Estaba segura de haber dejado la entrada publicada anoche...pero no. Así que lo de "hoy", se refiere a ayer, 10 de junio.
Hoy he "castigado" a un libro y un peluche contra mi voluntad. Iban a acompañarme en el trabajo, pero un giro inesperado de guion de última hora, hizo que dejara a ambos en casa. El libro es "Adivina cuánto te quiero", no creo que necesite carta de presentación. Un libro que me atrapó hace muchos años y no me ha soltado (y yo feliz). El peluche es la liebre "grande" que sale en él, puede interpretarse que es "Papá liebre" o "Mamá liebre", y me encanta la idea. Una alumna mía de hace unos años lo bautizó como Avellana, y con Avellana se ha quedado. Me parece una historia de amor infinito. Precioso. Muy tierno. Hermosísimo. Se han quedado juntitos en casa, esperando mi regreso de los institutos. Ojalá se den las circunstancias que me gustaría para llevarlos la próxima semana...Estoy convencida de lo mucho que les puede gustar.
Si queréis hablar de amor entre padres e hijos, o de amor a secas, es vuestro libro.
Y luego está "Why?", un libro que muchos tacharían de incómodo. A mí me parece que es uno de los que remueve por dentro. No lo he encontrado en español, pero era algo concretísimo sobre lo que no tenía nada. Y, como nunca se sabe, quería tocar ese palo también. El libro trata el tema del suicidio. Pero el punto de partida es un niño que ya he perdido a su padre por esa razón. La mamá del chico protagonista le dice lo mucho que se padre le quería. Le cuenta cómo se parece físicamente a él. Pero es un hecho, el padre de Óliver no está. Se ha ido. Ha fallecido. Está muerto. Y él empieza a preguntarse por qué y le hace esa pregunta a su madre, porque sabe que le responderá. Y a partir de ahí nos narran cómo ambos afrontan la situación, obviamente tristísima y dolorosa para ambos. Y dejo para los curiosos el resto, tanto el broche final del libro, como los detalles del contenido. Sea una mamá o un papá el que se suicida, a mí me parece una auténtica tragedia. Es un tema peliagudo y, si se toca, hay que intentar hacerlo con el mayor mimo y tacto del mundo. Probablemente ellos no tuvieran la "culpa". Quizás ellos se sientan "culpables", aunque no lo sean. De cualquier forma, me parecen heridas muy profundas y difíciles de sanar. Hace poco, uno de los vídeos que me aparece "porque sí" (porque me espía, claro está) en Instagram, hablaba del suicidio, y barajaba la idea que alguien no es que decida suicidarse, sino que está enfermo, y es la enfermedad la que toma esa decisión tan drástica. El libro habla de la depresión. E indirectamente anima a la gente a dar el paso de pedir ayuda para "mejorar". Considero que nunca he sufrido una depresión, pero dudo que algo así pueda tener "cura", ojalá sí. Creo que el ¿POR QUÉ? es una pregunta que muchos nos hacemos, no sé si a nosotros mismos o la lanzamos al aire, con la esperanza de encontrar respuesta en alguna parte. ¿Por qué mueren los que más amamos? ¿Por qué a veces algo fulminante nos los arrebata sin avisar? ¿Por qué la vida puede seguir sin ellos? ¿Por qué debemos encontrar cómo seguir sin ellos? ¿Por qué hay tantas preguntas sin respuesta? ¿Por qué cualquier respuesta no nos parece válida? ¿Por qué se torna tan complicado ayudar a alguien ante una pérdida muy dolorosa? No sé. Demasiadas preguntas. Desde mi duelo, porque esto no termina nunca, me animo a poner por escrito cuestiones que rondan mi cabeza. Desde este mismo duelo, me he dado cuenta que mi capacidad empática ha aumentado exponencialmente desde que mi padre falleció. Y si bien la muerte cada vez es menos tabú para mí, tengo un cuidado extremo cuando hablo del tema con alguien que puede encontrarse en una situación vulnerable. Porque me parece que hay portarse bien con los que nos cuidan. Creo que habría que tratar bien a los que se preocupan por nosotros. A mí me gusta pensar que el cariño reconforta, que ese amor y esas caricias emocionales hacia otros tienen cierto poder curativo. Lo que pasa es que encontrar el equilibrio de hasta dónde hablar de ciertos dolores del alma de alguien o con alguien, es una ardua tarea. Y hay que estar listo para hacerlo. Preparados por ambas partes, el que sufre y el que desea ayudar, en la medida de lo posible, al que está sufriendo todavía por esa pérdida de forma muy intensa. Y sí, hoy dice el calendario que es 10 de junio de 2026. Y mañana será 11 de junio, y pasado mañana 12. Y seguiré intentando ayudar a quien mis ojos vean que lo necesita. Algunos lo verbalizan, otros no son capaces de "pedir" esa ayuda, por dolor, orgullo, falta de fortaleza para abordar algo así... No sé, no estoy en la cabeza de la gente y en días como hoy me pregunto qué se les pasará por la cabeza a algunas personas cuando actúan como lo hacen. Y no voy a encontrar una respuesta que sea de mi agrado, soy consciente de ello. Pero bueno, mi conciencia está muy tranquila.
Al final, el tiempo pone a cada uno en su lugar. Y nos va mostrando quiénes llegaron para quedarse en nuestras vidas y quiénes salen solo de manera esporádica o el algunos capítulos.
Gracias a todos lo que parece que llegasteis para quedaros. Gracias por hacer esfuerzos por entenderme, más allá de mi labor docente. Gracias por cuidarme. Gracias por hablarme bonito. Gracias por sostenerme y apoyarme. Gracias por creer en mí. Hoy podría haber sido un día mucho mejor, tampoco fue malo. En la balanza sigo haciendo que lo positivo pese más: una disculpa, una báscula, un abrazo sincero, unas lágrimas compartidas...
Y no voy a dejar de hacer y hacerme preguntas, sobre cualquier tema que me apetezca. Me parece que debería ser uno de los objetivos de vivir: hacerse preguntas y ser capaz de encontrar respuestas para ellas. Y seguramente la mayoría tendrán múltiples respuestas, dependiendo de los ojos que nos miren, las manos que nos sostengan, las sonrisas que nos arranquen y el amor con el que nos abracen. Madre mía...Lo siento, hoy tocaba. "WHY?" lleva más de un mes en casa, y necesitaba mencionarlo. Y "Adivina cuánto te quiero" es un título por el que siento debilidad.
Si por lo que sea necesitáis un abrazo, aunque sea en palabras, sentidlo. Ojalá os llegue.
Y el siguiente vídeo de una charla de TED, me ha parecido que viene como anillo al dedo: Sobrevivir al suicidio de un ser querido.








