sábado, 13 de enero de 2018

EMOCIÓNATE: día 9

Retomar el ritmo tras las vacaciones navideñas cuesta. Me parece que no soy una excepción, nos sucede a muchos, o esa es la sensación que tengo.

Volvemos al taller de los miércoles por la tarde sobre educación emocional.

Después de haberle dado muchas vueltas, llegué a la conclusión que no podía introducir una emoción nueva, sin más. El miércoles se incorporó un alumno nuevo al taller, y encantada de que así sea. La espinita que tengo clavada es que no hay forma humana de disfrutar dos semanas seguidas en las que estemos todos. De hecho no vinieron un niño y una niña, cada uno por razones distintas.

El caso es que pensé que era más apropiado hacer actividades, dinámicas o llamadlas como queráis, para conseguir un mejor clima, para crear un ambiente agradable, para que hicieran cosas juntos...No creo que un grupo puede ampliarse sin más. Si echas un ingrediente nuevo en una receta, has de buscar la manera para que combine con los demás y exista cierta armonía, o así lo veo yo.

Empezaron rellenando un papel, a modo de encuesta con distintos temas. Tenían 7 y debían elegir 5. Una vez que tuvieran esos 5, había que ordenarlos del 1 al 5, siendo el 1 lo que menos les interesara y el 5 lo que más. Pero hasta aquí puedo leer, porque quedé con ellos que era algo personal y no iban a leer qué habían seleccionado ni en qué orden delante de los demás. Entended que por coherencia no diga nada más.

A continuación fuimos al gimnasio y se colocaron en dos filas, una frente a otra (eran impares). Les expliqué que el ejercicio consistía en que yo les decía algo, por ejemplo "nombre de animal," contaba 1,2 y 3. Y ellos, después de escuchar el 3, tenían que decir el primer animal que se les ocurriera. Vimos cuántas coincidencias había. Fue divertido porque cuando habían pasado unas rondas, algunos pensaban rápidamente en qué podía decir el otro compañero para tratar de coincidir con él. Además de nombre de animal, dije día de la semana, mes del año, postre, nombre de mujer, nombre de hombre, cosas rojas, un color, una verdura, una prenda de vestir...Añadid vosotros lo que creáis más adecuado si queréis hacer en clase esta actividad.

Sentados en el suelo en círculo, con las piernas estiradas y separadas, tenían que dar la mano a las dos personas entre las que estaban sentados. Cada uno era un número (1 o 2) que les fui diciendo en voz alta, en orden: 1, 2, 1, 2...Los unos tenían que echarse hacia delante y los doses hacia atrás. Eso sí, intentando no soltarse (para lo que había que controlar la fuerza que hacían). El objetivo era formar una estrella que, al ser impares ellos, no nos salió. Para otra vez me uno y listo.

Luego les dije que se colocaran en círculo al lado de quien quisieran. Me puse donde me pareció, todos nos dimos las manos y rompí el círculo. Teníamos que hacer un abrazo gigante, como una cadena. Es una actividad que ya había realizado en algún curso del CFIE de Salamanca y que con alumnos no es la primera vez que la intento. Como la experiencia es un grado, sé que tienden a apretar demasiado y pueden "apachurrar" al que queda en medio. Así que, por cuestión de tamaño, me quedé yo en el medio...A pesar de que en un momento creí que me caía al suelo, la sensación de unión fue muy agradable. Luego me salí del círculo y repitieron ellos solos la dinámica, pero cambiando un poco a quién habían dado las manos. No quise forzar el orden, porque no quería que nadie estuviera incómodo.

Las fotos son de ese segundo abrazo colectivo en círculo:
(Pincha en la imagen si quieres verla ampliada)

Imágenes propiedad de La emoción de aprender
En penúltimo lugar, les pedí que caminaran por el gimnasio, cada uno "a su bola," y que cuando escucharan la palabra STOP, debían acercarse a saludar estrechando la mano del compañero/a y presentándose, como si no se conocieran. No les expliqué que el juego tenía segunda parte. Una vez que me había asegurado que todos habían dado la mano a todos, pedí un voluntario. Varios se ofrecieron. Es alucinante comprobar que hay voluntarios sin que les digas para qué. 

Coloqué una silla, senté a la voluntaria y le puse un antifaz. Me aseguré que no veía nada y les dije a todos que el objetivo era reconocer las manos de sus compañeros. Es recomendable que si llevan anillos, pulseras o relojes, que se las quiten (yo me los quité). Y también que se suban un poco las mangas para que no los identifiquen por el tacto de la ropa. 

Al final, todos quisieron llevar el antifaz, lo que provocó que la actividad se alargara más de lo previsto. Aunque creo que se lo pasaron muy bien, y es lo que de verdad importa. Quise hacerme la "longuis", pero me invitaron a sentarme también yo. Eso sí, me advirtieron que iba a tener que tratar de identificar las manos de los siete. Según me dijeron, acerté cinco. Es una actividad que he hecho con grupos de otros coles y suele gustarles mucho. Hay variantes que contemplan adivinar qué compañero es por el tacto de la cara, pero no terminaba de verlo claro.

Y para acabar la sesión, colocamos dos bancos del gimnasio el uno frente al otro, dejando poco espacio entre ambos. Nos sentamos en dos filas. No podían hablar ni reírse ni hacer cosas raras. Únicamente debían mirar a los ojos a la persona que tenían enfrente durante tres minutos. El resultado fue regular, creo que repetiré esta actividad en otras sesiones, pero cada vez que la repita, obligatoriamente las parejas deben ser distintas. Además, quizá pruebe con algo de música de fondo. No sé vosotros, pero a mí me da mucha pena que se esté perdiendo el contacto cara a cara. Eso de mirarnos a los ojos para comunicarnos con el de al lado. Creo que nos estamos perdiendo mucha información, una cantidad ingente de comunicación no verbal se escapa cuando no hay contacto visual, y me gusta que mis alumnos se acostumbren a mirar a los ojos, a mantener la mirada...

La próxima semana más. La hora se nos sigue pasando volando y...me encanta.


Imagen al finalizar la sesión. Propiedad de La emoción de aprender.

jueves, 11 de enero de 2018

Humor educativo

Voy a intentar recuperar la buena costumbre de incluir toques de humor aquí.

A veces una viñeta resume en una imagen algo que nosotros no acertamos a explicar, o simplemente nos enseña cómo desdramatizar realidades educativas que tenemos a la vuelta de la esquina o sufrimos en nuestras propias carnes.

Aquí contáis con una pequeña muestra de ese humor educativo que abunda en internet. Ya es jueves, y eso sí que no es ninguna broma. Deberíamos sonreír más a menudo y aprender a reírnos de nuestra sombra.


Imagen extraída de http://amimaneral.blogspot.com.es/2012/01/humor-grafico.html


https://laicismo.org/etiqueta/vinetas-educacion/page/5/

http://www.e-faro.info/CASTELLA/EChistes/EChedu.html

miércoles, 10 de enero de 2018

Escuela inclusiva: niños y niñas trans

Me encuentro inmersa, igual que el año pasado por estas mismas fechas aproximadamente, en la participación en el Concurso Escolar de la ONCE, y encantada de volver a presentar un cartel con ellos por segunda año.

Este año el tema de es la escuela inclusiva, acompañado por el lema "Reinventemos juntos una escuela para todos."

Y navegando en semejantes aguas, una vez más, he estado buceando en internet en busca de recursos para poder tratar el tema de la escuela inclusiva con los alumnos. Me he dado cuenta de lo amplio que puede ser el concepto y todo lo que contiene. Obviamente, no es fácil elegir herramientas, porque de nuevo lo haremos en tiempo de recreo, y necesito materiales breves y directos. Entre los que me he visto obligada a descartar por su excesiva duración, está el siguiente documental chileno: Niños rosados y niñas azules.

Dura 27 minutos y medio, pero ha sido inevitable compartirlo. Me parece que invita a la empatía, a ser más tolerantes y nos muestra un ángulo distinto desde el que contemplar el término inclusión. Visto desde una distancia considerable, porque me parece (no puedo asegurarlo al cien por cien) que nunca me he encontrado hasta ahora con un alumno o alumna que fuera un niño o niña transexual, opino que vale la pena verlo por la sensibilidad que derrocha y la cercanía con la que han abordado un tema nada fácil.



Como casi todos los recursos que he compartido en el blog, llama a la reflexión y a ir más allá. No es sencillo intentar imaginar cómo se siente un niño o una niña ante algunas de las situaciones que enumeran en el documental. Y chapeau para esos padres que derriban prejuicios y, por encima de todo y todos, luchan por lo que más quieren, sus hijos, y por su derecho a ser quienes son, ni más, ni menos.

Quizá ahora sea imposible, pero por si en algún momento os apetece verlo, creo que debéis tenerlo bien localizado.

lunes, 8 de enero de 2018

Regreso a las aulas...¡BIENVENIDOS!

Aunque en realidad, con este temporal, dudo mucho que hoy puedan volver a la rutina profes, maestros y alumnos de según qué centros. A los que cogéis el coche, precaución, lo importante es llegar bien, no a cualquier precio. Y a los que os vais a quedar en tierra porque las carreteras no están para bromas, aprovechad esta propina extra.

Pensaba esta mañana que era una pena que la nieve, preciosa estampa navideña por cierto la vista hoy (también ayer en algunos lugares), hiciera su acto de presencia justo ahora, ahora que nuestras vacaciones tocan a su fin. Es lo que tiene el tiempo, que actúa cuando le toca, no cuando a nosotros nos apetece.

Espero que hayáis podido disfrutar mucho estos días fuera de la rutina. No sé si vosotros tenéis la misma sensación que yo, que lo bueno, se va volando. Además al ser días que incluyen tanta festividad, parece que se han esfumado. No es una queja, es un comentario, porque me ha dado tiempo a casi todo de lo que pretendía haber hecho. Sí, ya, hay muchos cafés pendientes, y los tengo en mente, poco a poco, tengo ganas de charlar un rato con mucha gente.

Y ahora, a afrontar la segunda evaluación de la mejor manera posible, con ilusión, fuerza, paciencia, respeto, amabilidad, cariño, esfuerzo y...que cada uno añada lo que crea más necesario. ¿Qué pondríais en esos puntos suspensivos?

P8ladas, de Laura Santolalla del Burgo (autora de Los lunes me odian)

lunes, 1 de enero de 2018

2018: Un torbellino de emociones por llegar

Queridos lectores del blog, unos cuantos, que os encontráis entre lo que denomino "mi gente," habéis recibido ya mis buenos deseos de cara a este año nuevo, ya sea por vías modernas o más bien tradicionales.

Sin embargo, me parece apropiado estrenar el año con una entrada en el blog, precisamente sobre eso, el recién nacido 2018.

Deseo que este 2018 borre o atenúe las tristezas, problemas, decepciones o en general malos momentos que vivierais en el ya terminado 2017.  Y para los que el año pasado fue más bien positivo, debido a alegrías, del tipo que fueran, que sigáis en la misma línea en el 2018.

Espero que el 2018 esté lleno, hasta la bandera, de salud, amor, constancia, esperanza, respeto, gratitud, cariño, paciencia, generosidad, atención, detalles, sosiego, tolerancia, sonrisas, disculpas (cuando hagan falta, seáis vosotros los que piden perdón o con quienes debe disculparse alguien), escucha, comprensión, complicidad, empatía (cómo no), humildad, educación...Y, aunque repita el contenido del WhatsApp que ayer algunos recibisteis, de tacto, mucho tacto. Podría y quizá debería, haber puesto "tacto" en primer lugar. 

Permitidme una sugerencia: cuidad a los que tenéis, a los que queréis, a aquellos que os quieren. Y, como si de pedirle deseos al genio de la lámpara de Aladino se tratara, intentemos hacer entre todos la vida un poquito más fácil, más feliz y más especial a los que nos importan...¿Por qué no? ¿Tan difícil resulta?

Y como esto no deja de ser un blog a cerca de la inteligencia y educación emocional, os invito a no tener miedo de reconocer vuestras emociones, vuestros sentimientos. Además que aprendáis (los que no sabéis) a gestionar ese universo emocional propio y a respetar y cuidar el de los demás. Una vez vi una imagen con una frase, decía lo siguiente: Somos un globo lleno de emociones, en un mundo lleno de alfileres...Cuánta razón. Y regreso al tacto del que hablaba hace dos párrafos.

Como hago mil y una fotos (cada vez que cojo la cámara), he tenido la suerte (o desgracia) de poder elegir entre una cantidad ingente de imágenes la que quería para ilustrar esta entrada con algo más mío. Y he tardado menos de lo que pensaba a priori, os dejo una imagen de una mamá golondrina alimentando a sus crías. No es de las que más calidad tienen, pero me encanta, porque condensa muchos de mis buenos deseos para todos de cara a este año nuevo.

Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan

Feliz 2018, y que la vida no deje de abriros puertas, ventanas o lo que cuadre, para poder hacer de vuestros sueños una realidad.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Festival de EMOCIONES

Hace dos días, el viernes 22, celebramos en mi  cole, el CEIP "Beatriz Galindo" del barrio Vidal , el Festival de Navidad.
Papa Noël visitó las clases de todos los alumnos antes del Festival

Qué mejor manera de desearos unas fiestas muy felices que dedicando una entrada a dicho evento. Soy una pieza más del mosaico del colegio, aunque aquí me he tomado la licencia de comentar el Festival porque "la cabra tira pa'l monte" y no olvido mi tiempo Comunicación Audiovisual. Eso y que, desde siempre, me encanta escribir.

Si he llamado a esta entrada "Festival de EMOCIONES" es porque resume muy bien lo que allí sucedió. Tuvimos grandes dosis de ilusión, alegría, impaciencia, nerviosismo, cariño, amor, satisfacción, compañerismo...Vi detalles tan bonitos que fue inevitable emocionarme. Fue uno de los días más especiales (para mí) en el cole; junto a los "momentos"  que nos brindó el concurso de la ONCE el curso pasado; y el último día de clase, también el año anterior.

Me parece que la tensión acumulada, el agotamiento de una intensa evaluación, las ganas de que todo saliera tan bien como deseábamos, el sobre esfuerzo del último mes con el Festival...provocaron que en más de un momento se me saltaran las lágrimas. De verdad, ¿cómo no emocionarse?

No debo seguir sin dejar patente mi más sincero agradecimiento a todos los que jugaron en ese Festival un papel relevante, de uno u otro lado:

Gracias  a las mamás, los papás, hermanos u otros familiares de nuestros alumnos que hicieron que fuera tan cálido el "escenario" del gimnasio. Gracias por haber ido, por habernos acompañado. 

Gracias a las personas que no son familiares de nuestros alumnos, pero sí son parte del cole, por su presencia y por tanto cariño. 

Gracias por supuesto a los alumnos, por sus canciones, poesías, bailes, relatos cortos...que tuvieron en sus manos la gran responsabilidad de actuar delante de todos. Dentro de ese gran grupo, gracias de corazón a los valientes de 6º que se atrevieron a presentar el Festival. Es decir: Cristina, Fahd, Jeni, Mihaela, Omar y Roberto.

Gracias a mis compañeros del cole, por tanta implicación, por tanto tiempo, por mil cosas que se resumen en una: compañerismo.

Gracias a los alumnos de Prácticas, por haber colaborado para que este Festival saliera tan bien. Amaya y Javier, un aplauso especial para vosotros por ocuparos de la parte de sonido y proyecciones, con tan buena disposición todo es mucho más fácil.

Gracias al CFIE de Salamanca, por prestarnos un proyector y el equipo de sonido para poder celebrar el Festival de Navidad.

Y aquí tenéis unas cuantas fotografías del Festival,  por si os apetece verlas. Los vídeos de las actuaciones no puedo ponerlos, lo siento. Pesan una barbaridad al haber sido grabados con la cámara de fotos. Si alguna madre o padre está interesado en tener aquellos en los que actuara su hijo/a, que me lo comente a la vuelta de vacaciones y se los paso a un pen drive. Digo lo mismo para los "compis" del cole. El que sí he podido poner es el montaje que hice con fotos de las familias y de los alumnos.

Esta fotografía y todas las de esta entrada, son propiedad de La emoción de aprender.


 







 






Este es el enlace a mi Dropbox para ver el vídeo de las familias y alumnos:


Os recomiendo que una vez que entréis allí los descarguéis en vuestro ordenador, de esa forma podréis verlo mucho mejor.

Y como no podía ser de otra forma, uno de los momentos álgidos para mí fue la actuación de mis alumnos. Y el MIS no está puesto por casualidad, porque es lo que son, mis alumnos. Sabía que era lanzarse a la piscina (sin agua), plantear una actuación con alumnos de cinco cursos distintos (1º, 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria), cuando de manera conjunta solamente pudimos ensayar la semana misma del Festival. Pero, he de decir, que estoy muy orgullosa de vosotros, que no sé ni cómo daros las gracias. Estaba muy nerviosa antes de empezar la actuación, confiaba en que entre vosotros, Javier y yo, el baile saliera adelante, y así fue. Cuando vi que empezaba la proyección de "Hecho con tus sueños" de Maldita Nerea y os miré, sentí una alegría y cariño incomensurables. Luego me di cuenta que era la primera vez que tenía la suerte de teneros a todos juntos. Entonces me relajé y no pude parar de sonreír en toda la canción. Qué felicidad, fue algo indescriptible.

Sabéis que me dais disgustos (a veces), pero al mismo tiempo tantísimas alegrías, que conseguís que me sienta una  persona tremendamente afortunada. Es una suerte estar a vuestro lado.

Espero que todas las personas que leáis esta entrada, tengáis o no vinculación alguna con el "Beatriz Galindo," podáis disfrutar de la Nochebuena y la Navidad. Lo importante no es cuántos os reunáis, sino estar felices con los que podáis pasar estos días. ¡Ah! Repito una sugerencia, para cualquiera que lea estas palabras: intentad hacer la existencia lo más agradable posible a los que os rodean; comportaos de una manera empática con la gente; vibrad con las alegrías compartidas y recordad que el cariño debe ser para todos los días del año, no solo para las fechas navideñas.

Con todo mi cariño,

¡Feliz Navidad!

Abrazos de ida y vuelta,

Raquel Plaza

viernes, 15 de diciembre de 2017

Marcan la diferencia

Una sonrisa franca, una mirada tierna, un abrazo de los apretaditos (de esos que duran como para escuchar latir el corazón de la persona abrazada), una reunión de amigos, un "gracias", un "te quiero", un piropo, una sorpresa agradable, unas palabras bonitas, un buen gesto para empezar el día,  un té+charla, un secreto que deja de serlo al compartirlo, una caricia, una llamada deseada pero inesperada, un reencuentro, un viaje especial...En definitiva, los detalles. 

Veo a cada instante lo fácil que es hacer la existencia más agradable a los que nos rodean, y la frágil frontera entre amargar el día a una persona o tratar de endulzárselo como sea. Lo tengo claro, soy del segundo grupo: ¡Un poco de azúcar por favor!


Imagen hecha en https://www.nubedepalabras.es/
Que conste que los que he puesto son solo unos cuantos de los que se me han ocurrido, pero hay muchísimos más. ¿Qué hay en vuestra "lista" de detalles que marcan la diferencia?

Anuncios para emocionar

Es inevitable que de vez en cuando me lance a compartir anuncios publicitarios, cada vez veo más posibilidades educativas en la publicidad, y hay auténticas joyas.

Los anuncios son piezas relativamente breves, en las que, cada vez más, intentan captarnos a través de la emoción. El primero que hoy dejo aquí, es de Vodafone y está en portugués, pero me parece que no hace falta saber portugués para entenderlo. De hecho yo no sé y he podido entenderlo sin mayor dificultad.

Entrañable

Y el segundo anuncio me ha hecho llorar, lo he visto sin saber de qué iba. Creo que lo mejor es no adelantaros nada. 


Espero que os haya "tocado," igual que a mí. Un gran motivo para aprender un idioma...

Empezad con buen pie el fin de semana.

EMOCIÓNATE: días 7 y 8

¡Qué ganas de retomar el blog! Después de un tiempo de obligada ausencia por temas laborales principalmente (sesiones de evaluación, CCP, exámenes...y muchísimas otras actividades), regreso con muchas ganas de contaros "cosas."

Debido a la falta de tiempo, se me han juntado dos tardes del taller de Educación Emocional...A pesar de eso, os los uno en esta entrada y los comparto con vosotros, por si alguien quiere hacer algo semejante o simplemente tiene ganas de leerlo.

En la sesión anterior habíamos tocado la alegría. En esta séptima sesión pensé en combinarla con la felicidad.

Primero hablamos de la alegría en sí misma, de qué es estar alegres y luego ya, pasamos a la felicidad. Muchas veces los usamos indistintamente, pero sus significados son diferentes.

Hablar de ALEGRÍA es referirse a un estado pasajero, que nos provoca bienestar o gozo.

Nombrar la FELICIDAD es un estado permanente, sinónimo de bienestar o dicha.

Aquí explican con más detalle los matices (o más que eso) que distinguen a ambos, pero sin excederse.

Nombré la película DEL REVÉS, y les recomendé a los que no la habían visto, que lo hicieran, es una maravilla. Y lo mismo hago con cualquiera que lea esta entrada, vale la pena verla. Un inciso, ahora está COCO en carteleras, es una película preciosa a nivel visual sustentada en una historia especial, haced una escapadita al cine para verla.

Vimos un par de fragmentos (del segundo vídeo solo puse parte). Ojo con el doblaje, qué cambio al escuchar una u otra voz.





Después les di una cara feliz para colorear cada uno a su gusto.

Vimos uno de los vídeos de "La felicidad en 4 minutos," el de los amigos:



En este enlace tenéis más vídeos de esa colección.

Hablamos un poquito de la felicidad y qué podía ser para cada uno. Luego les di 4 minutos para responder a la pregunta: ¿QUÉ ES LA FELICIDAD PARA TI? Cuando el tiempo acabó (les dejé algo más) fuimos leyendo cada uno nuestras respuestas.

Me resultó raro ver lo mucho que les costó escribir qué era para ellos la felicidad. Teóricamente, me parecía algo bastante "fácil," aunque creo que la dificultad no era la felicidad en sí, sino escribir sobre emociones, sobre sentimientos. En parte es "desnudarse" (de una forma figurada por supuesto) y no es sencillo que alguien se anime a que los otros conozcan sus sentimientos.

Seguimos esta vez, con libro en papel, un libro que recoge muchos motivos para ser feliz:



Si queréis echarle un vistazo, decídmelo y os lo presto.

Y ya, con el reloj como mal compañero (¿una hora para hablar de emociones y sentimientos?), terminamos con un vídeo...SÉ FELIZ:



¿Hay algo más bonito que le puedas desear a alguien? Creo que no.

Hasta aquí la sesión número 7. En la octava, después de un acueducto de cinco días sin "cole," nos reunimos nuevamente el 13 de diciembre. Pensaba que era el momento ideal para hacer un paréntesis, un oasis en medio de tanta emoción. Y así llegamos a la octava sesión, que para mí es PALABRAS PARA EMOCIONAR.

Aprovechando mi arsenal de útiles de papelería, les ofrecí a los alumnos la posibilidad de hacer una tarjeta. En esta primera parte se dedicaron a darle forma a la tarjeta, a ir eligiendo la apariencia exterior de la misma.

Y de nuevo los minutos volaron. Lo más importante, acabar de darle forma y escribir el mensaje, lo dejamos para el miércoles 20. Solamente les pedí que pensaran en alguien que estuviera vivo a quien quisieran muchísimo, y que ese sería el destinatario de sus palabras.

Lo mejor, poder acabar con una sonrisa de oreja a oreja.



Fotografías propiedad de La emoción de aprender

Continuará...


sábado, 9 de diciembre de 2017

OTN 2017: Operación Tarjetas de Navidad 2017

He de empezar disculpándome por no haber escrito en el blog desde hace más de la cuenta. La explicación es simple: falta de tiempo. Podría haber escrito "algo" a la carrera pero el resultado desastroso que intuía si hacía eso, me frenó en seco.

Estoy inmersa, como cualquier docente del lugar que sea, en el final de la tercera evaluación...A eso le añado actividades varias fuera de mi horario laboral y la OTN 2017 que da título a esta entrada.

Llevo más años de los que recuerdo, felicitando la Navidad a las personas que siento que debo hacerlo. Bueno, en realidad, las navidades son una "excusa" (de otras tantas) perfecta para decirle a MI gente que me acuerdo de ellos, que son especiales, que me importan mucho. En mis comienzos compraba las tarjetas...Con los años, como me gusta actuar acorde a lo que me apetece (y puedo), pensé...¿Y si las hago yo? La verdad el resultado es bien distinto, por supuesto que no son las tarjetas más bonitas del mundo ni mucho menos. Lo que pasa es que así me aseguro que son Raquel al 100%, o Raquelilla o Rachel o Ra, como cariñosamente me llaman personas cercanas. 

En mi casa aguantan estoicamente el zafarrancho que preparo en el salón. Es vox populi que estoy haciendo tarjetas porque despliego todos mis útiles de papelería (que dan para tres mercadillos) encima de la mesa del salón y otros muebles cercanos, me convierto en una okupa en mi propia casa. Este año aproveché un catarrazo que me duró casi tres semanas, para elaborar la primera "hornada", en uno de esos fines de semana en los que por motivos de salud, lo que debes hacer es quedarte en casita. El problema (o no, según se mire) es que requieren mucha dedicación, y el tiempo "libre" escasea...

Pero hoy, al fin, puedo gritar a los cuatro vientos que están todas hechas, y estoy muy contenta porque van a llegar a tiempo a todo el mundo. Lo que viene después de acabarlas es mucho más agradecido, escribir la felicitación en sí y poner rumbo a Correos. Os dejo una muestra de las que he hecho este año, omito el número con toda la vista, porque es una cantidad más que curiosa. Deciros que en la primera imagen solo hay unas cuantas.

Todas las fotos de esta entrada, son propiedad de Raquel Plaza.





Anoche repasaba la lista, cada año repaso la del anterior y quito o pongo según las circunstancias para hacer una nueva. No se trata de hacer tarjetas a granel, sino un número ajustado a las que quiero enviar. Y con la lista delante de mis narices, comprobaba que hay personas que se mantienen desde el comienzo, otras intermitentes, algunas de reciente incorporación, y otras nuevas. Aunque, como podéis suponer, hay gente que se ha ido cayendo de esa lista. No busco culpables, hay años que unas personas están más presentes en mi vida que otras, por las razones que sea. Hay gente que sabes que no está a la vuelta de la esquina, que casi ni la ves, pero que estar, está. Ese tipo de personas que se preocupan por qué tal estoy, por cómo me va en el trabajo, por si río, por si lloro, por si estoy preocupada, por si me siento ilusionada, por si estoy triste o me inunda la felicidad...Y gente con las que, aunque ya no tenga la posibilidad de tenerlas en mi día a día, quiero que sigan estando en mi vida.

Me he dado cuenta de lo caprichoso que sigue siendo el destino, de cómo a veces saca de nuestra vida a alguien que ni remotamente nos hubiéramos planteado que algún día podría llegar a salir de ella. Y cómo, con idéntica fuerza, te devuelve a personas con las que has coincidido en el pasado por el motivo que fuera, y la alegría que supone saber que se acuerdan de ti, que siguen contando contigo.

Cada uno de nosotros elegimos, de manera indirecta o no, a quién queremos tener a nuestro lado y a quién no. Con el tiempo voy aprendiendo, otros dirán que escarmentando, a no volcarme en gente que me utiliza o que parece pasar olímpicamente de mí. Obviamente no puedo enviar tarjetas a todos los que les tengo cierto aprecio, o necesitaría tres extras de Navidad. Lo de elegir a las personas que deseamos tener con nosotros lo digo refiriéndome a la vida, en general, no a las tarjetas de Navidad en particular.

A los destinatarios de estas tarjetas, deciros que aunque vosotros no os deis cuenta, si os llega una de ellas, es porque el cariño que os tengo es grande (sobran los motivos) y para mí, no para el vecino del quinto, de una manera u otra, habéis sido importantes en este 2017 que en breve se despide.

 Ya sabéis que están hechas con toda la ilusión del mundo y, cómo no, con mucho cariño. Bueno, ilusión y que parece que he arrasado con las existencias de todas las papelerías de Salamanca. Por cierto, un mensaje para los que os la envío por primera vez: de corazón, espero que esta sea la primera de muchas navidades en la que os felicite así. ¡Me encanta dar trabajo a Correos (aunque sea una vez al año!

Suelo hacer fotos de las tarjetas que hago para tener un recuerdo de los modelos de cada año e intentar introducir novedades cada Navidad. Las fotos son una pequeña muestra de las felicitaciones de este año. Los veteranos podéis ver que hay modelos que permanecen, pero no hay dos iguales, eso os lo garantizo. Eso sí, espero que ninguno sea alérgico al color, purpurina, washi-tapes...o al recibirla le puede dar un pasmo.

Permitidme un pequeño consejo, seáis niños, jóvenes. adultos...da igual. No dejéis de ser detallistas (de la manera que sea) con las personas a las que queréis.