domingo, 2 de febrero de 2025

Mes "de prueba" superado

Advertencia: la primera parte de la entrada la escribí el 1 de febrero, de ahí mis palabras.

Un mes largo, rozando lo eterno, sin escribir ni una sola palabra aquí. Algunos días, muchos, por falta de ganas, no de ideas. Otros, bastantes también, falta de tiempo. Y aquí estamos de vuelta, ojalá "La vecina rubia" esté en lo cierto y enero sea el mes de prueba. Vamos a darle una oportunidad a febrero, y deseo que venga con ganas de tregua, de paz, y de pocas lágrimas.

A mí hasta no hace mucho, me encantaba eso de comenzar un nuevo mes, un nuevo año, un nuevo todo. Pero el destino o lo que sea,  me arrebató a mi padre un día 1, de agosto concretamente, y en 2023. Y desde ese momento lo de empezar un nuevo mes tiene cierto poso de tristeza. Hoy se cumplen 18 meses de tu ausencia, papá. Una mierda. No hay día que no piense en ti, es inevitable. Hace nada un "reel" de Instagram comparaba el duelo con una piedra. Me parece un símil muy acertado. Es una piedra que pesa, está siempre conmigo, nunca se esfuma. A veces parece más liviana, y otra da la sensación de ser de una tonelada. Y lo de que duele menos cuando pasa el tiempo es muy relativo. Creo que es más bien instinto de supervivencia. No queda otra que seguir y ya que eso es lo que debemos hacer, habrá que intentar disfrutar de cada día, cada instante feliz que nos traiga, cada brizna de calma, cada suspiro de amor, cada momento de esperanza...De verdad que no me rindo, pero va por rachas, y en algunas el viento no sopla a favor y si esa racha dura mucho, agota, ni más ni menos.

Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan (PAPÁ)

No me cuesta hablar de mis sentimientos, eso es un hecho. Otra cuestión es la gente con la que sí quiero compartirlos. Me muerdo mucho la lengua, por no hacer daño a otras personas y/o para que no se den cuenta del año que me están haciendo con su manera de actuar. Algunas de las palabras que los míos y/o yo hemos tenido que escuchar, soportar es más apropiado, creo que nunca habrían salido de la boca de nadie si nuestras circunstancias fueran distintas. Triste, pero cierto. Y aunque desde mi realidad sean mentiras, y duelan un montón, trago saliva, respiro profundamente y me callo, para no provocar un tsunami mayor, y por otras muchas razones. La vida da que en la balanza pesan mucho más las cosas buenas, y soy consciente que tengo a muchas personas que me quieren, me aprecian, se preocupan por los más próximos y por mí, y le han añadido valor a las palabras pareja, amigos y familia. Siempre lo digo, la gente que tengo es mi mayor riqueza, sin dudarlo.

Tengo la suerte de poder dormir a pierna suelta, aunque "algo" me preocupe mucho.  O sean unos cuantos los "algos". Duermo cual ceporro, es extraño el día que me desvele y no vuelva a quedarme dormida en horas. Quizás esa gran suerte es una gran fuerza para poder seguir con todo, con mis limitaciones, y con mis límites, pero sigo.

Y en medio de todo esto, me topo con la realidad educativa. Alumnos nada motivados, que no quieren aprender, no saben mayoritariamente que es la "cultura del esfuerzo", y da igual lo que les "lance" para intentar echarles un cable. Ahora mismo si no se "piran"  y escuchan en clase, me doy con un canto en los dientes. Debo hacer un reajuste de expectativas. Aunque como las siga bajando, no sé si nos moveremos. No sé qué le pasa a parte del alumnado, de edad ESO actualmente. No tienen ganas de estudiar, porque dicen que les resulta aburrido. De madrugar, porque no les gusta. De hacer los deberes, porque supone un esfuerzo. Y de sentarse a estudiar un ratito, ya ni os cuento. Pues todo esto que os he relatado aquí, personalmente no me gusta un pelo. Odio madrugar, pero tengo que hacerlo, y tengo que hacer mis "deberes", a muchos niveles, porque es mi responsabilidad. Acabo de escribir una palabra casi mágica, responsabilidad. Me parece que es una gran diferencia entre mi generación y la suya, teníamos un sentido de la responsabilidad que ahora, por diversos motivos escasea, o más bien es normal que brille por su ausencia, y no quiero acostumbrarme ni conformarme. Sé que cada cual tiene sus circunstancias, y muchas no son fáciles. Pero precisamente por eso, hay que luchar más. Evidentemente, no le cuesta lo mismo avanzar a alguien que es encuentra apoyando sus pies en un suelo liso, casi sin imperfecciones, en llano; que a otro que está de barro hasta la cintura y en medio de una cuesta muy empinada. A ver si febrero me ilumina y me trae esperanza educativa, que no éxito. Para mí el éxito depende de dónde estemos, de nuestras funciones y de la materia prima que tengamos. Y mi éxito docente, como maestra de Compensatoria, reside en tener un ambiente de clase agradable, donde nos esforcemos, pero también nos echemos unas risas y observar que van avanzando, aunque no sea al ritmo deseado. También en ver a los alumnos cada día, porque eso es señal de que están, y si no están no hay nada que hacer. Pienso en qué hace un chico/a de 13, 14 o 15 años a media mañana, fuera del instituto, deambulando por el barrio, en un parque, en el Mercadona o a saber dónde va. Y lo menos malo que puede pasar es la pérdida de tiempo que supone. Y lo peor pues, de todo, se me ocurre de todo, pero paso de dar ideas aquí, por si estoy confundida. Ojalá llegaran a hacer una FP básica y la aprovecharan. Pensar en superar 3º de la ESO con las actitudes que veo no me parece imposible. Imposible del todo no es casi nada, pero si muy muy difícil. Vamos a ver qué pasa de aquí a junio. Y con los de 1º ESO, lo mismo digo, hacer una FP básica y sacarla adelante, me parecería un triunfo. Y luego ya que piensen si desean seguir estudiando o quieren intentar incorporarse al mundo laboral. Ya se verá.

De aquí en adelante son palabras escritas hoy, 2 de febrero.

Afortunadamente enero deja también momentos dulces, especiales, de los que apetece vivir y repetir. Dos nuevas "incorporaciones" a las vidas de dos grandes amigas. Y por extensión también, en cierto modo, a mi vida. No las he visto todo lo que me habría gustado, pero enero fue un mes duro a muchos niveles. Y para ellas y los suyos ni os cuento. Todo son cambios. y saber que el "volante" lo manejan, un bebé y una bebé que acaban de decir "hola" al mundo exterior. Bienvenidos a este mundo a ambos. Sois preciosos, y me ha encantado veros, especialmente esa primera vez, y contemplaros. Y, cómo no, cogeros un poquito en brazos. 

A principios este año le di uso a un precioso álbum, hecho artesanalmente, que me regalaron meses atrás. Me falta poner los pies de foto, pero está completo. Hace un rato lo he vuelto a mirar, y guarda muchos momentos muy especiales para mí. No están todas las fotos que me gustaría, aunque reconozco que de muchos momentos felices no tengo ninguna foto, por raro que pueda sonar siendo como soy. Hay viajes, cumpleaños, reuniones familiares bastante numerosas, fiestas, comidas entre amigos o con mi familia más cercana, paseos...De todo un poco y todo para sonreír. Están colocadas sin orden cronológico, algo hecho intencionadamente. Combinando pareja, familia y amigos, y pasando de unos a otros. Podría decirse que ha quedado un "álbum de la felicidad". Y me encanta. Muchas gracias por el regalazo. Y gracias a todas las personas que no lo sabéis, pero estáis en él. Y a las que estáis en mi disco duro de felicidad pero no en el álbum. 


En diciembre me regalé un libro. Es normal que de vez en cuando me haga autorregalos. Vi una reseña en Instagram y sabía que debía estar en mi biblioteca. Se llama "La magia de vivir. Cómo hacer de tu vida una gran vida." El protagonista es un patito, me recuerda al Patito feo. Si queréis hacer o haceros un regalo especial, es una hermosura. Una hermosura con palabras muy sabias e ilustraciones muy sencillas y poco coloridas, pero llega, vaya si llega. Pongo algunas imágenes, por si os llamara la atención.






Anoche estuve viendo, una vez que había acabado, la final de Benidorm Fest. Me acosté a eso de las tres de la mañana. Lo mejor del programa no eran los aspirantes ganar dicho festival. Para mí fue la actuación de Amaral. Es un regalo saber que en breve sale a la luz un nuevo disco suyo. He perdido la cuenta de los años que llevan formando parte de la banda sonora de mi vida. Hicieron un popurrí maravilloso. Iniciado por "Marta, Sebas, Guille y los demás." Marta, es una señal, je je. Y coronado por "El universo sobre mí", una de mis canciones preferidas de ellos y en general. Por si esa mezcla no fuera suficiente, también nos obsequiaron con "Dolce Vita", intuyo que será un nuevo himno. Atentos al videoclip, el paisaje es una joya, espero descubrir dónde lo grabaron. Deseo que este en España. Juan Aguirre y Eva Amaral, gracias por existir. Por continuar haciendo música y de tanta calidad. Ya, para gustos lo colores. Perdonadme, no soy objetiva con ellos.

Y nada más, de madrugada una niebla densa inundaba la ciudad, propia de películas de suspense americanas. Hoy amaneció gris, muy gris, el cielo se muestra dubitativo entre "Llover o no llover, esa es la cuestión." Son días que a mí me transportan a un sofá con mantita frente a la chimenea, buena compañía y una botella de vino. Sin embargo hoy, ese "paisaje" está solo en mi imaginación. Cuando se pueda.

Febrero es el mes más breve del año, ojalá pase también así. Buen día a todos. ¡Viva La Dolce Vita!


2 comentarios:

  1. Me ha encantado Raquel, como todo lo que escribes. Para esos jóvenes que no saben lo que quieren, quizás tengan esa oportunidad de FP para poder tener un futuro. Que no decaiga las ganas de seguir enseñándoles

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    1. Muchas gracias. No lo sé si llegarán o no, pero si de mí dependiera, tengo muy claro lo que haría para disminuir el abandono escolar. Pero claro, casi cualquier medida implica mejorar el presupuesto en materia educativa...
      ♥️

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