viernes, 16 de agosto de 2019

GUIJUELO...¡Gracias!

Hoy me gustaría emplear el blog para dirigirme a las personas con las que he tenido la enorme suerte de coincidir en Guijuelo.

El miércoles 14 salieron las adjudicaciones del Concursillo y, el destino, caprichoso como siempre, pero bastante sabio a la vez, me lleva en esta ocasión al CEIP Filiberto Villalobos...de Béjar. Digo lo de bastante sabio, porque aunque a veces ha hecho cosas que en su momento no he entendido, el tiempo le ha dado la razón y he ido comprendiendo los porqués de casi todo.

Pero esta entrada no se refiere a mi destino el próximo curso en tierras bejaranas. Por cierto, es algo que voy a afrontar repleta de ilusión y con todas las ganas del mundo, de aprender, disfrutar y empaparme de todo lo bueno que seguro encontraré allí. Un reto más que me llama, como todos los que he ido afrontando hasta ahora.

No sé muy bien por dónde seguir. Hay muchas personas con nombre a las que tengo ganas de hacerles llegar este mensaje. Intentaré que no sea tan nominal, salvo excepciones, para no herir sensibilidades.

Comienzo con el claustro de maestros, aborrezco la palabra profesor, cuando en realidad existe la preciosa "maestro" para las etapas de Infantil y Primaria (cada cosa por su nombre). Quinti, gracias por tu apoyo, tu cariño y cómo no,  por "darme" 5ºC, un reto de aúpa y una fuente inagotable de felicidad. Compañeros, gracias por recibirme en septiembre de 2018 con los brazos tan  abiertos. Incluyo por supuesto aquí a la PTSC y a Puri, nuestra orientadora. Y a los que no conocía y he estado este curso con ellos, como Carlina, Marta, Carmen MARE e Inés, gracias por darme la oportunidad de conoceros y por esos intereses comunes. A los ya jubilados, gracias por el cariño que veo y me seguís demostrando, es mutuo. A cada uno, por todos esos ratitos compartidos, las risas, las miradas cómplices, la mano amiga los días de agobio o cansancio, las conversaciones...No sé, infinidad de cosas del día a día que son de agradecer y hacen que todo sea más fácil.

Sigo con Esther, de la Cafetería, pastelería, panadería Sancho. Y antes de nada he de pedirte perdón. Siento haberme ido sin decirte adiós. No fue casualidad, aunque en junio no sabía si iba a regresar o no a Guijuelo. Por si las moscas, preferí no despedirme de ti. Recuerda que nos conocemos de hace ya unos añitos y me habría costado un mundo. Tengo una visita pendiente ( y un par de vídeos) y ahí te doy un abrazo en condiciones. Gracias por regalarme tantas sonrisas, cariño y alegría en cualquier estación del año, aunque hubiera "tormenta" (para ti o para mí).

Continúo con el personal del centro que sin ser maestros están también ahí, al pie del cañón. ATE, fisio, personal de limpieza...Gracias por esos momentos que hemos pasado juntos en la vida diaria del Fili. Trabajadoras del comedor, por lo bien que me han tratado...Muchas gracias.

Gracias a las personas que conocía de mis anteriores etapas en Guijuelo por el subidón de energía cada vez que me comunicaba con vosotros, fuera en persona o por otro medio. Kaio, seguimos teniendo un café pendiente. Me encantó que te dejaras caer por los alrededores del cole y poder ponernos al día, aunque fuera en un ratito. Míguel Ángel, qué bien coincidir. Por eso tenía que perder el autobús de las 14,30 hr el día de las notas...para poder hablar contigo, en persona. Arantza, por seguir en contacto pese a la distancia y estar tan pendiente...¡Gracias!

A los que ya a estas alturas os habéis aburrido de leer, de verdad lo entiendo, pero quiero asegurarme que me acuerdo de todo el mundo que tengo en mi lista. Gracias a las familias de mis alumnos: a las de 5ºA y 5ºB, alumnado al que he podido conocer en vuestras clases de Inglés, tanto a niños como adultos, me he sentido muy bien trabajando y/o hablando con vosotros.

Mención aparte merecen mis papás y mamás, los de mi tutoría, 5ºC...Bendito grupo que tanto tiempo me "ha robado", porque, sin duda alguna, habéis calado hondo en mí. En mis anteriores experiencias docentes, jamás había atendido tantas veces a papás y mamás en tutorías. Y ya de los correos electrónicos (y de muchas otras cosas) ni os cuento, porque es la primera ve que recurro a este medio para informar de manera tan fluida a las familias. Gracias por esos emails de vuelta, incluso los que hacían que se me saltaran las lágrimas. Además gracias por no haberme mandado a freír churros, soy consciente de lo insistente que he sido en algunas ocasiones, quizá más de la cuenta. Espero que hayáis comprendido por qué actuaba así, 5ºC es mucho 5ºC.

Y los detallazos de final de curso los conservo como oro en paño, en particular los artesanales, son preciosos y me llegaron al alma. ..Gracias, gracias, gracias. Me da la sensación que hay semillas que vosotros o yo hemos plantado que están ya dando fruto u otras empezando a germinar. Aunque no siga en el Filiberto (de Guijuelo je je),  podéis seguir contando conmigo. Sé que tengo envíos pendientes.

Me reservo para el final a los "protas" absolutos, mis alumnos o mejor dicho, como a mí me gusta llamarlos, porque lo hago con todo el cariño del mundo: Mis niños y niñas de 5ºC. Son Nerea, Irene, Jaime, Ainara, Claudia P., Marcos R., Alaiz, Adrián, Sheila, Alejandro, Sheila, Claudia S., Lucas, Iris, Daniel, Marcos S., Ana, Olga y Victor. Mis 19 soles, mis 19 torbellinos emocionales y mis 19 razones para haber peleado como una jabata (aunque sin éxito) por permanecer el próximo año en el CEIP Filiberto Villalobos de Guijuelo, anteponiendo las personas (vosotros) a los kilómetros. Es mucho más importante con quién que el dónde. Sabed que hasta se lo llegué a pedir a las Perseidas...no os digo más, hasta a las "estrellas" fugaces me he dirigido.

Os quiero tantooooooo, sois tan especiales (alegrías, enfurruscamientos, silencios, energía, amor,  apoyo, respeto, esfuerzo, empatía, madurez, inocencia, espontaneidad, sinceridad...). Es verdad que también me habéis dado disgustillos, no vamos a pintar todo color de rosa. Lo que pasa es que en la balanza esas alegrías, cariño casi infinito, tremenda confianza, complicidad...ganan por goleada. No sé vosotros, pero en mi corazón ocupáis un cachito muy importante. Siento las veces que haya metido la pata, no siempre se puede acertar. Lo que más lamento de toda esta historia, como recientemente hablaba con un par de personas a las que aprecio mucho, es no poder veros crecer. Sí, tal cual. Llamadme rara o lo que queráis. Sé que he tenido el privilegio de compartir muchas vivencias y emociones con vosotros a lo largo de este 2018-2019 tan especial. No sé si mejor docente, pero desde luego sí me habéis hecho mejor persona.

Me hacía muchísima ilusión veros crecer el próximo curso, en el Fili, fuera o no vuestra tutora, pero veros. Y poder cantaros las 40 si no estabais haciendo lo que debéis, escucharos cuando hiciera falta, daros un abrazo cuando lo necesitáis o lo que queráis incluir aquí. Ahora me alegro mucho más de tener tantos documentos gráficos de todo el curso pasado, porque son imágenes congeladas de muchos instantes preciosos que hemos vivido juntos y cada vez que las veo vuelven a cobrar vida. Las "Pinceladas de emoción" quedan para nosotros, y sus crónicas, para siempre en este blog. Os he dicho ya que os quiero ¿no? Pues eso...Estoy aquí, y seguiré estándolo porque este cariño no tiene fecha de caducidad (ni falta que hace).

Así que esto no es una despedida como tal, solo una carta de gratitud hacia el "universo Guijuelo" que a mí me ha conquistado y al que dejo la puerta abierta de par en par. Sé que hay razones para pensar que va a convertirse en un "hasta pronto" y no en un adiós. Lo que tengo muy claro es que en Guijuelo me siento como pez en el agua y veo al Fili, como "mi cole."

Espero haber estado a la altura de las circunstancias y haber logrado plasmar con más o menos acierto los sentimientos tan bonitos que provocáis en mí. 

Acabo con una foto de un faro de Peñíscola y una canción con un título como anillo al dedo, EL DESTINO. Del "Te quiero" cambiad únicamente el TE por un OS y...¡Listo!

Imagen propiedad de Raquel Plaza.






viernes, 9 de agosto de 2019

¡Vivan las uñas de colores...una vez más!

Casi se me corta la digestión. Justo después de comer, como muchos, y más en vacaciones, me entra cierta modorra que, en verano en particular, suelo combatir con una siesta (qué gran invento español). Pero hoy no, no es el día. He de "agradecérselo" a una noticia recogida en Salamanca24horas, antes de continuar, os dejo el ENLACE. La noticia recoge cierta polémica por un vídeo publicado por una vecina de Villoria, en el que se queja de una actividad de la Escuela de Verano de esa localidad, en la que pintaron las uñas a su hijo.

No pensaba opinar porque al acceder a la noticia no salía ya el enlace al vídeo. No obstante, sí aparece al entrar en el "Facebook" de uno de los vecinos que le ha respondido: Rubén Cañizares Sánchez. Tiene el perfil público y por eso he podido verlo. Está en varios de los comentarios que hacen a lo que él publicó.

El vídeo no tiene precio, para más inri esta vecina al final de mismo pide que "esto llegue lejos", y no estoy yo por llevarle la contraria...en este punto solo. Advertencia, el vídeo dura la friolera de 15 minutos, tiempo más que suficiente para haberme levantado de la silla en varias ocasiones. 

Como cualquiera que siga este blog, sabéis que soy docente, concretamente maestra. Habitualmente tengo alumnos de la etapa de Educación Primaria (6 a 12 años); no obstante, en mi historia laboral he dado además Inglés a Infantil y he sido maestra de Refuerzo-apoyo con chicos y chicas de 1º y 2º de la ESO. 

Me he dado por aludida porque, precisamente en este curso que acabó en junio, yo misma he pintado las uñas a los niños (con O) y niñas (con A) de mi tutoría. De hecho me parece que si hubiera tenido tiempo algunos adultos también las habrían llevado pintadas, pero no pudo ser por falta de tiempo. En clase, un día conté la historia de ¡Vivan las uñas de colores!, escrito por Alicia Acosta y Luis Amavisca (dos personas encantadoras a las que posteriormente, en la Feria del Libro de Madrid, pude conocer en persona) e ilustrado por Gusti. Os recomiendo el libro, es muy sencillo, pero tiene mucha miga.

Hace meses hablé de este libro en el blog y de la actividad que hicimos en Carnaval relacionada con él. Por prudencia, opté por pedirles a mis alumnos que lo consultaran en casa, si les dejaban o no pintarse las uñas para los Carnavales. Y todos los que iban a estar en clase el viernes de Carnaval quisieron pintárselas, sin excepción y, según me dijeron, ningún papá ni mamá dijo "no", algo que nuevamente es de agradecer, mucho más visto lo visto...He de reconocer que tengo una suerte bárbara con los papás y mamás de mi clase. No vi ninguna maldad en ello y me pareció una actividad muy especial. De hecho me di cuenta que, quizá por la novedad, la disfrutaron más algunos niños que las niñas.

Para mí fue un gesto de cariño hacia todos, un detalle, una atención distinta y me encantó. Cuando la planteé no pensaba que resultaría tan bien. Solo con ver sus caras, vi que había merecido la pena. Partiendo de la premisa, actividad absolutamente voluntaria, no creo que nadie se sintiera mal. Ni tampoco me parece que ningún chico vaya a "convertirse" en gay por tener las uñas pintadas. Lo he dicho muchas veces, me es indiferente si el día de mañana cualquiera de todos los alumnos que he tenido en estos años, me dice que tiene novio en vez de novia. Lo mismo si es al contrario y alguna niña que en su momento haya sido alumna mía me cuenta que tiene novia (y no novio). Si ellos son felices, voy a ser todavía un poquito más feliz, sin dudarlo.

A mí lo que de verdad me importa es que sean felices, no con quien. Esto vale para mis alumnos pero es aplicable a cualquier persona que conozca. Y sea con quien sea, no quiero que lo escondan. Yo sigo "buscando" a mi príncipe, o algo más preciso, mi compañero de vida (lo de llamarlo príncipe suena ya obsoleto y utópico), pero respeto que cada cual esté con quien su corazón le dicte (príncipe, princesa, sapo, rana o lo que les apetezca). Lo que dice esta señora en el vídeo, afirmando tener amigos homosexuales y conocidas lesbianas y muy bien con ellos porque dejan esas cosas para su intimidad, me horroriza. El mismo derecho tendrá alguien heterosexual que homosexual para darle un beso a su pareja, ¿o no?, por poner un ejemplo.

Intento dejarme la piel con mis alumnos, en todo, les insisto en la importancia de la educación emocional (y la "trabajo" a diario), pero además de la empatía, el esfuerzo, pedir perdón y también perdonar, no rendirse y, lo que para mí es más relevante, en "Educar para respetar" (por ponerle algún nombre). Jamás he buscado que mis niños y niñas piensen igual que yo o adoctrinarlos. 

Me gusta creer que estoy poniendo mi granito de arena para formar niños y niñas que en el futuro sean hombres y mujeres respetuosos, libres para mostrarse tal y como son o piensan y lo más felices que puedan ser. Y no lo reduzco a su orientación sexual, sino a cualquier aspecto de su vida. El año pasado relaté parte de mis miedos, inquietudes, pensamientos...en una entrada denominada ¿Gordofobia?

Y quiero a mis alumnos tal cual, aunque algunos a veces me lo pongan muy difícil. Y los quiero como son, por dentro y por fuera, y no los cambiaría por nada del mundo. Creo que el tiempo nos hace madurar y limar nuestras no virtudes, claro está me incluyo, da igual la edad (siempre estamos a tiempo de cambiar...solo si es a mejor). 

Por todas esas razones me he animado a interrumpir mi descanso vacacional del blog y de medio mundo, para mostrar mi cabreo hacia mentes cerradas que constituyen un buen ejemplo. Hoy más que nunca...¡Vivan las uñas de colores!


sábado, 20 de julio de 2019

Vivencias de 10

Hace justo hoy 10 años, vi por internet mis notas en las oposiciones de Maestros, especialidad Lengua extranjera (Inglés). Aunque no sacaban la nota final, con los méritos, sino únicamente la parte de la oposición pura y dura. Supe sin tardar demasiado que sí iba a tener plaza, y eso es sinónimo de "aprobar" unas oposiciones.

Bendito 20 de julio de 2009. Alguno me dijo: "No sabes lo que has conseguido." Grave error, sí sabía lo que había conseguido, o al menos lo valoré mucho entonces...pero ahora, diez años más tarde, lo valoro muchísimo más. Aquí quiero acordarme de aquellos compañeros y amigos que pese a lo excelentes profesionales que son, no son funcionarios. Una vez más os repito algo: no sois peores docentes por eso, y tengo la suerte de haber trabajado con muchos de vosotros y, ojalá nos volviéramos a encontrar en las aulas. No os desaniméis y seguid trabajando con ilusión, pese al enorme disgusto que recientemente os habéis llevado en las oposiciones de este año.

 Otra persona me espetó: "Bienvenida a la docencia." Frase muy desafortunada del responsable de un sindicato educativo en el que, por supuesto, no estoy desde hace una barbaridad de tiempo. No, querido, debo corregirte, ya estaba en la docencia antes de superar las oposiciones. No hay maestros de primera y de segunda según cómo hayan entrado en el cuerpo. Eso sí, sí hay maestros con vocación y sin vocación, lo cual me resulta bastante más relevante. 


Antes de ese momento, clases particulares de inglés a domicilio, solo tuve tres alumnos (tampoco busqué más). Uno de ellos sigue estando actualmente presente en mi vida, y me encanta que así sea Gracias Pablo, eres un regalo, mamá nos sonríe desde el cielo, lo sé. Y después, mi etapa como interina, Móstoles (Parque Coimbra concretamente), unos dos meses y medio muy bonitos, a pesar de todos los baches (y novedades) que me encontré y no sabía muy bien como esquivar y/o afrontar. Andrea y "mamá de Andrea", gracias por reaparecer en mi camino. Luego, segunda fase como interina, Madrid capital (distrito de Ciudad Lineal). Allí estuve todo un curso, se me hizo eterno porque era complicación tras complicación, pero fue un "curso intensivo" de muchas cosas y me curtió bastante. ¡Una época durísima! Creo que tuvieron mucha "culpa" de mi buen resultado en las oposiciones que vinieron justo al acabar el curso.

Y luego ya, como funcionaria en prácticas tras acabar de superar el proceso selectivo, comenzó otra etapa en Salamanca (y provincia)...No repito los destinos de cada curso porque recuerdo perfectamente haberlos citado en el blog en alguna otra ocasión-aniversario. Me quedo con el de este curso, CEIP Filiberto Villalobos de Guijuelo. Y repito el deseo de cara al curso que viene: Ojalá. Ojalá porque me habéis hecho mejor, como persona y como docente. Ojalá también, porque lo que estoy aprendiendo con vosotros, sigue sin venir en los libros, ni en formato papel ni en el digital, y no solo con mis niños y niñas, también con adultos (compañeros y sí, papás y mamás, ojo con los papás y mamás, merecen mucha más atención y cuidado del que tradicionalmente se les ha dado). Podría seguir con muchos "ojalá", pero la verdad prefiero decírselo a cada uno en "petit comité," este no es el lugar. 

Me gustaría daros nuevamente a todos los que en alguna parte de este camino habéis coincidido conmigo, unas GRACIAS enormes. A los que me habéis allanado ese camino, por supuesto. Este es, por fortuna, el grupo más numeroso de personas. Algunas de esas personas siguen a mi lado, y espero que continúe siendo así por mucho tiempo. Otras, hace poco que están a mi vera, pero tengo la corazonada que nos esperan muchas oportunidades para caminar unidos, de la manera que sea. Lo mejor de esta profesión son los lazos humanos que hace posibles, y al darse en unas circunstancias especiales y motivadas, al menos en su origen, por gente muy especial (los alumnos, de la edad, procedencia, características y circunstancias que sean), son dificilísimos de romper. No sois una barbaridad, pero para mí más que suficientes, y me encantaría que siguierais a mi vera.

Que nadie se pellizque con lo que pongo ahora, gracias también a los que me pusieron todas las trabas habidas y por haber...¡Gracias! Y conste que esto no es irónico, sino sincero, real, de corazón. Me habéis hecho darme cuenta de la fortaleza que no sabía que tenía, o tal vez haya surgido gracias a lo complicado que decidisteis ponérmelo, por la razón que fuera. Eso sí, como decía, cuando hablábamos de la vida, un profe de Comunicación Audiovisual, Javier Frutos, y yo: "Lo que no te hunde, te hace más fuerte." ¡Cuánta razón Javier!

Siento una profunda gratitud hacia todas las personas que de alguna forma u otra, tienen una pequeña porción de la tarta de este décimo aniversario tan especial. Aquí también están presentes mi familia y amigos. En realidad, mis amigos son la familia que he ido eligiendo...

Desde luego, va a ser una aniversario dulce, por todo lo bonito que me ha sucedido en esta década más que prodigiosa, y además porque lo más reciente, mi ahora, Guijuelo, es sinónimo de momento dulce. Y no porque el regreso a Guijuelo haya sido fácil o un camino de rosas, pero sí por lo que he ido sembrando y recogiendo en este mágico 2018-2019.

En abril cumplí una promesa que me hice al enterarme de mis resultados en las oposiciones de 2009: Volver a León. Efectivamente, León no está tan lejos de Salamanca, tenéis toda la razón del mundo. El caso es que casi vuelvo de nuevo allí diez años después...¡Qué barbaridad! ¿Por qué León? Porque fue la sede de las oposiciones de Maestro de Inglés en 2009, diez años después han vuelto a celebrarse allí. Fue muy emocionante acercarme al instituto en el que me examiné, un viaje al pasado que estaba deseando revivir.

Esta entrada está escrita, casi íntegramente, antes de la fecha de su publicación. No es lo habitual, pero el 20 de julio de 2019 estaré de vacaciones con todas las letras, acompañada del rumor de las olas y sintiendo la arena bajo mis pies. Y hay que disfrutar cada momento, porque cuando menos te lo esperas puede venir una borrasca, un huracán, un tsunami...y cambiarlo todo. 

Por eso, aunque no lo parezca, hoy 20 de julio de 2019, cumplo diez añitos...FELICIDADES a los que me acompañáis en este cumpleaños tan bonito.

Sintetizar no es lo mío, pero pondré unas pinceladas, a modo de lista, lluvia de ideas o cómo queráis llamarlo, sobre estos 10 años:

-Parque Coimbra
-Farinatos
-Diario de Vivencias
-Guijuelo
-Educación Compensatoria
-Empatía
-Inteligencia y educación emocional
-Compañeros
-Papás y/o mamás
-Mis niños/as

Casualidad o no, la buena nueva de mi resultado en las oposiciones coincidió con el 40º aniversario de la llegada del hombre a la luna. Quizá por eso, así me sentí un poco...¡en la luna! Una fecha inolvidable.

Debido a un tema de coherencia, he elegido las 10 imágenes que podéis ver a continuación. Están relacionadas con el Fili de Guijuelo y León. A buen entendedor, pocas palabras bastan.




 



jueves, 11 de julio de 2019

Crónicas de vacaciones: VIVIR SIN PRISAS

Es uno de los lujos de las vacaciones. Me parece que otros años no lo he apreciado tanto o no he sabido disfrutarlo como debería. Me estoy reencontrando conmigo misma, y gracias a eso con muchas personas. Tenía reencuentros pendientes y lazos que estrechar más en otros casos.

Además es realmente maravilloso eso de poder pasar sin despertador. Eso de tener cosas que hacer pero sin un plazo concreto para hacerlas. Y lo mejor, poder estar con la gente sin prisas. Si me apetece ir al cine...Pues voy. Si estoy hablando con alguien, no tengo que cortarlo a mitad de conversación, excepto si en esos momentos estoy con otras personas, por una cuestión de empatía. Pero qué bonito es poder hablar sin límites, ni de tiempo ni temática, sino hablar, y lo que dure, sean treinta minutos o dos horas. Y aprovechar las múltiples formas de comunicación que hay hoy en día, no solo las tradicionales. Continúo siendo una defensora a ultranza de la comunicación cara a cara, eso de mirar a los ojos de nuestro interlocutor, escuchar el tono de su voz, los gestos de sus manos...Eso es insustituible. Aunque reconozco que no siempre es posible, y poniendo de nuestra parte hasta el "WhatsApp" puede resultar cálido, ¿quién lo diría? Y así, infinidad de ejemplos.

Estoy aprendiendo nuevamente a exprimir los pequeños grandes placeres de la vida. También a valorar la grandeza de la palabra confianza y observar lo que me rodea sin correr. De esta forma, cada día suma mucho más. Espero poder mantener esta filosofía en los momentos no tan buenos, cuando el despertador es una tortura, y faltan horas pero sobran papeles. Esos días en los que la rutina se apodera de nosotros y entramos en una especie de espiral de la que no es fácil escapar. Pero no quiero más espirales, huiré de los bucles y me estoy haciendo alérgica a la rutina. 

Tengo muchos proyectos en mente, a cual más distinto. Y lo mejor es que todos pueden hacerse realidad. Los he llamado proyectos, pero quizás otros términos encajarían mejor. 

No es momento para rendirse, ni dejarse llevar por la inercia. Es tiempo de levantarse, de alzar la voz, de dar un golpe sobre la mesa y no dejar para mañana lo que podemos hacer...YA.

Luchad por vuestros sueños, pelead como jabatos por vuestras ilusiones, y que nadie os diga que no se pueden hacer realidad...¡A por ellos!


sábado, 6 de julio de 2019

Formación, ilusión y opositores

Voy retomando las costumbres, no sé si buenas o no, pero a mí la inspiración me viene (casi) siempre de madrugada y, aunque parezca raro, a estas horas es cuando mejor escribo.

Empiezo por la primera palabra del título: FORMACIÓN. El jueves asistí a un curso de formación en Valladolid. Sí, formación, y para más inri, en julio. En realidad a finales de mayo hubo otra sesión presencial, y ahora ya, queda toda la parte on-line después de la segunda sesión. La verdad es que hay cursos a los que te apuntas sin saber muy bien en qué momento vas a necesitarlos. Luego vas y...te sorprendes, en algunos, muy pocos, rara avis. 

Regresé de Valladolid con la cabeza rebosante de ideas, con muchas cosas que, ojalá algún día, y mejor pronto que tarde, pueda llevar a mi práctica docente. Fue tremendamente enriquecedora la sesión de mañana, pero la de tarde no se quedó atrás. Pensaba en todos esos maestros por vocación que conozco y cuánto habrían disfrutado escuchando lo mismo que yo. No os hacéis a la idea de la de maravillas que se hacen en algunos centros educativos. Salí de ahí como nueva, con muchas cositas que plasmar con calma en papel para luego poder ir construyéndolas. Y sí, debemos hacer algo. Como docente no pienso quedarme de brazos cruzados, esperando a un pacto a nivel educativo que, gobierne quien gobierne nunca llega, o con los dedos cruzados deseando que la burocracia nos robe menos tiempo y dispongamos de más horas para lo que de verdad importa, que no son los papeles.

Y si sueño un colegio "del futuro", pero de un futuro próximo, dejadme que imagine un cole sin libros (ya ya, más de uno y más de dos pensará que es una locura...¿a que sí?). No hablo de desterrar el papel y cambiarlo por libros digitales, no. Esa no es la cuestión. Me refiero a un cole en el que el foco y la principal herramienta no sean los libros textos, ni tradicionales ni en formato digital. Sueño un cole en el que el foco sean, de verdad, los que deben ser, los niños y niñas con los que estamos día a día, y que ellos "alumbren" su propio camino del proceso de enseñanza-aprendizaje y tengan mucho más protagonismo del que se les está dando que ahora. No podemos dejar que jueguen un papel secundario, son los protagonistas absolutos de toda esta "película", y son aquellos a los que debemos orientar para que sus talentos, sean los que sean, salgan a la superficie. Creo que a los ponentes del jueves, que no eran sino profes de Secundaria o maestros de Primaria, deberían haberlos escuchado tanto muchos más docentes (fuimos unos 210 aproximadamente) como mamás y papás. Hay que animarse a abrir más las puertas de nuestras aulas, a ver cómo trabajan otros "profes" y que ellos observen qué hacemos nosotros en las clases. Compartir enriquece, ser flexibles nos hace mejorar, modificar también es innovar (no solo son TIC) y, los padres, deben estar más presentes. Sé que esto a muchos les puede hacer fruncir el ceño, pero creo en lo que pruebo, en lo que hago y funciona, en lo que escucho y en las aportaciones de los demás. Y es que los mamás y los papás, sean cuales sean sus circunstancias personales y laborales, son una fuente de conocimiento (de todo tipo) que no podemos dejar a un lado...¡Aprovechadlo! Personalmente sé que debo aprovechar más a los padres y madres y, cada día tengo más claro el camino a seguir.

Así que si en mis manos estuviera, estaría sin libros de texto, e incluiría a los papás y mamás como el agente educativo que tienen que ser y les daría mayor presencia en los coles y una comunicación más fluida...Y creedme, es proponérselo, pero...¡Vaya si se puede! Jamás he salido tan contenta de un curso, pese a la intensidad, me abrió los ojos en algunos aspectos, y no voy a mirar igual muchas cosas. Soñar es gratis, y estamos en verano, por lo que tengo menos preocupaciones y responsabilidades, así que, aunque tal vez sea eso, un "Sueño de una noche de verano", dejad que sueñe, y voy a soñar bonito.

De ahí en parte haber puesto la palabra ILUSIÓN. Y por más motivos, por ejemplo ilusionada por retomar asuntos pendientes que me van a dar más libertad y autonomía Ilusión al ver que aunque el curso acabó, las personas están por encima de eso, pese a que estemos en tiempo de "recreo." E ilusión por los reencuentros, con gente a la que quiero mucho pero veo con demasiada poca frecuencia. Además ilusión por poder dedicarle más tiempo a quien me apetezca, sin problemas de exámenes pendientes de preparar o corregir, tediosos papeles por rellenar o mil y otras cuestiones que surgen durante el curso. Es ilusionante salir sin hora, caminar sin prisa y escuchar y escuchar y escuchar sin tener que decir adiós en medio de una conversación que, sin intentar arreglar el mundo, hace falta. 

Y en tercer lugar escribí OPOSITORES. Ayer viernes amanecí con pocas alegrías, bastantes disgustos y alguna sorpresa, las tres venían de ellos. Lo primero, dar la ENHORABUENA a las personas que conozco y que han pasado el "corte" de las oposiciones de Maestros. La semana que viene tenéis la segunda parte del reto. Se haya ajustado la nota o no a lo que esperabais, nada está perdido y nada está ganado. Poned toda la carne en el asador, con las fuerzas que podáis, (intuyo que no serán muchas) y haced que el tribunal quiera teneros como compañeros...Mucha, mucha suerte, de corazón.

Pero me reservo la parte final para los que no pueden ir a defender su programación o exponer una de sus unidades didácticas. Una amiga me lo decía ayer y razón tienes (desafortunadamente), NO, el esfuerzo no siempre se ve recompensado. Es una desgracia y una injusticia, pero así es. Teniendo esto grabado a fuego, queridos opositores, sé que es complicado pediros que no os desaniméis. Imagino lágrimas de rabia, de impotencia, de incredulidad, de dolor, de injusticia...Lágrimas de mil tipos que cada uno habrá llevado como haya podido. Quien dice lágrimas podría decir mil cosas, cada persona es un mundo y aunque no elegimos lo que nos pasa, sí el cómo nos tomamos eso que nos sucede.

Entiendo que no puede haber consuelo con lo muchísimo que sé que muchos de vosotros habéis sacrificado. Una vez más vuelve la incertidumbre de si trabajaréis, cuándo, dónde, durante cuánto tiempo...¡Muy difícil de digerir! El sistema no es justo, y hay que empeñarse en cambiarlo, deberíamos empecinarnos en buscar una fórmula más objetiva de selección para los futuros funcionarios docentes. 

No perdáis la ilusión, porque aunque no tengáis la "plaza", sí sois docentes, formáis parte de "la profesión más bonita del mundo", no permitáis que os digan lo contrario y os hagan sentir inferiores. Y pese a que muchos no lo vean así, sois tan válidos o más como los que en algún momento, antes o después, han superado el proceso selectivo. Mucho ánimo y, hay varias cosas que estos resultados adversos no van a cambiar. Seguís siendo COMPAÑEROS, ni de segunda ni de tercera, al menos para los maestros. Y además, unos profesionales excelentes, a los que, por razones que a veces comprendo mejor y otras no entiendo por mucho que le ponga ganas, la suerte (o como querías llamarla) en las oposiciones, hasta ahora, no ha estado de vuestro lado. Sé que es un golpe duro, pero, los nombres y apellidos no son para incluir aquí...Muchísimo ÁNIMO. Poco más se me ocurre.



lunes, 1 de julio de 2019

Pensamientos en voz alta: inicio de vacaciones

Esta vez he batido mi propio récord, y tras solo dos días de vacaciones, no sabía ya en qué día de la semana estaba...¡Impresionante!

La verdad es que igual que no quería que terminaran las clases con los alumnos, sí estaba deseando que pasara rápido el intervalo entre el 21 y el 27 de junio. No soporto ver las aulas vacías, sin vida, sin risas, sin ruido, sin alma. Las paredes desnudas, sin nada de decoración, hasta me asustan, pero las semicolonias que desde hoy se celebran en el cole, requerían dejarlas así. Al final me he traído muy poco a casa, aunque me arriesgue a tener que ir a recoger lo mucho que he dejado comienzos de septiembre. Gracias a Quinti, me he ahorrado el traslado...por si vuelvo. Y sí, espero y quiero regresar a Guijuelo. He sembrado mucho durante el curso, pero también he recogido una auténtica barbaridad.

Me han colmado de regalos, sorpresas, detallazos emocionales y cariño, eso último de manera incomensurable. He estado organizando cosas del cole este fin de semana y he recopilado dibujos, cartas, tarjetas, dedicatorias...De todo. 

Y aunque a mí afortunadamente no me falta el cariño en mi vida habitual ni con mi familia y amigos, echo de menos SU cariño. Sí, el de las familias y, claro está, el de mis niños y niñas del Filiberto. Debo ser una especie en peligro de extinción, no llevo casi nada de vacaciones y me acuerdo ya de ellos, pero me resulta inevitable. Sí, soy rara, muy rara, quiero mucho a mis alumnos, y no solo a ellos, sino a su entorno. 

Lo del curso que viene, con sinceridad os digo que ya no depende de mí, a ver el destino qué me tiene preparado. Ya he dicho y gritado a los cuatro vientos lo que me encantaría que sucediera. Solo nos queda esperar. Y no va a ser una espera tensa, necesito descansar, dedicarme más tiempo y retomar proyectos que tenía colgados o a medias. La verdad es que no me faltan ganas y con ilusión todo es más fácil. Y cuando llegue el momento, aceptar lo que sea de la mejor forma posible. Qué tranquila estoy, me parece que esa calma me la da haber luchado como una jabata por quedarme. Por eso, si no pudiera, no habrá sido por falta de empeño (los que me conocen saben lo testaruda que puedo llegar a ser según para qué).

Sigo sintiendo un profundo sentimiento de gratitud. 

Ando mandando las recomendaciones para el verano para aquellos que las necesitan, no como algo vital, sino sugerencias, y que cada familia decida si seguirlas o no. Entre email e email, anoche veo que ya está disponible la revista del sindicato de mayo-junio. Me han publicado, como me comunicaron, al artículo que les mandé hace más de mes y medio. Y me alegré mucho al verlo. Solamente he escrito dos artículos, y me hace feliz que los dos me los hayan publicado, sin ponerles "peros." Casualidades, creo que no, los dos son de cursos en Guijuelo. El primero fue de mi época en el Instituto "Vía de la Plata", y se llamaba "El día a día de una maestra de Compensatoria en el instituto." El segundo es de la de ahora, mi etapa en el Filiberto Villalobos, se titula, cómo no, "Pinceladas de emoción." Os dejo el PDF con la revista, el artículo está en las páginas 20 y 21.

Tengo unas ganas tremendas de terminar de poner tanto papel en orden y dedicarme, sin ninguna prisa, a dibujar, leer, pasear, viajar, ir al cine, escuchar música...Y especialmente hablar/escuchar, así, cafés largos sin mirar ni el móvil ni el reloj. Ya he podido hacer algunas de las actividades anteriores, pero necesito mucho más de todas. De momento mantengo el blog activo, no sé por cuánto tiempo.

Gracias a los que habéis puesto vuestro granito o camión de arena para hacer que el 2018-2019 haya sido tan sumamente bonito. Me habéis devuelto la ilusión y ganas de seguir dejándome la piel en lo que hago.

Cierro la entrada con unas fotos de ayer, porque aunque sea de ida y vuelta, hay que salir de casa, darse algún capricho y desconectar. Podrían estar hechas en muchos lugares, pero son de Villadangos del Páramo, en la provincia de León.


 


Imágenes propiedad de La emoción de aprender.

Pinceladas de emoción: 3 en 1, sesiones (23, 24 y 25): autoestima y empatía

Querido blog:

No doy crédito, ya ha terminado el curso. Por fin pasó, el lunes 17, la sesión de evaluación. Parece que va llegando el momento de hacer balance pero, antes me gustaría publicar lo mucho que tengo pendiente por aquí.

Debido a esa vorágine de mil y una tareas pendientes, tenía el blog "castigado." Acabo de comprobar que no tengo ninguna entrada publicada de junio...¡Natural! Como dice una amiga a veces, "estoy entre muerta y matá."

Vamos al lío, los tres viernes anteriores al 21 de junio(31 de mayo, 7 y 14 de junio), fin de curso, estuvimos hablando de la autoestima (2 días) y la empatía (el viernes 14). 

El primer día tratamos la autoestima sin que ellos lo supieran. Conté la historia de "Cómo ser un león", de Ed Vere, un libro de la editorial Juventud. Fue una de las joyas que traje el año pasado de la Feria del Libro de Madrid.




Después de leerlo y hablar un poquito del argumento, les pedí que haciendo una cadena rápida, cada uno completara esta fórmula "Me quiero porque...", eso sí, sin decir nada del físico, sino algo del carácter.

Entre sus respuestas estaban "Me quiero porque soy imaginativo, obediente, generoso, porque lucho por lo que quiero..." Mi idea era que se "mirasen por dentro" (carácter, forma de ser...) y en un segundo momento, "mirarse por fuera" (físico, apariencia).

De cara a la sesión del viernes 7 de junio, había mandado previamente unos "deberes especiales" para el fin  de semana, algo que se me ocurrió hace poco, harta ya de los habituales. He intentado que implicaran, para bien, a las familias y que supusieran compartir un ratito juntos para poder hacerlos.


Los deberes consistían en un listado bastante numeroso de adjetivos referidos todos al carácter, a la forma de ser, no al físico. Cada niño tenía que elegir cinco, que definieran mejor cómo son cada cual, y marcarlos con círculos de un mismo color. El segundo paso es que dos personas de su familia (o gente que los conociera muy bien), hicieran lo mismo, pero también sobre el niño/la niña. Cada familiar tenía que elegir cinco, y un color. En resumen, al final tenían que tener 15 círculos de colores de tres colores diferentes, correspondiéndose cada color con una persona. Podían coincidir en todos, en algunos o en ninguno.


Me llevé las hojas a casa para mirarlas con calma. Las empezamos a comentar a mitad de semana, antes de la última media hora del viernes 7, media hora se queda muy corta. Hablamos de cómo se ve cada uno y cómo nos ven los demás. Y de las coincidencias entre la manera en la que otros nos ven y nosotros nos vemos a nosotros mismos. Además comentamos qué era lo que más le había llamado la atención de lo que les habían puesto, principalmente, sus familiares, y si estaban o no de acuerdo en lo que los adjetivos que habían elegido. Les dije que eran una especie de rayos X, de tratar de ver nuestro interior.

Y pasamos a la parte física, a decir, quien quisiera, qué era lo que más le gustaba de su físico y qué era lo que menos. Para mi sorpresa se animaron más de lo que pensaba a participar y su autoestima es muy buena...¡eso me encanta! A muchos les costaba encontrar algo que les disgustara de su físico. 

El viernes 14 hablamos ya de la autoestima, sin rodeos, y les expliqué el porqué de las actividades de las semanas anteriores. Les puse una imagen que resume muchas de las ideas que quería transmitirles. Es esta:



Y terminamos comentando algo que llevaba muy presente en clase a lo largo de todo el curso. Incluso de manera literal, porque era uno de los globos de la clase a modo de "ingredientes" que tenía que haber en el aula: EMPATÍA. Sí, niños y niñas, y también adultos, la palabra mágica. Y mencioné la "regla de oro": Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti. En la PDI puse una serie de situaciones, que entre unos y otros, fuimos viendo. Aquí las comparto, por si a alguien pueden venirle bien. Ver SITUACIONES PARA TRABAJAR EMPATÍA. Desafortunadamente no dio tiempo a hablar de todas.

Se supone que aquí acabarían las Pinceladas de emoción...de este curso. El miércoles 19 sí las acabamos, con el libro "Así es mi corazón", de Jo Witek y Christine Roussey, de la editorial Cubilete. El libro va por su séptima edición, llevaba unos añitos con ganas de tenerlo, y al ver a una de las autoras en la Feria del Libro de Madrid, fui directa a por él...¡Qué alegría! Pongo algo unas imágenes. Un 8 de junio para recordar, por esa firma y por otras muchas, la mayoría no eran para mí, pero como si lo fueran.






El libro compara el corazón de una niña con muchas cosas, con unas ilustraciones fantásticas, sencillas, pero eso es lo bonito, a mí me conquistó.

Termina así:
¿Has visto?
¡Mi corazón es como una casita
con jardín donde viven
muchos sentimientos juntos!
¿Cómo es el tuyo?

Fuente : https://www.mogicons.com/es/stickers/love/happy-heart-giving-a-hug-402/



Y hasta aquí las Pinceladas de emoción 2018-2019, huelga decir que quiero que tenga una continuación, con los mismos destinatarios, por supuesto...En los años que llevo en esta profesión, han sido las mejores últimas medias horas para acabar la semana.

¡Muchísimas gracias!

domingo, 23 de junio de 2019

Fin de curso. Caricias emocionales: Guijuelo tiene un color especial

Antes de ayer fue el último día del curso. Para mí el curso acaba cuando terminan las clases con alumnos, porque no concibo un colegio sin niños, no tiene ningún sentido. El caso es que la fiesta de clase la celebramos el jueves, la víspera al último día, porque el 21 teníamos la Graduación de los compañeros de 6º, y no tenía cabida hacer la fiesta de clase de 9 a 11 de la mañana, ni me parecía la hora, ni el momento.

El viernes era, teóricamente, un día tranquilo. Como me tocaba estar en las filas, salí unos cinco minutos antes, lo habitual los días que tengo patio. De refilón vi que había "demasiadas" mamás de los alumnos de mi clase, eso me pareció sospechoso. Una vez sonó el timbre y todos habían entrado, de nuevo vi bastantes madres de 5ºC, en círculo, en el patio. Por varios comentarios de los días previos había deducido que "tramaban" algo para mí. Pero la sorpresa debía esperar. 

Después de una originalísima ceremonia de graduación de 6º, orquestada por Alsira con la colaboración de las tutoras, María y Susana, volvimos al colegio. Enhorabuena a las tres por una graduación tan fantástica...¡Vaya esfuerzo! A eso de la una menos cinco viene la mamá de una niña y me pide por favor que no me vaya a la una, que les falta una mamá, me da un cariñoso beso y se va...No sé cuántos minutos pasaron desde que ella entró en clase hasta que llamaron a la puerta, pero se me hicieron e-ter-nos. No sabía dónde meterme y, por mucho que pueda chocar, esas cosas me dan una vergüenza tremenda. Y allí aparecieron, 13 personas creo recordar (no estaba yo para contar ja ja ja), 12 mamás y un papá, en representación de todos los padres y madres de mi clase.

Tímidamente se quedaron al fondo de la clase y yo me senté, porque empezaba a intuir la que se avecinaba y me quedé parada, tal cual. Al final les dieron los regalos a los niños y dijeron unas palabras los adultos y se fueron aproximando todos. Antes de ponerme a llorar como María Magdalena, rodeada por mis alumnos y sus familias, me parece que atiné a darles las gracias y recordar que había sido un curso muy intenso, muy especial, y que me encantaría volver a coincidir con todos ellos en 6º. No estoy segura del orden en el que dije esto, o si se me ha pasado algo, es lo que tiene que la emoción te supere. Sé que parte de esto lo dije entre llanto y llanto, después de coger un poquito de aire.

Pues bien, como las imágenes hablan más que lo que pueda decir, pongo fotografías un poquito más abajo de los detallazos, no pueden calificarse de otra forma. Además una mamá, a nivel particular, me dio una carta, la leí en casa y...para quedarse sin respiración; junto a la carta un poema y una flor hecha con goma EVA. A eso debo añadir más cartas, dedicatorias o dibujos de algún niño o niña. Guardaré todo con sumo cuidado.


Aunque todos me encantaron, al álbum-libro de scrapbooking con una foto de cada uno de mis niños y niñas y un mensaje de cada uno con un colgador, me llegó al alma. Qué preciosidad, cuánto cariño, esfuerzo, detalle y, de todo, al hacerlo. Mil gracias a quien tuviera la idea, a las personas que colaborasen en su elaboración y a todos los que de alguna forma habéis participado en él. Es una verdadera joya, y como tal, la pienso conservar. Los mensajes de cada uno preferí leerlos en casa, no soy buena nadadora y había riesgo de inundaciones. Qué palabras tan bonitas y tan de cada uno, reflejan muchas cosas de lo que hemos compartido este curso. Miré con detenimiento las fotos, qué guapos y guapas son todos por favor. Lo mejor es que son guapos por fuera, y por dentro todavía más. 

Cajas en las que iban los regalos, con dedicatoria incluida.




Me parece que este año nadie va a poderlo olvidar. Y esto con independencia de mi continuidad o no en el cole que, como ya he dicho de muchas formas y a todo el que me lo pregunta, si pienso en seguir en el Filiberto de Guijuelo el próximo curso, solo se me ocurre una palabra: OJALÁ. 

Pero todo es cuestión de plazos, y de eso hasta bien entradas las vacaciones de verano, nada de nada. Así que afronto el verano con una tranquilidad que hasta me extraña,  con muchas ganas de disfrutar del ansiado descanso y con un ojo puesto en la localidad chacinera (para qué negarlo).

A todo lo anterior, que es una barbaridad, es de justicia sumar las caricias emocionales que un buen número de papás o mamás me han ido "regalando" durante todo el curso. Gracias por darme tanto cariño y haber compartido tanto conmigo. El 20 aproveché para darles un regalito a cada niño. Consistía en un cuaderno de Hale-hop, como los míos, con frasecita incluida, un pilot de algún color vivo y una carta, no de despedida, solamente de fin de curso, que incluyo aquí sin un par de fallitos que se me colaron (no se puede escribir bien pañuelo en mano ja ja ja ja). Ver la CARTA PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS DE 5ºC.

Y repito una canción, aunque la haya compartido en otra entrada del blog, y precisamente con esta clase. Mi querido Manuel Carrasco y su QUÉ BONITO ES QUERER. Pues sí, es precioso y que además te quieran es ya lo máximo. Cuánto cariño, cuántos momentos mágicos...¡GRACIAS!


PD: El blog todavía no "cierra" por vacaciones. Tengo a medias las últimas crónicas de Pinceladas de emoción y alguna que otra "reflexión en voz alta."

viernes, 31 de mayo de 2019

Directo al corazón...Por mis niños y niñas de Guijuelo

Como bien sabéis muchos, este curso que pronto toca a su fin estoy en el CEIP Filiberto Villalobos de Guijuelo. Soy la maestra de Inglés de 5º de Primaria y además tutora de 5ºC, grupo en el que me encargo de las áreas de Educación Artística, la parte de Plástica; Inglés; Lengua; Matemáticas...y otras cuestiones que no son asignaturas pero me parecen mil veces más importantes.

A estas alturas desconozco si voy a poder seguir en el cole el próximo curso, pero he gritado a los cuatro vientos cuáles son mis deseos e ilusiones, lo resumo en una palabra: continuidad. 

Pase lo que pase, hoy escribo esta carta-entrada porque quiero, me apetece, el corazón me lo pide y sé que es el momento idóneo para ello.

Por circunstancias que no vienen a cuento, el miércoles pasado no pude ir al colegio, tenía una jornada de formación en otra provincia. Fue solo un día pero, por extraño que parezca, pocos pueden entender lo mucho que me acordé de mis alumnos a lo largo del día. Tanto es así que se me ocurrió tener algún pequeño gesto con ellos. Aproveché el tren de vuelta para reflexionar qué iba a hacer. La verdad no tardé mucho. El jueves, ya de vuelta a la vida escolar, no lo llamo rutina porque eso suena aburrido, monótono, y en el cole tengo de todo menos monotonía y/o aburrimiento, escribí un mensaje en la pizarra. Lo hice antes de escuchar el timbre, puse, en letras bien hermosas lo siguiente: OS QUIERO MUCHO. Y lo escribo en mayúsculas porque así estaba escrito. Después coloqué junto a la silla de cada niño una gominola con forma de beso, menos en un caso que no encontré nada parecido sin gluten y coloqué un caramelo.

Y esperé a ver sus caritas al entrar. Esa es la mejor parte, solo por eso, vale la pena hacer muchas cosas.

Esto lo cuento solo por contextualizar, y para respetar el orden cronológico. En el mismo día, en los últimos diez minutos, la única parte del jueves que no estoy con ellos, fui a la sala de profesores. De repente Quinti, la directora, se acercó, sonrió y me entregó un papel doblado, para que lo cogiera. Y se fue. Como ya la conozco, no tardé nada en desdoblar el papel. Así, sin anestesia, me encuentro esto:


Imagen propiedad de Raquel Plaza
Me quedé petrificada y estaba muy emocionada. No lloré en ese momento pero sí en mi casa, con calma,  cuando fui asimilando la carta y volví a leerla. La emoción me embargaba, pero lo bueno es que también me da alas.

Sé que la carta va dirigida a la directora, pero voy a "contestar" yo, de alguna manera, a semejante muestra de cariño. Aclarar antes que una excursión reciente, un par de niñas tuvieron la idea de la carta. Y, os soy sincera, intenté quitarles la idea de la cabeza, porque sé de buena tinta que no depende de ella que vuelva o no. Les agradecí la idea, pero les invité a no escribirla.

Dicho todo, allá voy:

Para mis niños y niñas de 5º C:
Queridísimos todos vosotros, con vuestros nombres y apellidos. 

Os dedico esta entrada porque me parece que es el mejor lugar, mi pequeño altavoz de lo que siento, lo que hago, lo que pienso y lo que soy, para hacérosla llegar.

Millones de gracias por la carta. Es un gesto precioso y ha llegado en el momento justo, ni pronto ni tarde. Ha sido una sorpresa tremenda. Ojalá se cumpla lo que en ella ponéis, porque es algo que compartimos: quiero seguir con vosotros, no hay vuelta de hoja. Y tal cual lo habéis puesto, en ese orden de prioridad. Sabed que voy a plastificarla ya mismo. 

Os habéis salido con la vuestra, no me enteré el martes de la que estabais preparando. Veo, una vez más, que os va la marcha je je. Qué listos sois. Si ayer no me lo contáis, yo en Babia. Ilusa de mí, creía que habíais aprovechado mi ausencia del miércoles para hacer la carta, pero no.

Además escribo todo esto, porque este curso he hecho cosas que nunca antes, en los once años, un mes y quince días que llevo trabajando oficialmente de maestra, había llevado a cabo. De hecho muchas de ellas ni se me habían pasado por la imaginación. Y me encanta que haya sido así, y que hayáis sido vosotros (y vuestras familias), las que hayáis provocado tanta novedad. Me habéis hecho crecer como maestra y como persona. Habéis logrado que recupere parte de la ilusión que me arrebataron algunas personas el curso anterior. Solo por esta razón, os he de estar eternamente agradecida. 

Y lo más sorprendente, me parece que jamás he vivido la docencia con la ilusión y pasión actuales. Sí, pasión, porque soy maestra y me apasiona lo que hago y ojalá logre mantener esos ingredientes mucho tiempo. E ilusión por todo, hasta los detallitos más "insignificantes": una sonrisa, una mirada, una gracia, un abrazo, una caricia, un beso...

Gracias por recordarme la importancia del humor en el aula, cuánto necesitamos usarlo en clase los docentes; de poder mostrar las emociones sin filtros, toque llorar o reír; y de ser como somos, sin maquillaje, de conocernos de verdad. Y también de mil cositas que seguramente ahora me habré dejado en el tintero.

Además me habéis hecho comprender circunstancias con las que antes no había tenido que lidiar, y muchas no han sido fáciles, ni de asimilar ni tampoco de enfrentarme a ellas ni afrontarlas. O quizá sí las había visto (algunas), pero no me habían tocado tan de cerca. 

No sé qué tendrá Guijuelo, pero igual que dice la canción sobre Sevilla, Guijuelo tiene un color especial. Y eso es porque no sé bien qué, pero tenéis "algo", un algo que os distingue, y me hace quereros lo que no está escrito. Es complicado encontrar las palabras adecuadas para describir este huracán de emociones, el torbellino de cariño que me demostráis a diario, cuando queréis y como queréis. Y en eso también ha habido una evolución. Me ha llevado mucho tiempo, bastante más que otras veces, amoldarme a vosotros. Y llegar a vosotros, y a vuestras mamás y papás, no me ha resultado sencillo, para qué decir lo contrario. Sé que no se puede caer bien a todo el mundo, aunque nunca lo he pretendido.

Porque creo que os lo debo, da igual si lo repito, perdonad las veces que haya metido la pata. Me gustaría pensar que he tenido más aciertos que errores. No obstante soy muy autocrítica y, en verano, como siempre hago, haré balance, de qué he podido hacer bien, dónde he metido la pata, qué se puede mejorar y cómo, qué puedo mantener...Y nadie es más duro conmigo que yo misma, al menos en lo que hago. Por eso espero al verano, a enfriar un poquito todas estas emociones.

Quiero pensar que nos quedan muchos momentos por compartir juntos. Ojalá el año que viene sigamos caminando de la mano. Sea sí o no, recordad lo muchísimo que os quiero, a veces el cariño tiende a infinito.

Con mucho cariño. Gracias. Y...¡OS QUIERO!

Abrazos de ida y vuelta:
Raquel

PD: Cambiando de tema, por favor haced los deberes y estudiad, nos quedan un par de cuestas bastante empinadas que subir y...¡Vacaciones" Ojo, lo más importante es que además de eso, hay que acordarse de jugar, pasar tiempo en familia, descansar, divertirse con los amigos, emocionarse...En definitiva, VIVIR.

PD2: Esta es más bien para los adultos, papás, mamás o quien quiera verlo. He dado con una joya, a la que solo conocía de oídas y de refilón. Es un maestro como la copa de un pino. De esos docentes con los que te encantaría coincidir, aunque fuera en Alaska. De los que saben cómo llegar a las fibras y acariciar el alma. Se llama Juan Carlos López Rodríguez. Comparto un regalazo, una charla suya de TEDx, se llama "Porque en la educación, sí pasa nada." Le tomo prestada la idea de "pedagogía del cariño." Y también lucho por una escuela más cálida, una escuela capaz de emocionarse y emocionar.