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viernes, 6 de julio de 2018

Al aire libro con Un punto curioso

Ayer me dejé caer por el parque de San Francisco a las 12:30.  Soraya y Rebeca, de Un punto curioso, nos invitan todos los martes y jueves de julio a una sesión de cuentacuentos gratuita, dirigida a un público familiar. 

Además, de lunes a viernes, en ese mismo espacio,  desde las 11 a las 14 horas, podéis ir a leer, igual que quedáis con amigos para jugar al fútbol o ir al cine...¿Por qué no hacerlo también para leer?

Quizá muchos prefieran estar embobados con la tablet, videoconsola u otros dispositivos, puede ser. Pero el verano da mucho de sí y especialmente los niños, tienen tiempo para todo. Por eso, os animo a desconectaros un ratito del mundo digital y disfrutar con historias analógicas, con personas que te miran a los ojos, con gestos que acompañan las palabras, con canciones y un  puñado de cuentos que, me dio la sensación, también hicieron las delicias de los mayores. Esto último tal vez sea porque reviven al niño que todos llevamos dentro.

Así que, si queréis pasar un buen rato, o simplemente dar una vuelta y hojear/ojear/leer algún libro, descubrid este rinconcito salmantino con mucho encanto. Como veis vengo lanzada a sugeriros que paséis por allí, y a los papás y mamás que quieren que sus hijos lean, si vosotros leéis, estáis un paso más cerca de verlos a ellos con un libro entre las manos. Buen verano y...¡Feliz lectura!



domingo, 16 de julio de 2017

Caperucita y Cenicienta actualizadas

Gracias a Soraya y Rebeca, de Un punto curioso, descubrí una versión de Caperucita distinta. La autora es Marjolaine Leray, y el vídeo sobre el libro puede verse en Youtube:


Y "otra" Cenicienta vais a encontrar en La Cenicienta que no quería comer perdices, las autoras son Myriam Cameros Sierra y Nunila López Salamero. Tenéis el pdf con el cuento y el vídeo con el mismo.



Como veis, son muy distintos. La primera le ha dado una vuelta de tuerca a Caperucita; pero la segunda, es una versión con mucha más miga y no apta para alumnos de todas las edades. De hecho, a mí me parece que el de La Cenicienta que no quería comer perdices, lo podéis emplear desde 4º de Primaria en adelante, incluyendo alumnos de la ESO.

Ahora estamos de vacaciones, pero espero que, a la vuelta, animéis a vuestros alumnos a que cuenten o escriban sus propias versiones sobre los cuentos "de siempre." ¿Por qué no?

miércoles, 3 de mayo de 2017

Emoción en versos

Como habréis podido comprobar hasta el momento, todo provoca algo en nosotros. A veces remueve algo en nuestro interior para bien. En otras ocasiones saca a relucir cosas que no son tan agradables. El caso es que una canción, un libro, un vídeo, una imagen...No nos dejan indiferentes.

Ando inmersa, mañana termina, en un curso para "profes" en el CFIE de Salamanca, en el que Rebeca y Soraya, de Un punto curioso, nos están dando multitud de ideas y mostrando recursos (analógicos y digitales), para poder trabajar la lecto-escritura a través de la creatividad en Primaria y Secundaria, que no es moco de pavo. Os recomiendo que conozcáis a las integrantes de Un punto curioso en alguna de sus numerosas facetas. No os defraudarán. Sin haber acabado el curso puedo afirmar que salgo con mil y una ideas a las que, poco a poco, les iré dando forma.

Uno de los libros que hoy ha salido a la palestra, de casualidad, son los libros de micro-poemas de Ajo. Su nombre real es María José Martín de la Hoz, y, entre otras cosas, es micropoetisa.

Y claro, tal vez por eso de los micropoemas, sus libros también son micro. Tranquilos que si los conseguís no vais a tener problema de espacio.

No sé si os van a encantar u os parecerán una solemne tontería, pero templados me extrañaría que os dejaran. Hay varios libros, a uno de ellos, desconozco el motivo, se puede acceder de manera gratuita, en formato pdf, desde un enlace de la editorial. Es Micropoemas 2, de Ajo ( edit. Arrebato).


Por cierto, que cada cual lea y opine. En mi opinión, los poemas de Ajo pueden ser apropiados para alumnos de la ESO o incluso de edad de bachillerato. Pero, mejor comprobadlo vosotros.




Como no podía ser de otra forma una entrada así tiene que acabar con un micropoema. Elegir uno de los muchos que podéis encontrar en internet no ha resultado, tarea fácil, pero hoy mismo, me quedo con este:


“Desordenando la felicidad me encontré con la VIDA.”