jueves, 11 de junio de 2026

WHY?

Estaba segura de haber dejado la entrada publicada anoche...pero no. Así que lo de "hoy", se refiere a ayer, 10 de junio. 

Hoy he "castigado" a un libro y un peluche contra mi voluntad. Iban a acompañarme en el trabajo, pero un giro inesperado de guion de última hora, hizo que dejara a ambos en casa. El libro es "Adivina cuánto te quiero", no creo que necesite carta de presentación. Un libro que me atrapó hace muchos años y no me ha soltado (y yo feliz). El peluche es la liebre "grande" que sale en él, puede interpretarse que es "Papá liebre" o "Mamá liebre", y me encanta la idea. Una alumna mía de hace unos años lo bautizó como Avellana, y con Avellana se ha quedado. Me parece una historia de amor infinito. Precioso. Muy tierno. Hermosísimo. Se han quedado juntitos en casa, esperando mi regreso de los institutos. Ojalá se den las circunstancias que me gustaría para llevarlos la próxima semana...Estoy convencida de lo mucho que les puede gustar.

Si queréis hablar de amor entre padres e hijos, o de amor a secas, es vuestro libro.

Y luego está "Why?", un libro que muchos tacharían de incómodo. A mí me parece que es uno de los que remueve por dentro. No lo he encontrado en español, pero era algo concretísimo sobre lo que no tenía nada. Y, como nunca se sabe, quería tocar ese palo también. El libro trata el tema del suicidio. Pero el punto de partida es un niño que ya he perdido a su padre por esa razón. La mamá del chico protagonista le dice lo mucho que se padre le quería. Le cuenta cómo se parece físicamente a él. Pero es un hecho, el padre de Óliver no está. Se ha ido. Ha fallecido. Está muerto. Y él empieza a preguntarse por qué y le hace esa pregunta a su madre, porque sabe que le responderá. Y a partir de ahí nos narran cómo ambos afrontan la situación, obviamente tristísima y dolorosa para ambos. Y dejo para los curiosos el resto, tanto el broche final del libro, como los detalles del contenido. Sea una mamá o un papá el que se suicida, a mí me parece una auténtica tragedia. Es un tema peliagudo y, si se toca, hay que intentar hacerlo con el mayor mimo y tacto del mundo. Probablemente ellos no tuvieran la "culpa". Quizás ellos se sientan "culpables", aunque no lo sean. De cualquier forma, me parecen heridas muy profundas y difíciles de sanar. Hace poco, uno de los vídeos que me aparece "porque sí" (porque me espía, claro está) en Instagram, hablaba del suicidio, y barajaba la idea que alguien no es que decida suicidarse, sino que está enfermo, y es la enfermedad la que toma esa decisión tan drástica. El libro habla de la depresión. E indirectamente anima a la gente a dar el paso de pedir ayuda para "mejorar". Considero que nunca he sufrido una depresión, pero dudo que algo así pueda tener "cura", ojalá sí. Creo que el ¿POR QUÉ? es una pregunta que muchos nos hacemos, no sé si a nosotros mismos o la lanzamos al aire, con la esperanza de encontrar respuesta en alguna parte. ¿Por qué mueren los que más amamos? ¿Por qué a veces algo fulminante nos los arrebata sin avisar? ¿Por qué la vida puede seguir sin ellos? ¿Por qué debemos encontrar cómo seguir sin ellos? ¿Por qué hay tantas preguntas sin respuesta? ¿Por qué cualquier respuesta no nos parece válida? ¿Por qué se torna tan complicado ayudar a alguien ante una pérdida muy dolorosa? No sé. Demasiadas preguntas. Desde mi duelo, porque esto no termina nunca, me animo a poner por escrito cuestiones que rondan mi cabeza. Desde este mismo duelo, me he dado cuenta que mi capacidad empática ha aumentado exponencialmente desde que mi padre falleció. Y si bien la muerte cada vez es menos tabú para mí, tengo un cuidado extremo cuando hablo del tema con alguien que puede encontrarse en una situación vulnerable. Porque me parece que hay portarse bien con los que nos cuidan. Creo que habría que tratar bien a los que se preocupan por nosotros. A mí me gusta pensar que el cariño reconforta, que ese amor y esas caricias emocionales hacia otros tienen cierto poder curativo. Lo que pasa es que encontrar el equilibrio de hasta dónde hablar de ciertos dolores del alma de alguien o con alguien, es una ardua tarea. Y hay que estar listo para hacerlo. Preparados por ambas partes, el que sufre y el que desea ayudar, en la medida de lo posible, al que está sufriendo todavía por esa pérdida de forma muy intensa. Y sí, hoy dice el calendario que es 10 de junio de 2026. Y mañana será 11 de junio, y pasado mañana 12. Y seguiré intentando ayudar a quien mis ojos vean que lo necesita. Algunos lo verbalizan, otros no son capaces de "pedir" esa ayuda, por dolor, orgullo, falta de fortaleza para abordar algo así... No sé, no estoy en la cabeza de la gente y en días como hoy me pregunto qué se les pasará por la cabeza a algunas personas cuando actúan como lo hacen. Y no voy a encontrar una respuesta que sea de mi agrado, soy consciente de ello. Pero bueno, mi conciencia está muy tranquila.

Al final, el tiempo pone a cada uno en su lugar. Y nos va mostrando quiénes llegaron para quedarse en nuestras vidas y quiénes salen solo de manera esporádica o el algunos capítulos.

Gracias a todos lo que parece que llegasteis para quedaros. Gracias por hacer esfuerzos por entenderme, más allá de mi labor docente. Gracias por cuidarme. Gracias por hablarme bonito. Gracias por sostenerme y apoyarme. Gracias por creer en mí. Hoy podría haber sido un día mucho mejor, tampoco fue malo. En la balanza sigo haciendo que lo positivo pese más: una disculpa, una báscula, un abrazo sincero, unas lágrimas compartidas...

Y no voy a dejar de hacer y hacerme preguntas, sobre cualquier tema que me apetezca. Me parece que debería ser uno de los objetivos de vivir: hacerse preguntas y ser capaz de encontrar respuestas para ellas. Y seguramente la mayoría tendrán múltiples respuestas, dependiendo de los ojos que nos miren, las manos que nos sostengan, las sonrisas que nos arranquen y el amor con el que nos abracen. Madre mía...Lo siento, hoy tocaba. "WHY?" lleva más de un mes en casa, y necesitaba mencionarlo. Y "Adivina cuánto te quiero" es un título por el que siento debilidad.

Si por lo que sea necesitáis un abrazo, aunque sea en palabras, sentidlo. Ojalá os llegue.


Y el siguiente vídeo de una charla de TED, me ha parecido que viene como anillo al dedo: Sobrevivir al suicidio de un ser querido.



jueves, 4 de junio de 2026

19 al cubo

Será que este año tengo muchas horas de Matemáticas en ambos institutos. Tal vez por eso me ha dado titular a modo de potencia esta entrada.

19 era el número de niños y niñas que formaban ese inolvidable e irrepetible grupo de 5ºC del CEIP "Filiberto Villalobos" del que tuve el reto al inicio y la suerte después, de ser su tutora en el curso 2018-2019. Digo el reto porque soy sincera, antes de llegar a Guijuelo ya me habían adelantado qué curso iba a ser el mío. Acepté, no me quedó otra, ja, ja, ja, el reto con mucha ilusión y paciencia, convencida que llegaríamos a algún buen puerto. Gracias, Quinti, no lo digo con ironía, gracias de corazón, ahora y siempre. Si pensaste que era la indicada para aquel grupo, por algo (quiero pensar que bueno) sería.

19 es el año en el que acabó ese curso tan especial, con risas, bailes, lágrimas, decepciones, cabreos, alegrías, cariño a borbotones, escucha, esfuerzo, carácter (mucho carácter por todas partes), complicidad, colaboración, ilusión, creatividad...Buff, hacía mucho que no echaba la vista atrás con mis niños y niñas del "Fili". De ahí me llevé bastantes personas, con las que a día de hoy sigo en contacto y otras, que considero parte muy importante de mi vida. Gracias.

Y como un cubo tiene tres dimensiones, el tercer 19 es el 19 de junio, día en el que un grupito de esos 19, más otros tantos del "Fili" de los grupos A y B y chavales del "Cervantes" y otras localidades, celebrarán su graduación. Antes de sumergirme a hablar de ellos, quiero mencionar a los que han cogido otro camino y no han llegado a terminar Bachillerato, o incluso abandonaron los estudios antes de conseguir el título de la ESO. Por muy impopular que parezca lo que voy a decir, llevo años pensándolo, pondría poseer el graduado de la ESO (o algo equivalente), como una de las condiciones para obtener el carnet de conducir. Lo siento, es mi opinión, ni mejor ni peor, simplemente la mía. Volviendo a los que no podrán celebrar esa graduación de Bachillerato, si sois felices con lo que estáis haciendo, da igual que se trate de otros estudios o "currar", yo feliz también, de verdad, siempre que vosotros lo seáis. Tan digna es una cosa como otra. A los que hoy habéis dicho adiós a la PAU, mucha suerte con los resultados, ojalá os permitan estudiar lo que queréis. Y si cambiáis de opinión a última hora, no pasa nada. Pero, por favor, pensad bien lo que vais a hacer y lanzaos a la piscina, a veces es la única forma de salir victorioso, pese al miedo que conlleva enfrentarse a lo desconocido. O no a lo desconocido exactamente, más bien a muchas novedades que podéis pensar que tal vez, solo tal vez, no estáis preparados para lidiar con ellas.  Sé que alguno no necesita presentarse a la PAU para lo que le gustaría hacer y algún otro debe ir a las recuperaciones. A los que se gradúan y a los que ya estáis trabajando o habéis optado por otros estudios en algún momento de vuestro camino académico, deciros que el cariño sigue ahí, al menos por mi parte. Siento si con el paso del tiempo y las circunstancias alguno cree que no he estado a la altura o no me he portado como debería. Seguro que he cometido fallos, de algunos soy consciente, de otros, para bien o para mal, no. A la gran mayoría no os he vuelto a ver desde ese último día de clases, en junio de 2019. Rectifico, en persona no, pero en fotos principalmente o algún vídeo, sí. No he obligado a nadie a que me tenga en su lista de contactos de IG ni ninguna otra parte. Respeto que no queráis, los que no quieren, saber nada de mí. Los años pasan y cada cual es libre de decidir a quién quiere en su vida o, también, quién no le importa que sepa cómo está su vida. Como ya peino canas desde hace la pera de años, aunque el tinte las oculte, no soy de las que tienen varias cuentas de Instagram, lo que pongo lo pongo para todos mis contactos, sin excepción. Y si no quiero que algo lo vea alguien concreto, no lo publico para nadie, y listo. Pero no soy famosa ni nada que se le asemeje, por lo que no tengo publicaciones vetadas ni misteriosas. E igual que no soy famosa, tampoco adolescente, y vosotros sí. A los que me ven y me saludan, gracias, en serio. Parece una tontería pero os garantizo que no lo es. No necesito que nadie se pare a hablar conmigo si no le apetece o no lo ve oportuno, pero el saludo es un tema de educación, no de Primaria, de casa si me apuráis. Siempre digo que no le puedo pedir a mis alumnos algo que yo no soy capaz de hacer. Si alguna vez no he saludado a alguien estando reciente la muerte de mi padre, disculpadme, solo quería esfumarme, no relacionarme ni nada de nada.

De ese 2018-2019 me llevé muchas personas, entonces niños y niñas, a día de hoy hombres y mujeres estupendos, también algunos adultos, más adultos siete años después, igual que yo claro (vamos a pensar que, como los vinos, mejoramos con los años). De ese curso me quedo con lo bueno, con las "Pinceladas de emoción" de la última media hora (escasa) de los viernes;  los "Diarios de Vivencias"; el CRIE de Berlanga de Duero (al que debería haber llevado al menos a dos de las personas que "dejé" en tierra por el carnet de puntos); las excursiones; pero más con el día a día, de una ocurrencia vuestra, una risa contagiosa, un gesto de cariño, no sé, con todo. Me quedo con las celebraciones, las de final de trimestre y las de fechas especiales como el "Día de la Paz" o los "Carnavales". Por cierto no recuerdo un desfile de carnaval con un  calor tan agobiante como el de Guijuelo de ese 2019, sudamos la gota gorda con nuestros atuendos de tableros de "Twister" y, la mayoría, con las uñas de colores. Me quedo con el intercambio de tarjetas navideñas. Me quedo con la recopilación de buenos momentos inundando el corcho de la clase a final de curso; con la carpeta con los cumplidos de compañeros (y míos)...No sé, me quedo con más de lo que alcanzo a recordar. Con el tiempo de Plástica, las cartas por el "Día de la Familia", la presencia de muchas familias al despedirme, las despedidas en la puerta del aula los viernes o el daros los buenos días cualquier día de la semana. Demasiados recuerdos bonitos para enumerarlos en una sola entrada. Tranquilidad, no habrá segunda parte, o esto en vez de un homenaje a ese grupo tan bonito, parecerá una enciclopedia.

Fuisteis un punto de inflexión en mi carrera profesional, un regalo a nivel personal, y una aventura a todos los niveles. En el "Fili" de Guijuelo recuperé una ilusión que venía tocada por una experiencia anterior bastante amarga, amarga debido a gente que no voy a citar. Siempre digo que me sentía como la Raquel del "Miróbriga" de Ciudad Rodrigo, la que acababa de aprobar las oposiciones y estaba dispuesta a comerse el mundo y decir sí a casi todo. Gracias infinitas a mis 19, cada uno con lo suyo.

A los que ya estáis trabajando o estáis estudiando algo distinto de Bachillerato, continúo diciendo que lo que de verdad me importa es que seáis todo lo felices que se pueda con las circunstancias que tengáis. A los que habéis terminado Bachillerato o estáis próximos a ello, mucha suerte en lo que está por venir. A veces se tarda un poco más en sentir que habéis encontrado "vuestro sitio". En mi caso sigo disfrutando, desde hace cinco cursos mayoritariamente con adolescentes, de la que para mí siempre ha sido y seguirá siendo, "la profesión más bonita del mundo". 

Y me tomo la licencia de hacer dos agradecimientos especiales. El primero para algunas madres y padres, que me siguen teniendo presente y comparten un pedacito de lo que ha ido aconteciendo en la vida de sus "churumbeles". El segundo, obvio, como debe ser, para los grandes protagonistas de esta entrada, para los 19 alumnos y alumnas de ese 5ºC, por lo compartido entonces. Hago mención especial a la generosidad de muchos a la hora de compartir, colaborar y confiar en mí. Y, ¿cómo no? a los hombres y mujeres que sois hoy y me decís de vez en cuando algo vuestro, da igual si es del ámbito personal o académico. Os quiero un huevo, es lo que hay.


FELICIDAD para todos, compañía en los momentos en los que la vida nos pone algo cuesta arriba. Paciencia cuando las cosas no salen como os habría gustado. Honestidad con vosotros mismos y el trato a los demás. Empatía para no hacer daño innecesario y evitable a otros. Esfuerzo para lograr lo que tengáis en mente. Cabeza para tomar decisiones y no quedaros de brazos cruzados. Corazón para conectar lo que queréis con lo que sentís. Y capacidad para saber perdonar y disculparos.

Y a los que os graduaréis el próximo 19 de junio, además de todo lo anterior, añado que disfrutéis de esa jornada especial que seguro será la Graduación. 

Perdón, y, GRACIAS infinitas, hoy y siempre.

Con mucho cariño, vuestra "tutora" (de 5º de Primaria, je, je, fue solo un curso, pero bien intenso)

Raquel Plaza Juan


Visita relámpago: Feria del Libro de Madrid (85ª edición)

Llevo unos días con el runrún, por las ganas de compartir mi toma de contacto con la Feria del Libro de Madrid (FLM) de este año. Cuando estaba resignada a perderme algo que me encanta y, quedarme con la miel en los labios estando encima en tierras madrileñas, se obró el "milagro". Aunque en realidad no lo era tanto, sino más bien fruto de ser clara y expresar lo que sentía y me apetecía hacer. A veces me quedo con las ganas de hacer cosas por no decirlo, y estoy intentando cambiar eso. Me parece que es la primera vez que me sumerjo sola en la FLM. Me hice a la idea por si acaso de camino a Madrid y, pese a haberme mentalizado, y entrar en ella más contenta que unas castañuelas, habría preferido ir acompañada. Pero me prometí a mí misma que nada ni nadie iban a amargarme algo tan bonito y con lo que disfruto tanto. Además de las personas con las que compartía el viaje, avisé a varias a las que tenía muchas ganas de ver. Lo hice con muy poco margen y entiendo que no les cuadrara o no pudieran.

Empecé a sonreír como una boba a la altura de la boca de Metro de Ibiza, porque es punto de llegada o de partida respecto a la Feria del Libro. Atravesé el corto trayecto entre el paso de peatones y el Florida Park, para plantarme frente a la zona por la que habitualmente entramos (mi hermano y yo) otros años. También he compartido en alguna otra edición, muy buenos ratos en ella con mi amiga Marta, instantes de felicidad por los reencuentros con Lucy, y tiempo sin reloj con Andrea. 

Llegué hasta las casetas del final, aquellas situadas en la zona en la que a ambos lados hay casetas, afortunadamente con una especie de toldos finitos que quitan mucho sol. A las del principio no tuve tiempo de acercarme, me quedé en la 82 y fue más que nada por curiosidad, al ser la de "Tomos y grapas", su primera vez en esta Feria. Pero el sábado 30 de mayo, Lorenzo apretaba mucho y no quería que me diera un "apechusque." Eso sí, he vivido Ferias del Libro de Madrid con más grados...todavía.

Disfruté viendo a libreros conocidos, caras sin nombre pero que asocias a unas librerías determinadas, y dar con ellos es una buena señal, simplemente porque están, y yo también. Las dos partes seguimos respirando y, no es una tontería, hay que celebrar la vida. Cuando la gente empieza a "faltar", nada es igual. No di con el vendedor del sorteo del oro de Cruz Roja que mejor sabe vender de todo Madrid y gran parte del resto de la geografía española, vendedor a tiempo parcial y actor de raza. Suele meterse mucho con los funcionarios, pero tiene mucha gracia y le he comprado décimos en muchas ocasiones por lo bien que hace su labor. 

De firmas no miré ni una, porque los días previos a mi visita a la FLM, fueron de locura. Y aun así, una de mis adquisiciones tiene firma e ilustración, precisamente de Miguel Pang Ly, autor del cartel que ilustra esta edición, la número 85, de la Feria del Libro de Madrid. Así que feliz. Parada obligada en "Akiara" tras la cantidad ingente de tesoros que encontré allí el año pasado, preciosos por el contenido y por el formato. Libros hechos con mucho cariño y un gusto exquisito. Libros elegantes, de los que ves, hojeas y te atrapan. Y yo, por los libros, sí suelo dejarme atrapar. Para mí gastar dinero en lecturas no es un gasto, sino más bien una inversión. Invierto en cultura, entretenimiento, bienestar emocional...Pura gloria.

Hubo algunas librerías/editoriales que me gustan mucho pero no tuve tiempo de localizar, y otras que me gustan en las que preferí no parar, para evitar llegar al coche cargada como una mula. Di con bastantes joyas en poco tiempo, iba provista de mis "ojos" de cerca, y no los tuve de adorno. Salí satisfecha y feliz, con una sonrisa cosida. Para mí la FLM es una especie de paraíso terrenal, un oasis de papel en tiempos de ebook y sucedáneos. Un homenaje a la tradición, también a la innovación, a las raíces, al arte de contar con palabras, a la belleza de acompañar con ilustraciones. Una delicia para la vista, pero a la vez para el tacto, porque hay libros con determinadas texturas en la portada o en su interior, que invitan a ser acariciados y disfrutados. Compré pocos regalos, respecto a ediciones previas, pero no quería agobiarme en la Feria ni obsesionarme con buscar regalos, nadie me obliga. Más bien los libros me encuentran a mí y, algunos de ellos, según los veo, me llevan a personas y, son los que elijo para regalar. No tuve tiempo para saborear mis adquisiciones hasta que no regresé a Salamanca. Una vez aquí, miré sin prisa cada libro al detalle, y pensaba en lo afortunada que soy.

Os dejo unas fotos que muestran buena parte de mis adquisiciones.


No alcanzo muy bien a explicar qué es lo que tiene la Feria del Libro de Madrid que tanto me atrae, me atrapa y hace que cuando me marcho, esté pensando ya en la edición del año siguiente. Lo que tengo claro es que está en un enclave maravilloso, tiene mucho de mágico y mucha gente de a pie que encierra una sabiduría tremenda y, con un punto en común: el amor a los libros. Si os gusta la lectura y los libros en papel, me parece una cita ineludible. Al menos una vez en vuestra vida, dejaros caer por aquí. Y ni os gusta, con no volver, lo tenéis hecho. A mí me ilusiona ir, y mientras me siga despertando este sentimiento, regresaré a ella, como quien vuelve a su hogar después de un largo viaje.

La Feria es una celebración de la lectura, un homenaje a los libros y a todo el mundo que los rodea (autores, ilustradores, editoriales, distribuidoras, libreros y, por supuesto, los LECTORES). Sigo pensando que lograr enganchar a mi alumnado a leer es uno de mis objetivos pendientes. Con conseguir cada curso que eso pase con un alumno, me doy por satisfecha...Aunque suene raro, no es poco. Los jóvenes de hoy en día están expuestos a tantos estímulos, que muchos ven leer como una obligación, algo tedioso asociado a los estudios, pero no a leer por el mero disfrute de hacerlo, por el placer de tener un libro entre las manos y querer devorarlo o leerlo una y otra vez. Y estoy dispuesta, siempre lo he estado, a adaptar los libros que llevo al aula a los intereses que detecto en mi alumnado. Creo que al contrario está mal planteado. Si quieren saber más sobre hechos históricos, llevemos a las aulas algo sobre eso. Si prefieren conocer más sobre la pubertad y la sexualidad, lancémonos a la piscina de lo que les genera curiosidad, porque mejor será que se informen a través de un libro, que no viendo porno o por otros medios. Si lo suyo son los deportes, busquemos algo que pueda captar su atención. Ya, la teoría es preciosa pero no es fácil lograrlo.

De la Feria me gusta casi todo. No me gustan los baños portátiles que van "limpiando" persona tras persona con una bayeta que casi no enjuagan (una odisea y un riesgo orinar en dichos cubículos). He entrado un par de veces en unos ocho años o así, y solo y exclusivamente cuando no me ha quedado otra opción.

Adoro la exposición de fotografías que ponen. Siempre son una delicia, un deleite para la vista. Puedes pararte minutos a contemplar cada una y disfrutar hasta del detalle más ínfimo. Y este año ha seguido la misma línea. Las imágenes, al igual que en anteriores ediciones, fabulosas.


Y no sé, el ambiente que se respira allí. El hablar con desconocidos a los que ya sabes que te une un lazo importante, la afición/el gusto por la lectura. Todo, una auténtica maravilla para los sentidos.


Con Miguel Pang Ly, autor de la ilustración protagonista del cartel de la FLM de este año.

Por circunstancias, parece ser que podré dejarme caer de nuevo por la Feria del Libro de Madrid este año. Eso sí, con menos prisas, y espero que menos grados en el termómetro.

Seguramente lo habré dicho otros años pero...¡Larga vida a la Feria del Libro de Madrid!

sábado, 23 de mayo de 2026

El mapa de las emociones (2)

El miércoles 13 comenzamos la segunda sesión de "El mapa de las emociones". Reconozco haber cruzado los dedos para que no saliera uno de los tres libros envueltos. Y funcionó. Eligieron justo el que añadí tras haber desenvuelto el de la semana pasada.

"¿Qué nos hace felices?" fue el afortunado. Un libro de Marie-Agnès Gaudrat e ilustrado por Carme Solé Vendrell. Tengo la suerte de tenerlo dedicado, con dibujo incluido, por la ilustradora. Es de la editorial VVkids y, aunque sus dibujos pueden parecer bastante infantiles, del texto que los acompaña puede extraerse mucha "chicha". Es un libro amable, bonito a nivel visual, de los que apetece llevar al aula. Como la vez anterior, lo leímos entre los tres. Lo bueno de ser solo un alumno, una alumna y yo, es que puedo colocarme entre ambos y es posible que ellos participen en la lectura, que no sean meros espectadores.  Iba haciéndoles preguntas o comentando cosas para que se fijaran en algún detalle de los dibujos del libro.

A continuación les di dos fichas, insistiendo que no se trataba de una carrera para rellenarlas cuanto antes, sino poco a poco. Y la primera actividad que aparecía, todo un clásico para los que me seguís la pista por aquí. La he hecho muchas veces y con alumnado de cursos muy dispares, de coles e institutos. Ni más ni menos que responder en tres minutos a esta pregunta: ¿QUÉ ES LA FELICIDAD PARA TI?

Obvio que parto con ventaja porque las fichas las hago yo y no me pillan por sorpresa, pero intento ajustarme al tiempo que les doy a ellos. Con los pajaritos y sonidos de la naturaleza del cronómetro de mi móvil de fondo, puse la cuenta atrás de tres minutos, ni uno más, ni uno menos.

Esta fue mi respuesta:

La felicidad es que los que quiero estén bien de salud (y yo también). Es despertarme por la mañana y que a mi lado esté mi novio y me dé los buenos días con un beso. Es un abrazo apretado de alguien que me importe. Es hacer fotos, cuidar a los que quiero, dar con buena gente, cocinar para las personas a las que quiero. Dibujar, escuchar música, sentirme en paz, que no me fallen, la confianza, el cariño, el amor...

No sé si es que con el libro nos entretuvimos más que con el anterior, probablemente, pero solo dio tiempo a hacer las actividades de una cara y la mitad de otra.

No me quedó otra que dejar lo que faltaba para la semana siguiente, es decir, esta. Como a base de ensayo-error se aprende, intentaré tener en cuenta más la extensión del libro a la hora de diseñar actividades, tanto en número como en extensión.

Y como tampoco es cuestión de abrirme en canal, no me apetece compartir ninguna más de mis respuestas. Me llamó la atención que al llegar a la tercera página, el "Felizómetro", mi alumno no quisiera leer uno de los tres momentos que había puesto. 

Incluyo dos vídeos de los que he sacado información para elaborar las fichas. En las fichas estas incluidos los enlaces a los mismos.


Como la vez anterior, os dejo el enlace con las fichas. Si alguien quiere tenerlas sin marca de agua, pero con una mínima referencia de quién las ha hecho, solo tiene que contactar conmigo. Es curioso pero resultó más sencillo hablar de algo complicado y que se asocia más a la tristeza, con el libro de "¿Por qué lloramos?", que con este de la felicidad. Ayer 27 de mayo deberíamos haber desenvuelto otro título, pero faltaba mi alumna de 1º de la ESO, y como solo son dos, opté por dedicar la sesión a Lengua y Matemáticas y retomar los libros cuando estemos los tres, hasta el 10 de junio no va a ser posible.

Y de la mano de mis queridos Eva Amaral y Juan Aguirre, dejo el cierre de esta entrada. "No quiero más canciones tristes." Pues eso.


Ojalá los que veáis esto tengáis un día agradable, no necesariamente feliz, pero sin grandes sobresaltos.

jueves, 21 de mayo de 2026

De gordos y adolescentes

En este caso, el uso de la conjunción copulativa "y", me ha servido para unir los dos temas que trato en esta entrada. Y me gustaría empezar por "Gordos". Como persona gorda, u obesa, que parece que queda más "fino", creo que veo ciertas cuestiones a mi manera, afectadas por el filtro de la gordura. Probablemente de algunas ya me hayáis leído o escuchado ciertas reflexiones, quejas...Siempre he dicho que antes de sentarme en una terraza, observo el tipo de silla que tienen, valoro a ojo su posible resistencia, su capacidad para soportar mi peso, que es mucho pero siempre me parece todavía más de lo que es, el material del que está hecha, cómo son las patas...TODO. No llego y me siento ni en la primera terraza que veo ni en la primera silla libre que pillo. ¿Es triste? Puede, pero es así. En los restaurantes me pasa algo parecido. Y cuando voy por primera vez a casa de alguien, la historia se repite. Probablemente si alguna persona similar a mí (físicamente), lee esto, pueda entender perfectamente a lo que me refiero.

De la ropa, ¿qué decir? Hasta el moño que no tengo de la etiqueta de "tallas grandes" y la costumbre de intentar hacernos creer que con "faldumentos" y colores insulsos vamos a sentirnos guapas, y no unas mesas camillas vestidas como un alma en pena. Vestirse con un cuerpo no normativo es una tortura, y bastante caro cuando pretendes que la ropa tenga cierta calidad. Tras muchos años, ya he aprendido dónde y cuándo es el mejor sitio y el mejor momento para dar con ropa que se aproxime a lo que me gustaría poder llevar. No siempre doy con lo que tengo en mente, porque quien diseña la gran mayoría de ropa para gordos tiene que ser delgado, no me cabe ninguna duda. Y carecer de conocimientos anatómicos básicos...también. Confío en alcanzar el día en el que al ver la ropa piense que de verdad sí es para mí, que me representa y es como quiero ir. Ojalá, y no es cuestión de suerte, sino de fuerza de voluntad y otros factores. Y también de compromiso, inexistente, por parte de la industria de la "moda", en hacer que cada cual pueda sentirse cómodo a la par que atractivo con las prendas de vestir que lleva. Lo aplico a muchos temas pero...¡Soñar es gratis!

Alguien me decía hace poco que las cosas pasan cuando la cabeza, y nosotros mismos, estamos listos para que sucedan. Nunca lo había visto así, aunque no me parece nada descabellada, le veo bastante sentido. Quizá sea cierto. 

Recordatorio para lectores habituales o algún recién llegado al blog: en las casas de las personas gordas también hay espejos. Por si pensabais lo contrario, al menos en la mía hay como si tuviera un familiar con cristalería. Así que agradezco que no opinéis de los cuerpos ajenos, porque estar gordos no implica que padezcamos de ceguera y, creedme, hay características mucho peores que la gordura (y además sin arreglo, así que son infinitamente peores). Quiero pensar que la gordura me ha hecho una persona más empática, y no lo reduzco solo a lo relacionado con el físico. Puedo no ser fácilmente abarcable, pero soy muy abrazable.

Hasta aquí la parte de gordos, tampoco quiero que este tema ocupe más de la cuenta (¡Ja!), en esta entrada.

Segundo tema de la entrada: Adolescentes. El orden no significa menor relevancia para el que sale en segundo lugar, soy más simple, sonaba mejor así, primero los gordos.

Como bien sabéis, llevo ya cinco cursos seguidos muy en contacto con ellos por eso de estar "currando" en institutos. Y es una auténtica pena que no vengan con manual de instrucciones. Entiendo que son una combinación explosiva de hormonas, cambios a muchos niveles en su físico, su mente y sus vidas, y el sello de cada uno, que es único e irrepetible. Aun entendiendo todo esto, hay momentos en los que pienso que me he perdido algo y, a quien un día creía saber cómo era,  veo que empieza a actuar de una forma completamente distinta. Y ya no sé si chillar en medio de una montaña, hacer la grulla, darme contra una pared o ir a Fátima de rodillas. Benditas familias, que yo los tengo a tiempo parcial y, hay días y DÍAS. Bendito cargamento extra de paciencia que necesitamos para no entrar a veces al trapo, pero corta y/o controlar ciertas actitudes. Y mi sensación es que a veces no se aguantan ni ellos, como para ser capaces de "soportarlos" nosotros. Entrecomillo soportarlos porque no doy con un término que se acerque más a lo que quiero expresar. A mí me encanta lo que hago, pero hay momentos en los que ya no sé ni qué hacer, y lo peor es que creo que ellos tienen menos idea todavía de qué hacer con sus vidas. 

Sigo aplicando la máxima que aprendí en el IES "Vía de la Plata" de mi querido Guijuelo: Escuchar sin juzgar. Y dejar que, en lo que respecta a confianza, sean ellos, sí, ellos, los que tengan la sartén por el mango. Y un día pueden contarte su vida y milagros, y al siguiente la misma alumna te trata como a una desconocida. Así de cierto, así de injusto, pero así. Y dejarles espacio, pero a la vez mostrarnos cercanos. Que sepan que estamos a su lado, lo que no se traduce en estar de acuerdo con todo lo que piensen; pero sin agobiar, respetando sus ritmos. Y no sé de memoria con cuántos he tratado este año, entre los 12 y los 17 (o más) años. Ni tampoco controlo con un número exacto el nombre de todos sus países de origen, pero eso lo contemplo como una riqueza también.  

Confío en tener paciencia de sobra hasta el 24 de junio, aunque mi intuición me dice que me basta con que me alcance hasta el 23, porque el 24 no creo que aparezca ni uno de un instituto ni de otro...Ya veremos.

No quiero que esto se interprete como una queja hacia los adolescentes. Pero cada curso que paso con ellos en las aulas, y más e grupos reducidos, veo lo difícil que es tocar la tecla adecuada. Es como intentar que no explote una bomba que tiene la tira de cables de diferentes colores. Y no siempre puedes controlar qué cable rozas. Y lo que un día te funciona con ellos, al día siguiente resulta desesperadamente infructuoso. Y te quedas, me quedo, con una cara de pasmarote considerable. La cuestión es que me sigue yendo la marcha, ciertos retos, algunas aventuras...y estoy convencida que "trabajar" con adolescentes lo es, y es algo que me encanta. Y cuando vienen mal dadas, pienso en todo lo bueno que me aportan, y se me escapa una amplia sonrisa y/o una lagrimilla, según de quién se trate. La suerte de tener un trato individualizado no es principalmente académica, sino la parte humana. Mis alumnos no son alumnos sin más, tienen nombres y apellidos, ilusiones y miedos, penas y alegrías y, casi siempre, una mochila que pesa lo que no está escrito.  Es lo que más se aproxima a ser tutora (mi función como maestra favorita) sin serlo.

Así que nada, paciencia y buenos alimentos, y navegaremos de la mejor manera esta parte final del curso, aunque el calor apriete, las ganas flaqueen y sintamos que si antes no se han logrado determinados objetivos (del tipo que sean), ahora se torna casi imposible alcanzarlo. ÁNIMO a todos, no solo los docentes, a todos, con este momento del curso en el que estamos.

Comparto unos vídeos fantásticos relacionados con los temas de esta entrada.




miércoles, 20 de mayo de 2026

ESPERANZA: 7 minutos

 Ayer martes estaba esperando al autobús de la línea 13, y de repente apareció una niña. Se asomó al panel informativo que refleja el tiempo (aproximado) que queda para que llegue el próximo autobús de cada línea y gritó: ¡Mamá, viene en 7 minutos! La niña era más bien pequeña, llevaba gafas, una trenza y unos zapatos oscuros con trabilla. De edad indefinida, entre 6 y 8 años diría yo. Se sentó en el bordillo que marca una pequeña zona ajardinada y, sin titubear, se puso a leer. Su madre, esperaba la llegada del autobús a un par de metros de ella, sentada en un banco de madera. No pude evitar mirar hacia atrás un par de veces, justo donde estaba la niña. La pequeña no estaba mirando ilustraciones o pasando páginas sin más, estaba le-yen-do. Y lo siento, pero para mí, este detalle es muy importante, es un pequeño triunfo que yo, si estuviera en el lugar de su madre, habría celebrado. Sin móvil, sin "tablet", sin liarla parda, ella solita, disfrutando con un libro entre las manos. Y ya solo por observar esa escena, se me hicieron pocos los 7 minutos. Y pensé...Hay esperanza. 

No sé ni cómo denominarlo, a ratos puede parecer lucha, batalla perdida, ni idea. El caso es que es una ardua tarea motivar a los alumnos a que lean. A que no se limiten a los libros de lectura obligatorios de algunos departamentos, muchas veces seleccionados para ellos pero sin pensar en ellos, y se animen a dejarse caer por una biblioteca, y elegir un libro acorde a sus gustos, intereses, inquietudes...Y si quieren uno relacionado con los deportes, genial; si prefieren una novela romántica para adolescentes, fenomenal también; si se decantan por algo relacionado con la Historia, igualmente fabuloso; o uno sobre sexualidad, fantástico ¿por qué no?; u otro sobre la naturaleza, genial elección...Pero que elijan ELLOS. Quiero pensar que una de nuestras funciones, como docentes, es acercarles los libros, cuanta más variedad, mejor, salvar la distancia o la pereza o lo que sea, que provocan que muchos no pisen una biblioteca y mucho menos una librería (con la intención de comprar un libro). Me acordaba de uno de los cursos que hice en el CFIE de Salamanca con "Un punto curioso", y en el abanico tan interesante de libros estupendos que Rebeca nos presentó. Algunos de esos títulos los cogí para mi biblioteca personal. También los he llevado conmigo a las aulas, para prestárselos a mis alumnos.  

Intento controlarme porque la llamada literatura "infantil" y "juvenil" tiene tesoros y vale para cualquier edad. En lo que va de curso he tardado en ver en qué momento llevar algunos. Una compañera de Lengua del IES "Francisco Salinas" me pidió unos libros concretos en el marco del "Día mundial de la Poesía", y a otra compañera de Compensatoria del Venancio Blanco, me ofrecí a llevarle algunos cuando empezaban a hablar de poesía, de rima asonante y consonante...De momento en el IES "Venancio Blanco", conmigo, han visto dos un alumno y una alumna. En el marco de "El mapa de las emociones". La primera sesión fue con "¿Por qué lloramos?" y la segunda y parte de la tercera (dentro de unas horas) con el título "¿Qué nos hace felices?", sesiones que describiré, si nada se tuerce, antes del domingo. Pero quiero que lleguen a más, aunque sea los últimos días de curso. He encargado uno para intentar que alguien lea. Es muy complicado, no sé si lo lograré. Ojalá funcione pero, por intentarlo, no va a quedar.  Soy testaruda, y soy Leo, todo bien, ja, ja, ja.

Así que desde aquí lanzo una invitación a los maestros y profesores que tal vez me leen. Os invito a disfrutar del apasionante mundo de la lectura con vuestro alumnado, a buscarles las vueltas, las actividades, la manera, el lo que sea, que pueda motivar que, ellos, antes o después, sin nuestra orientación, cojan un libro y lean, porque sí, por gusto, por la lectura en sí. Sin exámenes a la vista, sin nadie que juzgue o censure qué tipo de libro han escogido, que lean, por el puro placer de leer.  Sigo sin dar con la fórmula. Creo que no existe, y como cada persona tiene sus vivencias, su carácter, sus gustos, y también su mochila, tendrá un camino personal que haga que llegue al universo lector. Ya os contaré si consigo "enganchar" a alguno de ellos a la lectura o, lo dejo como objetivo pendiente de cara al próximo curso.

Mucho ánimo a todos los alumnos, familias, maestros, profesores y todo el personal de los centros educativos, en esta parte final del curso. Ya va quedando poco para el verano, y si agudizo mi olfato, huelo el mar y todo (soñar es gratis).

¡Vamos a por el miércoles! Y en mi caso, a dormir, que estas ya no son horas, y entro  primera. 


martes, 12 de mayo de 2026

Chambear

Reivindico la importancia de las palabras que usamos en nuestro día a día, las coloquiales y las más formales. Lucho por ampliar el vocabulario de mi alumnado, pero ellos también pueden darnos a conocer nuevos términos. Y así hoy, sin buscarlo, ha llegado a mi vida "chambear"...¡Muchas gracias!

En internet aparecen significados como este:

"Chambear" es un verbo coloquial utilizado en México y varios países de América Latina para referirse al acto de trabajar o realizar una actividad remunerada. Es sinónimo de trabajar, ocuparse o ejercer un oficio, a menudo usado en el contexto de un empleo constante o "la chamba" diaria.
Detalles Clave sobre "Chambear":
  • Origen: Se popularizó en México durante los años 40, derivado de la migración de trabajadores (braceros) a EE. UU., quienes acudían a las oficinas de la Chamber of Commerce (Cámara de Comercio) para renovar contratos. 
  • Uso: Es muy común en México, Centroamérica y parte de Sudamérica, especialmente en Venezuela. 
  • Variantes:
    • Chamba: El trabajo en sí (sustantivo).
    • Chambear: La acción de trabajar (verbo). 
  • Sinónimos: Trabajar, laborar, currar (en España/Argentina), desempeñarse. 
Ejemplos de uso:
  • "Me voy a chambear temprano."
  • "Ahorita no puedo, ando chambeando."
  • "¡Ese tipo sí chambea!"
La web de la RAE lo recoge así:
intr. C. Rica, Guat., Hond. y Méx. Trabajartener una chamba.