lunes, 2 de julio de 2018

Sugerencias veraniegas para papás, mamás e hijos (da igual la edad)

Ahora que estoy estrenando el "modo vacaciones", me da por pensar y plasmar en palabras todo aquello que llevo observando mucho tiempo, incluso años en algunos casos.

Advertencia para los lectores, que ninguno se tome a mal lo que incluyo a continuación, son fruto de observaciones minuciosas, eso no significa que tenga razón. Es decir, es mi manera de ver las cosas, y quizá habrá tantas formas de verlas como habitantes en el planeta Tierra.

"Deberes" para las madres y los padres:

  • Como a vosotros nadie os ha puesto nota a final de curso, haced un poco de autoevaluación, pensad cómo habéis actuado con vuestro hijo o hija...¿Podéis mejorar o cambiar algo?
  • Intentad escucharlos siempre que veáis que os quieran contar algo, tal vez para vosotros no sea importante, pero cuando ellos demandan vuestra atención insistentemente, puede haber un buen motivo. Recordad que lo relevante para un niño a lo mejor no lo es para vosotros, y que los "problemas" de un menor nada tienen que ver con los de un adulto, pero siguen siendo SUS problemas. En el caso de los que tenéis hijos/as adolescentes mucho más, si os quieren decir algo, recordad, escucha atenta. Los adolescentes (o pre) con frecuencia se sienten incomprendidos y, es común que se cierren en banda y no comportan sus problemas, preocupaciones, inquietudes...con sus progenitores. Si lo hacen, sois (muy) afortunados, actuad de manera inteligente y sentaros a su lado, sin juzgar, digan lo que digan. Cuando no les hacéis caso una primera vez, hay muchas posibilidades de que la siguiente ocasión opten por hablar con otra persona (y podéis alejaros de ellos cada vez más).
  • Predicad con el ejemplo. Si por ejemplo os gustaría que vuestro hijo actuara de una manera cariñosa con vosotros y, por lo que sea, no lo hace, dad el paso. La cariñoterapia, más sutil o menos (según el carácter, la edad...) casi siempre es bienvenida y, lo tengo comprobado, muchas veces necesitan cariño y son incapaces de decirlo. Igual opino para los gritos, pedirle que no grite hablando vosotros a grito pelao, no tiene ni pies ni cabeza. Lo anterior es aplicable también a disculparse. Tragaos el orgullo si hace falta, bajad del pedestal de adultos y, si habéis metido la pata o algo se os ha ido de las manos, pedid perdón. Por extraño que resulte, decir "lo siento" me parece un acto de valentía, quedarse callados es de cobardes.
  • De vez en cuando, haced alguna actividad con ellos que se salga de la rutina. No tiene por qué ser algo caro, aunque sí sería positivo que les resultara llamativo, que atrajera su atención. La oferta es amplia, a veces hay que saber rebuscar.
  • Y así podría seguir enumerando una lista que rozara el infinito, prefiero evitarla y hacer hincapié en algo: NUNCA dejéis de expresar vuestro amor hacia ellos. A pesar de sus impertinencias, sus errores, sus malas contestaciones, su aparente indiferencia o frialdad...lo que sea. Ellos necesitan sentirse queridos, amados, darse cuenta de lo importante que resulta para vosotros que sean parte de vuestra vida y, muy probablemente, lo que le da sentido a la misma. Sé que decirlo es muchísimo más sencillo que llevarlo a cabo. Pero desde mi experiencia docente he visto muchas lágrimas y "cabreos con el mundo" de muchos niños, niñas y adolescentes, por culpa de padres y/o madres que con su forma de actuar hacen que sus hijos sientan que para ellos no son importantes (y qué triste).


"Deberes" para los niños, las niñas y los/las adolescentes:

  • Recientemente os dieron las notas, un poquito de autocrítica no vendría mal para ser conscientes de dónde están los fallos y cómo enmendarlos. Con vuestro comportamiento en casa digo lo mismo, pensad cómo os habéis portado y lo que deberíais mejorar.
  • Cuando vuestros padres os pidan que hagáis algo. no cuestionéis todo y actuad. Hay veces que podéis negociar con ello, otras no. Poned en marcha vuestra EMPATÍA y tratar de comprender por qué os han pedido eso y cómo os gustaría que actuara vuestro/a hijo/a si vosotros fuerais el papá o la mamá.
  • Colaborad en casa. Si lo pensáis fríamente, ninguno de vosotros es tan pequeño como para no poder echar una mano en las tareas del hogar. Encima en verano tenéis mucho más tiempo libre, no hace falta estar las 24 horas fuera de casa.
  • Contad con vuestros padres. Si vais a hacer algo, pese a la diferencia de edad con ellos, seguro que sois capaces de encontrar un "plan" que implique pasar tiempo juntos (estar sentados en el sofá, ir al cine a ver una película, dar un paseo...).Quizás ellos tengan el tiempo bastante más ocupado que vosotros. Eso no quita para que del que dispongan, quieran invertirlo con quienes más quieren: sus hijos/as.
  • Compartir lo que os pasa. Puede que haya una gran diferencia de edad con vuestros padres (o no). Recordad que pese a esa posible brecha, siguen siendo vuestros padres y se preocupan por lo que os sucede. También hay que reconocer que no son adivinos y es normal que no siempre den con la fórmula adecuada para intentar entablar una conversación con vosotros (y sois expertos en ponérselo difícil). No hace falta que les contéis vuestras mayores intimidades, pero confiad en ellos, son de las pocas personas con las que vais a poder contar siempre e incondicionalmente.
Imagen de https://us.toluna.com/opinions/3034632/Me-gusta-mucho-esta-frase-Quiereme-cuando-menos-lo-merezca-porque-ser-cuando-ms-lo-necesite

Y hasta aquí. Es mejor que cada uno complete o cambie la lista de sus deberes. Si he logrado haceros reflexionar un momento desde vuestro lugar de padre, madre, hijo, hija o adolescente, me doy con un canto en los dientes. Ojalá que nadie se haya sentido ofendido, antes de hacer estas pequeñas listas, tened presente algo, soy la primera en hacer autoevaluación. Además tiendo a ser demasiado exigente conmigo misma. Humildemente creo que la única forma válida de mejorar es intentar mirarnos en el espejo y ver en qué hemos fallado. Y por supuesto, siempre que se pueda, no persistir en el error. Cada curso aprendo muchas cosas nuevas y este año no ha sido la excepción. Al final, cada lágrima derramada te da más fuerza y, cada sonrisa, abrazo, caricia, palabra agradable...¡También!

Para lo que sea, unos y otros, en la medida de lo posible y de mis capacidades...¡Contad conmigo! (Vosotros aquí sois los auténticos profes y yo una mera aprendiz)

domingo, 1 de julio de 2018

Diario de una despedida

He querido dejar pasar unos días para escribir el que, quizá, haya sido mi momento más emotivo en el cole este curso 2017-2018 al que pusimos fin (los maestros) antes de ayer, viernes 29 de junio.

Miércoles, 20 de junio de 2018
(CEIP Beatriz Galindo)
Después del subidón emocional de la entrega del premio para este blog el martes 19 en el ayuntamiento, tomé la decisión, no sé si acertada o no, de despedirme de parte de mis alumnos. Los que tal vez os preguntéis por qué no he hecho partícipes a todos, os diré que no he tenido el tiempo que me habría hecho falta para contárselo en persona a todos mis alumnos, ni tampoco las fuerzas necesarias.  

Ese miércoles 20 reuní a mis alumnos de 5º después del recreo. Opté por ellos porque hemos tenido un desdoble de Lengua y Matemáticas durante todo este curso y, por ese motivo, es con los que más tiempo he pasado. Les puse un vídeo que había elaborado a la carrera pero con mucho cariño, con imágenes de todos mis alumnos de Compensatoria del Galindo. Y, en algunos casos, también con las de sus familias. Al acabar el vídeo uno de ellos supo leer entre líneas y directamente me dijo que el vídeo parecía...una despedida. Pues sí Geovanni, lo era. Les expliqué, entre lágrimas y cogiendo aire a menudo, todo lo bonito que tenía guardado y que no quería seguir quedándome, porque es suyo. El contenido de esa conversación queda entre nosotros, y las reacciones de todos también. Solo recordaros una cosita: Podéis seguir contando conmigo.

Todas las imágenes de esta entrada son propiedad de Raquel Plaza.

Jueves, 21 de junio de 2018
(Festival de FIN DE CURSO)
Tras un estresante comienzo de mañana colocando la decoración para el Festival, y todo lo que hacía falta, que no era poco, con algo de retraso debido a un imprevisto, comienza la celebración, principalmente las graduaciones de Infantil y 6º de Primaria, aderezadas con canciones en Inglés, en español, un baile y algunas cosillas más. Como guinda, teníamos un photocall. Se despide de mí Salma Ouanit, alumna que el año que viene es bastante probable que esté en Málaga. Aguanto las lágrimas a duras penas. Daribel y ella me entregan un par de cartas escritas de manera individual, que se suman a las de Salah y Safae del día anterior. INCAPAZ de leer las cuatro cartas cuando me las dieron, espero a estar en mi casa. Acto seguido viene Jehison con un detalle muy emotivo y un niño que lo acompaña me pide perdón por todo lo que (me) había hecho a lo largo del curso. 


Viernes 22 de junio de 2018
(Almenara, excursión de Fin de curso)
Pese al calor asfixiante, exprimí cada minuto, sabedora que iban a ser los últimos que compartiera en el contexto escolar con los niños del cole. Disfruté lo que no está escrito de cada mirada, de cada abrazo, de cada beso, de cada apretón de manos...¡Cuánto cariño! No le digo adiós a nadie, porque tampoco lo necesitamos, sobran las palabras (y la emoción).



Miércoles 27 de junio de 2018
(Entrega de notas, cole)
A partir de las 10 de la mañana, comienzan a llegar mamás, papás, niños y niñas para recoger las notas finales. Permanezco en la sala de ordenadores, porque desde ahí puedo ver quién va entrando. He preparado un sobre para cada uno, con una fotografía y algo muy mío, sin lo que yo dejaría de ser yo. Les pido que lo abran en casa. Varias mamás y un papá me dan las gracias y algo se mueve dentro de mí, siento una especie de nudo en la garganta que casi no me deja respirar. 

Todo relativamente "controlado" (emocionalmente hablando) hasta que llega una niña y me abraza como si le hubieran echado loctite. Ella se pone a llorar y me contagia el llanto. Su madre le pide que deje de llorar, porque me ha hecho llorar a mí (era inevitable, no te preocupes). Qué duro es despedirse. Aunque he de reconocer que es de duro cuando la persona a la que le dices adiós ha sido muy especial, como era el caso. Sí, me implico demasiado (puede ser), lo sé. Soy consciente de ello pero si dejara de hacerlo dejaría de ser yo y no puedo ser maestra sin dejarme la piel en lo que hago (tranquilos, la salud no). Tampoco puedo ser maestra sin empaparme de todo lo bueno que nos enseñan los niños y lo bonito que es recordar mil cosas que había olvidado de nuestra infancia, y una infinidad de otras nuevas, producto de las nuevas generaciones. Gracias por dejarme aprender de y con vosotros.

Un par de personas me han dicho uno de los mayores cumplidos (para mí), que he tratado a estos niños como si fueran mis hijos. Todavía no soy madre así que no sé si sería igual con los propios que como me he comportado con ellos, pero seguramente se aproximará bastante.

Y hasta aquí las despedidas de alumnos dentro del contexto escolar.

Gracias. Os quiero muchísimo.



domingo, 24 de junio de 2018

En una palabra, INOLVIDABLE

Me ha costado no escribir en una semana en el blog. El motivo no han sido la falta de ganas o de "cosas" para compartir, sino de tiempo. Bueno, de tiempo y de emociones a flor de piel, que necesitan enfriarse un poquito antes de ponerlas en común.

Empiezo por el principio, el miércoles 13 de junio recibo un email de un técnico educativo del Ayuntamiento, con el fallo del jurado del certamen #CompartoBlog. Me comunica que he ganado en la categoría del mejor blog de Educación Primaria. Avisa también a todos los ganadores que la entrega de premios y diplomas tendría lugar en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento el 19 de junio, por la mañana.

Este vídeo es de la entrega de premios de manos de la concejala de Educación y Cultura, Carmen Sánchez Bellota:

Y ahí estuve, más bien estuvimos. Fui muy bien acompañada por mis padres, mi amiga Marisa (maestra de las que enseñan con el corazón) y mis alumnos de Emociónate. Desde el minuto en el que descubrí que había vuelto a ganar, sentí que ese premio tenía que recogerlo con ellos...y así fue. Los 7 alumnos del Taller Emociónate han sido los protagonistas absolutos de las novedades de este blog en su segundo curso de vida. Me parece que era de recibo intentar acudir en su compañía a una cita tan importante. Logré, a veces me sorprendo, contener la emoción (a duras penas) y disfrute una barbaridad del evento. En realidad la víspera lo estuve celebrando en el recreo con toda la clase de 5º de Primaria, porque me apetecía, y punto.

No sé el motivo, pero todos los medios que recogieron la noticia, hablaban de la quinta edición del concurso, pero no es así. Se trata de la cuarta vez que lo convocan. Desde aquí, aprovecho para dar la ENHORABUENA a los premiados en las demás categorías.

Ver blogs inscritos.

Comparto blog entrega sus premios, ver Noticias Castilla y León.

La noticia en Salamanca 24 horas.

Salamanca RTV al día se hace eco de la entrega de premios.

Leer la noticia en El Norte de Castilla.


Salamanca buenas noticias.

Os dejo unas fotos de esa jornada tan especial.

Todas las imágenes son propiedad de La emoción de aprender
 
 
 
 

Eché en falta a personas, como mi hermano, que por motivos laborales (o de distancia física) no pudieron estar allí conmigo, pero me sentí muy arropada. Quiero dar las GRACIAS a todos los que al enteraros os habéis alegrado, porque el premio, de esa manera, tiene un sabor distinto.

Fue un ratito inolvidable que superó incluso a la entrega de premios del año anterior. Ganar el año pasado no fue fácil, pero de manera consecutiva repetir, me ha parecido dificilísimo. Era consciente que el blog necesitaba novedades, no para el concurso en particular, sino para seguir vivo. Este reconocimiento me anima a seguir adelante con él, y a continuar trabajando con al menos la misma ilusión que he intentado plasmar hasta ahora. Y parte de esa ilusión la he mantenido gracias a los que seguís el blog y, cómo no, a los alumnos, a "mis niños." Vosotros formáis parte de esta fantasía, de este proyecto tan sumamente personal llamado "La emoción de aprender."

Además, las personas cercanas a mí saben que ha sido un año francamente complicado, y este premio endulza un "pelín" todo lo vivido.

Aunque se acercan las vacaciones, quedan días importantes que reflejar aquí, por eso todavía permanecerá activo al menos un par de semanas más. 

Gracias por leerlo, compartirlo, opinar y animarme (entre otras muchas cosas).

domingo, 17 de junio de 2018

Yo informo, tú informas...Pensamientos de madrugada, que no madrugadores

Es un secreto a voces, soy ave nocturna, siempre he dicho que mi cabeza funciona mejor a partir de las once de la noche...

Pues bien, haciendo una breve pausa en la redacción de informes y organización de mil y un "eventos" próximos, he decidido hacer una parada en el blog, porque ya tocaba.

Ha sido una semana intensa, con un par de muy buenas noticias y bastante luz al final de la misma. Lo de la luz es literal y figurado. Literal por el Festival Luz y Vanguardias que se celebra hasta hoy en Salamanca, que ha iluminado de manera especial algunos de nuestros monumentos más famosos. Y figurado por eso de "ver la luz" después de una semana sin parar, he podido recargar las baterías un poco, aunque sea para vaciarlas sentada frente a la pantalla del ordenador.

Os dejo un par de fotos, aunque si tenéis la oportunidad, lo mejor es acercarse a verlo. Recomiendo encarecidamente la visita a la Plaza Mayor.


He empezado por el final, lo más reciente ha sido eso, ir al Festival el jueves y el viernes por la noche. Antes, el jueves, pero por la tarde, tuve cita ineludible en Garcigrande (Plaza de los Bandos). A las 19,30 se inauguró la muestra de trabajos de los alumnos de la Escuela de San Eloy, entre los que tengo la suerte de encontrarme.  El cartel de la exposición es este:

Y ya puestos, unas fotos de algunos trabajos. Creo que es fácil saber cuál es el mío...


Fotografías propiedad de La emoción de aprender
 Si podéis, daros una vuelta, hay para todos los gustos, que es lo bueno. A mí me hace mucha ilusión formar parte de algo así, sabéis que adoro dibujar.

Continuando con la crónica de esta semana, hago un parón en el miércoles. Descubrí a mediodía, al comprobar mi email desde el cole, que había ganado por segundo año el premio al mejor blog en la categoría de Primaria del concurso Comparto-blog...¿Qué decir? El martes a las diez y media será la entrega de premios y diplomas en el Ayuntamiento. Fue una alegría indescriptible, todavía estoy flotando. En cuanto pase ese momento, tengo que plasmarlo aquí, que es su lugar. 

Aun a riesgo de repetirme como las lentejas, respecto a esto último, lo del blog, quiero decir algo, sin esperar al martes. Me gustaría aprovechar este humilde altavoz para darle las gracias a todos aquellos que se han alegrado, de verdad, de corazón, al enterarse del premio para La emoción de aprender. Vuestras palabras son el mejor reconocimiento que me voy a llevar. Además habéis construido una bombona de oxígeno para acabar el curso como se debe. Me viene de fábula, dicho queda. No nos engañemos, estamos (casi) todos agotados, exhaustos, tanto alumnos como "profes", necesitamos las vacaciones...¡YA!

Dando por finalizado el paréntesis, menos breve de lo que había pensado, vuelvo al trabajo.

martes, 12 de junio de 2018

EMOCIÓNATE...hasta final de curso

No, no me he confundido, Emociónate (el taller), acabó el pasado miércoles 23 de mayo. Lo que pasa es que he estado dándole vueltas y, no puedo permitir que se acabe. Aunque como tal ya no tengamos taller, ¿qué nos impide seguir hablando de emociones?


Voy a plantearles a mis alumnos, a todos los de Educación Compensatoria, la siguiente actividad.



Se trata de dar a cada niño o niña tres hojas. En una hay un corazón y dentro las palabras "lo siento." La segunda hoja tiene un bocadillo de cómic con la palabra "gracias" y, la tercera, un globo y en su interior pone "por favor." He dudado si era lo más apropiado o no, optar por tres imágenes diferentes. Al final he pensado que sí, mejor así, porque son tres cosas bien distintas: agradecer, disculparse y pedir algo de manera educada. Aunque, si no os convence, idéntica imagen para todo también quedaría muy bien, para darles a las tres la misma importancia (que no exista más espacio para disculparse que, por ejemplo, para dar las gracias).

La idea es que cada cual escriba lo que le apetezca dentro de cada hoja, pensando en todo lo que le ha pasado, lo que han vivido, durante el curso. Hablando en plata, es una forma de hacer balance del año que se me ha ocurrido, distanciándome de una hoja de valoración pura y dura. En el folio de "lo siento", podemos invitarlos a reflexionar sobre si ellos creen que deberían disculparse con alguien por algo que haya pasado en algún momento. En la hoja de "gracias", deberían pensar si les apetece dar las gracias a alguna persona...por la razón que sea. Y, en la tercera, la de "por favor", qué peticiones (deseos) tienen de cara al próximo curso, para personas concretas o en general.

Dependiendo del clima de cada grupo, podéis decidir si es adecuado que compartan en voz alta con sus compañeros lo que han puesto. En mi opinión, es mejor que se lo preguntéis a ellos, directamente, y que decidan cómo se sienten más cómodos. Partiendo siempre de no forzar nada, si no quieren escribir en alguna de las imágenes, no los forcéis. Y para compartir lo que pusieron, lo mismo digo, que ningún niño se sienta obligado a hablar si no le apetece. Pensad que si escriben pero no hablan, sí habréis logrado algo.

Esta sencilla actividad esta basada en un pequeño fragmento del poema con el que César Brandon ganó Got Talent. Si queréis verlo de nuevo o por primera vez, está incluido en una entrada del blog de hace justo dos meses. (Ver entrada 12 de abril de 2018)

En la parte que he elegido, Brandon nos cuenta que su madre le decía que la vida se resumía en "pedir disculpas, dar las gracias y decir por favor." Parece tan sencillo y es la vez tan difícil. Pero por otra parte, esas palabras son una gran lección de sabiduría. Ojalá todos las usáramos con mayor frecuencia.


Para los peques, de los primeros cursos de Primaria (o incluso de Infantil), podemos escribirlas en la pizarra y hacer una puesta en común; sentarlos en círculo y pasar objetos distintos que simbolicen cada una...Eso ya, lo dejo en las manos y el buen hacer de cada docente.

La verdad es que me he sentido muy identificada con las palabras de César porque, siempre que me despido (por escrito) de alumnos, lo acompaño de GRACIAS y PERDÓN (lo siento).

Mucho ánimo a todos, entramos en la recta final. Si alguien quiere compartir alguna actividad, dinámica, idea...para terminar el curso, en el apartado de comentarios será bienvenida.

Un buen ejemplo: inclusión trans

Me "topo" hoy con un artículo de El País de hace casi un mes. El titular ya llama mi atención: "El colegio que nos enseña cómo aceptar e integrar a una alumna trans." Y solo con eso, me sumerjo en la lectura del mismo. 

Protegiendo la identidad de la menor, supongo, se han eliminado los datos del colegio, no sabemos si se trata de un centro público o privado. Tampoco hay en él referencias geográficas. Pero, a pesar de no saber dónde, me parece una buena noticia.

En varias entradas del blog he defendido la importancia de abordar en las aulas la educación sexual, para la sexualidad o llamadla como queráis. Me da mucha rabia lo que veo a mi alrededor, lo que llevo más de diez años contemplando, y en manos de cada uno está hacer las cosas de otra manera o, simplemente, hacer cosas distintas.

Quizá sea cuestión de empatía, pero no alcanzo a imaginarme el dolor, el sufrimiento, la ausencia de una autoestima adecuada, la incomprensión, la soledad...a la que tienen que enfrentarse niños o jóvenes que no encajan, por decirlo de alguna forma con lo que se considera "normal" para parte de la sociedad. Y el artículo es un ejemplo de que algo sí está cambiando. Y creo, sí, porque de verdad así lo siento, que los centros educativos deberían esforzarse por dar una respuesta educativa también a estos alumnos.

Si pienso en alumnos trans, dado mi elevado grado de desconocimiento, no sé si he llegado a contar con alguno en mis clases en estos diez años y pico. No pondría la mano en el fuego. Tal vez en una ocasión sí me haya encontrado con un niño/a en esta situación, no como alumno/a mío/a directamente. Pero me quedaré con la duda, no pienso indagar en la vida de nadie ni dar ni un solo dato sobre esa persona ni su entorno.

El caso es que si el día de mañana me encontrara con un alumno/una alumna en esta situación, me encantaría saber cómo podría ayudarlo/a y de qué manera abordar el tema.

Por eso me ha gustado tanto la naturalidad de la directora. Denota una capacidad empática considerable y además me parece una forma estupenda de cortar habladurías y evitar malentendidos. Me quito el sombrero con gente así.

https://mott.pe/noticias/wp-content/uploads/2017/07/Conoce-a-Sam-el-primer-juguete-transg%C3%A9nero-educativo-para-ni%C3%B1os-1.jpg
Y al buscar una imagen para ilustrar esta entrada, he encontrado un cortometraje muy interesante. Dura poco más de cuatro minutos.


domingo, 10 de junio de 2018

Días previos a fin de curso

Sí, en realidad "todavía" quedan doce días, pero a los docentes como yo, deciros que no os vais a enterar casi. Ahora se avecina un vendaval que no podremos frenar. Y, en menos que canta un gallo, nos plantamos en el 22 de junio a las 13 horas, uno de los momentos, para mí, más tristes de cada curso. Ese instante en el que las aulas se vacían, en el que los alumnos se van y solamente algunos se dejarán caer por el cole para acompañar a su mamá o papá cuando vengan a recoger las notas. Aunque luego los "profes" estemos en los colegios hasta el 29 de junio.

Pero antes de eso, mucho por hacer: explicaciones de última hora (los alumnos llevan ya un tiempo algo o bastante desconectados), exámenes, informes, memoria, excursiones, fin de curso...La verdad es que da un poco de vértigo, pero hay que pasarlo.

Y en medio de todo lo anterior, sin esperarlo, a pesar de haber tenido la mosca detrás de la oreja pensando que "algo" iba a pasar, se marcha la familia de un alumno, claro está, con él también. No sabes muy bien a qué país, porque según quién te informe te dicen uno u otro. Eso es secundario, se ha ido y punto, no hay más cáscaras.

De mis alumnos, de los de Compensatoria, no es el primero que se va del cole, y de Salamanca, a lo largo de este curso. Si las cuentas no me fallan, tristemente es el cuarto. Una niña se marchó a Málaga en la primera evaluación; a ella le siguió otro niño que no tengo muy claro por qué provincia española anda; más delante otro regresó a Bulgaria y en principio volverá el próximo curso; y ahora tú, el cuarto.



A todos los apreciaba, a cada uno de una manera distinta porque así son ellos, así somos todos, muy diferentes. Como dato curioso el que se acaba de ir, me dio pie a escribir una entrada del blog, la del 5 de octubre de 2017, COSAS DE ALUMNOS: PALABRAS PARA RECORDAR.

Para refrescaros la memoria a los que habitualmente seguís el blog, es el niño que un día me dijo: "Pero Raquel, tú...¿Por qué nos quieres tanto?" Recuerdo perfectamente su mirada y dónde estaba sentado. Entendedme, no sé a vosotros, pero a mí no es algo que me pregunten a diario, ni mucho menos. También he de reconocer que con estas palabras o parecidas, no es el primero que me lo dice en estos diez años y pico que llevo de maestra. Y, si os soy sincera, me lo han dicho mucho más desde que estoy en Compensatoria. Dentro de las "especialidades" de maestros, la de Educación Compensatoria es otro mundo, una galaxia distinta. Lo que pasa es que una vez que estás en ella, si te gusta, te engancha, y eso me ha sucedido a mí. Jamás me he sentido tan útil, tan valorada, tan querida, tan especial. Es como si cobrara un sentido especial lo que hago, de repente, todas las piezas del puzle encajan, están en armonía, sin forzar nada.

La diferencia respecto a otros alumnos es que me parece que él sí sabía que se iba, y se marchó sin despedirse. De los tres anteriores, una niña se marchó y pensamos que regresaría; otro pudo despedirse, aunque fuera de forma precipitada y, el tercero, sí nos dijo adiós con cierta antelación. Y este último, el cuarto, dejó de ir al cole semana y media antes. Ahora, atando cabos, me doy cuenta que no supe interpretar sus señales, leer entre líneas...pero que sí estaba intentando que me diera cuenta y, tonta de mí, no lo vi. Me da rabia, mucha, no haber tenido la oportunidad de despedirme, y de hacerlo en condiciones. Él tendrá sus motivos, y los respeto, no queda otra. Algo en mi interior dice que no va a volver a España y, tal vez, solo tal vez, eso explique que no haya sido capaz de acercarse a despedirse de todos (compañeros y profes). Ojalá me confunda, me encantaría.

Y deseo que, en el país que estés, vayas al colegio, aunque a lo mejor tengas que aprender un nuevo idioma. Ojalá la vida te haga ver que la mejor puerta de cara al futuro te la abre la educación. Ojalá seas feliz, allá donde estés. Te deseo toda la suerte del mundo...Florín. Quién sabe, a lo mejor sí volvéis, antes o después. Me parece que sabrías cómo localizarme. Desde luego que cada uno de los que os habéis ido habéis dejado un hueco...y se nota. Y duele, y ahora que el curso se acerca a su final, un poquito más.

Tus compañeros (y tus primos) no me han visto llorar porque te hayas ido. Eso no quiere decir que no lo sienta, pero me he reservado mis lágrimas para la intimidad, para mí, sin compañía. Sé que muchos colegas de profesión no entenderán cómo me siento, soy así. Cuando te vuelcas tanto con cada uno de los alumnos que tienes, te preocupas por cuestiones a las que no muchos les dan importancia, pero a que mí me parecen vitales, es inevitable. Está fenomenal que mis alumnos sepan cuáles son las tablas de multiplicar o localizar el sujeto y el predicado de una oración, desde luego. Para mí, aunque no lo comprendáis, es más importante verlos felices, que se desahoguen si tienen algún problema, que resuelvan un conflicto con algún amigo, que aprendan a quererse, que entiendan que cada cual tiene que aceptar lo que le ha tocado en suerte sin desanimarse, y tratando de poner una nota de color en lo que a menudo es gris oscuro...

También tu marcha me ha ayudado, una vez más, a aceptar que en el mundo educativo, todos vamos y venimos. No estamos "fijos" en ningún sitio, ni vosotros los alumnos, ni nosotros los maestros, que nadie se engañe. Y no es ningún drama, nadie es imprescindible, ninguno lo somos. Simplemente, así es la vida. Podemos útiles en cualquier sitio, esa es otra de las cosas maravillosas de la docencia, da igual el cole o el instituto, en todos hacemos falta. Y en todos hacen falta niños, jóvenes, adolescentes, sin ellos nosotros no existiríamos.



Gracias Florín, por haberme aportado tanto en casi dos cursos académicos. No sé con qué te "quedarás" tú de mí, pero yo de ti (y contigo) he aprendido mucho. Me parece que un maestro solo puede llegar a ser buen maestro cuando está dispuesto a aprender de sus alumnos, cuando reconoce que quizá ellos puedan enseñarle mucho más de lo que guardan los libros.

Y aquí me detengo, porque como comenté al principio, todavía tengo muchas cosas por hacer antes de terminar el curso. Si tardo unos días en aparecer por el blog, por favor, comprendedme, hay cuestiones urgentes que requieren mi tiempo y atención.


Esta fotografía y todas las de esta entrada, son propiedad de La emoción de aprender.

sábado, 9 de junio de 2018

FAMA: el baile como transmisor de emociones

Hace nada terminó el programa Fama ¡a bailar! Seguí la primera edición sin perderme ni una actuación, pero, diez años después, la falta de tiempo no me ha permitido hacer lo mismo. Esta vez la ganadora ha sido la bailarina Wondy. Solamente he seguido algunos programas, actuaciones contadas pero, por lo que he leído y visto, creo que ha recuperado parte del encanto que tuvo esa primera edición.

Con el baile (la danza) me pasa algo semejante que con cantar. Ambos me gustan mucho, bastante más cantar que bailar. Aunque, con la mano en el corazón, reconozco que soy arrítmica, como si tuviera dos pies izquierdos y lo mío no es bailar. Quizá por eso admiro tanto a las personas QUE llevan el ritmo en el cuerpo, que saben moverse sin grandes indicaciones e incluso al porcentaje que además de lo anterior, son capaces de crear una coreografía, de memorizarla y de enseñársela a otras personas. Y si encima logran transmitir "algo" mientras bailan, tenemos una mezcla fabulosa. 

Navegando he seleccionado algunas coreografías de esta edición de Fama, o de profesores del programa, aunque las hicieran en otro momento.

La primera tiene de protagonistas a Pablo y Kino. Me parece complicadísima y muy especial. Destilan elegancia y los veo muy compenetrados.


La siguiente es una delicia de Wondy y Adrián, sin más.



Otra más, esta pertenece a Pablo y Ester.



La cuarta es una coreografía interpretada por Claudia y Mónica, también para quitarse el sombrero.




Y entre medias, un baile de dos de las profesoras, Sandra Egido y Carla Cervantes. Me llama la atención que pese a la diferencia de altura de ambas, bailando se nota muy poco, y lo bien que se complementan.



Por supuesto, cómo no, la coreografía con la que Wondy se proclamó vencedora de Fama ¡a bailar!


Y vuelvo a dos de las que han sido profesoras de Fama para compartir con vosotros una coreo cuanto menos, sorprendente.



lunes, 4 de junio de 2018

Popurrí emocional

Hay veces que me siento tan arropada por otras personas que hasta me asusto/me sorprendo. Es una sensación extraña, pero profundamente agradable. Saber que cuando lo estás pasando regular (aproximadamente), tienes mil manos dispuestas a echarte un cable, a invitarte a lo que sea, a regalarte su tiempo, a ofrecerte su compañía, a darte un bastón en el que apoyarte por si las fuerzas flaquean. Y sí, así lo cuento, en tercera persona, porque es más fácil contarlo de esta manera, poniendo un poquito de distancia entre los hechos y los sentimientos, alejándonos de nosotros mismos. Que sí, que tengo mucha suerte, lo sé. Que no me puedo quejar, también soy consciente de ello. 

Por cierto, aunque no siempre acepte las manos que me brindáis justo en el momento en el que lo hacéis, las valoro una barbaridad, y las tengo muy en cuenta.

Y en mitad de la tormenta, o quizá al final de la misma, la vida sigue. Y te das cuenta que empieza a suceder eso que tanto ansiabas pero que ya no esperabas. Y ves que aunque lleven su tiempo, los esfuerzos sí suelen verse recompensados. Lo que pasa es que cuanto tardan tanto, lo que para mí es demasiado, ya creías perdido el tiempo invertido. Y ese caso complicado por el que ya no dabas un duro, da un giro de 180 grados y hasta me entran ganas de pellizcarme para comprobar que estoy bien despierta, que no estoy soñando. Por ejemplo eso me ha pasado hoy en el cole, cuando un alumno/una alumna, ha reaccionado como llevaba esperando una barbaridad de tiempo. He tenido que contener la alegría para evitar que la emoción me desbordara, por dentro estaba brincando.

Si me permitís un consejo, no dejéis de luchar, no dejéis de buscar respuestas, de cuestionaros qué hacéis y cómo, y por supuesto, por qué o para quién.

Todo esto aderezado de tiempo para uno mismo (para mí misma); de personas que valen su peso en oro; de olor a libros nuevos (me encanta); de cretas, carboncillos y otros útiles para dibujar; de notas musicales y, como siempre, de imágenes, imágenes que congelamos en nuestra memoria u otras que la máquina capta para hacerlas eternas. Y quien no lo entienda, no me importa, estoy crecidita para andar dando explicaciones de dónde voy o cuándo. Quería un fin de semana para desconectarme del mundo y conectarme conmigo, que no es poco. Y, como una imagen vale más que mil palabras, os dejo una fotografía que me encanta y ocupará un lugar especial. Es César Brandon, ganador de Got Talent. No canta, no baila, no hace malabarismos con su cuerpo. Pero es contador de historias, poeta y agitador de sentimientos. Me encanta que una persona así ganara el concurso, no me canso de decirlo. Gracias César. Hoy mismo empiezo a sumergirme en Las almas de Brandon. Fue la guinda a un pastel lleno de libros.



Gracias a todos (sin nombres, sabéis a quienes me refiero) por hacerme sentir tan querida. También os quiero, y mucho, por si alguien lo pone en duda.

Ahora empieza un fin de curso vertiginoso entre memoria, informes, alumnos, festival de fin de curso, excursión...¿Y os lo queríais perder? Mucho ánimo a todos lo que, como es mi caso, tenéis mil y una tareas pendientes y no mucho tiempo para hacerlas. Buena semana para todos.

Doctor Román y 6.000

Cuando de casualidad vi el vídeo que a continuación comparto con vosotros, sobre el doctor José María Román, supe que antes o después, debía estar en el blog.

Es una idea del programa El hormiguero (Antena 3), para rendir homenaje a un hombre que se ha jubilado recientemente, con la asombrosa cifra de más de 6.000 operaciones de cáncer de mamá a sus espaldas.


Me parece una maravillosa despedida, porque toda una vida dedicada a salvar vidas ajenas merece una sorpresa a su altura.

Aunque quizá no le gustara escuchar esto, bendita desviación del tabique nasal. Me alegro mucho del destino, ese tan caprichoso que hizo que su rumbo fuera por derroteros bien distintos al de la aviación. 

En este mundo, cada vez menos cuerdo y deshumanizado, hacen falta más casos como el suyo, más personas que desde el puesto que tengan, se vuelquen en mejorar, o mantener, la vida de otras personas. Y me emociona escuchar historias (ejemplos) como la suya. Me hacen pensar y plantearme muchas cuestiones.

Desde luego, qué mejor agradecimiento que escuchar a parte de todas esas pacientes que pasaron por sus manos.

El vídeo destila cariño en cantidades infinitas y, cómo no, gratitud. Gracias doctor Román, la humildad que percibo en el vídeo lo hace todavía más grande. Y un aplauso a los responsables de dar cabida a esta maravillosa historia en prime time.