martes, 30 de mayo de 2023

Flores...muchas flores

Despedí abril rodeada de naturaleza, y con flores muy distintas que bien podían haber formado un arcoíris. Para mí dar un paseo en buena compañía es ya un regalo, hacerlo con esa compañía y la cámara de fotos colgada del cuello es un plus. Qué bonito es "perderse" a veces. Ahora cuando pronuncie alguna de estas palabras: desconexión, relax, paz interior, armonía, felicidad, descanso, o tranquilidad, mi cabeza viajará a un lugar concreto, tendrá nombre e irá acompañado de muchas imágenes digitales y también mi memoria. Hago fotos porque me encanta. Y no son pocas, lo reconozco. No hay mejor "souvenir" de un sitio especial que una buena foto. No lo digo por la calidad, sino por lo especial que hayamos logrado capturar en esa imagen. No sabría muy bien explicar los motivos para hacer tantas fotos. Pongo "tantas" porque los que me rodean suelen hacer muchas menos. Estoy segura que otros que no tengo tan cerca hacen todavía más y, si las disfrutan, bien por ellos.

No recuerdo, por mucho que me estruje la sesera, haber pasado dos días sin encender la televisión. Ni mucho menos bañarme en una piscina, al aire libre, siendo todavía abril. Y emocionarme tanto intentando fotografiar una lagartija o un abejaruco. O confundir un ser vivo (en concreto un ternero) con una piedra. Bueno, esto me ha pasado en otras ocasiones je, je, cosas que (me) pasan.

Y así, inmersa en un mundo de paz, en el que no hay prisa para nada, de repente ves desde una ventana "algo" que brilla a rabiar. Descubres al rato que eso que veías es Venus. Y lo bonito que es el doble cúmulo de Perseo, o contemplar una estrella binaria...Y si no sabéis que es, "una estrella binaria es un sistema estelar compuesto de dos estrellas que orbitan mutuamente alrededor de un centro de masas común. Estudios recientes sugieren que un elevado porcentaje de las estrellas son parte de sistemas de al menos dos astros." El concepto me parece muy hermoso, y cómo lo ve el ojo humano con ayuda del telescopio, una auténtica pasada. Me quedé embobada viendo que la luna en según qué sitios, es mucha luna, e "ilumina" que da gusto.

Desde luego que lo más importante no es dónde, sino con quién. Pero observando lo que está muy por encima de nuestras cabezas, vuelvo a darme cuenta de lo insignificantes que somos. De lo mágico que me resulta el firmamento. Y que la importancia, como siempre, la deben tener las cosas que de verdad sí son importantes, las que nos mueven. Aquellas que hacen que nos sintamos más vivos. Lo relevante son las personas que nos quitan el sueño, para bien, y las que nos hacen poder conciliarlo mejor. Y a esas hay que cuidarlas con mucho mimo, porque aunque el universo me parezca algo infinito, y haga que me plantee muchas preguntas, sigo creyendo que la existencia de los seres humanos en este mundo tiene un principio y un fin. Como los yogures, tenemos "fecha de caducidad", o de "consumo preferente" como dicen ahora.

Y hasta aquí había escrito a día 4 de mayo. Por "rematar" la entrada, añadiré algunas líneas más. Justo hoy, por una poesía que sale en libro de Lengua de 1º de la ESO, hemos hablado de la muerte y...bastante. El poema hablaba de la muerte. Comentábamos que nadie nos aseguraba que hoy alguno de nosotros no fuera a morir. En lo que estábamos bastante de acuerdo es en creer que a todos nos llegará, antes o después, la muerte, y ojalá tarde muchos años.

Les hablaba de un símil de la vida con un libro. Lo vi hace poco en Instagram. Invitaba a ver la vida como un libro, en el que una vez que hemos leído una página, no podemos volver atrás. Me parece un símil muy acertado. Disfrutar de cada una de las palabras que va dando forma a cada oración, párrafo, página, capítulo...

Y como ya decía al principio, tuve la suerte de despedir abril en medio de la naturaleza, rodeada de paz, flores, estrellas, la luna, y muy buena compañía. Os dejo algunos  ejemplos de aquellos días. Parece mentira que haya pasado un mes.

Imágenes propiedad de Raquel Plaza Juan.

2 recomendaciones televisivas: NETFLIX

No llevo demasiado tiempo siendo usuaria de Neteflix, pero he de reconocer la comodidad que supone. Además, la amplia variedad de series que ofrece, y la calidad de muchas de ellas.
Podría dejaros alguna más pero, no quiero aburrir.

Las recomendaciones son muy recientes. La primera es una miniserie, ocho capítulos si la memoria no me falla. Se llama "Si lo hubiera sabido" y la protagonista es Megan Montaner. No quiero destriparla entera, pero tampoco no decir nada, porque por algo la recomiendo. Me parece un interesante "regreso al pasado." Y puede hacer que os plantéeis muchas cosas. El punto de partida es el décimo aniversario de boda de la protagonista, madre de mellizos, y lo poco satisfecha que parece con su matrimonio.

A mí me ha parecido entretenida, interesante, y da que pensar. No me gustan las películas, libros o series que ni fú ni fá, prefiero las que provoquen alguna reacción, las que no me dejen indiferentes. Y con mi característica memoria pez para recordar pelis, libros y series, he decidido escribir estas líneas cuanto antes.

La segunda es una serie de tres temporadas, 18 capítulos en total. Los capítulos son breves, alrededor de veinte minutos. Es una serie británica protagonizada por Ricky Gervais. Se llama "After life" (la han traducido como "Vida después de la muerte"). No la he terminado porque no me apetece que se acabe. Así que no sé si será una final cerrado o algo abierto, por si decidieran hacer alguna temporada más.
"After life" habla de la vida de un hombre que acaba de enviudar. Nos muestra cómo gestiona el durísimo momento personal por el que está atravesando. Tiene la fiel compañía de su perra, compañeros del periódico local en el que trabaja, familia, amigos, y personas que van apareciendo en su camino. Creo que es una fantástica combinación de tragedia y comedia, con detalles buenísimos que prefiero que descubráis vosotros mismos, y un maravilloso guion. 

A veces me provoca una sonrisa, otras me deja sin aliento, y otras tantas me hace llorar lo que no está escrito. Y pese a eso, o tal vez por toda esa mezcla fabulosa, os la recomiendo. Cuando veo alguna película, serie...y me emociono, mi hermano con frecuencia afirma: "Ya estás empatizando." Y sí, quizás sea eso, pero con esta me está pasando especialmente. Me parece brillante el abanico de personajes que salen, y es imposible no sentirse identificado con alguno: el protagonista, el cartero, la señora del banco, la enfermera, la publicista del periódico local...De lo mejorcito que he encontrado en la tele en el último año. Eso sí, tiene una carga emocional muy potente. Si por la razón que sea estáis alicaídos, dejadla para otro momento, avisados quedáis. Pero merece muchísimo la pena verla.

Y de momento, nada más. Ánimo con el miércoles. Un día menos para el verano...
¡Ah! La música esta vez viene de la mano de Pablo Alborán.

lunes, 17 de abril de 2023

15 años...de aventuras

18 de abril de 2008. Fecha en la que empezó una aventura sin fecha de caducidad. A día de hoy, todavía con ilusión, y cruzo los dedos por mantenerla mucho más tiempo.

Llevo más de dos meses de silencio en el blog. El 2022 acabó con sobresaltos y el 2023 ha continuado arreando fuerte. Y no, no soy de piedra. No me apetecía nada reflejar mi estado anímico por aquí. Es uno de los motivos de mi ausencia elegida. Y cuando estaba mejor, tampoco, me he limitado a exprimir todo lo bueno que también me está sucediendo en 2023, sin dejar huella en el blog, ni para bien ni para mal.

Pero cumplir 15 años trabajando oficialmente de maestra me parece un número precioso, y no quería pasar la hoja del calendario de Defreds, sin más.

Es un "cumpleaños" digno de celebración. Sigo siendo consciente de lo afortunada que soy. Me parece importante no perder el foco ni dejar de tener los pies en las tierra. Ojalá si algún día lo pierdo alguien me dé una colleja y me quite la tontería de un plumazo.

Celebro este aniversario como maestra "infiltrada". Digo lo de infiltrada con cariño, soy una maestra en terreno mayoritariamente de profes (instituto), y soy feliz. Hay días que lloro de rabia, otros me río a carcajada limpia, algunos respiro aliviada, en otras ocasiones sonrío de oreja a orejan sin más. Y también lloro de emoción, me emociona ver ciertas caras de mis alumnos o escucharles decir algunas cosas. En la balanza sigue pesando mucho más lo positivo que lo malo, y eso que he pasado momentos duros a nivel profesional que no le deseo a nadie, repito, a nadie. He aprendido a perdonar sin que se disculpen, y a pasar página porque sí, porque la vida es un camino sin freno. Una montaña rusa con zonas en las que disfrutas más y otras en las que chillas aterrada, pero una montaña rusa al fin y al cabo.

Y aquí sigo, intentando pensar que de cada día en las aulas va a salir algo bueno, sea a corto, medio o largo plazo. A veces me cuesta una barbaridad. Soy una experta lanzadora de mensajes en botellas al océano, y nunca tenemos certeza de cuándo van a llegar a puerto o en qué manos caerán, pero quiero continuar lanzándolos. Porque creo que llegan en un momento u otro.

Estos 15 años tienen muchos nombres propios. Nombres propios de provincias (solo dos, ja, ja, ja), de localidades, de colegios, de institutos, de alumnos, de compañeros, de mamás y algún papá, de personas presentes en los centros educativos pero dedicadas a otras labores, de amigos y amigas, del amor...Gracias por lo mucho que he aprendido y continúo aprendiendo con vosotros. Sois todos una parte muy importante de mi vida. Es lo mejor que he ido ganando a lo largo de estos años, un círculo humano maravilloso. No siempre aumenta, depende de la época. Pero hay personas que llegaron para quedarse, da igual cuándo fuera, y agradezco un montón que estén en mi vida, sea de una manera u otra. Y por supuesto los tres "de casa": mi madre, mi padre y mi hermano, que han sufrido en sus carnes mis días grises, pero quiero pensar que también se han alegrado con mis días buenos...Gracias inmensas.

La verdad es que soy un "culo inquieto", huyendo de un destino que estaba a tomar vientos,  acabé probando en Compensatoria...y me gustó. Desde mi etapa de interina hasta hoy, he trabajado en 13 centros diferentes. No me parecen moco de pavo. De esos 13, 10 son CEIP (Colegios de Educación Infantil y Primaria), 2 son IES (Institutos de Enseñanza Secundaria) y 1 un CRA (Colegio Rural Agrupado). Como curiosidad y porque me apetece añadir esto, he pasado por tres CEIP "Filiberto Villalobos". Uno en Guijuelo (2 cursos académicos), otro en Béjar y el tercero en Salamanca capital. Y además de Salamanca capital (8 cursos), la localidad en la que más he trabajado es Guijuelo (4 cursos).

Hace poco una compañera nueva del insti me preguntaba si yo me veía ahí para siempre, en un instituto. No es la primera persona que me hace esta pregunta, siempre respondo lo mismo: no. Me veo unos años, pero de aquí a mi jubilación tengo muchas aventuras pendientes y deseo que muchas de ellas sean en colegios. Lo que más "me tira" es la tutoría, no es ningún secreto. La dinámica de un instituto es muy distinta a la de un colegio, pero de ambas pueden sacarse cosas muy buenas. Hay que saber mirar cada sitio, observarlo desde dentro, y quedarnos con lo bueno. Y hasta en el destino más jorobado a nivel personal o profesional he encontrado rayitos de luz. Bendita luz. Esa luz venía de la gente, capaz de "matar dragones" por mí, cuando mis fuerzas flaqueaban.

Lo peor de estos fantásticos 15 años, el momento en el que fui a trabajar con miedo. No pienso poner ningún nombre propio aquí. Una mierda, tal cual, sin florituras. Pero de todo se sale. 

En mi cabeza se agolpan los nombres y apellidos de muchas buenas personas, sus caras, momentos especiales con ellos o gracias a ellos...Y por eso madrugo cada día, aunque lo odie. Porque sé que esto es una carrera de fondo, aunque pasa volando. Y soy consciente de lo mucho que voy aprendiendo por el camino. Intento crecer a nivel profesional y humano. No soy demasiado amiga de las TIC. Me da pena que mi alumnado sea una generación sin cartas de papel, pero tienen otras herramientas a su alcance. Llamadme nostálgica, romántica o como queráis, pero soy una amante del papel. Tiene un "algo" que no he encontrado en ningún otro soporte. Mientras se pueda, seguiré dándole "curro" a Correos al menos una vez al año (y estas navidades menos de lo que me habría gustado). Como veis, a "lo peor" le he dedicado dos líneas, con lo mejor pienso explayarme.

Parte de lo mejor de estos quince años: el gasto desproporcionado en el "Leonardo Da Vinci" de papel higiénico. La preparación de los alumnos de 6º del "Miróbriga" para participar en el programa de televisión "PupiTres". Lucy del "Leonardo Da Vinci", un 10 desde el primer minuto. La recogida del premio del concurso de la ONCE con la clase de 4º del "Beatriz Galindo". Ir al Ayuntamiento de Salamanca con los alumnos de 5º del Taller  "Emociónate" a recoger un premio por este blog. El "CRIE" de Berlanga de Duero (Soria) con parte de mis niños y niñas del "Fili" de Guijuelo. Jorge. Los recreos en la sala de profes del "Filiberto" de Béjar. Ana Belén "Fili Guijuelo", por todo lo de cualquier tiempo: pasado, presente y futuro. El último día de clase con mis niños de 6ºA del "Miróbriga". El equipo Quinti, Moñita y Fran.  Vivir con Mayte y David. El desfile de Carnaval con el "Fili" de Guijuelo, pese a que por poco morimos derretidos. "Emociónate". La estancia en Canterbury. Asistir a la graduación de los que habían sido los alumnos de mi tutoría en 5º del "Santa Catalina". La energía de Pilar Cortés y su manera de tratar y ver a los más peques. Mayte "Fili Guijuelo" por su manera de enseñar. La invitación de final de curso de Emi, Rebeca y Nuria en el patio. La excursión de final de curso a Salamanca con el alumnado de 6º del "Miróbriga". Las rutas de senderismo con compis del "Santa Catalina". La sensación de equipo en "El Seve". Las comidas previas a las sesiones de evaluación del insti de Guijuelo. Javieres (Hernández y Palomar), Isa, Paqui, Adela, Gely, Álvaro Málaga y Encarna. Mayalde en el patio del "Santa Catalina". "Pinceladas de emoción". El baile de fin de curso en "El Seve". Lourdes y su apoyo cuando pintaban bastos. Cada uno de los reencuentros con alumnos que ya no son mis alumnos, y ver que se alegran al verme, y yo una barbaridad al verlos, sean quedadas programadas o encuentros fruto de la casualidad. Froilán, de Robleda. La visita de Andrea con sus abuelos y la hermana de su abuela, debajo del reloj de la Plaza Mayor de Salamanca. Nekane. Iris. Los "Diarios de vivencias" de los niños del "Santa Catalina" y de los del "Fili" de Guijuelo. El carnaval con la temática del circo en el "Miróbriga" en 6º de Primaria. La humanidad y profesionalidad de "Pepi, de Los Molinos". Víctor. Decirle a mis alumnos (de un cole de cuyo nombre no quiero acordarme) sin explicarles las razones, que no iba a volver el curso que viene, por decisión propia, y llorar todos por lo dura que fue esa despedida. Quedarme en recreos del "Vía de la Plata" hablando con un alumno porque necesitaba a alguien que le escuchara. El equipo directivo del "Salinas". Los talleres de "decoración navideña" por las tardes con mi tutoría del "Miróbriga." El "Color Esperanza" con mis niños del "Miguel Blasco Vilatela." Ainara. La alegría de saber que cualquier día Paula Briones y yo podemos coincidir en un aula. Carmen Lucas y todo lo sumado y que sigo sumando con ella. El reencuentro con Estela en la Iglesia de La Purísima. Compartir penas y alegrías con Soraya en "Farinatolandia"  (con mucho cariño) y más allá. Toñi. Que Sofía me parase por la calle después de mi primera práctica de coche. Que me llamen mamá.  La jubilación de muchos buenos compañeros. El pollito. El acto público en el que por primera vez me llegó una vacante de Compensatoria. Mercedes. El intercambio de tarjetas navideñas en el "Fili" de Guijuelo. Las redacciones de 6º A del "Miróbriga". El camino al "Santa Catalina" con Marisa.  La excursión a "Huerta" con los niños del premio del concurso de la ONCE del "Beatriz Galindo". Ana Belén "PT" por su compañerismo, bondad y el trío de atención a la diversidad junto a Lourdes. La paz en Guijuelo (Cole e insti). Las clases vía Teams con el alumnado de 4º del "Fili" de Béjar en tiempos de estado de alarma. Ana María. Los rallies fotográficos del "Vía de la Plata". Yaroslav. Cris A.B.A.. La actuación de mis niños del "Miróbriga" con la canción "Adelante" y la que prepararon con Bea de la canción 'I've gotta feeling'. La clase de Marta del "Fili" de Salamanca del curso pasado, por sus niños y por ella.  Cristina García y Triana. Cualquier momento con "Merce ASECAL". Carmen Jiménez (ya, no sé cuántas visitas te debo) y su David. Meli. La comida de junio del "Fili" de Salamanca. Miguel Ángel (alumno) del "Fili" de Guijuelo, pero más desde el "Vía de la Plata". Daniel "Fili" Guijuelo y su generosidad. Kaio. La mano izquierda de José María Plaza en el "Miróbriga". La paciencia, prudencia y bondad de José Navarro "Santa Catalina". Manuel. La humanidad y mano izquierda de Quinti "Fili Guijuelo". Carlina.  "Mis amigas del Cole" del "Santa Catalina". La capacidad de organización de Alsira "Fili Guijuelo". María José "Compe" del "Salinas".  Inma Robleda-Ciudad Rodrigo. La entrega de notas con las familias y los niños del "Leonardo Da Vinci" de Parque Coimbra. La ruta ciclista de "El Seve". La gala de fin de curso de el "Fili" de Salamanca. Anaí y Juan del CRA "El Robledal". El periódico con mi tutoría de 5º del "Santa Catalina". Encontrarme con Jaime Bernabé y Elisa "Santa Catalina" en tiempos de restricciones COVID junto a Los Capuchinos. Y me dejo muchos nombres en el tintero, y apellidos que no he incluido porque no me ha dado la real gana. Marcos. O explicaciones que tampoco he puesto porque tengo mis razones. Llevo mucho rato con esta "parrafada", y la cerraré con puntos suspensivos. Pero quería hacer hincapié en algo: no hay color, lo bueno pesa infinitamente más que lo malo, y quiero que se note. Y de todo esto han surgido muchos lazos, visibles e invisibles, con los que estoy FELIZ. Gracias a todos, sobran los motivos.

Anoche escuché una canción de Nino Bravo que no tenía fichada, y es con la que voy a "cerrar" la entrada. Se titula "Vivir", pues eso...

domingo, 12 de febrero de 2023

Los Goya del amor

Llevo ya algunos años aprovechando los discursos de agradecimiento de los Goya para escribir en el blog. Eurovisión y los Goya suelen ser dos citas televisivas ineludibles para mí. Procuro no quedar con nadie ninguna de estas noches. Anoche lo tuve fácil porque fui de excursión y regresamos tarde, ya era de noche. De hecho me costó no quedarme frita, por el cansancio acumulado. Esta vez no voy a poner el vídeo de ninguno de los premiados. Por aquí, en entradas de años anteriores, están por ejemplo Blanca Portillo, Jesús Vidal o un jovencísimo Miguel Herrán.

Ayer me di cuenta que todos los discursos tenían dos ingredientes comunes: la gratitud y el amor. Hace no mucho leí en algún lugar una frase que dice así: "La gratitud es la memoria del corazón." Y así es. Se habló mucho de amor, amor a la profesión, a la familia en general, a los hijos y/o a la pareja en particular, a los amigos, a los compañeros de trabajo, a las mascotas, a la cultura. al cine...Puede que algunas galas de los Goya sean un tostonazo, pero habitualmente siempre tienen "algo" que me mantiene bastante espabilada.

Así que esta entrada va de retazos, de destellos de amor que anoche pude disfrutar. Es la entrada que tiene el 14 de febrero en mente, aunque me adelante un poco. No es nuevo mi cagaprisismo, así que a nadie le extrañará que me adelante. Obviamente recibir un Goya debe ser algo emocionante, y disfruto mucho viendo la emoción que otros transmiten. No me olvido de mis estudios de Comunicación Audiovisual, y me encanta "escudriñar" cada detalle de la gala.

Me gustaría empezar por el principio de la gala. Tras una actuación musical de la mano de Manuel Carrasco, con la colaboración de un puñado de actores y actrices, y una breve intervención de Clara Lago y Antonio de la Torre, Carmen Maura hizo entrega del Goya de honor a Carlos Saura. Como el director había fallecido la víspera de la entrega de los Goya, pensaba que tal vez nadie cercano iría a recogerlo. Pero no, dos de sus hijos, Carlos y Ana, y su pareja, Eulalia Ramón, fueron a recogerlo. Quiero destacar la intervención del primogénito de Carlos Saura, Carlos. Habló de la importancia de las cuatro mujeres en la vida del cineasta: sus cuatro esposas (añadió a su hija Ana, la única hija del fallecido). Reivindicó la importancia de esas mujeres en la vida de su padre, y que lo convirtieron en la maravillosa persona que fue. Me pareció un acto de amor tremendo, también de gratitud y generosidad, destacando a cada una de ellas de una manera diferente. Supo valorar la importancia de cada mujer en la vida de su padre. Simplemente, brillante. No todo el mundo sería capaz de hacer lo que él hizo, y transmitir esa sinceridad. Cada cual es de una manera, pero a mí me parece que nuestra manera de ser, de actuar, de todo, tiene que ver con las personas con las que elegimos compartir nuestra vida.  Ya sean los amigos, la pareja...Y quiero pensar que esas personas que elegimos y, también ellas nos han elegido a nosotros por supuesto, sacan la mejor versión de cada uno y son capaces de iluminar nuestros días más oscuros. Es el único vídeo de la gala que voy a incluir. Sin el premiado, pero con la emotiva presencia de tres de los pilares de su vida.

La gala de los Goya duró alrededor de tres horas y veinte minutos. Estad tranquilos que esto no es un resumen de toda la gala. He procurado exprimirla y quedarme con lo mejor. De todas las películas nominadas solo he visto una, "Cinco lobitos". Y justo voy a resaltar a una actriz de esa película: Laia Costa. Ganó el Goya a Mejor Actriz Protagonista. Entre lo que dijo, destaco lo que comentó sobre los últimos meses. Lo hermoso de habérseles acercado mucha gente a decirles que, después de haber visto "Cinco Lobitos," sentían la necesidad de llamar a sus familiares (padres, hijos...). Y Laia deseaba que ojalá, mucha gente más la viera y esas llamadas se hicieran. Y pensé en todas las cosas que a veces nos guardamos. En los números que no marcamos y en mil cuestiones. He buscado respuestas, no he encontrado todas. Pero no me apetece nada dejarme algo sin decir, una llamada sin hacer o un café pendiente.

La verdad es que empecé la gala llorando, y la acabé poco más o menos igual. Me pareció muy emotiva, y esa carga emocional tan alta traspasó la pantalla. Eso y que hay momentos en los que estamos más sensibles que otros. Y llevo un tiempo con las emociones a flor de piel, y lo que me rodea me afecta una barbaridad. Respiro profundamente,  paseo, lloro, río, me desahogo y procuro desconectar el coco al apagar la luz. 

Pero vuelvo al amor y la gratitud mencionados al principio, porque me gustaría que fueran el hilo conductor de esta entrada. Ojalá el 14 de febrero sepáis adaptarlo a vuestra situación personal. Estoy convencida que, de un tipo u otro, pero en vuestras vidas el amor está presente. Agradeced ese amor y todas y cada una de las fuentes de las que proceda.

Creo que es imposible vivir sin amor, y la gratitud ha de ir muy ligada a él.

Gracias por amarme. Gracias por hacerme sentir especial. Por hacer que me vea guapa todos los días, con lo difícil que me resulta a veces. Gracias por los besos, los abrazos. Por esos silencios que valen oro, por las risas compartidas. Por las miradas cómplices sin mediar palabra. Por poder escuchar el latido de otro corazón.  Por cada palabra, aunque no todas me guste oírlas, pero entiendo que a veces también digo cosas y puedo no "acertar", todos metemos la pata. Este año Miley Cyrus estrenó una canción fabulosa. Fabulosa por forma y por contenido. Un buen ejemplo de cómo hablar de despecho de una manera elegante, no como Shakira. Como dice la letra de "Flowers" traducida, "puedo comprarme flores a mí misma " (y lo que haga falta o me apetezca en un momento concreto), pero también me haría mucha ilusión que me las regalaran. O cuando afirma "puedo amarme mejor (de lo que tú lo haces)". Considero que son amores distintos. El amor a un mismo es autoestima. Y necesitamos tener una autoestima adecuada. Pero el amor que sentimos hacia otra persona, es amor. Y el que esa persona siente también es amor. No es ni mejor ni peor que el que tenemos hacia uno mismo, son otros amores. Cuando dice "puedo ver cosas que no entiendes". Puede pasar, pero también una pareja nos puede hacer ver cosas que no vemos o ayudarnos a entender las cosas de una forma diferente. Eso no tiene por qué ser malo, puede ser enriquecedor porque nadie, repito nadie, tiene que estar en posesión de la verdad.

Soy de las que insiste mucho en la necesidad de decir, de expresar lo que sentimos, de decirlo con palabras. No obstante, muchas veces los gestos valen más. Pero las palabras pueden hacer falta, y ser necesarias según en qué circunstancias. Y por eso escribo esta entrada, porque tenía ganas de dejarlo por escrito, y dejar constancia de lo afortunada que me siento. Viva el amor que crece en libertad. Viva el amor que se mantiene pese a rachas duras. Viva el amor que permanece pese a la distancia. Viva el amor generoso, valiente, el que es capaz de afrontar adversidades juntos y derribar barreras. Viva el amor que nos hace crecer juntos, estando en construcción o en reconstrucción. Viva el amor que permite a cada cual crecer y hacer realidad sus sueños. Viva el amor que  comparte la rutina, la ilusión, la esperanza, a preocupación, la duda, la confianza, la lealtad, la verdad, la tristeza, la melancolía, la alegría, el placer, la valentía, el miedo, la ausencia, la presencia, la tormenta, la calma...Y viva el amor, sin más. 

Y aunque soy de las partidarias de San Valentín, al igual que con el cumpleaños o los Reyes Magos, no son más que "excusas" para acordarme, incluso un poco más, de los que quiero. Y eso hay que celebrarlo todo lo que sea posible. Gracias.

La guinda musical no se la dejo a Miley Cyrus. Manuel Carrasco, versionando los "Cantares" de Serrat, se ha ganado este lugar. No lo olvidéis, se hace camino al andar. Pero hay que dar el primer paso. El amor se construye cada día, con cada detalle, palabra, mirada, mensaje...Celebrad el 14 de febrero, pero no solo ese día, haced que todos los días sean un poquito "San Valentín."

martes, 31 de enero de 2023

1 de febrero: Día mundial de la lectura en voz alta

Pues sí queridos lectores, me he "comido" con patatas (o sin acompañamiento alguno) el "Día de la Paz". Honestamente, este año no andaba yo para esos menesteres, y no quería fingir lo que no es, así que lo siento pero dejo la paz para cursos venideros. Además, no viene mal ir añadiendo "Días de..." nuevos. Y el 1 de febrero nunca había hecho acto de presencia en el blog, y ya era hora.

Como sabréis bastantes, este curso estoy a jornada completa en instituto. Intento animar a mis alumnos a leer, pero es complicadísimo. Sigo sin dar con una fórmula que funcione. En mi cabeza había pensado seleccionar un texto para cada uno, y dárselo en clase para que lo lean, varias veces, en casa, en voz alta. Luego he reflexionado y he visto que ese es el camino fácil. Y no les viene mal buscar ellos, seleccionar un texto a su gusto, a su medida, algo que les haga sentirse cómodos al leerlo en voz alta. Esforzarse. A mí me ha pasado, he estado un buen rato buscando, rebuscando, ojeando y hojeando entre los libros de mis estanterías, no son pocos precisamente. Y después de pasar muchas páginas, de probar leyendo de una manera u otra, me he quedado prendada de "Escribe". Es un texto de Elísabet Benavent. Podéis encontrarlo en su libro "Los abrazos lentos. Esbozos, reflexiones y vida." Bueno, antes me ha conquistado otro texto de ese mismo libro, pero es mucho más apropiado para otra fecha.

A mis alumnos les voy a dejar una "tarea" en Teams. Han de elegir un fragmento de un libro que les guste, o si no lo han leido, de uno que a priori crean que puede gustarles. Deben leerlo en su casa, para ellos mismos y para otros, haciendo lectura silenciosa y en voz alta. Y cuando crean que es el momento, tendrán una semana de plazo, les pediré que usen la grabadora del móvil, se presenten, digan libro y autor, y lean, sin más. Pondré un tope de cuatro minutos. Tampoco se trata de quedarse pegado a la grabadora. Quiero que sea una "píldora lectora". Y aunque quede entre nosotros (los del grupo de Compensatoria de 1º de la ESO), me envíe cada uno su audio, para ir escuchándolos un día en clase. Espero que disfruten de la actividad. Creo que es fácilmente adaptable a Primaria. Y además, al grabarse en casa, y ser solo audio, sin imagen, es más viable que se animen a participar hasta los más introvertidos. Daré un plazo de una semana, por si quieren sacar algún libro de la biblioteca, o necesitan buscar entre los que tienen (la verdad decsonozco si en sus casas hay muchos, pocos, o ningún libro).

Como creo en lo de predicar con el ejemplo, dejo aquí mi audio con el texto de Benavent del que hablaba al principio. Y ya mañana, mi idea es leer "algo" delante de ellos. He elegido que adquirí en la "Feria del libro" de Madrid del año pasado. Habla de amor, cariño, cuidado, respeto, esperanza...Aunque pueda parecer un libro "infantil", todas las páginas tienen dibujos, es muy colorido y el texto está rimado, me parece que tiene mucha miga y puede llamarles la atención. Y para llamar su atención me declaro algo alérgica a los clásicos.





Si os animáis a hacer algo semejante en vuestras aulas, o en otros contextos, me encantaría saberlo.

Y ya de paso, perdonad los fallos al leer "Escribe". No os mando ni el primer ni el segundo audio precisamente, pero noto que no tardando demasiado tendré que llevar gafas, y por la tarde/noche es cuando más empiezo a notarlo. Cosas que pasan. Pero como tiene remedio, y es fácil, no pasa nada. Podéis pinchar en el gatito lector para escuchar el audio de "Escribe."

Leed en voz alta. 

Leed susurrando a la oreja.

Leed con música de fondo.

Leed bailando.

Leed bajo la lluvia.

Leed sentados al sol.

Leed mirando a los ojos a alguien especial.

Leed frente al espejo.

Leed en la cama.

Leed junto a la chimenea.

Leed en la piscina.

Leed en la playa, aunque la arena se cuele entre las hojas.

Leed para otros.

Leed para vosotros mismos.

Leed en soledad.

Leed en compañía.

Leed al unísono en grupo, como si muchos fueráis una sola voz.

Leed con calma.

Leed con ilusión.

Leed con tristeza.

Leed con rabia.

Leed con desesperación.

Leed con esperanza.

Leed la vida.

Leed las almas.

Leed como si acariciárais las palabras.

Leed como si las palabras cayeran en llamas en vuestros dedos.

Leed para soñar.

Leed para dormir mejor.

Leed para recordar.

Leed para olvidar.

Leed para ser una mejor versión de vosotros mismos.

Leed si queréis. Leed cómo, cuándo, dónde y con quién os dé la real gana.

Felices lecturas, en voz alta o baja. Felices los lectores simplemente por eso...por leer.

¡Viva la lectura! (Y mañana lo diremos en voz alta).

domingo, 15 de enero de 2023

13 de enero...con dos días de retraso

Parece que sí, que hay un día para casi todo. Y como suelo centrarme en las mismas fechas señaladas, he querido variar.

El viernes pasado, 13 de enero, fue el "Día mundial de la lucha contra la depresión". 

Hace tres años, la OMS (Organización Mundial de la Salud) publicó una fecha que me pone la piel de gallina:  la depresión afecta a 350 millones de personas en el mundo. ¡Qué bestialidad!

Os dejo un vídeo, de la OMS, sobre la depresuón, no llega a dos minutos.


Además, quiero compartir con vosotros un par de infografías que explican cuáles son los síntomas de la depresión.



Me alegra comprobar que desde hace un tiempo, aunque no demasiado, la salud mental no es un tema tabú. Y la gente habla con relativa normalidad de ir al psicólogo y/o al psiquiatra, sea de manera rutinaria o puntual. 

Nunca he ido ni a uno ni a otro, si hubiera ido tendría unos conocimientos que no poseo, por eso me remito a otras fuentes, como internet, o al testimonio de personas que sí han acudido a esos especialistas. Por supuesto que no voy a mencionar a absoutamente nadie, agradezco su confianza y generosidad. Y me quito el sombrero ante ellas, porque fueron capaces de pedir ayuda (de un especialista) cuando sintieron, por la razón que fuera, que les hacía falta. Y ole por ellas, porque dar ese paso no me parece fácil. Nadie puede obligar a otro ser humano a ir a un psicólogo o psiquiatra. Nadie, lo repito, por muy fastidiado que veamos a alguien. El paso lo ha de dar cada uno, cuando sienta que está preparado para darlo. La verdad suelo tirar de empatía, y en ocasiones supone un esfuerzo tremendo, pero ¿cómo ayudar a quién no quiere? O no sabe cómo dar ese paso, por muchas pistas que pongamos a su alrededor. Hay momentos en los que el silencio se clava como un puñal en el corazón, por muy dramático que suene. Y es dolorosísimo ver que una persona que te importa está muy mal, pero no da el paso. Rechaza también ayuda no profesional y sientes que, día a día, se va hundiendo un poco más. Por eso este año me ha "dado" por  escribir sobre el 13 de enero. Os animo a intentar ver las señales en vuestros amigos, familiares, compañeros, pareja...Y en la medida de lo posible, porque no siempre se puede, si os escuchan, intentad hacerles ver la necesidad de visitar a alguien profesional que les pueda ayudar a flotar.

Como con el psicólogo o psiquiatra no tengo experiencia alguna, de ellos no puedo hablar. Pero he recordado mi primera visita a la nutricionista, muchos años antes estuve yendo cerca de un año a un dietista, en la sanidad pública, hasta que se jubiló y el hospital cerró el servicio. No recuerdo bien mi primera visita al dietista, me parece que fue en octubre de 2009. Sin embargo sí recuerdo a la perfección mi primera visita a la nutricionista, consulta privada. Recuerdo el miedo con el que crucé la puerta, el cariño y el tacto inmensos con los que me trató, y lo mucho que, pese a ello, lloré en la consulta (antes y después en mi casa, también). La verdad es que pese a la llorera, salí contenta. Sentía que empezaba a ver algo de luz al final de un túnel demasiado largo. Tenía que cambiar muchas cosas si quería obtener resultados. Ese comienzo fue durísimo pero muy gratificante. Empezaba a gustarme mucho más la Raquel que veía en el espejo, me sentía más yo. Tuve meses buenos y otros no tanto. En junio dejé de ir, estaba muy estresada con el final de curso y sabía que llevaba un tiempo sin hacer los "deberes". No es excusa, pero personalmente llevaba un tiempo feliz como una perdiz (¿cómo es eso? con el corazón contento), y paralelamente otras personas, con su manera de actuar, me estaban haciendo un daño tremendo, que me pasó factura, de las gordas, nunca mejor dicho. Siento que en breve, a lo sumo un par de meses, voy a retomar las visitas a la consulta de mi dietista, Estefanía. Y continúo sin tirar la toalla porque soy tozuda como una mula y la vida solo es una. Tengo muy claro lo que quiero, y también con quién quiero estar, y me importa un bledo la opinión de los demás. Cada cual que mire a su ombligo. Recuerdo todo esto porque aunque es muy íntimo, creo que puede ayudar a personas que estén pasando un mal momento, mala racha o llamadlo como queráis, y necesiten ayuda de otros, sea el especialista que sea. 

El verano de la pandemia volví a la piscina tras un tiempo sin pisarla, la playa sí. Este último, 2022, retomé la normalidad, yendo nuevamente con amigos. Puede parecer una chorrada, pero solo yo sé lo mucho que me ha costado dar ciertos pasos. Sigo agradecida con muchas personas, que me han brindado y siguen brindando su apoyo de forma incondicional, sin juzgarme. Gracias por tanto cariño, paciencia, escucha, amor...(Cada uno sabe qué puede haberme aportado de todo lo anterior).

Y como ya no puedo regresar al pasado, sonrío al presente, lo disfruto, intento aceptar todo lo que viene, y espero que el futuro me siga proporcionando motivos para sonreír, sé que también habrá momentos fastiadiados, pero pienso seguir flotando. No os tiréis de los pelos por lo que ya "no tiene remedio". En serio, nunca es tarde. Y si tenéis personas tóxicas a vuestro alrededor, apartadlas, por salud. La vida es una. El tiempo que nos queda en este mundo es finito, tiene un límite...Disfrutadlo. No os canséis de celebrar la vida. ¡Salud!

Esta vez no termino la entrada con una canción. sino con una charla de TED. Se llama "La vida está al otro lado del miedo." Y tanto.

jueves, 5 de enero de 2023

Para los 3 Reyes Magos


Queridos Reyes Magos:

Voy a ver por dónde empiezo porque tengo tanto que compartir con vosotros, que no sé muy bien cómo comenzar.

¡Ah, sí! ¡Lo tengo!....El comportamiento. Creo que me he portado bien, no voy a poner muy bien porque hay instantes en los que he saltado. Otros muchos en los que me he controlado, me he mordido la lengua y, del tipo que sea, he aguantado auténticos chaparrones (y no ha sido fácil, todo pasa factura). A ratos he tenido ganas de tirar la toalla, pero no soy del tipo de personas que se rinden. Ni tampoco de las que dan su brazo a torcer porque sí. Si creo en algo, si estoy totalmente convencida de algo o alguien, no hay nada ni nadie que me vaya a hacer cambiar de opinión, se ponga como se ponga o sea quien sea. Porque me respeto y me quiero a mí misma, pese a que no siempre me dedique el tiempo que necesito o me vea de una manera adecuada. Y si doy un paso estoy requeteconvencida de hacia dónde va ese paso, y si no sé muy bien dónde me va a llevar el paso pero me apetece darlo, no dudo, y lo doy con firmeza. Creo que tras mis años de vida hacen que ya me conozcáis, tanto Melchor, como Gaspar y Baltasar, y sepáis que no soy precisamente una cabra loca, sino que intento tener la cabeza en su sitio y con cabeza actúo siempre, pero conectándola con el corazón. La sangre circula por todo el cuerpo, y se nota.

Así que no sé, en una escala del 1 al 10 no me pongo nota, cada uno de los que me conocen me verán de una forma. Seguro que he decepcionado a más de una persona, no lo dudo. Y que no siempre actúo como otros esperan. Pero esos mismos no sé si aprecian el ejercicio de contención que a veces hago. Mis silencios pueden ser mucho más significativos que mis palabras. No creo que sea bueno razonar ni explicar cada uno de los pasos que damos. Nunca  me van a  entender todos. Ojito, una cosa es entender y otra distinta estar de acuerdo. Pido empatía y de la misma intento tirar al actuar yo, pero hay momentos que eso ha sido muy complicado.

Como ya sabréis, 2022 fue un año bastante complicado por muchas razones. Gracias por la paciencia que me traéis cada año. Gracias por la fortaleza, cuando me costaba seguir adelante, no sé ni cómo ni dónde pero he logrado continuar caminando. También es verdad que el mérito no es solo mío. Aunque  haya tenido que "torear" muchas cosas, capear muchos temporales, he contado con subalternos fabulosos, con personas dispuestas a escucharme, cuidarme, protegerme, defenderme y amarme a cualquier hora del día. Sigo siendo una persona muy afortunada. Gracias por la salud, porque sin ella no habría podido disfrutar ni hacer nada. Gracias por las escapadas y los viajes, suman más vida a la propia vida.

Por eso, teniendo en cuenta lo escrito hasta ahora, por favor, suena a tópico pero es un "regalo" imprescindible: SALUD.

Y teniendo salud, que el amor siga conmigo, de muchas formas, y que pueda disfrutar de escapadas (alguna de mayor duración y viajes). Si puede ser, solo si no es mucho pedir, y os lo digo yo que sabéis que si puedo evito los ascensores (aunque suponga subir "a patita" cinco pisos), me apetece mucho volver a volar, pero nada de helicópteros ni similares, un avión, de los de toda la vida.

Por supuesto que lo de salud, amor y viajes, para los míos y para mí. Soy más feliz cuando los que quiero son felices también y están bien de salud. 

Quiero más tiempo para mí. Ya, sé que soy yo la que ha de organizarse mejor. No he podido quedar ni con la mitad de personas que quería estas vacaciones navideñas. Pero por un lado, mis previsiones eran demasiado optimistas y entonces nada de tiempo para mí, sino para compartir con los demás todo, y tampoco es eso. También sabéis, queridos Reyes Magos, la casuística vivida desde la misma mañana de Navidad, por lo que lo primero era lo primero. Y los días siguen teniendo 24 horas y siento no haber descansado todo lo que mi cuerpo me pedía tras una laaaaaarga primera evaluación. Puede parecer que choca con lo anterior, pero además os pido poder pasar más tiempo en compañía de algunas personas. Hay ocasiones en las que la semana parece una montaña rusa, y cuando quiero darme cuenta, estoy de nuevo en el punto de salida (lunes, otra vez).

Y luego, pues como por pedir que no quede...No me quitéis a nadie, ni por salud ni por nada, no quiero sentir ese vacío.

Os he de confesar algo, puede que ya lo haya escrito en alguna otra entrada del blog. El mejor regalo (material) del año pasado fue una bolsa de gominolas. Y conste que tardé mucho en abrir el cucurucho e inspeccionar todo lo que había dentro (lo fui comiendo a pasito tortuga, me daba pena). Pero no eran las gominolas en sí, sino el significado de ese cucurucho. Gracias por los regalos que iluminan el alma y alegran mi corazón (esto último me ha quedado cursi de aquí a Lima, pero me importa un bledo).

Espero que sigáis teniendo salud para mantener viva la llama de la ilusión en los niños y en los adultos. Una lástima que este año hayáis vuelto al recorrido habitual y no paséis esta tarde por la puerta de casa. Reconozco que fue inolvidable vivir la cabalgata desde casa y poder verla al detalle...¡Vaya regalo!

En cuanto a mis peticiones, lo que se pueda, no quiero acaparar.

Con cariño,

Raquel

PD: A todos los que me leáis, FELICES REYES, de corazón.


sábado, 31 de diciembre de 2022

OLVIDOS, RECUERDOS, DESEOS. 2022-2023

Si todo va bien, esta entrada se publicará a las 23:59. Quiero que sea la última entrada de 2022 (pese a tener una en borrador desde el 13 de diciembre, pendiente de rematar).

Para este fin de año me he planteado tres cuestiones a la hora de hacer balance. Una, los olvidos; otra, los recuerdos; y la tercera, los deseos. 

Me he inspirado en una actividad que vi en Pinterest hace un mes aproximadamente. Digo inspirado porque la he adaptado y además, he añadido mi toque.

Os invito a tomar lápiz y papel, lo mismo da bolígrafo y cuaderno...Haced en una página, tamaño DIN A-4, tres listas numeradas del 1 al 5. Y poned los títulos, en este orden: OLVIDOS, RECUERDOS y DESEOS.

Y tomaos un tiempo, sean cinco minutos, quince o treinta (cada uno lo que necesite). En mi opinión con diez minutos bastaría, al menos para adultos. Id completando las tres listas. En la de "olvidos", la idea es escribir vivencias de 2022 que os gustaría poder olvidar. Es decir, momentos duros, por la razón que sea (lo que para una persona puede ser "duro", tal vez para otra sea insignificante).

En la segunda, la de los "recuerdos", escribid cosas que os hayan sucedido en el año que termina, que os gusta recordar. Me refiero a algo vivido que os arranque una sonrisa al pensar en ello, os transmita calma, felicidad, amor...Por tanto, es el espacio para momentos agradables de 2022.

No hace falta extenderse ni en los olvidos, ni en los recuerdos, salvo que incluir muchos detalles os haga sentir mejor.

Y en tercer lugar, la lista de "deseos". A estas alturas ya habréis deducido que aquí podéis poner 5 momentos que os encantaría vivir en 2023, ya sea vuestro o de los vuestros. Es el hueco para las ilusiones, los anhelos, los sueños. Siempre que hablo de estos temas con mis alumnos, les digo que piensen en cosas factibles, probables, no aquellas cuya probabilidad de pasar es ínfima. Pero, como en todo lo anterior, allá cada cual. 

Conste que esta entrada la he escrito por etapas, desde esta mediodía hasta justo antes de ponerme el mandil. De ahí que todavía no tenga mis tres listas. A lo mejor cuando leáis estas líneas ya he tenido un ratito para mí. Sea hoy o mañana, pienso escribirlas.

En internet hablaban de quemar lo que deseáis olvidar u ojalá, no hubiera sucedido. Lo dejo a vuestra elección. No sé qué haré yo, quemar el papel no creo, si acaso romperlo y tirarlo...Según me dé.

Y las otras a lo mejor las guardo, pero a mano. La de los "recuerdos" para cuando lleguen días o instantes en los que me falta el aire y no sé muy bien por dónde tirar. Esos momentos en los que me siento perdida. O muy triste. O no sé cómo explicarlo, pero soy consciente que algo no marcha bien y me encuentro fatal. Respecto a la de los "deseos", no sé si alguna vez he creído en lámparas mágicas, tengo serias dudas. Tengo cristalino que si deseo algo me lo tengo que currar, tengo que esforzarme para lograrlo, no tirar la toalla, y tener el foco puesto en lo que deseo, pero no debo quedarme de brazos cruzados. Estoy pensando que puede que plastifique esta tercera lista...Y sea la que tenga más a mano.

La lista de los "deseos" la veo como una mezcla del presente y del futuro, según lo que escriba en ella.

Así que ya sabéis, no hay goma de borrar para eliminar los malos momentos de 2022 (ojalá se pudiera), pero sí está en nosotros cómo los hemos afrontado, y ahí está la clave. En cuanto a los "recuerdos", que sean trampolín y no un peso, para crecer, avanzar y recordar lo mucho que esta vida merece la pena. Esos recuerdos tendrán fechas, lugares, personas, situaciones...Disfrutad rememorando el contexto. Y sobre los deseos, ¿qué decir? Pienso que la vida hace falta vivirla con ilusión. Incluso cuando lo veáis todo negro: buscad, pensad, observad, hablad, escuchad, contemplad...Pero luchad para tener ilusión, por algo concreto o simplemente, para celebrar que estamos vivos. Y creedme, no es poca cosa.

Esta Nochevieja un grupito a lo mejor echa de menos mi habitual vídeo recopilatorio con fotos del año que finaliza. Lo siento, al menos a fecha de 31 no hay vídeo, ni siquiera empezado. Si puedo y tengo ganas, intentaré hacerlo para Reyes, pero no estoy obligada a ello. Como algunos o muchos sabéis, ha sido un final de año abrupto, no obstante no voy a quejarme, creo en el destino.

Brindaré por el año nuevo, esperando que sea sinónimo de SALUD. Y luego ya, lo que venga, será un auténtico regalo.

Gracias a los que habéis estado ahí en los momentos jorobados del año, especialmente los que habéis tenido la suerte (o la desgracia) de escucharme en persona cuando no estaba nada bien. Y a aquellos que me tratáis con un cariño y un mimo abrumadores. 

Ojalá todos lo que leáis esta entrada sintáis cualquier día del año, el amor, sea de pareja o de otro tipo.

Intentad ser felices, porque es cuestión de voluntad. Y yo me siento muy afortunada, y quiero seguir siendo feliz (o sintiendo que lo soy).

Hay veces que titubeo sobre la música. Este 2022 no he tenido dudas. La canción para despedir el año y darle la bienvenida al 2023, mi canción, es "Hay que vivir el momento", de Manuel Carrasco. Y listo.

Las fotografías son personales, de distintos momentos del año 2022...










Todas las imágenes son propiedad de Raquel Plaza Juan.

martes, 1 de noviembre de 2022

Personas

1 de noviembre, Día de Todos los Santos. En España es tradición visitar el cementerio en una fecha tan señalada. Hay personas a las que les consuela, ayuda...No voy a entrar a valorar esto ahora. Cada uno tiene sus creencias y sus razones. Y todas son respetables. Entiendo a la gente que acude al cementerio (y a las que no). A mí no me consuela ni un pelo. No me sirve. Jamás lo ha hecho, ni cuando era pequeña ni ahora. No encuentro consuelo en ver en una lápida el nombre de alguien a quien he querido mucho, acompañado de su fecha de nacimiento y la de su fallecimiento.. Me da igual si también hay alguna foto suya, alguna cita extraída de la biblia...Igual que lo de ponerle flores en la tumba, sea por una fecha especial o no. Reconozco haber enviado flores a amigos muy queridos, cuando habían perdido a alguien muy importante, para que en el entierro de su familiar las tuvieran. Lo hago como un gesto de cariño, y a sabiendas de la relevancia que para muchos tiene. Aunque para mí el mayor gesto es estar ahí, de alguna manera cercana, acudiendo al velatorio, si se puede, o hablando en algún momento con esa persona, en cuanto se pueda. 

Me ha pasado varias veces lo de no poder ir a un funeral de gente a la que me habría encantado acompañar. Y otras la de dudar y no atreverme. Y me arrepiento. Confío en que no me vuelva a pasar. Hay que estar cuando hay que estar, en lo que de verdad importa. Aunque tal vez no sepamos qué decir, pese a ese riesgo de no atinar a encontrar las palabras apropiadas o no saber cómo acertar arropando a quien queremos como necesita (qué complicado esto último). No quiero volver a arrepentirme de lo que no hago y sí habría podido hacer. Soy consciente de no haber actuado siempre bien, pero de algunas cosas no hay vuelta atrás. Unas pueden solucionarse aunque haya pasado el tiempo, otras, desafortunadamente...no. Y hay que vivir con ello, y aprender la lección. Intento aprender de mis errores y no repetirlos. Perdón (quizás no lo lean a quienes lo dirijo, pero se lo voy a decir cara a cara).

No necesito del día de hoy para pensar en los que siento como a "mis ausentes." Hay días que me acuerdo de ellos porque sí. Otros por un lugar determinado, un objeto, una imagen...o alguna persona. Podría decir que mis ausentes siguen presentes.  No creo en los espíritus, ni en el más allá. No creo en la vida eterna, ni mucho menos en la resurrección. En todo caso creo que los que ya han muerto son eternos mientras a través de los recuerdos pensemos en ellos. Pero sin que esto sea un lastre para los que seguimos aquí, que no limite ni condicione nuestro día a día. Los recuerdos pueden ser maravillosos, pero ojalá no nos impidan construir nuevos. Aunque repitamos estación, lugar...Serán recuerdos nuevos, y debemos construirlos para que sumen, eso no implica que borren los anteriores.

La vida sigue sí, es impepinable. Y a veces cuesta seguir, pero me sigue pareciendo hermoso vivir, y siempre, pase lo que pase, hay que luchar. Porque sí, porque merece la pena.  Creo que en eso el amor juega un papel fundamental. Siento que es el motor que nos mueve, lo que nos impulsa, aquello que posibilita que flotemos cuando sentimos un ancla atado a nuestros pies. Y gracias a él, flotamos. Gracias a él, peleamos como jabatos por lo que queremos. Bien sabéis que soy una firme defensora del presente, de disfrutar y exprimir el hoy. Lo que no quita que siempre tenga un ojo puesto en el futuro, por supuesto sin dejarme paralizar por él. Al hilo de esto, hace un par de horas he leído un artículo muy interesante en la web de "El País". Se titula "Carta a mi hijo con discapacidad: ¡Qué injusto el destino y qué manera tan cruel de recordármelo cada día!". Lo publicaron el pasado 28 de septiembre. Solo incluyo en esta entrada un párrafo del mismo:

"Algunos te recomendarán que te centres en el momento presente, ya que no te puedes fiar del futuro y porque cada día tiene su afán. Nos les faltará razón, pero no se puede obviar el futuro, ni vivir permanentemente condicionado por él, debemos prepararnos para que los golpes duelan menos y las caricias sean más intensas. Vivir como si el futuro no existiera nos incapacita para disfrutar del presente, por no ser eternidad." [...]

Lo que sí quería hoy era mandar abrazos, porque el cariño me parece indispensable para arropar a aquellos que han sufrido una pérdida. Ojo, de la pérdida puede hacer unos meses, tres años, o veinte, eso es relativo y muy personal. Igual sucede con el duelo, hay gente que lo pasa rápido, otros necesitan más tiempo, y unos pocos parecen vivir en un duelo permanente. Bueno, y algunos no lo han vivido todavía, porque a lo mejor no se consideran capaces de afrontar esa pérdida. Y lo tienen ahí, un dolor enquistado que quizás algún día estalle (o no).

Por eso, para todos, da igual la situación en la que estéis, si os hace falta, os mando un abrazo grande, largo y apretado. Y si hay que llorar, se llora. Y si necesitáis no decir nada, bienvenido sea el silencio. Si lo que os hace falta es hablar, recurrid a alguna de las personas con las que tengáis mucha confianza, y desahogaros. No vais a aplaudir con las orejas después, pero puede ser un motivo de alivio, simplemente el compartir. Compartimos lo bueno con mucha facilidad, pero lo malo, lo duro, no. Eso cuesta mucho más. A mí me parece que es bueno compartir parte de los que nos duele. Y regreso al amor, otra vez, ingrediente indispensable para disfrutar, en la medida de lo posible, el presente. Y construir, entre todos, un futuro lo más agradable que podamos. Otra vez insisto en algo sin lo que no concibo el amor, la generosidad. Sea amor de pareja o de otro tipo. Debemos ser generosos y empáticos. También en el caso de cómo gestionamos las pérdidas y cómo puede afectar eso a quienes están con nosotros. A veces el dolor nos nubla y no nos permite ver los sacrificios que otros están haciendo para que nosotros estemos (si se puede), bien. Y tampoco me parece justo. La empatía ha de ser recíproca. No que unos sean empáticos y otros no. Así no funciona. 

Así que hayáis visitado hoy (o los días anteriores) el cementerio, ido a misa, acudido a algún sitio significativo para vosotros y la persona que ya no está, visto fotos, recordado a ese alguien hablando con otros...O no, sin hacer ninguna de las anteriores, pero sintiendo hoy un poco más la ausencia, a vuestra manera, como sea. El caso es que deseo que os llegue el cariño, a pesar de la distancia, y del canal usado (sé que el ordenador no es precisamente uno muy cálido). Mucho ánimo. Siempre estarán vivos porque los tendremos presentes. Seguid viviendo, no os quedéis parados. La capacidad de amar del ser humano es inmensa. Seamos generosos, empáticos y amemos.

La música la pone "El Kanka"...¡Gracias por volver!



lunes, 24 de octubre de 2022

VII Concurso #CompartoBlog

El pasado lunes 17 de octubre recibía, por la tarde, una llamada al móvil desde un teléfono fijo con prefijo de Salamanca. Me dio una grata sorpresa alguien a la que solo conocía a través de los medios de comunicación. También la he reconocido alguna vez por la calle, pero no había cruzado ni una palabra con ella. Se trataba de María Victoria Bermejo Arribas. Es la concejala de Educación, Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Salamanca. Además es inspectora de Educación.

Llamaba para decirme que habían premiado este blog, "La emoción de aprender", como mejor blog en la categoría de Educación Primaria. El premio es del curso pasado, pero decidieron hacer la entrega de premios este curso...¡Vaya sorpresa! 

Tengo la suerte de poder decir que es la tercera vez que lo premian. Y me hace una ilusión tremenda porque es la tercera vez que participo en el concurso. Llevo más años con él, el próximo 5 de noviembre soplaré las 6 velitas por él. Pero, tristemente, el concurso de #CompartoBlog es solo para centros educativos de Salamanca capital y el alfoz. Me encantaría que la Diputación hiciera una versión del concurso para los centros de cualquier parte de la provincia salmantina. Me dolió dejar fuera del concurso el blog el año en el que fui tutora de 5º de Primaria (y especialista de Inglés) en el CEIP "Filiberto Villalobos" de Guijuelo. Echando la vista atrás, ese curso, el 2018-2019, y el anterior en el CEIP "Beatriz Galindo" me parecen los más productivos e interesantes para el blog. Y muy enriquecedores para mí a nivel humano con los alumnos. En el Galindo por el Taller "Emociónate", una hora semanal una tarde a la semana, destinada a alumnos de 5º de Primaria (voluntariamente se apuntaron los que quisieron). El segundo fue el del Fili, con las "Pinceladas de emoción" de la última media hora de los viernes. Fueron con los alumnos de mi tutoría, mi queridísimo 5ºC. Creo que cuando se hacen cosas como "Emociónate" o "Pinceladas de emoción", se crean lazos con los alumnos muy complicados de conseguir de otra manera. Siempre agradeceré la generosidad de todos los que se lanzaron a la piscina conmigo. Y de las familias que sabían lo que hacíamos y lo apoyaban, porque todo suma. Gané mucho más que en un concurso el año del Filiberto de Guijuelo, y sigo recogiendo frutos cuatro cursos después. 

La primera vez que gané, en el 2016-2017, el blog acababa de crearse y no tenía ni un año de vida cuando me dieron el premio. Fue muy especial. Muchísimo. Me acompañaron mis padres y mi hermano. Agradecí mucho que fuera la directora del CFIE, igual que en los que vendrían después. Todavía recuerdo lo que me dijo, porque llevaba mucha razón. La vida da que el tiempo va colocando a cada cual en el lugar que se merece. Esther, muchas gracias.

La segunda fue el curso siguiente, en el 2017-2018. Acudí con los niños de "Emociónate" del Galindo y fue maravilloso poder salir a recogerlo con ellos, porque ellos eran los verdaderos protagonistas. Volvieron a acompañarame mis padres, mi hermano no pudo, y una gran amiga, Marisa. Lo disfruté muchísimo. Igual que con cada crónica semanal de "Emociónate". Y con cada sesión vivida, porque por escrito hay detalles que no me apetecía incluir, por respeto a la intimidad de mis alumnos. Y porque algunas cosas solo se entienden bien cuando se han vivido, no cuando te las cuentan. 

Y la tercera, este jueves pasado, con otro tinte distinto. Es el curso que el blog ha sido más mío, no sé si eso es bueno o malo, pero me gusta más cuando el foco está puesto en los alumnos, y a mí la luz me llega de refilón, con eso ya basta. Sé que ha tomado un tono más intimista, a veces puede resultar difícil de entender para los que no me conocen mucho y bien. Estuvieron mis padres y mi hermano. Y quien no estuvo estará, si alguna vez vuelvo a ganar algo con el blog o con otro proyecto, y lo sabe, soy de las que cumplen lo que dicen, y lo sabes. 

Aunque no estaba nerviosa los días antes, reconozco que estando en el salón de recepciones sí me puse bastante nerviosa. Eran nervios y alegría. Para mí es una responsabilidad mantener el blog vivo. Algo que asumo porque quiero, y el día que no me ilusione escribir en él, dejaré de publicar y a otra cosa, mariposa. No le pongo fecha de caducidad, pero varias veces he estado a un tris de "cerrarlo". Entre las asignaturas pendientes, no consigo que la gente se anime a publicar comentarios en él. Sí lo hacen en Facebook o por WhatsApp, pero por esta vía recibo muy pocos comentarios. No sé, a lo mejor algún día se me ocurre algo que llena ese vacío de "feedback" en el blog, y me vendría muy bien.

Pongo un par de enlaces sobre la entrega de premios, uno de la web del ayuntamiento; el otro, de un periódico digital salmantino.

Salamanca RTV al día

Ayuntamiento de Salamanca_Facebook

Por cierto, mi enhorabuena para Pablo, premiado en la categoría de Educación Especial; y Bárbara, ganadora en la categoría de Educación Secundaria.

Fue un acto sencillo, pero emotivo. Agradezco todo lo que nos dijo la concejala y las personas que estaban allí. Y una vez más, la suerte de salir al balcón del ayuntamiento de la Plaza Mayor más bonita de España (sí, objetividad cero patatero en esta afirmación, el matiz de Mayor es importante, si se lo quito me quedo con la Plaza España de Sevilla). La primera creo recordar que fue con mi amiga Mayte, ella de prácticas voluntarias en Canal 4 Salamanca, y yo igual, de prácticas voluntarias, en el también extinto El Adelanto. Es un sitio con unas vistas magníficas y cada vez que vaya y pueda salir, quiero un recuerdo de ese momento. Aquí os dejo algunas fotos personales.

Imágenes propiedad de Raquel Plaza Juan.


Tras darle algunas vueltas, no excesivas por si me mareo, creo que este año el viento sopla a mi favor. Me parece que se dan las circunstancias para volver a colocar el foco en los alumnos y pasar yo a un segundo plano. Ojo, cuando decía hace unas cuantas líneas lo del tono intimista, no me he abierto en canal ni considero haberme "desnudado" emocionalmente. Es como con la ropa, prefiero insinuar algo a dejar ver todo, y cada uno que saque las conclusiones que le dé la real gana. Me he quitado las capas que me han apetecido en cada entrada.

Esta vez mi nueva propuesta, puesta ya en marcha antes de ayer, se llama  "Emotio Salinas: la lengua de los viernes". Pretendo tratar la educación emocional mediante algunos contenidos de Lengua Castellana y Literatura de 1º de la ESO. Va a ser una ardua tarea, pero es lo que quiero en este momento y creo que puede ser muy beneficioso para mis, en este momento, 4 alumnos de Compensatoria de 1º de la ESO. Como el viernes fue una toma de contacto, cuando acabe lo planeado, iré contándolo aquí. Y si a algún docente le viene bien, da ideas, ayuda...Pues genial, objetivo conseguido. Me conformo con ver disfrutar y aprender a mis cuatro alumnos, lo que venga junto a eso será un regalo, un extra. 

He de acabar hoy con un gracias gigantesco para todos los que me habéis felicitado, dado la enhorabuena o alegrado por mí/conmigo. Así las alegrías son mucho más. Gracias.