martes, 20 de julio de 2021

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El año pasado no escribí una sola entrada en el blog durante el mes de julio. Por entonces andaba digiriendo el tiempo de confinamiento y todo lo que estaba pasando. Esta vez no quiero que llegue otro 20 de julio sin más. Conste que la publicación de la entrada está programada, y aparecerá el 20 de julio, a la una y cuarto de la madrugada, pese a que la escribo el 16.  Si todo va bien, este duodécimo aniversario de haber aprobado las oposiciones, me pillará a la orilla del mar.

No he releído entradas de otros años sobre esta fecha, siento si me repito. 

Me gusta recordar ese 20 de julio de 2009 porque fue una alegría inmensa, supuso un cambio importantísimo en mi vida y, cada año que pasa, me siento más afortunada. Todavía tengo a mi alrededor personas que no han corrido la misma suerte que yo, y eso hay que valorarlo. Ojalá el año que viene sí sea el vuestro. Ana Belén, tu nombre es el primero que me viene a la cabeza. Gracias por una amistad que crece y se fortalece día a día Lourdes, ¡esta vez sí! Qué bien reencontrarnos y en el momento que fue...Da gusto coincidir con personas como tú.

Gracias a todos los que os habéis cruzado en mi camino docente, el que empezó como "profe" de particulares de Inglés. Pablo (mi primer alumno), te quiero un montón, y sé que mamá te manda todo su amor, porque siempre lo decía y era precioso ver cómo se le iluminaba la cara hablando de ti...¡Qué orgullosa estaba de sus hijos! Tenemos una conversación pendiente, sin reloj, de puesta al día, porque sí. Luego ya vino mi etapa de interina en Madrid...¡Vaya aventura! De Parque Coimbra me llevé principalmente a Lucy y Andrea, y eso es mucho. Ha llovido una barbaridad, pero me encanta seguir manteniendo el contacto con ellas. Reconozco que espabilé mucho en tierras madrileñas. Creo que me faltaba la jaula con la gallina, un poco como Paco Martínez Soria en "La ciudad no es para mí" pero...¡Qué bien me vino Madrid! Allí amplié la familia gracias a David y Mayte, ambos me cuidaron con un cariño tremendo y tuvieron una paciencia de órdago conmigo (año de oposiciones, tutora de un curso numerosísimo y muy complicado, espolón calcáneo en el pie derecho, fascitis plantar en ambos...suma y sigue). Es verdad que hay amigos que son la familia que nosotros elegimos, y ellos son el mejor ejemplo. Luego ya regresé a mi tierra, después de haber superado las oposiciones de 2009. Y llegaron muchos destinos distintos, la mayoría provisionales, tres definitivos. De cada sitio me he llevado alguien/algo, de unos más que de otros, pero de ninguno he salido con las manos vacías. Al final lo que damos nos lo devuelven, con creces, las mismas personas u otras, pero con intereses (de los buenos). Quizás eso no pasa cuando esperamos, sino cuando debe pasar, y no hay más.

Es muy complicado elegir qué es lo mejor de mi profesión. Casi siempre son los alumnos, a los que habitualmente llamo "mis niños" (o incluso "mis polluelos" en el caso del "Fili" de Guijuelo), pero también bastantes compañeros, algunos hasta llegan a convertirse en amigos. No obstante no quiero dejarme a las familias, porque de esas mamás y algunos papás también salen cosas maravillosas, por ejemplo amigos/as, muy pocas por las circunstancias, pero sé que con algunas personas cuento. Sí, ya sé, tengo reencuentros pendientes, hay que dar con el momento. Todavía nos queda verano por delante.

Y con todo esto, al punto al que quiero llegar no es nuevo, solo puedo dar las gracias. Y empiezo por la parte dura. Gracias a los que me habéis tratado mal en alguna etapa de estos 12 años (casi 13 y medio si contamos con el tiempo de interina), a los que me habéis puesto la zancadilla, a los que habéis intentado humillarme, a los que no me habéis respetado, a los que me habéis ignorado, a los que me habéis discriminado, a los que me habéis juzgado sin miramientos, a los que habéis intentado anularme...Gracias a todos los que vais en ese saco, porque gracias a vosotros ahora soy mucho más fuerte y creo que incluso he aprendido a hacer mejor mi trabajo y, lo que me importa más, a disfrutar incluso más si cabe con él (y el listón está alto)

Y en la parte "blanda", la positiva. Aquí viene lo bonito de verdad. Gracias a los que habéis conseguido que valorase cuánto vale dar con compañeros de verdad. A los que sabéis trabajar en equipo, escucháis, respetáis, colaboráis, quitáis hierro a muchas cuestiones del día a día, sumáis y ayudáis a brillar al de al lado, porque juntos somos mejores y más fuertes. En el grupo de compañeros incluyo también a personas con las que he tenido la suerte de coincidir, aunque no fueran docentes, ni papás ni mamás de alumnos, entre ellos,  Esther (de la Cafetería-Pastelería Sancho, de Guijuelo) o Elena ATE (Guijuelo y, actualmente, Peñaranda).

A las mamás (un porcentaje elevadísimo es de mamás) y algunos papás, por saber escuchar, empatizar, confiar en mí, hacer críticas constructivas, colaborar, respetar mi labor, valorar mi trabajo...Y sí, por llegar a tratarme con cariño y gratitud a manos llenas. Me hacéis sentir muy querida. De vosotros he aprendido también una cantidad infinita de lecciones y desde luego,  ninguna de ellas está en los libros. 

Y en tercer lugar, a mi queridísimo alumnado, a mis niños y niñas de uno u otro lugar. Gracias por dejarme aprender de vosotros, por recordarme cómo se ve el mundo con ojos de niño o de adolescente, por ayudarme a entenderos, por dejarme conoceros, por permitirme ayudaros, por darme tantísimo cariño, por hacerme cambiar de opinión, por quererme tal cual, por ampliar las ventanas por las que yo miraba el mundo, por ser tan únicos, irrepetibles e inolvidables, por haber compartido tantas vivencias (juntos o de antes de conocernos).

En cuarto lugar, a los que son mi gente aunque no estén en los grupos anteriores, por soportar mis quejas, arrebatos, disgustos, agotamiento, hastío, desánimo...Eso de estar dispuesto a escuchar y a tender la mano, es otra de mis suertes. ¡Santa paciencia la vuestra! Reconozco que hay cosas que las hago con pasión y eso, me parece, para bien o para mal, tiene que notarse.

A lo mejor no muchos habrán llegado a este punto. Puedo ser "la pesada de las gracias". Sinceramente, como decían en la película "Lo que el viento se llevó": "Francamente querida (o querido), me importa un bledo".

Os quiero un montón a los grupos de la parte "blanda". Gracias por quererme. Soy consciente de algo importantísimo: a día de hoy, muchos de vosotros, continuáis estando ahí.

Cómo este "aniversario" me pilla en la playa, de ahí son las imágenes, de ese momento que a mí me resulta tan mágico, el amanecer en la playa ...de Gandía en este caso. Me trajo mucha suerte el de Peñíscola de hace dos años, y no me quería cambiar de tercio.


Ya me canto a mí misma el "feliz cumpleaños". 12 años memorables, y muchos por delante para seguir sintiéndome feliz con lo que hago. Una sugerencia, no dejéis pasar las fechas especiales,  no se trata de hacer una fiesta con cada una, pero sí sentirnos afortunados por algo bueno en nuestras vidas (lo malo llega solo y, nos guste o no, no suele avisar). 

La música corre a cargo de Pablo Alborán y su "Solamente tú".

domingo, 11 de julio de 2021

Summer time...

-Pintarme las uñas de los pies.

-Cenar al aire libre.

-Hundir los pies en la arena.

-Los abrazos apretados.

-Una botella de agua bien fría.

-El primer día que me pongo las sandalias.

-Libros nuevos.

-Las mariposas.

-El terraceo.

-Ver alguna peli o serie de la lista de "pendientes".

-Las sombrillas.

-Un banco en "El Pinar".

-Un bañito en la piscina cuando más aprieta el calor.

-Las carcajadas.

-Quedar a partir de las ocho de la tarde.

-Dejar que el pelo se seque solo, sin ayuda del secador.

-La tortilla de patatas (mejor si es con cebolla).

-Dibujar de madrugada.

-Los viajes.

-El olor a cloro de la piscina.

-Las rebajas.

-Guasapear durante horas si no hay que trabajar/madrugar.

-El mar.

-Los platos combinados.

-La luz natural invadiendo mi habitación por la mañana.

-Los abejarucos.

-Las escapadas.

-Un buen ventilador.

-Las libélulas.

-El olor del Ecran "aftersun", el  de toda la vida (recipiente blanco, tapón verde azulado).

-El amanecer en la playa.

-Las comidas para celebrar.

-Los pajaritos revoloteando por el jardín.

-Los abanicos.

-Perder la noción del tiempo.

-Llamadas telefónicas a deshora.

-El amor.

-Espigas doradas.

-Los reencuentros.

-Las ensaladas.

-Cumpleaños de gente importantísima en mi vida.

-Conducir con el aire acondicionado a tope cuando fuera parece que el asfalto va a derretirse.

-Los amigos.

-Hacer fotografías.

-Conversaciones sin reloj.

-El gazpacho.

-El cine.

-Cenas en buena compañía.

-Poner la música a todo trapo.

-No madrugar. Y si madrugo, no va a ser para trabajar.

-Mi cumple.

-Los helados.

-Mis personas favoritas, es decir, mi gente.

Y como no quiero que hoy falte la música, he elegido una canción que vi ayer en la tele y me encantó. "Complicado", de Blas Cantó.

jueves, 8 de julio de 2021

SEVE EMOCIONES: última actividad

Me quedan dos sesiones pendientes de reflejar aquí previas a ésta. Espero incluirlas en breve.

Esta actividad la dividimos en varios días. De esos de los últimos días de curso en los que el horario no se sigue a rajatabla porque surgen muchas cosas.

Tiré de Pau Donés, porque aunque ya no está es una manera de recordarlo. Y me encantan los mensajes que nos dejó. 

Puse dos canciones de él muy diferentes, en la estética de los vídeos, en el aspecto del cantante, en el mensaje...Aunque si analizáis las letras también hay puntos en común.

La primera es Humo. Realizada en un momento vital complicado, poco después de saber que tenía cáncer. Con frases en su letra como "Ahora que solo me queda esperar a que llegue la hora. Ahora que solo el ahora es lo único que tenga. Ahora que solo me queda esperar a que la vida se vista de negro". Les expliqué que la fecha que lleva en la camiseta es la de su nacimiento. 

Comentamos la letra, el vídeo, y después ya les expliqué en qué etapa de Pau había surgido esta canción. Hablamos de la vida, la muerte, el miedo, la fe...Aquí la pongo para que podáis ver el vídeo:

Después les advertí que la siguiente canción, aunque era de la misma persona, era muy diferente. El ritmo, el color, el aspecto del cantante, la letra...Para mí las dos hablan de la vida. La primera es un golpe de realidad. La segunda me parece una canción de gratitud, hacia la vida en general y hacia la gente que ha estado con él, especialmente a su hija y a su gente. Es una canción que habla de amor.

"Eso que tú me das" fue publicada pocas semanas antes de fallecer Pau Donés. Me pareció una hermosísima despedida, de alguien que sabe perfectamente cuál va a ser su destino, pero no se percibe rencor en ella. Creo que se habla poco de la muerte, y en mi opinión es un error. Nos guste o no la muerte está ahí, y no está mal acordarnos de ella de cuando en cuando para exprimir más la vida.


En ella el deterioro físico es inmenso. Por otra parte es lo natural ¿cómo iba a tener buen aspecto en esos momentos? Le agradeceré eternamente que haya enseñado al mundo su imagen tan poco tiempo antes de morir, porque no es común que la gente se deje ver en estas circunstancias.

Muchos de mis alumnos sí habían escuchado la segunda canción, mientras que la primera era una gran desconocida para casi todos.

Luego les di una hoja que se titulaba "Vivir es urgente" (Pau Donés). Y decía lo siguiente:

Completa la frase con lo que te apetezca poner (POR FAVOR, antes de empezar a escribir piensa unos minutos sobre lo que se te ocurre escribir relacionado con esas palabras).

VIVIR ES URGENTE PORQUE....(dejé casi ocho líneas, estando la hoja colocada en horizontal)

Y al final puse (4º de Primaria, Seve Emociones 2020-2021)

Mientras pensaban sobre qué poner y lo escribían, puse de nuevo la segunda canción. En mi caso lo completé así:

VIVIR ES URGENTE PORQUE el tiempo pasa volando y hay que exprimir el AHORA. No me gustaría quedarme con palabras en el bolsillo, por eso digo "Te amo" a quien lo siento, "Te quiero", "Gracias por estar en mi aquí", "Gracias por estar en mi vida", y que los demás sepan que pueden contar conmigo. No sé dónde estaré mañana, pero si de algo he acabado de estar segura con la pandemia, es de la importancia del HOY, de no mirar más allá, ni preocuparme en pensar cosas que todavía no han sucedido y ni siquiera sé con seguridad si llegarán a ocurrir.

Tengo muchos abrazos que dar, mucho cariño por compartir...Y no pienso desperdiciar ni un minuto.

Ahora disfruto más de cada abrazo, cada beso, cada confidencia, cada mirada...

Entre lo que dijeron los poquitos que se animaron a hablar, una niña dijo que "la vida es bonita". Otro alumno habló de su deseo de aprender a conducir, porque quería hacerse mayor. Hablamos de la importancia de disfrutar cada etapa de la vida, de vivir sin prisas. Aunque por supuesto entendía lo del carnet, por la independencia que da. Y lo digo yo, muy tardía en esos lares...

Como siempre he hecho, me gusta hacer una puesta en común, y dejar que voluntariamente intervengan los niños y niñas que quieran. Reconozco que este año me ha costado mucho que "entraran al trapo", aunque al final siempre había algunas personas que se animaban a intervenir. Y también que la distancia social lo ha complicado todo, nos ha faltado algo de calidez humana...Para nadie es fácil hablar de sus emociones, sentimientos, su manera de ver la vida. De verdad que para mí también es difícil, pero me he acostumbrado a hacerlo, y lo veo como algo positivo, siempre que no se fuerce. Hay que motivar, no obligar. 

Siempre me entristece poner punto final al tiempo que, desde hace bastantes cursos, me encanta dedicar a tratar en las aulas la educación emocional. ¡La veo tan necesaria! Y  más con las nuevas formas de comunicación existentes. Lucharé porque nunca dejemos de mirarnos a los ojos, verbalizar lo que sentimos (expresar nuestro amor, tristeza, disgusto, nerviosismo, miedo...), demostrar el cariño, el amor...con palabras, con gestos, con hechos. Y me da igual cuál sea mi destino, siempre buscaré un espacio para la educación emocional. 

Gracias a mis alumnos por su generosidad en estos ratitos de "Seve Emociones".

Últimos días del curso 2020-2021

23 de junio: Fin de curso. Olimpiada rural. Baile de todo el cole. Entrega de notas en las aulas. Felices vacaciones (para los alumnos, a los docentes nos quedan unos días).

24 de junio: Sobre las cuatro de la tarde. Veo publicadas los listados de Educación Compensatoria. Según las puntuaciones, estoy en tercer lugar para pedir.

29 de junio: Último claustro del curso. Comida en el patio del "cole": Muchas risas. Despedida oficial a las compis que se van con nuevo destino definitivo, muchas lágrimas, muchas emociones.

30 de junio: Publican las vacantes de Compensatoria.

1 de julio: Acto público para adjudicar las vacantes. CEIP Filiberto Villalobos e IES Francisco Salinas. 

2 de julio: Peñaranda, devuelvo libros y llevo algunos materiales al "Seve". Recojo todo lo importante que tengo allí.

No sabía bien cómo empezar este mensaje, ni tampoco encontraba el momento.

Simplemente me apetecía compartirlo. No ha habido despedida oficial de alumnos ni de sus familias, porque oficialmente hasta el 1 de julio no había nada. Y no soy de las que venden la piel del oso antes de cazarlo. Los que me conocen saben que aborrezco las despedidas, pero no las evito. Simplemente, no me parecía adecuado despedirme sin saber con seguridad, si el 2021-2022 iba estar en el CEIP "Severiano Montero" o no.

La verdad es que tengo sentimientos encontrados. Por una parte objetivamente es una noticia buenísima estar un curso sin viajar, trabajando "en casa", y por motivos personales. Además, me encanta la idea de volver a ser maestra de Educación Compensatoria. Me ilusiona mucho volver a tratar con pre-adolescentes (o adolescentes, sin el "pre"). Sé que estar en Compensatoria no es nada fácil, a las experiencias previas me remito. Aunque también me va la marcha, y esta va a ser una gran aventura. Por otra parte es complicado decir hasta pronto (no adiós), a un colegio como el "Seve", en el que he tenido un sentimiento precioso de equipo, sensación de grupo, y muy buen ambiente. Muchas risas, día a día compartido en las aulas y en los coches (gracias por vuestra paciencia, escucha y cariño), y algunas lágrimas (dependiendo de las circunstancias). También de reencuentros muy agradables y conocer mejor a gente estupenda  (querida Elena, eres una maravilla).  Además están todos los alumnos de 3º a 6º, y en particular los de 4º, de los que he sido tutora y he podido conocer más. A ellos y a sus familias. Gracias porque ha sido un curso complicadísimo para todos. Mil gracias a la que ha sido la co-tutora y además la capitana del "barco" del cole. Gracias, Asun. Y como soy una sensiblona no pienso quedarme con las ganas de poner nada aquí. Muchísimas gracias al Equipo Directivo saliente: Asun, Emi y Mariaje, sois tres mosqueteras, muy currantas, directas y estupendas personas. Y toda la suerte del mundo al entrante (Ana, Sandra y Arancha), porque vais a formar un gran Equipo, no tengo ninguna duda. Y contáis con un grupo de maestras buenísimo, y entre unas y otras, es una mezcla fantástica. No voy a poner todos los nombres, porque a estas horas de la madrugada fijo que me dejo a alguien y no es plan. Pero sí quiero mencionar también a mis compis del segundo internivel de Primaria. Asun y Emi, de las que ya he hablado antes y con las que da gusto estar; Araceli y Mergo, tutoras de 6º y 5º, por vuestra garra, compañerismo, sentido del humor, amabilidad...; y, por supuesto, Sonia, por tu humanidad, sensibilidad y todo, todo, todo.

Venga, voy a arriesgarme, perdonadme si meto la patita y me dejo a alguien, son cosas de las vacaciones, la cabeza trabaja a medias. Gracias a las que me quedaban por citar (y el que me faltaba): Carolina, Juan Carlos, Nuria (Inglés), Rebeca, Flori, Cristina, Ana María, María (Reli), María y Nuria (fisio).

Ha sido muy especial dar con tanta buena gente en un curso tan difícil. Ojalá las familias, el alumnado y todos los "compis", podáis disfrutar de unas vacaciones muy merecidas. Perdón a quien corresponda si alguna vez le ha molestado algo de lo dicho o hecho. Gracias por tanto a TODOS. Hasta pronto. FELICES vacaciones. Qué bonito coincidir.

PD (1): Si a mí me dicen en agosto de 2020 que el curso iba a ser totalmente presencial, sin confinamiento general, que íbamos a hacer un baile grupal a final de curso (ensayando previamente después de algunos recreos), formar parte de una Olimpiada Rural, participar en un torneo escolar de ping-pong con maestros y alumnos...y alguna otra actividad que ya sabéis, habría dicho ¿me estáis tomando el pelo, no? Pues lo escrito y más, en el "Seve", temporada 2020-2021. Y la próxima, esperemos, más y mejor.

PD (2): Qué fácil seleccionar las canciones en esta ocasión. Jerusalema, por ser un chute de energía para empezar muchas mañanas. Y, cómo no, La vida es bonita, de Rosana (aunque acabara sin aprenderme toda la coreografía, gracias Emi, por tantas cosas buenas...y bonitas, como la vida)



PD (3): Suerte a las que os quedáis, y a las personas que, de manera definitiva o provisional, no estaréis en el "Seve" el curso que viene. 

miércoles, 7 de julio de 2021

Diez. Palabras

 ¡Viva San Fermín! Y viva todo aquello que os dé una razón para sentir que tenéis algo que celebrar, sea hoy, mañana o cuando se pueda.

El verano, mejor dicho las vacaciones estivales, son sinónimo de relax, paseos, viajes, reencuentros, lectura, dibujar, fotografías, rebajas, amigos, familia...Estas son diez de las palabras que se me ocurren sin pensar demasiado (vacaciones neuronales je, je, todo tiene su explicación).

Y de repente he pensado en uno de los libros de Defreds, Sempiterno. Sin duda alguna, uno de mis favoritos (solo me faltan dos). Lo tengo lleno de marcadores con textos que me encantan. No es un autor al uso, pero adoro cómo cuenta todo de una manera aparentemente sencilla, pero que a mí me llega con relativa facilidad. Otro de sus libros, Incondicional, fue como un bálsamo durante el durísimo confinamiento del año pasado. Comparto con vosotros tres textos vde Sempiterno que tienen marcador:




Como para gustos están los colores, tampoco voy a explayarme por qué hoy he elegido estos textos en concreto. Si alguno tiene alguna recomendación, os leo encantada. Aunque no sería ya para el verano, porque tengo ya títulos para tres veranos, y pienso disfrutar cada libro, nada de leer con prisa.

Dudaba qué canción incluir. Intencionadamente no puse ninguna en la entrada anterior. Prefería que nada distrajera la atención sobre el mensaje que me apetecía lanzar.

Como casi siempre, excepto cuando es de madrugada, escribo con música. Repito mucho que no concibo un mundo sin música. Estaba escuchando una canción y "Youtube", caprichoso que es, ha pasado a "La piedra redonda", de El Último de la Fila, y me parece muy apropiada:


De momento, el blog permanece "abierto en vacaciones". Gracias a los que lo leéis por decirme "algo", siempre viene bien recibir información de vuelta. No quiero flores, sino vuestra opinión, tal cual.



martes, 6 de julio de 2021

Lo "normal". Lo distinto

 Mi amiga, la RAE, define así la palabra normal:

normal

Del lat. normālis.

1. adj. Dicho de una cosaQue se halla en su estado natural.

2. adj. Habitual u ordinario.

3. adj. Que sirve de norma o regla.

4. adj. Dicho de una cosaQuepor su naturalezaforma o 

magnitudse ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.

5. adj. Geom. Dicho de una línea recta o de un planoPerpendicular a otra recta o a otro planoApl. a líneau. t. c. s. f.

6. adj. Geom. Dicho de una líneaPerpendicular en el punto de contacto al plano o recta tangentes a una superficie o línea curvasU. t. c. s. f.

Este blog lleva un tiempo adormilado, quizá por la intensidad del final de curso y las ganas de alejarme un poco del ordenador.

Pero no, hoy ya no. No me apetece quedarme de brazos cruzados, como el que oye llover. He desconectado lo suficiente del teclado como para regresar a él con los dedos a velocidad de la luz (bueno, me he pasado, algo menos). 

El pasado 3 de julio fallecía un chico de solo 24 años. Parece ser, insisto en el "parece", debido a una paliza de puñetazos y patadas de siete cobardes (quizás más). Antes de escribir aquí he leído mucho en internet, escuchado programas de radio y visto la televisión. Queda por demostrar si es un crimen de odio (me temo que sí), relacionado con la orientación sexual del joven, era gay. Y desde luego aunque el triste resultado no va a variar, las circunstancias sí importan. 

Me pregunto por qué alguien mata a otro, así, porque sí. ¿Por un simple malentendido? ¡Venga ya! ¿Qué importancia tiene que fuera homosexual? Creo que mucha, porque hay gente que demuestra su odio hacia lo distinto, hacia lo que no es igual que ellos. Me parece que debemos plantearnos, como docentes, qué podemos hacer desde nuestra (privilegiada) profesión. Llamadme ilusa pero defiendo a capa y espada que la educación sí es el arma más poderosa que tenemos para cambiar el mundo. Y precisamente por eso, de alguna manera es un "arma", hay que ser muy cuidadosos. Sí, ahora estarán los que lean mis palabras y digan, "Raquel, la educación viene de casa." Y puntualizaría, "debería". Ojalá los niños y niñas llegasen a los colegios sabiendo y aplicando el respeto, la empatía, la tolerancia, la sensibilidad, la amabilidad, el perdón (pedirlo y saber perdonar)...Pero en un porcentaje relevante no es así.


En mis algo más de trece años como maestra, me he encontrado con niños y niñas muy diferentes. Me gusta ir con el respeto por bandera, aunque no siempre me hayan devuelto la misma moneda los propios alumnos o algunas familias. Sinceramente, la inmensa mayoría han respetado mi labor, han colaborado y escuchado con infinita paciencia mis observaciones, consejos, sugerencias...Igual que yo a ellos. Y no recuerdo haberle faltado el respeto a nadie, pese a que mí, en casos muy concretos, sí me lo han faltado.  Para mí los alumnos son el reflejo de sus familias, de lo que viven y ven en sus hogares. No es fácil "lidiar" con familias que construyen muros en vez de puentes, he notado como unas pocas me han visto como el "enemigo" en lugar de una "compañera de remo", ¡qué lástima!

Y al escuchar la noticia del asesinato de Samuel, pensaba en todos esos niños, que según la RAE no entrarían en el grupo de "normales". A esos que alguno miraba torcido por tener pluma, amaneramiento al hablar, moverse...; gustos no propios de "niños"; o hacían de lado por esas razones. Y me daba mucha rabia. Siempre he sentido la obligación de hacerles saber algo importantísimo a todos mis niños y niñas, o ya los jóvenes del instituto: Todos tienen un lugar en el mundo. Tuviera su familia dinero para dar y tomar, o lo justo para vivir; fueran españoles o de otro país; estuvieran delgados o gordos; los vieran "feos" o "guapos" (qué subjetivo es lo de la belleza); vinieran de una familia típica o no tanto; profesaran ciertas creencias religiosas...o ninguna. Y no es fácil no entrar en la categoría de "normal."  A veces algunas madres en tutorías trataban de justificar lo que para mí era inadmisible. Pensaba que claro, si algunas familias (afortunadamente, son pocas) se ríen y restan importancia a lo que a mí me parecía discriminación o una sangrante falta de respeto, ¿cómo ampliar la mente de sus hijos? 

Nuestro sistema educativo cogea en algunos temas, entre ellos, en mi opinión falta una especie de "educar para convivir". No sé, habría que darle una vuelta al nombre, y muchas al contenido, para que fuera producto del consenso. Pero hay "algo" que falta en el currículum de una manera oficial. Al final cada uno hace lo que considera más oportuno. Intento que mis alumnos sean tolerantes, respetuosos los unos con los otros, amables, sepan escuchar, intenten ser pacientes, aprendan todo lo que puedan según sus aptitudes y circunstancias familiares, pidan perdón cuando se equivocan, no sean rencorosos con el que ha metido la pata...Y no sé si lo estoy haciendo bien, pero de verdad lo intento con todas mis fuerzas. Me gusta que ellos se sientan libres, y puedan decir lo que piensan, sienten...en cada momento. Y puedan preguntar, porque si ellos sienten esa libertad y ese respeto van a plantearnos multitud de preguntas y, nosotros, como adultos, deberíamos procurar dar respuesta a todas esas dudas que ellos tienen, a esa curiosidad por un mundo que todavía no alcanzan a comprender muy bien (bueno, a veces ni yo lo entiendo).

No me gusta que se den las cosas por sentadas, y verbalizo muchas que para otros docentes son tabúes. Y me ha tocado insistir, y más al grupo de niños, con o, que a mí lo que me importa es que sean felices, da igual con quién, y si su pareja es un chico y no una chica, perfecto también, mientras haya amor ¿qué más da?. No creo que hagan daño a nadie, el daño supongo que se lo harían si no actuaran acorde a lo que su corazón les dicta. 

Pero esto lo amplío a muchos ámbitos, no solo el de la orientación sexual de mis alumnos. Tenemos un poder, los docentes, ya seamos los maestros, o los profesores, y hay que tratar con mimo a esos niños, jóvenes, etc. Ellos serán los adultos del mañana y a veces los hundimos o reflotamos con lo que les decimos. También hoy tenemos en las aulas muchos tipos diferentes de familias. Eso de papá y mamá se casaron, tuvieron un bebé y fueron felices y comieron perdices, es eso, un cuento. Vale sí, todavía hay familias que sí son de este tipo. Pero cada vez es más frecuente ver que los padres están separados (y lo bien, mal o regular que llevan esto los hijos), casos en los que uno de los dos falta, porque falleció (os sugiero mucho tacto y paciencia), no quiso estar o es una familia monoparental. Y todos esos niños y niñas tienen que sentir que tienen su espacio, nuestra atención, cariño, comprensión, escucha...Debemos mostrar una gran delicadeza, no comparar familias pero sí hacerles ver lo bonito que tiene cada una, sea como sea. En mi "repaso" voy a mencionar también a los inmigrantes. Si además tienen desconocimiento del español, una dificultad añadida para encontrar su "hueco". A mí me da igual de dónde sean mis alumnos, el respeto no debería tener bandera, lo doy y lo exijo a todos. Reconozco que los alumnos inmigrantes no lo tienen fácil, en parte porque hay gente que se lo pone difícil, por el mero hecho de no ser españoles (manda narices). Ojalá aprendiéramos a enriquecernos con lo hermoso de cada lugar, y de sus gentes.

Continuando con las categorías de "normal" y distinto, llego a la mía. Hablo de lo que conozco y he vivido, y esta es la mía. Lo digo como gorda, sé de lo que hablo. Lo habréis leído en otras ocasiones, el mundo está construido principalmente para los delgados. Siguen existiendo personas que porque otros no tengan una talla "normal" creen que pueden mirarte mal, insultarte, o no quieren conocerte (allá cada cual). A mí me ha costado muchas lágrimas. Afortunadamente cada vez derramo menos por este motivo. Pero no por los demás. El cambio debe nacer de uno mismo, cuando aprendes a quererte, los demás lo notan. O esa impresión me da a mí. Y para quererse hay que cuidarse, aunque me siga cayendo el "sambenito" de las tallas grandes. Aunque los demás también cuentan. Pero son "mis demás", la gente a la que quiero y me quiere. La que me abraza, besa, acaricia, escucha, ayuda, apoya, respeta...sin talla. Va a ser cierto eso de "No hace daño el que quiere, sino el que puede."

Como unos pocos sabréis ya, regreso a Compensatoria el próximo curso, de mi "Seve" (CEIP Severiano Montero), hablaré próximamente, porque me apetece mucho. Pues bien, mi plaza será a caballo entre un cole y un instituto. No sé cómo van a ser mis alumnos, ni la edad ni las circunstancias de la mochila de cada cual. Pero espero que vean que conmigo pueden ser ellos, da igual su aspecto, los bienes materiales, sus gustos, las creencias reiligiosas...Y, por supuesto, su orientación sexual. Al escribir esta entrada he visto muchas caras, de alumnos, algunos ya hombres, por la edad. Y me gustaría pensar que todos ellos, con algo de pluma o poca, son felices y pueden mostrarse como son sin miedo. Tal vez ahí está la clave, el miedo a lo desconocido (por los cobardes que insultan, agreden excluyen...) y el miedo al rechazo que en algunos casos les hacía fingir lo que no eran o disimular su pluma. No obstante, con pluma o sin ella, quiero que todos los que han sido mis alumnos, tengan la oportunidad de encontrar la felicidad. Siempre estaré aquí para escucharos, pueda ayudaros de alguna forma o no. Gracias por la confianza y por el cariño.

Espero que no tarden mucho en aclaran las circunstancias de la muerte de Samuel. Y ojo, si se confirma que ha sido un crimen de odio, que aparezca alto y claro en todos los medios posibles. Y tomemos nota, algo así no puede repetirse.


#JusticiaParaSamuel

miércoles, 23 de junio de 2021

Fin...de curso (con niños)

No sé si es bueno escribir "en caliente". Llevo casi un mes dejando el blog a un lado, porque no siempre hay ganas, a veces lo que se me ocurre puede no ser interesante de leer, en ocasiones no sé sobre qué escribir y, otras, sí hay temas pero no lo veo adecuado, no me apetece "abrirme en canal" aquí. No obstante, aquellos que habitualmente leéis las entradas y además me conocéis, sabéis que llevan un sello muy marcado, y son muy yo. No me escondo pero tampoco me desnudo en él, pero tengo muy presente que el blog va de educación emocional, ni más ni menos.

Todo esto viene a cuento de tender un puente que medio explique tanta ausencia en el blog. Mayo ya dije que estaba resultando duro (mucho) y junio no se ha quedado atrás.

Tendido el puente, hoy es 23 de junio de 2021, hemos puesto el broche final a un curso plagado de "trampas", cuestas, desniveles de todo tipo...Muchos retos que nos ha tocado afrontar de la mejor manera posible. Con una sonrisa, bajo la mascarilla, siempre que se podía.

No es ningún secreto que cuando me tocan las fibras, me emociono. Y esta mañana estaba llorando a las 9:15. Ya, muy temprano para llorar en fin de curso, ¿verdad? Una compañera me avisó que otra compi y yo fuéramos a la verja. Allí estaban dos mamás de mi clase, y una de ellas nos ha dado a cada una una bolsa. Y me ha dicho que lo viera arriba, con los niños. Y una, que es obediente (aunque tengo mi puntito de rebeldía), eso ha hecho, previas gracias. Eran regalos que no me esperaba. Ya les di las gracias a ellas y a los niños, pero no me gusta quedarme corta. No trabajamos para recibir presentes. Lo que no quita que se agradezcan, y hagan mucha ilusión, al menos a mí.

Reconozco que mi profesión me apasiona, defiendo a capa y espada que debe ser vocacional. Los que estén por estar, vivirán amargados parte de su vida laboral. O quizás no, pero entonces no se empaparán de todos los momentos especiales que nos brinda el día a día.

Una vez más, a todas esas familias de mi tutoría de 4º de Primaria, mil gracias. En serio, han sido detallazos. Si bien cuando cogí la bolsa mi reacción fue más de sorpresa, abrirlos y emocionarme han sido uno. Me ha tocado tragar saliva, asegurarme que la ventana junto a mi mesa estaba abierta, y retirarme un poco la mascarilla, me faltaba el aire y no podía parar de llorar. La guinda fue un marcapáginas. Muy especial, por lo que ponía por un lado y, por el otro, el nombre de mis 19. Todos son especiales. Los hay más guerreros, otros más pacíficos; más inocentes, más pícaros; tímidos, extrovertidos; tranquilos, nerviosos, hiperactivos; cariñosos, ariscos...De todo, pero ahí está la gracia. Os dejo unas imágenes de mis regalos sorpresa.





He repetido en esta última evaluación y con distintos oyentes, que quizás yo no he sabido tocar la tecla adecuada. He intentado mil cosas, pero no demasiadas han funcionado. Me parece que la distancia social (y otros factores), han hecho que este 2020-2021 en algunos momentos fuera como subir el Everest. A lo mejor no he sabido llegar a ellos. No sé, lo he intentado de muchas formas diferentes, pero no me ha resultado nada fácil. Los que me conocéis muy bien sabéis que no soy de rendirme, soy muy crítica conmigo misma, y más con mi "trabajo". Lo entrecomillo porque para mí es más que eso, debe ser por la suerte de poder dedicarme a algo que me apasiona. Hoy he tenido un día de recompensas, de muchas miradas de cariño, abrazos, lágrimas, palabras amables...Tengo la sensación de estar en una especie de nube, y ninguna gana de bajar de ella. Y eso es lo bonito de esta profesión, siempre compensa, aunque no sea en el instante que esperas, pero al final todo está en equilibrio. 

Reconozco que no lo he pasado bien este curso, muchos días tenía la sensación de darme de bruces contra un muro, o intentar tocar la luna con los dedos y, claro, no llegaba. Pero como os he dicho soy muy de hacer auto crítica y analizaré este curso para ver qué puedo mejorar en el futuro. 

No tengo la receta para el éxito. Pienso que para que un grupo funcione adecuadamente (esto no es sinónimo de aprobar) se necesita remar juntos. Y en ese barco están las familias, los docentes y, cómo no, los niños. Si uno de los tres "ocupantes" del barco rema hacia otro lado, no hay nada que hacer. Y ya no os digo si alguno no quiere subirse al barco. Así que seguiré invitando a las familias con las que tenga que hablar a subirse al barco, a hablar sobre el trayecto, qué rumbo tomamos y, comprobar, si tenemos el mismo destino. Para mí el objetivo es, desde mi experiencia como maestra de Compensatoria, en el IES "Vía de la Plata" de Guijuelo, la felicidad de mis alumnos. Pero como eso no se puede lograr siempre, al menos sí que estén en calma, en paz consigo mismos. También que encuentren un camino, una vía de futuro y, si puede ser, que se formen, porque si se lo pueden permitir, tiempo tendrán de hartarse trabajando y, la cultura es riqueza personal, y también poder. No es cuestión de quién es mejor o peor persona, porque la calidad humana no se mide por estudios (o así lo veo yo). Pero sí de hacerse preguntas y buscar las respuestas. Pienso que a todos nos viene bien para entender el mundo un poquito mejor.

Y sí, las diferencias entre los distintos ocupantes del barco a menudo no son fáciles de salvar, pero los adultos debemos intentar predicar con el ejemplo, porque eso lo perciben los niños y se empapan de lo que decimos/hacemos/demostramos. También sé lo pesada que puedo ponerme con mi insistencia en tener una comunicación fluida. No me importa gastar tinta o escribir por Teams, ni acercarme a la verja (por las circunstancias de este año), cuando creo que debo decirle algo a alguna familia. Siento si alguien lo ve excesivo y podría hacer mi firma con los ojos cerrados. 

Ojalá mis alumnos puedan disfrutar de las vacaciones veraniegas, cada cual con su mochila, pero que se diviertan, desconecten y vivan más horas sin más mascarilla, con la sonrisa a la vista y el viento refrescando toda la cara. Quiero creer que mejorará la comunicación de unos con otros y nos reencontraremos con nosotros mismos, y no es moco de pavo.

La verdad es que les deseo un 2021-2022 más cercano que el que dejamos atrás, con precacuciones (similares al de este, desafortunadamente), pero con menos miedo. Me quito el sombrero ante ellos porque han llevado mejor que muchos adultos las rutinas COVID y pocas veces los he oído quejarse. No es nada fácil ser niño en tiempos de COVID y observar, con cierto disgusto, cómo su infancia tiene cadenas. Espero que sigamos rompiéndolas y vuelvan a disfrutar de unos años maravillosos porque, aunque cueste aceptarlo, el tiempo vuela y estos años tan bonitos, no vuelven. Ayer les decía que uno de los motivos por los que me encanta hacer fotos es para recordar, para revivir momentos felices. No sé vosotros, a mí no me apetece hacerme una foto cuando estoy pasando por un bache, ni tampoco hacérsela a alguien que no se sienta bien. Por eso las fotos son recuerdos felices congelados, que descongelo cada vez que los miro y me apetece recordar.

Y con eso quiero que os quedéis, con los momentos que os gustaría descongelar.

Gracias de nuevo, buen verano y...Mucha suerte. Hay que pensar eso de "lo mejor está por venir."

La música corre hoy a cargo de Luis Eduardo Aute y Pedro Guerra.

PD: Por cierto, ha sido un día con mucha emoción. Y quiero dejar constancia de ello en el blog. Solo adelantaros que...¡Viva el "Seve!

viernes, 28 de mayo de 2021

ABUBILLA: mayo con los cinco sentidos

Hay meses que se hacen un poquito cuesta arriba y luego, mucho más allá, tenemos a este mayo de 2021. Tiempo de sandalias, polares, zapatos cerrados, camisetas de manga corta...Una locura, se mire por donde se mire. Creo que los cambios tan bruscos de tiempo reflejan la montaña rusa de mes que llevo.

Soy feliz porque la yo del año pasado andaba con un dolor de cabeza brutal debido al exceso de dedicación a la enseñanza telemática y a los agobios varios tras un largo y durísimo confinamiento. Si es por eso, debería estar aplaudiendo con las orejas ahora...pero no. Cada etapa tiene su dificultad y sus cosas buenas. Me siento como un futbolista, de los que ha jugado los 90 minutos, de titular, dejándose la piel y llega a la prórroga. Y mientras está jugando la prórroga, ya no puede ni con su alma y, le pesan hasta los calzoncillos. Pues algo así, perdonadme si he sido muy gráfica, está siendo gran parte de este mes de mayo.

Pero entre sustos y momentos complicados de todo tipo, también he tenido mis dosis de alegría, cariño, amor, ilusión...Y paseos, bastantes paseos, aunque menos de los que me habría gustado. Fruto del último es la imagen de una abubilla que comparto hoy. En la ciudad, a unos 10 minutos andando de la Puerta Zamora. Y a mí, que me cuesta un mundo memorizar el nombre de los "pajaritos" (digo esto con cariño, hermano) y ya no os digo asociar cada nombre con el pájaro en cuestión, me alegró toparme con ella en el camino de vuelta a casa, y saber que era una abubilla. Bonita ¿a que sí?


A mí me gusta buscar la belleza, y está en todas partes. Estoy muy de acuerdo con las palabras esas que dicen que "la belleza está en los ojos del que mira". Me encanta localizar esa belleza y apreciarla y, si voy cámara (o móvil) en ristre, capturarla. Tengo fotos pensadas que todavía no he hecho, por prudencia en muchos casos pero, cualquier día me lío la manta a la cabeza y empiezo con ellas, porque no quiero tirarme de los pelos el día de mañana por no haberlas hecho. 

De momento el domingo me voy de "Rally" (fotográfico, por supuesto, ja, ja, ja). Tengo ganas de saber los temas para hacer las diez fotografías. Espero que me dé tiempo a poder presentar imágenes que me gusten. Con eso me basta, no aspiro a ganar nada pero, me apetece mucho participar, y hacer algo distinto un domingo. No sé si lo disfrutaré yendo sola, aunque no pasa nada, a veces hay que asumir que para según qué, estamos solos, aunque no nos sintamos así.

Como he hablado de los paseos, voy a hacer uno a través de los sentidos. La foto de la abubilla es, obviamente, para la vista. Igual que todas las flores que llevo contemplando esta primavera.













La canción que os lanzo, para el oído. Me ha parecido una nueva joya, estrenada hace solo una semana: "Tú y yo",  con las voces de Pedro Guerra y Manuel Carrasco.

Con el olfato es complicado elegir, quizás el olor de las personas a las que quiero. Sobre el tacto me voy a lo básico, a la piel y a la capacidad de hacernos sentir emociones muy intensas con el simple hecho de hacer coincidir piel con piel...¡Vivan los abrazos apretados! De esos que nos encantaría hacer eternos. Y también las caricias, porque sí, nos hacen falta (con pandemia también). Acabo con el gusto, me quedo con los manteles compartidos, porque en buena compañía sabe de cine una hamburguesa del Burger King, unos boletus con jamón o un risoto (por poner algunos ejemplos). Así que nada, disfrutad con los cinco sentidos de todo lo que nos rodea, y de lo afortunados que somos casi siempre y como casi nunca lo recordamos. 

sábado, 15 de mayo de 2021

SUERTE

Suerte la mía. No sé si os pasa, supongo que a muchos sí. A medida que la semana avanza, la "batería" se va acabando y se nota. Y eso que esta semana se me pasó volaaando. Pues pese a eso, tuve un jueves y un viernes muy especiales. Todavía estoy aprendiendo a quitarle hierro a ciertas cosas, no es nada fácil; a no tomarme algunas cuestiones tan a pecho, me cuesta,  depende de qué se trate; y sí, a pensar más en el aquí y ahora (consecuencias del confinamiento del año pasado), pero con un ojo en el futuro, porque soy una persona más reflexiva que impulsiva. Aunque tengo muchos miedos, también considero que tengo una parte valiente. Creo en lo de "quien no se arriesga, no gana", pero tampoco me lanzo a la piscina sin más, antes echo una ojeada, para saber si cubre o no, y qué puedo encontrarme en la "piscina".

Todo esto venía a cuento de contaros lo bonitos que fueron mi jueves y mi viernes. El jueves por la tarde lo tenía reservado para una amiga, amiga de verdad, de las que me quiere una burrada, y yo a ella. De las que no puedo ver muy a menudo (últimamente todavía menos), pero con la que hay una confianza bestial y una lealtad a prueba de "golpes" (de los que da la vida, no entre nosotras) y del paso de los años. Casi un año sin verla, os podéis imaginar...¡Menudo año! Pero pese a la falta de contacto físico sé que ella siempre está ahí, cuando no puedo parar de llorar, pero también cuando la alegría me sale por los ojos y necesito compartir la razón. Nos separan unos cuantos años pero, espero que ella sienta que también puede contar conmigo, a veces dudo de si he estado a la altura de alguna de sus circunstancias. Pero la quiero lo que no está escrito, igual que a su marido, considero que ambos, en momentos importantísimos de mi vida, han sido una especie de guías, de ángeles de la guarda. Así que disfruté de ese "tomar algo" muchísimo. Las dos somos muy conscientes de que la vida pasa, y un día se acaba, sin más. Gracias por existir, por tu sinceridad, por quererme tanto y por saber estar siempre.

No me dio tiempo a llegar al portal y escucho mi nombre. Me giro y allí estaba ella, una alumna de mis tiempos del Santa Catalina. Solo deciros que fui su tutora en 5º de Primaria...y ahora está en 2º de carrera. Y que me diga que se acuerda de mí, que me recuerdan con mucho cariño y que ese curso conmigo los marcó es, simplemente, indescriptible. De esas veces que me toca tragar saliva (para no inundar las calles). Es precioso saber que lo que hago en mi trabajo está dejando huella en algunas personitas (y muchas de ellas en mí). Gracias porque es sorprendente que nos veamos tan poco viviendo en el mismo barrio (diferentes horario, sin dudarlo), pero siempre que coincidimos me voy más contenta que unas castañuelas. Sé que vas a tener suerte con lo que hagas, porque sigues teniendo ese brillo que no muchas personas poseen.

Todavía sigo en el jueves. Llego a casa, con muchas emociones en ebullición por la tarde que llevaba, y no me dio tiempo ni a coger aire. Llaman al telefonillo de abajo, traen un ramo de flores para...¡Raquel Plaza! Hay cosas que ni preparándolas salen tan bien. Veo el ramo y asoma el nombre de la floristería. Eso ya me hace sospechar de la posible remitente. Veo la tarjetita con mis datos y ...¡premio! Conste que cuando vi el ramo me quedé paralizada. Por el motivo que sea no he recibido flores muchas veces, pero las pocas que me las han mandado, han sido momentos muy bonitos, me encantan los detalles, no puedo negar la evidencia.




El ramo es espectacular, en las fotos no sale toda la hermosura que tiene. Lo que pasa es que el ramo era superable, sí, por lo que lo acompañaba. Una carta preciosa, de otra amiga con mayúscula. De esas personas fantásticas que Guijuelo puso en mi camino, y en él se quedó, y...¡Qué bien! Al final de la carta una petición, con una respuesta clara por mi parte, un sí como un castillo. Sí a ser testigo de su boda. Gracias por tus consejos, escucha activa, desparpajo, pasión en lo que haces, memoria asombrosa y por estar, porque no siempre es fácil y es un lujo poder contar contigo. Y sí, vuestra boda será mágica, y encantada de vivirla in situ, porque va a ser memorable.

El viernes había quedado a comer con la amiga de la sorpresa/detallazo anterior. Me encantó volver al "Vida y comida". Los sitios se disfrutan no por los lugares en sí, sino por la compañía. Puedo ser igual de feliz comiendo un bocata en medio del campo, lo más importante es la compañía. Al final entre comida, paseo, tiendeo y terraza, unas cinco horas de "sobremesa"...Me supieron a gloria. Gracias.

Por todas estas razones siento que la suerte me acompaña, aunque no sea en todos los aspectos de mi vida, a nivel general me considero una persona muy afortunada. Sé lo que quiero, cada día que pasa lo tengo más claro y, en la medida de lo posible, intento pelear por mis sueños. Y si las cosas no salen como me gustaría tampoco hay que hacer grandes dramas, intento quedarme con la cara amable de la vida. Para dramas ya están los telediarios (ya habréis leído en alguna ocasión que los llamo "teledesgracias").

De música hoy toca Amaral (con Estopa). Hay voces que forman parte de la banda sonora de mi vida, Eva Amaral es una de ellas.
Seguro que si reflexionáis un poco, vosotros también sois afortunados (y puede que más que yo). Ojo, no confundáis lo escrito aquí con ver las cosas de color rosa, ni vivo ni viviré en "Yupilandia". Pienso que la felicidad se construye ladrillo a ladrillo, palabra a palabra, caricia a caricia, confidencia a confidencia, mirada a mirada, detalle a detalle... 

SEVE EMOCIONES (9): Cómo me gustaría contarte...

Tranquilos, sé contar, me he "saltado" la entrada número 8 de "Seve emociones" a propósito, en breve la escribiré porque cronológicamente va antes. Pero tengo más reciente la 9 y me he dejado llevar.

Hoy 15 de mayo, es el "Día Internacional de las Familias." Hace ya unos años decidí que no iba a hacer nada en el aula por el "Día de la Madre" ni por el "Día del Padre". Para mí era hacérselo pasar mal, innecesariamente, a algunos peques. Así que, si puedo "ahorrarles" dolor, ¿qué necesidad hay?

Por eso cambié y opté por algo más amplio, la familia. 

Esta semana tuvimos "Seve Emociones" y lo uní a Plástica. El jueves vimos el vídeo de "Qué bonita la vida" de Dani Martín. Esta canción siempre resulta ser un acierto con los niños. Les expliqué que en el vídeo salen momentos felices de fans de Dani Martín, quien en su momento pidió imágenes a sus seguidores para hacer el vídeo de una canción. Les recordé que todos, sin excepción, tenemos una familia. Y da igual cuántas personas la formen, la familia de cada uno es única y especial, y no por ser más van a sentirse más queridos. Obviamente les recordé que seguramente tendrían momentos felices y otros no tanto con sus familiares, pero que procurasen quedarse con los buenos.

 También mencioné otra canción del mismo cantante, "Cómo me gustaría contarte", que él dedicó a su hermana, fallecida repentinamente hace más de diez años. Esta segunda canción la escuchamos/vimos (puse el vídeo) ayer viernes. 

El planteamiento, o mejor dicho mi invitación, era que no se quedaran con ganas de contarles a los suyos lo que los quieren, o cualquier cosa agradable que les quisieran contar/recordar de lo que viven juntos. Más que nada porque, nos guste o no, nunca se sabe qué puede pasar, pero en esta vida tan pronto tienes a alguien como lo pierdes, y no sé a ellos, pero desde luego soy de las que no es gusta dejarse nada en el tintero, guardado, y menos todavía si es un motivo de alegría. Y a medida que pasan los años mucho menos, con nadie, ni familia, ni amigos ni nada, hay cosas que es mejor compartir, e ir con la verdad por delante claro.

La idea fue hacer un colgador con dos corazones de fieltro, uno naranja y otro verde, con uno de cartulina naranja entre medias, con el mensaje que ellos quisieran darles a su familia. En el corazón de fieltro que hiciera de "portada", pegaron hechas a ordenador las palabras "Cómo me gustaría contarte..." (si su mensaje iba dirigido solo a una persona de su familia) o "Cómo me gustaría contaros..." (si era para varias personas de su familia). Ese primer corazón iba adornado de tres flores de goma eva con purpurina listas para pegar (eran adhesivas). Los tres corazones se unían con un lazo, y ya estaba listo el colgador. Explico estos detalles por si alguien se anima a hacerlo con sus alumnos, ya que el tiempo sí es oro (y más en un cole a mediados de mayo). Si lo hacéis intentad que sea un fieltro duro, porque será mucho más fácil de recortar para los alumnos. Lo más complicado fue hacer los agujeros en el fieltro (usé un perforador individual y la ayuda de unas buenas tijeras). Si no llega a echarme una mano Asun, no logramos acabarlos ni por asomo...¡Muchas gracias! Me encanta dar con compañeros que, con cargo o sin cargo (Asun es nuestra directora), son ante todo, compañeros. Igual que los niños que habían acabado y les pedí que echaran una mano a sus compañeros. Nunca hay suficientes manos. Y no todo el mundo es igual de habilidoso para recortar...¡Tenedlo en cuenta!

Puntualizar que a los niños se lo planteé como algo totalmente voluntario, tanto el hacerlo como a quién se lo hacían (dedicado a una o varias personas). A aquellos con papá y mamá separado sí les ofrecí hacer dos, pero cada cual decidió si hacerlo (o no), y si iba a ser para una o para más de una persona.

Además, les pedí que no fueran palabras "feas",  ni reproches, porque para eso no hacíamos corazones, que intentasen darle un enfoque positivo. Recordé a Cesar Brandon, ganador de una de las ediciones de "Got Talent", y lo que su madre le decía que eran palabras mágicas (gracias, por favor y lo siento), por si les daba alguna pista de lo que podían escribir.

Les aconsejé que cuidaran la ortografía y la caligrafía. Mi idea era que ellos me preguntaran si tenían alguna duda concreta de palabras que no estaban seguros cómo se escribían correctamente, pero yo no iba a leer sus mensajes completos, salvo que ellos me los enseñaran. Y así fue, algunos me preguntaron por la b/v, tilde, h, g/j de algunas palabras. Otros me enseñaron el mensaje plato y, algunos, ni me preguntaron ni me enseñaron nada. Y me parece genial cualquiera, porque era algo muy suyo, y para los suyos.

Espero que todos paséis pasar un buen día con vuestra familia, eso es lo que de verdad importa. Y si no se puede ahora por la pandemia, cuando se pueda, todo llega. Feliz Día de la Familia a todos, de corazón.