jueves, 25 de enero de 2018

Emociones a flor de piel

Crónica de una jubilación:

Jornada absolutamente inolvidable en Guijuelo. Una vez más, Mª Ángeles, millones de gracias por acordarte de mí teniendo en cuenta las circunstancias, porque solo estuve un curso en el CEIP Filiberto Villalobos de Guijuelo y para más inri ese año mi plaza era compartida con el CEIP Juan del Enzina de Salamanca. En resumen, a Guijuelo solo iba tres días. Volver a cruzar de nuevo ese patio y entrar en la sala de profesores, como si el tiempo no hubiera pasado, un regalazo. En los minutos que hemos estado dentro del cole, mi cabeza ha viajado a ese curso 2013-2014, tan bonito para mí, y me ha recordado mil y una de las vivencias pasadas allí.


Espero que lo hayas pasado al menos tan bien como nosotros. Si las palabras de "Quinti" (con todo el cariño del mundo el diminutivo, la directora del colegio) ya han sido emotivas, igual que las de Mª José, a pesar de no haber podido asistir; las tuyas fueron ya la guinda del pastel. Creo que esas emociones han estado presentes en toda la comida, en cada mirada, en cada abrazo, en cada beso, en definitiva...en cada gesto.

Preciosos los detalles, tanto el poema como el marcapáginas. 
Imagen propiedad de Raquel Plaza
Por cierto la comida estaba toda riquísima, pero el plato principal ha sido el cariño, y eso ha sido lo mejor.

Y, por encima de todo, saber que estábamos celebrando la jubilación de una gran compañera, excelente MAESTRA y magnífica persona. Y no es fácil, no resulta sencillo dar con personas que reúnan tantas cosas buenas y que transmitan tanta alegría, optimismo, vitalidad, compañerismo...Eres de ese tipo de gente a la que hay que cuidar con mimo, porque te mereces de lo bueno, lo mejor. Hay ocasiones en las que el destino te brinda la oportunidad de conocer a gente tan especial, que coincidas muchos o pocos momentos con ellas, sabes (sé) que te gustaría mantenerlas en tu círculo, seguir teniendo contacto con ellas. Y lo más bonito, desde luego, que a pesar del tiempo, sabes que puedes hablarles con el corazón en la mano. Siempre he tenido esa sensación contigo, que puedo hablarte sin filtros, y decir directamente lo que pienso, y es una suerte tremenda.

Gracias por tantos años de buen hacer volcados en la docencia. Gracias por ser la protagonista de un día tan mágico. Gracias por haber sido capaz de reunir a tantos compañeros. Esta claro que el cariño no tiene fecha de caducidad. Me ha encantado contemplar ese cariño que tus compañeros sienten (sentimos) hacia ti. Hay gente que deja huella en los demás allá por donde pasa, y tú eres una de esas, tal cual.

A partir de ahora, a disfrutar al máximo de esta nueva etapa, que seguro que te brindará momentos fabulosos también.  Como las obligaciones son las que son, y no hay una foto de todos los asistentes a la comida de hoy, he optado por elegir una en la que sales con Daniel, nadie mejor que él para acompañarte...Qué gran pareja.


Imagen propiedad de Raquel Plaza.

Y aunque es un atrevimiento, cambiaría el título de la canción de Pasión Vega "Cosas que hacen que la vida valga la pena." Sí, hoy sí, y la renombraría como "DÍAS que hacen que la vida valga la pena." *


*PD: COMPAÑEROS del "Fili", qué grandes sois...Tengo muchos cafés pendientes, cómo me gusta reencontrarme con vosotros.

miércoles, 24 de enero de 2018

EMOCIÓNATE: día 11, llegó la tristeza

Llevaba ya un tiempo advirtiéndoles a los chicos y chicas del taller, que no todo iba a ser hablar de alegría, calma, felicidad, optimismo...Hoy era la tarde elegida para empezar con temas más duros pero que también han de tener su espacio.

Y allí estuvieron ocho de ellos (y yo), rompiendo el hielo. Cada uno tenía media cuartilla azul, en la que les pedí que, mientras sonaba una canción de fondo, escribieran un momento tristísimo para ellos, describiéndolo en la medida que quisieran. Antes de avanzar, para que lo visualicéis mejor, os dejo el vídeo de Starry Night (Noche estrellada), de Don Mclean. Esta es la canción que sonaba de fondo:



Sin tiempo para terminar de explicar la actividad, se me adelantó una niña y me preguntó si luego había que leerlo en voz alta. Como siempre en cuestiones similares, NO. No soy nadie para obligar a otros a compartir lo que siente o ha sentido, por mucho que estemos en el contexto de un taller sobre educación emocional. Les expliqué que podían hacer lo que quisieran, que nadie se sintiera obligado a decir algo que no quería o a compartir vivencias que no quiere que otros conozcan (conozcamos). Solamente un niño y yo optamos por decir algo de lo escrito en el papel. Él solo había escrito una frase, que es la que dijo en voz alta, pero estaba claro que era algo muy importante para él, a veces la brevedad está muy justificada y con su mirada detecté lo relevante que lo escrito había sido para él.

En mi caso expliqué lo mismo que el día que hicimos una actividad similar en un curso del CFIE de Salamanca. Y tuvo el mismo resultado, no pude evitar llorar. Creo que hay heridas que no cierran de un día para otro, aunque hayan pasado ya más de dos años. Perder a una amiga, la madre de mi primer alumno, que era ejemplo de superación, vitalidad, fortaleza, realismo, lealtad, bondad...y tantas otras cosas, es muy duro de encajar. Cuando dejé de llorar les expliqué a mis alumnos que vaya ejemplo les daba hablando de gestión de las emociones y reaccionando así, pero que no había podido evitarlo. Cada uno reaccionó a su manera, y soy consciente que no soy la única que esta tarde lloró en algún momento del taller. Cinco de los ocho me dieron el papel con lo que habían escrito, para que pudiera leerlos, uno de esos cinco es el que se atrevió a intervenir, al que hice referencia en el párrafo anterior. De corazón, gracias por vuestra confianza y generosidad.

Y a los otros tres, cada persona está claro que es un mundo. En un caso, comprendo perfectamente que no escribiera nada, porque sí, lo llamo empatía, y en su piel habría actuado igual. Otro escribió algo que al escucharme a mí, se dio cuenta que no era lo que debía haber puesto, porque no se trataba de un momento personal muy triste. Lo leyó, pero también entiendo que tendrá sus motivos para no haberse tomado en serio el ejercicio. Y la tercera persona, lo escribió y quiso compartirlo únicamente con un niño de la clase, así que no puedo añadir más.

Después de esa tormenta emocional, vimos el vídeo con el libro de El árbol rojo, de Shaun Tan. Siempre, repito, siempre, hay que tener esperanza, y esta breve historia es un buen ejemplo.



Tenedlo bien presente, no hay mal que cien años dure. Os lo garantizo.

Luego vimos un vídeo con fragmentos de la película UP, que para mí es la que mejor ha contado una historia de amor. Sí señores, una película de animación, una delicia de historia es, bajo mi humilde punto de vista, la que contiene una historia de AMOR con mayúsculas.



Les comenté que, aunque el vídeo tenía parte triste, contaba muchas cosas que no eran precisamente sinónimo de tristeza. Por algo elegí para "decorar" mi clase, como motivo principal, la casa de UP (los globos tenían los nombres de mis alumnos).

Ahora que releo lo que voy escribiendo en esta entrada, me doy cuenta que la sesión de hoy cundió muchísimo y, como las anteriores, el tiempo se nos echó encima. 

Para dar un giro, y subir un poco el ánimo, les dije que se levantaran de la silla y con la letra a la vista, cantaran Grita, de Jarabe de palo. Les conté que esa canción era especial para mí, desde que Iván Jiménez y Rubén Fraile, dos personas excelentes (y además amigos), me la dedicaron en un karaoke de Salamanca antes de marcharse ellos a Madrid...Momentos como esos nunca, jamás, podrán ser olvidados. Y ha llovido "un poco," porque viajamos en el tiempo hasta 2006.


La verdad es que con el estribillo se animaron bastante.

Para finalizar la sesión, dejé actividades en el tintero e improvisé una que tenía que ver con la canción Grita. Fuimos al gimnasio, nos colocamos en círculo, y fui diciendo en voz alta el nombre de cada uno. Eso era una invitación poco habitual, tenían permiso para gritar durante cinco segundos máximos. Nos reímos y nos marchamos a casa (creo), bastante más calmados. Lo de gritar se me ocurrió por aquellos que se habían guardado para ellos mismos sus momentos más tristes. Hay ocasiones en las que la tristeza puede llegar ser peligrosa, como un veneno, y debería exteriorizarse por una vía u otra. El capítulo tristeza seguirá el próximo día, aunque mi intención es dedicarle solo una parte de la sesión.

A raíz de vivencias personales dentro y fuera del colegio, comparto con vosotros ¡VAMOS!, un texto de mi cosecha.

Vamos a huir del miedo. Vamos a enfrentar los temores con coraje y los problemas con esperanza. Vamos a intentar cerrar las heridas sin hacerlas más grandes. Vamos a llevar a la práctica lo que aparentemente tan sumamente bien dominamos en teoría. Vamos a ser valientes y, compartir lo que pensamos, demostrar lo que sentimos y mostrarnos respetuosos con lo que nos rodea. Vamos a confiar. Vamos a perder el miedo de ser cariñosos, de dar un abrazo, apretar una mano firmemente en señal de apoyo (o lo que sea). Vamos a remar con fuerza, a hablar con sinceridad y a evitar mentir, especialmente cuando esa mentira se convierte en una injusticia. Vamos a esforzarnos, sí, ¿por qué no? Vamos a poner toda la carne en el asador. Vamos a cuidar de la salud de nuestra gente y la propia. Vamos a preocuparnos por hacer felices a los demás y vamos a mirarnos menos el ombligo. Vamos a guardar silencio cuando creamos que, ese silencio es la respuesta más apropiada. Vamos a hablar, como sea, en voz alta, al oído, con la mirada...pero hablemos. Vamos a no rendirnos nunca. Vamos a querernos a nosotros mismos y a los demás. ¿Vamos? Sí...¡VAMOS!

lunes, 22 de enero de 2018

Escuela inclusiva: la historia de Antonio

Antonio es un niño con parálisis cerebral y, cuando fue publicado el vídeo, en 2013, tenía 5 años.

Es un niño que estudia en el CEIP Camposoto de San Fernando (Cádiz).

Es una historia de inclusión, y es de esas que puede tocaros las fibras. En este caso, no tenéis excusa con la duración del vídeo, cuatro minutos y medio, mucho menos que el corte publicitario de cualquier cadena televisiva. Os invito a conocer a Antonio, su centro, sus compañeros y sus maestros. Y ya puestos, echad un vistazo a uno de los blogs de ese cole, el nombre os da una pista, "Universo diverso."

Escuela inclusiva: OPORTUNIDADES

Oportunidades es un sustantivo precioso, que da título al documental sobre la escuela inclusiva que me he atrevido a poneros aquí. Aclaro el atrevimiento, este audiovisual dura casi una hora. Sé que el tiempo escasea, pero si el tema os interesa, encontraréis esa hora poder verlo. Me ha encantado que no se queden en la etapa infantil y que muestren la realidad de adultos con circunstancias muy diversas.

Da mucho que pensar, y hace que repensemos qué hacemos y cómo lo hacemos. Eso sí, a mí me parece que especiales son todos los alumnos, sean como sean, por una cosa u otra. Es más, especiales somos todos de alguna manera, y qué bien que así sea. Y ese camino es el que deberíamos seguir, más allá de la integración, caminando juntos hacia la inclusión.

Cuestión de detalles

Y de repente, un día, pero no cualquier día, al final de la jornada, llega un/a alumno/a que te entrega un sobre. Una mezcla entre carta (breve) y dibujo. Y logra hacerte sonreír, que te sientas afortunado, que veas que para ellos eres una persona especial. Consigue incluso que te muerdas los labios y cuentes hasta diez para no emocionarte. 

Y es que a veces no hay que esperar, hay que ser detallista en el momento justo, cuando detectamos que hace falta. Y no hay que guardarse los gestos de cariño pensando en la vergüenza. Y...y lo anterior y tantas otras cosas, tantos pequeños grandes gestos que hacen de esta profesión mucho más que un "trabajo." 

Por eso la canción de hoy, porque hay detalles que son como "un puente sobre aguas turbulentas." Gracias a los ingenieros que construis día tras día nuevos puentes, y no os importa la de veces que probablemente tengáis que reconstruirlos. Os quiero lo que no está escrito.


domingo, 21 de enero de 2018

EMOCIÓNATE: día 10

Coincidencias numéricas, pasado miércoles, décima sesión del Taller, con diez personas (nueve niños y niñas y yo).

Opto por comenzar con la dinámica de mirarse a los ojos e intentar permanecer en silencio. Tal y como les expliqué a ellos, no es que quiera que estén tristes, nada más lejos de la realidad, pero sí que estén atentos, concentrados...Nos sentamos en dos filas en dos bancos enfrentados, hago las parejas para evitar que se repita alguna de la semana pasada. El ejercicio sale mucho mejor que la primera vez. Les pedí que si para no reírse les ayudaba pensar en algún momento complicado de su vida, en alguna preocupación, algún problema...que podían hacerlo si querían.

Ahí estuve de observadora, porque conmigo éramos impares (un alumno se incorporó tarde). Les comenté un poco lo que me había llamado la atención e intenté repetir el ejercicio con uno de los niños al que más le había costado. Definitivamente, es una lástima perder la costumbre de mirar a la gente a los ojos, de comunicarnos con la mirada, y no solo con las palabras. De transmitir información con nuestro lenguaje corporal, ampliando o dándole sentido a lo que contamos al hablar.

Me parece que quizá no sea necesario repetirlo más veces, depende de cómo lleguen a la sesión.

Después trabajamos con unas tarjetas de colores con distintas "categorías,"  de la página web ProfeDeELE.ES. Podéis descargarlas aquí.  El objetivo era en plan "un, dos, tres, responda otra vez" ir diciendo palabras sobre cada tarjeta sin cortar la cadena y sin repetir ninguna. Tardamos unas cuantas en dar una vuelta completa (e incluso más), pero salió. Fue entretenido. Recuerdo a los lectores que lo descrito hasta aquí no tiene un sentimiento o emoción como objetivo concreto, porque eso en este momento no es lo más relevante. Veo necesario tener la sensación de cierto grado de cohesión en el grupo para seguir avanzando, y vamos por buen camino.

A continuación, repartí a cada niño o niña una imagen, todos podíamos ver qué tenía la de cada uno. 
Ver documento.
Les pedí que comentaran qué había en la imagen que les había tocado (las repartí al azar) y si se atrevían, que intentasen adivinar con qué sentimiento podíamos asociar esas imágenes. Por supuesto que no era una actividad cerrada, y justificando bien las respuestas, todas podían resultar correctas. Me pareció interesante escuchar lo que cada cual pensaba y las aportaciones de los demás.

Empecé a leerles un libro a la vez que les mostraba las ilustraciones, se llama "Así es la vida," es una historia breve, pero muy bonita. Pongo la imagen de la portada, por si alguien está interesado en él. Va de cómo es la vida, de las veces que conseguimos lo que queremos y las que no, y cómo actuamos en unas situaciones o en otras.



Y aunque no tuve tiempo de ponerles esta canción, con las ganas me quedé. Se llama "Conviene saber," es de Marwan. No sé si decir de él que es compositor de canciones, poeta o cantante. Me parece que lo dejaré en "contador de historias," creo que es algo precioso y no todo el mundo tiene la capacidad para hacerlo bien. 



Y la semana que viene, seguiremos navegando en este océano de emociones y sentimientos que a veces no sabemos cómo expresar, ni mucho menos cómo tratar de gestionarlos.

sábado, 20 de enero de 2018

Palabras al viento

Cada día veo con más claridad que uno de los motivos para haber creado este blog es el de COMPARTIR. Sí, aquí comparto ideas, recursos, pensamientos, vivencias, anécdotas, recuerdos, emociones, inquietudes, sentimientos, preocupaciones...De todo.


Imágenes propiedad de Nico, extraídas de la web https://twitter.com/nicoilustracion
No sé si por ello soy una valiente o una inconsciente, pero intento ser yo misma en cada entrada que hago y hacer llegar, a través de las redes, lo mucho y bueno que me voy encontrando en el camino.

Hoy* siento la necesidad de escribir. Es una de esas ocasiones en las que necesitas descargar y sentirte abrigado, como si te sentaras con una manta en un sofá mirando la leña arder en la chimenea. Viendo en el fuego esas chispas que hacen que siga ardiendo la madera.

A lo mejor a vosotros no os pasa, a mí sí, no es una declaración de intenciones, sino como digo en el título, simplemente se trata de "Palabras al viento."

Hay ocasiones en que me siento exhausta, cansada, harta, agotada. ¿Y qué me cansa casi hasta la extenuación? La mentira, la falsedad, el intentar hacer daño a la gente que se preocupa por ti, el no medir las palabras porque no pensamos qué efecto pueden causar, el tender a alguien la mano y que te cojan hasta la sangre, la ingratitud, el egoísmo, la soberbia, la ineptitud, la incompetencia, el no saber ni por asomo qué quiere decir la palabra empatía...Y también el esfuerzo agotador de poner el alma en lo que haces y ver que en muchos "raticos" te golpeas contra un muro que se hace más alto a cada instante; y que a veces me pregunto a mí misma si podré derribarlo, pero me niego a sacar la bandera blanca. Rendirse no es una  opción. Siempre pienso que lo que un día (o muchos) no sale adelante, puede llevarse a cabo otro día. Y desde luego, el que la sigue la consigue.

Qué duro es luchar por el futuro de los que no muestran interés en tener uno. De aquellos que no entienden el verdadero significado de la palabra esfuerzo, de los que no valoran la bondad ajena ni la cuidan.

A los que, como yo, tenéis algo entre menos que exige luchar, mucho ánimo. De estas cosas saldremos, y saldremos lo mejor que se pueda. Mil gracias a los que me acompañan en esta ardua tarea.


Del mismo ilustrador, Nico. https://twitter.com/nicoilustracion

*Hoy 20 de enero de 2018 he publicado esta entrada, pero he de confesaros que la tenía como "borrador" desde antes de Navidad, de hecho poco más he añadido. Las palabras que contiene eran igual de válidas por entonces que ahora. Qué curioso.

Recomendación televisiva: MANERAS DE EDUCAR

No puedo negaros que el hecho de que este programa se emita los sábados a las 10,15 ha evitado que hasta ahora lo siguiera. Pero ya varias personas que me conocen bien, me han hablado de él y...no he podido resistirme.

He visto lo suficiente como para engancharme y, sinceramente, os animo a seguirlo o verlo de vez en cuando.

Me ha parecido una propuesta interesantísima. En el que comparto con vosotros, salió justo hace una semana, nos acercan el proyecto educativo de un Colegio Público de Santander, llamado Vital Alsar. Creo que puede dar ideas a cualquiera que lo vea y, según la realidad educativa del centro en el que os encontréis, ver qué se os ocurre para llevar a la práctica. Puede ser que algo semejante a lo que ellos plantean, o algo distinto que os venga a la mente al observar cómo trabajan allí. En cualquier caso, sinceramente...ENHORABUENA a todas las personas tan implicadas que hacen que proyectos así puedan ver la luz.

El programa completo dura algo menos de media hora...

Ver programa Maneras de Educar sobre CEIP "Vital Alsar."

http://www.muxotepotolobat.com/boga/10/

viernes, 19 de enero de 2018

La emoción de superarse

Porque sí, porque este blog habla básicamente, y no es moco de pavo, de emociones, de sentimientos.

Porque tengo a Hamza muy cerca, en el barrio "Vidal", que es ya mi barrio adoptivo. Para los "nuevos", recordar que soy maestra del CEIP "Beatriz Galindo," situado en esa zona.

Porque antes de verlo actuando en Got Talent, pude disfrutar en vivo y directo de lo que hace, en la Semana Infanto Juvenil organizada por ASECAL a finales de junio. Eso fue en junio de 2017. Y ahora sale en GOT Talent España, programa que emite Telecinco.

Entendedme, me sobran los motivos para poner el enlace a la actuación de Hamza, un niño de 12 años, de Marruecos, que vive en Salamanca.

http://www.telecinco.es/gottalent/Superacion-admiracion-ejemplo-Hamza-pellizca_2_2501130230.html

Me encanta ver a la gente que lucha por superarse (y además lo consigue), que lucha contra las adversidades, que acepta la vida tal cual es pero no pronuncia la palabra "rendirse." Adoro ver a niños tan luchadores como Hamza, que seguramente habrá tenido que soportar muchos "no vas a poder", pero también palabras de aliento que lo animaran a seguir adelante. Si alguien quiere lograr algo, por difícil que parezca, que no desista, da igual cuántas piedras se encuentre en el camino, al menos, hay que intentarlo. Es básico que cada persona crea en ella misma, no lo olvidéis. Buscad vuestro talento (si es que todavía no lo habéis encontrado), y que nada ni nadie os impida y disfrutadlo.

No sé si a vosotros os emocionará...Con que lo disfrutéis, me conformo.

domingo, 14 de enero de 2018

Reflexión para el lunes

A punto de decir adiós al fin de semana, viendo que el lunes tiene ya ganas de asomar la cabecita (y fijo que ninguno de vosotros, me incluyo, de vérsela), os dejo un fragmento de Eduardo Galeano de "El libro de los abrazos." Ahora me pregunto cómo es posible que no haya leído un libro que tiene ese título. Un propósito más que añadir a los "asuntos pendientes" para este año.

A este pedacito lo llaman "Un mar de fueguitos."


Y es que, si todo fuéramos un fueguito, adoro ver brillar a los que me rodean. Me encanta que haya gente que me ayuda a brillar y que no pone obstáculos en mi camino (ni en el de nadie), y sentirlos tan cerca. Y ya que estamos, aprovecho para dar las gracias a esos fueguitos con raíces guijuelenses, que convierten cosas sencillas en momentos muy especiales.