recomendaciones me he inclinado por el contexto académico, pero cualquiera de los que cito aquí, pueden emplearse con adultos también, de cualquier edad.

Tras un ratito hablando brevemente de cada uno de los libros que me apetecía incluir en mi 18º aniversario como maestra, llegamos al número dieciocho. De la mano de editorial Juventud, de Ed Vere, he elegido "Cómo ser un león". Una oda a la libertad, la valentía, el amor a uno mismo sin compararse con otros, la amistad...Cromáticamente predominan en él tonos amarillos, rojizos y anaranjados. Muy especial.


Y así acaba mi paseo entre libros. A estas alturas a veces sigo preguntándome "Cómo ser un león", evito resignarme con eso de "Así es la vida" y depende del día lo de "¿De qué color es un beso?" adquiere una tonalidad u otra. Lo que es seguro es que son muchas "Las cosas que nos pesan", pero gracias a "El hilo invisible" que nos une a nuestras personas vitamina, refugio, medicina o como queráis llamarlas, esas "cosas" son más livianas. Y aunque a veces nos cueste verla, "La fuente escondida" de cada cual es una joya que nos distingue de los demás y nos hace únicos y especiales. Ojalá, "Las preguntas que nos unen" sean infinitamente más que las que nos separan. Y que lo mío con la docencia sea "Sempiterno", porque aunque en un futuro me jubilaré, nunca se deja de ser maestra. Sé que quiero mucho a muchas personitas, y en todos estos años me he volcado en intentar, no siempre he triunfado, tratar a los demás como me gustaría que me trataran a mí. Y desde aquí, mi faro, mi castillo inexpugnable, mi casita virtual, intentaré seguir buscando "¿Qué nos hace felices?" y ponerlo todavía más en práctica. Y deseo que "¡Vivan las uñas de colores!" de nuestro alumnado, y el respeto hacia la diversidad de realidades con las que nos topamos en las aulas. Y parte de mi labor es que "Los invisibles" cada vez sean menos. Porque desde luego, "El tiempo es una flor" y aquí nadie va a permanecer eternamente. Por eso, mientras se pueda, mientras estemos presentes, que las huellas que dejemos en los corazones de otros, sean lo más hermosas posibles.

GRACIAS a todos, y en particular a los que seguís el blog de forma "Incondicional". Si bien para mí cada entrada es una botella lanzada al océano, disfruto más cuando sé que hay alguien al otro lado de la pantalla, al que le ha llegado mi mensaje. Y mañana ya, regreso a las clases, con una sonrisa en la cara. Soy maestra, y muy orgullosa de serlo. Buena tarde de domingo a todos.






Un inciso relacionado con la última canción. Gracias a los alumnos que me "regalaron" su confianza, a nivel personal y laboral, por la suerte que supuso poder la vida a través de vuestros ojos, de niños/as y adolescentes. No sé si mejor docente, pero sin dudarlo, me habéis hecho mejor persona. Hoy y siempre, os deseo felicidad a manos llenas.


miércoles, 15 de abril de 2026

DOLUS

Quería haberme dejado caer por el blog para escribir sobre cuestiones más alegres, pero he de hacer caso a las señales, y llevo unos días recibiendo demasiadas. Por eso, aunque me cueste, no voy a dejarlo para mañana. Recientemente no recuerdo si leí o escuché, solo que fue algo que salió en Instagram, que el duelo es el dolor por ese amor que ya no le vamos a poder dar a alguien. He dado y buscado vídeos relacionados con este tema y muchas definiciones sobre el duelo, y con todas estoy algo de acuerdo. Pero esta me pareció especialmente atinada. Poco después encontré una serie de Prime, "Días mejores", la historia gira en torno a una peculiar terapia de duelo que reúne a desconocidos que han perdido a su pareja. Solo he visto un capítulo, pero el enfoque que le da a un tema peliagudo, es más que suficiente para estar interesada en verla. Tiene 18 capítulos, repartidos en 2 temporadas. Voy a verla, pero no quiero devorarla porque, afortunadamente, tengo muchas cosas en la cabeza que nada tienen con el duelo. El duelo está ahí, sigue ahí y llegó para quedarse. 


Entre medias, o sin el entre, muchos recuerdos, pensamientos, conclusiones, teorías y de todo un poco, relacionadas con la mayor ausencia de mi vida hasta ahora: mi padre. Y me doy cuenta que si escribo o hablo de él sigo emocionándome. Esta emoción no siempre se traduce en lágrimas, si hablo hay menos posibilidades de llorar en algún momento que si escribo. Podría decirse que hablando me controlo más . Si escribo me siento totalmente libre, y como no me guardo nada, dejo que las emociones afloren y fluyan como elijan en cada momento. Y si lloro pues lloro, no es el fin del mundo. Creo que es preferible sacar ese dolor, esa tristeza infinita y amarga, que dejarla dentro, enquistándose. Y esta tarde, ya la señal definitiva para escribir ahora, sí o sí. En Instagram también, obviamente nos espía, me salió un anuncio de Fundación "La Caixa" con una entrevista sobre el duelo. No os quitará ni 10 minutos. Pero vale la pena verla. Me ha parecido interesantísima, sin paja, todo sirve. En ella, Andrea Ropero entrevista a Alba Payàs, psicoterapeuta experta en duelo. Se llama "Una mirada al duelo". 

Extraer titulares de esta entrevista es facilísimo, pero voy a mencionar solo dos. Una frase evidente, pero complicada de aceptar e integrar en nuestra vida: "No podemos vivir sin duelo." Me parece una verdad como un templo, ponerse una venda no soluciona ni arregla nada. Sería bueno aprender a integrar el duelo como parte de la vida, para enfrentarnos a las pérdidas con más fortaleza, más conocimiento, más serenidad...Y la segunda, puedo decir que es una recomendación también, huir de los tópicos y frases hechas como "Ya verás como el tiempo lo cura todo." El tiempo no cura una mierda. El tiempo ayuda a suavizar una herida que va a quedarse abierta hasta el final de mis días. Pero entiendo que se trata de una cuestión de supervivencia, y el pico de dolor por la muerte de alguien amado alcanza un punto álgido cuando fallece. Lo que pasa es que hay más picos, tal vez de distinta intensidad, pero existen, y hay que pasarlos como buenamente cada cual sea capaz.  Da igual que ya haga, en mi caso, más de 2 años y medio desde que murió (mi padre). A veces parece que fue ayer. Lo que sé es que puso mi vida patas arriba, y me costó mucho sentir felicidad de nuevo. Y hasta cuando empezaba a sonreír me resultaba difícil, o notaba cierto sentimiento de culpa, por poder sonreír sin él. Asumí, o más bien aprendí, tampoco vi alternativa, que la vida sigue a pesar de lo mucho que pesan ciertas ausencias. Aprendí que lo más sensato y quizás lo que más le hubiera gustado a él, es que fuera lo más feliz que pudiera, lo que no quita que sea una felicidad distinta, porque él ya no está. Todo cambio. Hay un hasta que él vivió y un desde que él no está. No he elegido las cartas que me ha traído la vida, pero sí qué hacer con ellas. Puede que a ojos ajenos no esté jugando mi mejor partida, pero es la mía, y ya que las cartas no dependen de mí, las "jugadas" son mi poder. 

Y cuánta razón tiene Alba, hay días en los que estas deseando hablar del tema, por mucho que duela. Y otros en los que pides a gritos distraerte, y pensar en cosas que no tengan nada que ver. Y que no te pregunten qué tal estás continuamente. Discrepo con una de las personas que hablan sobre el duelo, ella afirma que quien más te puede ayudar a afrontarlo es alguien que haya pasado por algo "parecido". Entrecomillo lo de parecido porque me habréis leído mucho, que entiendo el duelo como algo personal, único. Y sigo defendiendo que hay tantos tipos de duelo como números de habitantes tiene el mundo. A mí me ayudaron muchísimo varias personas que habían sufrido pérdidas infinitamente dolorosas, no voy a decir que semejantes a las mías. Pero también un par de personas que, afortunadamente, no habían ni han pasado todavía por algo así. Supieron estar, y sé que era muy complicado estar, porque muchos días no quería ni verme, como para querer ver a alguien. Y otros estaba deseando no olvidar, pero si distraer la mente y fijar mi atención en cuestiones que nada tuvieran que ver con mi duelo. Gracias a los que estuvieron, fuera o no agradecida con ellos en aquella etapa tan fastidiada, que no aventura ni a calcular lo que pudo durar aproximadamente. Acotar es muy complejo. No es un día llorar por los rincones y al siguiente ya  aplaudes con las orejas. Pero gracias, de corazón, otra vez. Porque dentro del dolor, la fuerza del amor y la amistad tuvieron mucho que ver para salir a flote. Una de las veces que más afortunada me he sentido en mi vida por el círculo humano con el que cuento. Eso me hace mucho más millonaria que al dueño de Mercadona, tal cual.

Sobre lo que se escucha al comienzo del vídeo, antes de empezar la entrevista. Para mí, al poco de fallecer mi padre, necesitaba escuchar su voz una vez más, y no paré, fue muy difícil, encontrar un audio suyo. Mi padre no era de mandar audios por el "WhatsApp". Fue desgarrador a la vez que sanador escucharlo. El audio no dura ni diez segundos, pero lo que dice es reconfortante, casi mágico. Recurro a ese mismo audio cuando la pena por su ausencia me asalta. Y no me he puesto a buscar si existen más, puede que sí, pero con ese, me basta. El mensaje es demasiado potente, y sus palabras siguen abrigándome a día de hoy.

Al intentar localizar un vídeo corto también de la Fundación "La Caixa" que vi ayer por la tarde en la tele (YouTube), me ha salido este otro, excelente también. Es de hace un año, Gemma Nierga habla con Alonso García de la Puente, psicólogo. Brillante la explicación que da y la distinción entre empatía y compasión. Al igual que la primera, no llega a 10 minutos de duración. ¡Maravillosa!


Localizado el vídeo que iba a poner en 2º lugar, os dejo con la historia de Aroa. Sabias palabras, recomendaciones muy acertadas.


Y por supuesto, la dosis musical, que nunca falte. Como siempre, medicina para el alma.





Feliz miércoles a todos. Sí, es la una y algo de la madrugada y entro a 1ª hora (8:30 horas). Pero me acuesto con una sonrisa, y con la mochila más liviana. Y deseando tender la mano y sentarme a escuchar, a acompañar, o lo que se tercie. Dicho queda. Es una oferta que no caduca. Y tocaba hacerla en este instante. Porque antes era pronto.

martes, 7 de abril de 2026

VIDA: 7 de abril de 2026

He decidido que mi 2026 empieza hoy, sí, en abril. Siento si me habéis leído o escuchado algo semejante antes. A veces las piezas de un puzle tardan en encajar, pero acaban haciéndolo. No envié las tarjetas de Navidad, la semana pasada rompí dos de las tres que hice en verano y las tiré, sin remordimiento, incluso con cierto alivio si me apuráis. Así que no sé, puede que las demás tengan el mismo final. Ya veremos. De momento no las mando porque me encanta escribir, lo adoro, no es ningún secreto, pero procuro ser honesta conmigo misma y no es mi momento para felicitaciones navideñas, cargadas de palabras que a la mayoría puede que no les sirvan ni les gusten y que a mí no me apetece poner. Quizás cambie de tercio y escriba porque sí, un día de primavera que ande inspirada, sin prisa pero sin esperar tampoco a que llegue otra Nochevieja. Y en vez de enviarlas las entregue en mano, según sople el viento, todo es posible. Tengo que darle una vuelta je, je.

Así que espero que mi año inaugurado a 7 de abril tenga otros colores. Que deje de ser parte de lo que soy y me saque más partido en muchos sentidos. Sé que potencial no me falta, lo siento pero tristemente abuelos no tengo ninguno vivo desde hace muchos años, así que me permito decirme esto, porque me da la real gana. Total, hoy es el comienzo oficial de la tercera evaluación, el último tramo del curso. Y he decidido afrontarlo de otra manera. Quiero disfrutar lo que no he podido en las dos anteriores, y tengo razones en ambos institutos, con nombres y apellidos de adultos y adolescentes, para exprimir esta parte final del año académico.  Y eso lo voy a aplicar a los demás ámbitos de mi vida. 

Y si en breve puedo tener mi dosis de mar, aunque no sea para bañarme, ya que estamos en abril y no he perdido el norte, todo va a tener una gama cromática todavía más bella. Estos días, sin pasar nada del otro jueves, han estado llenos de palabras cariñosísimas de algunos de mis ex alumnos. Me cuesta un mundo ponerles un ex delante, porque mis polluelos lo eran y lo siguen siendo, igual que el pollito. 

Como ya mencioné en la entrada anterior, estos días sin clases los he pasado regular en lo que a salud se refiere. Pero he vuelto a dibujar por gusto y no por obligación. Resultado de tres madrugadas productivas son estos tres árboles de la vida. 



Fotografías propiedad de Raquel Plaza Juan. 

Siento si a alguno le entra diarrea visual al ver tanto color junto. Si fueran menos coloridos, os garantizo que serían de otra persona. Reconozco que cuando estuve en San Eloy una de las cosas que más me costó fue la etapa de carboncillo. Y de dibujar teniendo en cuenta tantos parámetros. Puedo pasarme horas y horas dibujando, es frecuente que al ponerme a ello pierda la noción del tiempo, pero me aburría soberanamente tanta técnica. Lo mío es más la creatividad, la imaginación, un espíritu libre que puede fijarse en algo que ve, pero quiere modificarlos según los ojos que observan. Y que se note que es mío, cada cual tiene su sello. Recuerdo los dibujos de un alumno del CEIP "Santa Catalina", que dibujaba con una ternura inmensa, como la que él tenía. En navidades di con una tarjeta suya de una actividad que hicimos en clase, y verla ahora, que ya debe haber acabado Medicina, fue muy emotivo. Y verlo actualmente, ya un adulto, igual, aunque sigue conservando esa ternura que derrochaba por todos sus poros. Una mirada distinta, incisiva, enigmática, tierna también, entonces y ahora. La verdad he dado con muchos niños y niñas que hablaban con la mirada más que por la boca, fueran callados o unos cotorritos.

A los tres árboles de las fotografías van a seguirles otros cuantos en A3 y A4. Porque lo que se promete, si se puede, hay que cumplirlo, aunque sea dos años más tarde. Me gusta muchísimo el árbol de la vida y no lo disimulo. Es un motivo muy presente en mi vida desde hace bastantes años. 

Así que a nada de despedir el 7 de abril...¡Feliz año nuevo (mío)!


domingo, 5 de abril de 2026

ESTAR

 Estar, según la web de la RAE:

Del lat. stare.
Conjug. modelo actual. ◆ U. solo en 3.ª pers. sing. en acep. 16.
  1. copulat. U. para expresar un determinado estado del sujeto.
  2. intr. Dicho de una persona o de una cosaExistirhallarse en este o aquel lugarsituacióncondición o modo actual de serU. t. c. prnl.
  3. intr. Permanecer o hallarse con cierta estabilidad en un lugarsituacióncondiciónetc. U. t. c. prnl.
  4. intr. U. con ciertos verbos reflexivos para denotar gran aproximación a lo que tales verbos significanEstarse muriendoo estar muriéndose.
  5. intr. Tocar o atañer.
  6. intr. Dicho de una prenda de vestirSentar o caer bien o malEsa chaqueta le está ancha a fulano.
  7. intr. U. con ciertos adjetivos o participios pasivos para expresar irónicamente lo contrario de lo que estos significanEstás listo. Estás arreglado.
  8. intr. estar dispuesto a ejecutar algoEstar a cuentasa examen.
  9. intr. U. para indicar que corre un determinado día del mesU. m. en 1.ª pers. pl. Estábamos a cinco de enero.
  10. intr. Dicho de una cosaTener un determinado precio en el mercado¿A cuánto están las patatas?
  11. intr. Vivir o trabajar en compañía de una personaEstoy con mi madre.
  12. intr. Avistarse con alguiengeneralmente para tratar de un asuntoMañana estaré con Arturo en su despacho.
  13. intr. Tener acceso carnalDesde hace un año estoy con Julio.
  14. intr. Desempeñar temporalmente un oficioEstar de albañilde cajerade cocinero.
  15. intr. Ejecutar una acción o seguir un procesoo hallarse en disposición para ello. Estar de viajede mudanzade desesterode obra.
  16. intr. Consistirser causa o motivo de algoEn el trabajo gustoso está la felicidad.
  17. intr. Dicho de una cosaHaber alcanzado un determinado precioEste piso está en un millón de euros.
  18. intr. Dicho de una personaEntender algo o estar enterado de ello. Estoy en lo que usted dice.
  19. intr. Creer algoestar persuadido de ello. Estoy en que vendrá Miguel.
  20. intr. Denota la disposición próxima o determinada de hacer algoEstar para testarpara morir. No está para bromas.
  21. intr. No haberse ejecutado aúno haberse dejado de ejecutar algoEstar por escribirpor sazonar.
  22. intr. Dicho de una personaHallarse casi determinada a hacer algoEstoy por irme a pasear. Estoy por romperle la cabeza.
  23. intr. estar a favor de alguien o de algoEstoy por Antonio. Estoy por el color blanco.
  24. intr. Hallarse en una determinada situación o actitudEstoy que no me tengo. Está que trina. Está que bota.
  25. intr. U. con el gerundio de verbos durativos para reforzar su aspecto durativo o progresivoEstá durmiendo. Estaba cantando.
  26. intr. coloq. Encontrarse enfermoEstá del estómago.
  27. intr. desus. ser1.
  28. prnl. Detenerse o tardarse en alguna cosa o en alguna parte.

Con el alumnado, da igual Primaria o Secundaria. Da lo mismo si son de Compensatoria o no, siempre hablamos en el área de Lengua castellana y Literatura, de las categorías gramaticales. Obviamente profundizamos más o menos, según los conocimientos previos del alumno, sus necesidades y el curso en el que se encuentre.

Pues esta vez, de madrugada, en mi salsa, muy "a mi manera", me he decantado por elegir un verbo, de la primera conjugación, para titular esta entrada. Y como es mi blog, he pensado que "estar" va a ser una especie de hilo conductor de la misma. Y aunque pueda parecerlo, el meollo de la entrada, no reside en la asignatura de Lengua.

Estar es el infinitivo, al terminar este en -AR, pertenece a la primera conjugación. Identificamos el infinitivo como una de las tres formas no personales (simples) que puede tener un verbo. No se conjuga según el sujeto.

No voy a conformarme con el infinitivo, me gustaría conjugarlo, al menos un poco. He elegido ir de lo menos reciente a lo actual y, en tercer lugar, lo que queda por venir.

ESTUVE es la primera persona de singular del pretérito perfecto simple (indefinido). Al ser un tiempo pretérito, se refiere al pasado. Como ejemplo puedo decir: Hace 7 años estuve en el CRIE de Berlanga con 13 de los alumnos de mi tutoría del CEIP "Filiberto Villalobos" de Guijuelo. 
En clase eran 20, pero solo fueron 13 por varias razones, las cuales no veo apropiado citar. Solo decir que visto con distancia, hay cuestiones que entiendo de otra forma, deberían haber ido más, no sé si todos, pero más. No siempre recuerdo este aniversario en el blog. Esta vez ha caído en medio de las vacaciones de Semana Santa y me apetecía mucho mencionarlo aquí. Fue una aventura con todas las letras. He rebuscado, entre las carpetas de fotos que les hice llegar a las familias, algunas imágenes para incluir aquí. Y se me han saltado las lágrimas de alegría.  Fueron unos días intensos, inolvidables, especiales, divertidísimos, muy emotivos y agotadores. Recordar todo lo vivido buceando entre las fotos que hice, bastantes por cierto, me ha hecho pensar en por qué me dedico a la docencia y no a otros campos. Y que en el título de "maestra", aunque no lo parezca, van incluidas muchas veces facetas tan dispares como psicóloga, médico, enfermera, madre, "Wikipedia" con piernas, fotógrafa, policía, monologuista y mediadora.  Y en todas ellas me encuentro, en ocasiones porque no me queda otra, e intento "aprobar", aunque no siempre alcanzo mis objetivos. Es un alegrón ver que 7 años después sigo en contacto con bastantes de mis "polluelos" de ese mágico y complicado 5ºC. Hay fotos preciosas, no lo digo por haberlas hecho yo, sino por sus caras, que hablan. Una de mis favoritas es la de 5  de los 6 niños que fueron (7 eran niñas), con el balón de fútbol. También tengo algunas solo con un alumno o alumna, me encantan todas. Aunque mis preferidas son las grupales, en las que de los que fuimos, no falta nadie. Y si me dan a elegir, la de "La Fuentona" con los 13 fantásticos. ¡Lo que pude reírme esos días! hubo alguna lágrima pero creo que ello no la vieron. También abrazos infinitos y frecuentes, miradas, aprendizajes...
Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan.
Una experiencia inolvidable e irrepetible, porque si volviera al CRIE algún día, sería en circunstancias distintas. Ni mejores ni peores, pero nada que ver con las de entonces. He pensado, mientras veía las fotos, que esos niños, algunos de ellos por entonces no habían hecho la cama nunca o casi nunca, ahora ya se afeitan, y son adolescentes (con 18 o acariciándolos), cada uno con el camino por el que haya tirado. Igual que las entonces niñas, ya unas mujeres, más maduras desde siempre, de peques se nota más la diferencia que ahora, encantadoras, antes y ahora. Todo esto lo aplico a los que fueron al CRIE y a los que no. Para mí sigue siendo, tras casi 18 años ejerciendo oficialmente de maestra, una de las mejores experiencias educativas en las que he participado. Si bien sé de muchos de estos alumnos, aunque no sea detalladamente, me conformo con saber que están bien y les va razonablemente bien. A la gran mayoría no los he vuelto a ver desde junio de 2019, pero sí me gustaría charlar un día con ellos, y ponernos al día en persona. Las redes sociales tendrán muchas cosas, pero a mí cálidas no me parece. Un abrazo virtual no es un abrazo, por muy bonito u original que sea el emoji o el gif que lo ilustre. Y uno con letras tampoco, ahí no se escucha el latido de nadie, ni se siente ese calor especial que te proporciona al abrazar. Dicho queda. Como siempre, a todos, a los 20, os deseo y seguiré deseando lo mejor.
Y el pequeño popurrí de fotos incluye imágenes de Berlanga de Duero, Burgo de Osma y "La Fuentona". La penúltima está hecha desde el autobús, en movimiento, poco antes de "aterrizar" en el CRIE de Berlanga.

Todas las imágenes son de mi propiedad (Raquel Plaza Juan).

Que conste que mi intención era mencionar de pasada el "CRIE aniversario" y hablar de otros temas pero, no he podido resistirme a profundizar un poco. Y claro, ahora ya, rozando las tres menos cuarto de la mañana, se me caen las pestañas. Hasta aquí lo que escribo el 4 de abril. 

Retomo la entrada a 5 de abril, a horas poco habituales para escribir...Soy nocturna para el blog, pero tocaba hacer una excepción.

Del CRIE poco más puedo añadir, que da igual los años que pasen, los excelentes recuerdos que todavía conservo, más los que las fotos y las crónicas en el blog que hice del mismo me ayudan a refrescar, siguen siendo muy numerosos y fabulosos. Sí me faltó, esto mirando hacia atrás ahora, alguna actividad con todas las familias y sus hijos para poner broche a un curso complicado a la par que especial. No sé si fue más lo uno o lo otro...

Y dejando a un lado a mis queridos/as ex alumnos/as de mi tutoría de Guijuelo, me gustaría seguir conjugando el verbo estar. En concreto el presente de indicativo, el referido al momento actual, al ahora.

ESTOY relativamente bien. Tengo mil cosas en la cabeza, muchos frentes abiertos que no acaban de ya no digo cerrarse, sino de alcanzar una solución, algunos requieren tiempo y prefiero que lo tengan. He pasado gran parte de las vacaciones bastante acatarrada y tocada, otra vez, por la ciática. No he "viajado" porque las circunstancias no se han dado. Pero sí están siendo unos días de desconexión, bastante descanso, y reconectar con mucha gente. De hecho puede que sean las vacaciones en las que he podido quedar con más gente. Con algunos unos minutos, con otros horas. Y ante el número considerable de amigos más mi pareja, solo puedo sentirme afortunadísima y tremendamente agradecida. Gracias, de nuevo, a Jorge, Mariate, Lucy, Inma, Ana Belén, David, Mayte, Héctor, Juanan, Marta y Noe. A los menores de edad no los he incluido je je je, que entre "babies" y no tan bebés han sido otros tantos. He disfrutado hablando con vosotros en pequeño grupo y a solas, de la vida y de muchos de los momentos en los que nos encontramos, coincidamos o no. Tengo una red de personas que es infinitamente hermosa. Y aunque no haya podido viajar, al charlar con vosotros sí lo he hecho, al pasado y al futuro, y ha sido precioso, a la par que necesario. Lo necesitaba, y puede que no me hubiera dado cuenta. Hasta he hablado de temas que no quería tocar. Sois la mejor medicina para cualquier dolencia...¡Os quiero!

Así que, de manera resumida, así ESTOY. Estoy arañando minutos de vacaciones, con 0 ganas de retomar la rutina laboral, y todavía muy descolocada con el horario de verano. Desde el cambio de hora, ayer fue la primera noche que fui capaz de irme a dormir antes de las 2 de la madrugada. Estoy también esperanzada e ilusionada por lo que queda, de mes, curso y año, en el ámbito laboral y en el personal, confío en atraer más buenas noticias que malas y ser portadora de buenas, no necesito que sean muchas. Eso sí, mi cuerpo pide ver el mar a grito "pelao".

En el presente no quiero enredarme demasiado, que no procede.

Respecto al futuro, futuro simple: ESTARÉ. Obviamente en los tres que conjugo me he quedado con la primera persona del singular, el YO, algo que me cuesta priorizar, pero o me priorizo yo, o no lo van a hacer los demás por mí en según qué escenarios. No sé dónde estaré trabajando el curso que viene, quedan algunas incógnitas por responder. No obstante, no me quita el sueño, mi cabeza está llenita de cuestiones mil veces más relevantes. Sin trabajo, afortunadamente, no me voy a quedar. Dije hace unos párrafos que no quiero volver a la rutina del día a día en los institutos, y he sido muy sincera. Sin embargo, sí me apetece ver a algunos compañeros de ambos, así como a parte de mi alumnado. ¿Soy rara? Tal vez. Si lo soy por eso, me gusta serlo, no pienso cambiar esa manera de entender el mundo a estas alturas de la peli.

Tampoco sé, jugando con las funciones de "WhatsApp", cuál, será mi estado, probablemente cansada ja, ja, ja, espero que también feliz, ilusionada, tranquila, esperanzada, agradecida... Cuando sale lo del estado, igual que si el "Facebook" me pregunta, me hace gracia, y pienso al mismo tiempo...¿y a ti qué te importa? Prefiero poner frasecitas en el estado, porque me gustan, sin más, y cada cual ya interpreta lo que quiere, somos un país libre. Un país en el que no entiendo tanta polémica sobre la eutanasia de Noelia Castillo. Sinceramente, nos preocupamos mucho por la vida y tratamos vagamente el tema de la muerte. Para mí la muerte, y no me gusta creerlo pero lo creo, es el punto y final a la vida. Y es justo regular que algunas personas tengan derecho a una muerte digna, porque la eutanasia no deja de ser una especie de suicidio asistido. No me parece un capricho, y entiendo que haya gente que se oponga a realizarla, pero eso no quita que mi cabeza también me dé para ver más allá, y por lo leído en muchos medios sobre Noelia Castillo, comprendo que solicitara la eutanasia. Tiro de empatía y no sé cómo habría actuado en su lugar, pero alcanzo a entenderlo. Eso sí, también invito a reflexionar a todas las personas y agentes implicados en las distintas etapas de su vida, probablemente la sociedad, también no le tendió la mano cuando estábamos a tiempo, y luego ya fue tarde. Creo que autorizar una eutanasia en una persona tan joven, ha debido ser dificilísimo, y lo han tenido que ver muy claro para concedérsela porque, quiero pensar que si hubieran dudado mucho, se habrían negado, y no fue así. Noelia, por fin, descansa en paz. Por muy fastidiado que sea asimilar que con 25 años alguien voluntariamente no quiere continuar viviendo. Porque duro es durísimo, de escuchar, ver, leer y todo. Defendemos mucho el derecho a la vida, pero no me parece mal, lo encuentro hasta necesario, proteger el derecho a morir dignamente (ojo, no en general y para todo el que la solicite, de eso nada). Eso sí, ESTARÉ muy contenta si el día de mañana los políticos se preocupan mucho más por cuidar la salud mental de los ciudadanos, les votaran o no. Si además dignifican las residencias para personas dependientes, sean ancianos o no, que se atrevan a meterle mano a algo que, desgraciadamente, no cubre la demanda que hay, y el coste para los implicados es brutal. Necesitamos una red pública mucho mayor de residencias para personas dependientes, con mayor o menor grado, que sea capaz de cuidar adecuadamente a los que allí residen, muchas veces porque no les queda otra. Y también promover que con ayudas públicas muchas más personas puedan estar en sus casas, y no tengan que abandonarlas porque dependen de otros hasta para lo más básico. Hoy vengo reivindicativa, voy a frenar, o no acabo esta entrada ni mañana.

A raíz de la libertad, reflexionaba también, hablando con una gran amiga sobre las sospechas de una posible relación sentimental entre dos integrantes de una conocida banda coreana (del sur), BTS, de la suerte que tiene la gente en España (por ejemplo), y la desgracia de haber nacido en otros lugares. Debe ser que cada año que pasa mi cabeza es más dura, pero prohibir que dos personas se amen, me parece ilógico e infinitamente injusto. O que por hecho de amarse eso pueda suponer que los cancelen a nivel profesional. Me da igual que se traten de dos chicos (hombres) o dos chicas (mujeres). Algunos alumnos míos, especialmente si son de 5º de Primaria en adelante, suelen sorprenderse cuando, al hablar del amor, de relaciones de pareja etc., a mí lo que de verdad me importa, es que ellos sean felices, me da igual si están con alguien del mismo sexo o no. Pero lo relevante es su felicidad. Y por repetitivo que pueda parecer, porque llevo años y años con este "discurso" (declaración de principios) me da igual si eran de 5º de Primaria o 3º de la ESO, zona urbana o rural, defiendo aquello que me parece justo y, más allá de las notas que saquen en cada área, lo que más me interesa es su felicidad, y la familia, las amistades y la pareja, pesan mucho en ella. Ojalá nadie se lleve las manos a la cabeza al leerme, no me importa exponer mis valores, principios, creo en ellos firmemente y los seguiré defendiendo a capa y espada. Y el derecho a amar libremente es fundamental. Y si el día de mañana, u hoy, alguien que haya sido parte de mi alumnado tiene pareja, que sea lo más feliz que pueda con ella, sea de su mismo sexo o no. Ya advertí antes que hoy estoy especialmente reivindicativa.

Pues eso, dicho queda, y al que le moleste, que no lea lo que escribo. 

Gracias por haber estado cuando hacía falta, a veces sin ser consciente de lo mucho que necesitaba esa compañía y el bien que me iba a hacer. Estaría mucho más tranquila si todo mi mundo estuviera más en calma, pero sigo confiando en que el viento en breve va a comenzar a soplar a favor. Estaré lo mejor que pueda con lo que tenga y sin lo que no tenga. Habría estado muy bien haber podido viajar estas vacaciones, pero ha estado fenomenal todos de los que sí he podido disfrutar. Las vacaciones ya llegarán, cruzo los dedos para que no tarden demasiado, con 4 días de desconexión me doy con un canto en los dientes. Y como siempre, estaré bien si además de encontrarme mejor, los que quiero están bien de salud.

Como siempre, un poquito de música para acompañar esta entrada del blog. Intentaré no escribirla a ratos, sino del tirón, porque al haberlo hecho en distintos momentos, me extiendo una barbaridad, y el tiempo es oro, para todos.