Será que este año tengo muchas horas de Matemáticas en ambos institutos. Tal vez por eso me ha dado titular a modo de potencia esta entrada.
19 era el número de niños y niñas que formaban ese inolvidable e irrepetible grupo de 5ºC del CEIP "Filiberto Villalobos" del que tuve el reto al inicio y la suerte después, de ser su tutora en el curso 2018-2019. Digo el reto porque soy sincera, antes de llegar a Guijuelo ya me habían adelantado qué curso iba a ser el mío. Acepté, no me quedó otra, ja, ja, ja, el reto con mucha ilusión y paciencia, convencida que llegaríamos a algún buen puerto. Gracias, Quinti, no lo digo con ironía, gracias de corazón, ahora y siempre. Si pensaste que era la indicada para aquel grupo, por algo (quiero pensar que bueno) sería.
19 es el año en el que acabó ese curso tan especial, con risas, bailes, lágrimas, decepciones, cabreos, alegrías, cariño a borbotones, escucha, esfuerzo, carácter (mucho carácter por todas partes), complicidad, colaboración, ilusión, creatividad...Buff, hacía mucho que no echaba la vista atrás con mis niños y niñas del "Fili". De ahí me llevé bastantes personas, con las que a día de hoy sigo en contacto y otras, que considero parte muy importante de mi vida. Gracias.
Y como un cubo tiene tres dimensiones, el tercer 19 es el 19 de junio, día en el que un grupito de esos 19, más otros tantos del "Fili" de los grupos A y B y chavales del "Cervantes" y otras localidades, celebrarán su graduación. Antes de sumergirme a hablar de ellos, quiero mencionar a los que han cogido otro camino y no han llegado a terminar Bachillerato, o incluso abandonaron los estudios antes de conseguir el título de la ESO. Por muy impopular que parezca lo que voy a decir, llevo años pensándolo, pondría poseer el graduado de la ESO (o algo equivalente), como una de las condiciones para obtener el carnet de conducir. Lo siento, es mi opinión, ni mejor ni peor, simplemente la mía. Volviendo a los que no podrán celebrar esa graduación de Bachillerato, si sois felices con lo que estáis haciendo, da igual que se trate de otros estudios o "currar", yo feliz también, de verdad, siempre que vosotros lo seáis. Tan digna es una cosa como otra. A los que hoy habéis dicho adiós a la PAU, mucha suerte con los resultados, ojalá os permitan estudiar lo que queréis. Y si cambiáis de opinión a última hora, no pasa nada. Pero, por favor, pensad bien lo que vais a hacer y lanzaos a la piscina, a veces es la única forma de salir victorioso, pese al miedo que conlleva enfrentarse a lo desconocido. O no a lo desconocido exactamente, más bien a muchas novedades que podéis pensar que tal vez, solo tal vez, no estáis preparados para lidiar con ellas. Sé que alguno no necesita presentarse a la PAU para lo que le gustaría hacer y algún otro debe ir a las recuperaciones. A los que se gradúan y a los que ya estáis trabajando o habéis optado por otros estudios en algún momento de vuestro camino académico, deciros que el cariño sigue ahí, al menos por mi parte. Siento si con el paso del tiempo y las circunstancias alguno cree que no he estado a la altura o no me he portado como debería. Seguro que he cometido fallos, de algunos soy consciente, de otros, para bien o para mal, no. A la gran mayoría no os he vuelto a ver desde ese último día de clases, en junio de 2019. Rectifico, en persona no, pero en fotos principalmente o algún vídeo, sí. No he obligado a nadie a que me tenga en su lista de contactos de IG ni ninguna otra parte. Respeto que no queráis, los que no quieren, saber nada de mí. Los años pasan y cada cual es libre de decidir a quién quiere en su vida o, también, quién no le importa que sepa cómo está su vida. Como ya peino canas desde hace la pera de años, aunque el tinte las oculte, no soy de las que tienen varias cuentas de Instagram, lo que pongo lo pongo para todos mis contactos, sin excepción. Y si no quiero que algo lo vea alguien concreto, no lo publico para nadie, y listo. Pero no soy famosa ni nada que se le asemeje, por lo que no tengo publicaciones vetadas ni misteriosas. E igual que no soy famosa, tampoco adolescente, y vosotros sí. A los que me ven y me saludan, gracias, en serio. Parece una tontería pero os garantizo que no lo es. No necesito que nadie se pare a hablar conmigo si no le apetece o no lo ve oportuno, pero el saludo es un tema de educación, no de Primaria, de casa si me apuráis. Siempre digo que no le puedo pedir a mis alumnos algo que yo no soy capaz de hacer. Si alguna vez no he saludado a alguien estando reciente la muerte de mi padre, disculpadme, solo quería esfumarme, no relacionarme ni nada de nada.
De ese 2018-2019 me llevé muchas personas, entonces niños y niñas, a día de hoy hombres y mujeres estupendos, también algunos adultos, más adultos siete años después, igual que yo claro (vamos a pensar que, como los vinos, mejoramos con los años). De ese curso me quedo con lo bueno, con las "Pinceladas de emoción" de la última media hora (escasa) de los viernes; los "Diarios de Vivencias"; el CRIE de Berlanga de Duero (al que debería haber llevado al menos a dos de las personas que "dejé" en tierra por el carnet de puntos); las excursiones; pero más con el día a día, de una ocurrencia vuestra, una risa contagiosa, un gesto de cariño, no sé, con todo. Me quedo con las celebraciones, las de final de trimestre y las de fechas especiales como el "Día de la Paz" o los "Carnavales". Por cierto no recuerdo un desfile de carnaval con un calor tan agobiante como el de Guijuelo de ese 2019, sudamos la gota gorda con nuestros atuendos de tableros de "Twister" y, la mayoría, con las uñas de colores. Me quedo con el intercambio de tarjetas navideñas. Me quedo con la recopilación de buenos momentos inundando el corcho de la clase a final de curso; con la carpeta con los cumplidos de compañeros (y míos)...No sé, me quedo con más de lo que alcanzo a recordar. Con el tiempo de Plástica, las cartas por el "Día de la Familia", la presencia de muchas familias al despedirme, las despedidas en la puerta del aula los viernes o el daros los buenos días cualquier día de la semana. Demasiados recuerdos bonitos para enumerarlos en una sola entrada. Tranquilidad, no habrá segunda parte, o esto en vez de un homenaje a ese grupo tan bonito, parecerá una enciclopedia.
Fuisteis un punto de inflexión en mi carrera profesional, un regalo a nivel personal, y una aventura a todos los niveles. En el "Fili" de Guijuelo recuperé una ilusión que venía tocada por una experiencia anterior bastante amarga, amarga debido a gente que no voy a citar. Siempre digo que me sentía como la Raquel del "Miróbriga" de Ciudad Rodrigo, la que acababa de aprobar las oposiciones y estaba dispuesta a comerse el mundo y decir sí a casi todo. Gracias infinitas a mis 19, cada uno con lo suyo.
A los que ya estáis trabajando o estáis estudiando algo distinto de Bachillerato, continúo diciendo que lo que de verdad me importa es que seáis todo lo felices que se pueda con las circunstancias que tengáis. A los que habéis terminado Bachillerato o estáis próximos a ello, mucha suerte en lo que está por venir. A veces se tarda un poco más en sentir que habéis encontrado "vuestro sitio". En mi caso sigo disfrutando, desde hace cinco cursos mayoritariamente con adolescentes, de la que para mí siempre ha sido y seguirá siendo, "la profesión más bonita del mundo".
Y me tomo la licencia de hacer dos agradecimientos especiales. El primero para algunas madres y padres, que me siguen teniendo presente y comparten un pedacito de lo que ha ido aconteciendo en la vida de sus "churumbeles". El segundo, obvio, como debe ser, para los grandes protagonistas de esta entrada, para los 19 alumnos y alumnas de ese 5ºC, por lo compartido entonces. Hago mención especial a la generosidad de muchos a la hora de compartir, colaborar y confiar en mí. Y, ¿cómo no? a los hombres y mujeres que sois hoy y me decís de vez en cuando algo vuestro, da igual si es del ámbito personal o académico. Os quiero un huevo, es lo que hay.
FELICIDAD para todos, compañía en los momentos en los que la vida nos pone algo cuesta arriba. Paciencia cuando las cosas no salen como os habría gustado. Honestidad con vosotros mismos y el trato a los demás. Empatía para no hacer daño innecesario y evitable a otros. Esfuerzo para lograr lo que tengáis en mente. Cabeza para tomar decisiones y no quedaros de brazos cruzados. Corazón para conectar lo que queréis con lo que sentís. Y capacidad para saber perdonar y disculparos.
Y a los que os graduaréis el próximo 19 de junio, además de todo lo anterior, añado que disfrutéis de esa jornada especial que seguro será la Graduación.
Perdón, y, GRACIAS infinitas, hoy y siempre.
Con mucho cariño, vuestra "tutora" (de 5º de Primaria, je, je, fue solo un curso, pero bien intenso)
Raquel Plaza Juan
