domingo, 21 de diciembre de 2025

Final de evaluación, casi despedida de 2025, tradiciones, vida y anuncio emotivo

Al paso que voy los títulos de las entradas van a ocupar varias líneas. Escribo esta entrada sentada, mientras el cuerpo aguante. Mejor dicho, mientras mi más que probable ciática me lo permita. De ahí que no creo que me explaye demasiado. O me lance a rematar la entrada en pie. Es lo que hay. El viernes final de trimestre, subidón (pese a mi agotamiento mental y físico) por la proximidad del comienzo de las vacaciones navideñas, y posterior bajón a media tarde. Como si al haberme relajado los males corporales que estaban en "stand by", se hubieran espabilado y decidieran que sí, que de comenzar las vacaciones medio coja, no me libraba nada ni nadie. Así que si no queda otra que parar, pero de verdad, pues se para. Mi médico hasta el 26 no tiene hueco, y de momento a ratos estoy razonablemente bien, por lo que no veo motivo, de momento, para plantarme en las Urgencias de la calle Valencia. Y menos sabiendo que estarán de gripes de toda clase, COVID y otros virus hasta la bandera. No me arriesgo a entrar regular salir peor. Por eso mis mejores aliados ahora mismo se llaman relajantes musculares (en crema),  Ibuprofeno y cama. El orden que queráis. Quería haber hecho una barbaridad de cosas ayer, y no, para cuando se pueda. Más de la mitad están "en proceso", y no sé cuándo podré continuarlas en algún caso, iniciarlas en otros o terminarlas, según de qué se trate. Salud resentida imagino por la intensidad del trimestre. Por una primera evaluación agotadora a cualquier nivel, no solo en el ámbito laboral. Desde septiembre he vivido en una montaña rusa día sí, y día también. Y yo soy más de evitar determinadas "atracciones". Y mi cuerpo, que de tonto no tiene un pelo, como el del resto de personas del mundo mundial, me ha pasado la factura ahora, que me ha visto más relajada.

Puntualizar que antes de ayer fue un último día de clases atípico. Obviamente no había ni ganas ni nada de llevar a cabo las clases con normalidad. Mi sorpresa fue la elevada asistencia de mi alumnado del Salinas. En un grupo fueron justo la mitad, y en otro más de la mitad...¡De récord! Así que tenían para elegir, y eligieron "Unánimo", un juego de mesa muy entretenido, para pensar palabras con rapidez. Ocupa poco espacio, este dato es también relevante. Y te anima a pensar en lo que pueden pensar los otros, para intentar lograr la mayor puntuación posible. Una joyita que descubrí gracias a una visita con mi hermano a Madrid hace ya tres años (creo), cuando de casualidad, en una librería con mucho material, había una sección de juegos con una selección maravillosa. Totalmente recomendable. 

El viernes me dio pena despedirme de mis alumnos. Y eso que algunos me han dado más de un disgusto y otros tantos quebraderos de cabeza. No sé, me hizo ilusión que muchos más de los esperados estuvieran allí. Del Venancio solo pude ver a cuatro, el resto o no habían venido o estaban viendo cantar villancicos (o participando ellos). La verdad es que estar compartida en dos institutos es agotador. Cada cual con su manera de trabajar y de entender y afrontar todo. Y aunque no me desplazo andando, he "perdido" tiempo de organizar clases o descansar un poco, en ir de uno a otro. Lo invierto en salir pitando de uno y llegar igual al otro. Pero apechugo con la decisión tomada, muy meditada, y volvería a elegir lo mismo. 

Llevé unas gominolas y alguna galguería más. Afortunadamente de más de la mitad salió un "gracias." Que si no me lo dicen se las llevo igual, pero me parece lo suyo, el ser agradecido.

Y en ese contexto de cansancio acumulado, hubo velatorio y funeral. La verdad es que por mucho que la muerte venga en el contrato, no acabo de acostumbrarme a ella. Intento vivirla con la naturalidad que se puede, y canalizar todo lo que siento al verla en alguien cercano como puedo, no sé si de manera acertada o no.  Pero empatizando, y habiendo vivido hace dos años y cerca de cinco meses la de mi padre, no puedo evitar tener la cabeza plagadita de pensamientos. Pensamientos sobre la persona que ya no está, Fran DEP, los vínculos más importantes que tenía, el círculo humano que le apreciaba y lo echará de menos, y también sobre otras pérdidas. Al final el duelo es algo individual y único para cada uno. Sí, es mi opinión, podéis discrepar. Varias o muchas personas pueden haber querido/amado mucho a alguien y sentir un dolor profundo, gigantesco, intensísimo, rozando lo infinito, difícilmente descriptible y dolorosamente real, pero cada uno vive su duelo y cada duelo, a su manera. ¿Puedes apoyarte en otros? Sí, desde luego, aunque por mucho que te apoyes hay heridas que solo las siente cada cual, porque ve algo y le escuece. Escuece tan fuertemente que da la impresión que nada ni nadie será capaz de apaciguar ese dolor, de amortiguar esa tristeza sin parangón que puede hasta paralizar, hasta robarte las ganas de seguir respirando. ¿Todo pasa? Pues no. A mí me parece que todo se recoloca. E incluso ese dolor por la pérdida encuentra una ubicación, en nuestro interior, para ralentizar sin detener. Y, bien gestionado, hasta impulsa para continuar viviendo con él y a la vez siendo capaz de disfrutar la cara amable que la vida también nos muestra. El tiempo es una de las claves, la paciencia otra, y hay que hacer ganas para "tirar" de uno mismo, cuando lo fácil sería dejarnos caer. Pero nos perderíamos una barbaridad de cosas buenas que nos quedan por vivir. Y va a ser que no. Papá, sabes que estás presente en mi vida todos los días que he conseguido seguir respirando sin que estuvieras vivo. También serás consciente de lo mucho que me ha costado, y lo que me cuesta todavía a veces en determinadas situaciones, sean fechas marcadas en el calendario o no. A todos los que habéis sufrido la pérdida de un ser amado, os abrazo. Es probable que no sepa exactamente cómo os sentís, pero puedo hacerme una idea. Hay ocasiones en .las que notas que las palabras sobran, porque decir algo puede hacer más mal que bien, y provocar hacer sentir a otros justo como queríamos evitar. Es muy complicado medir hasta dónde sí y saber exactamente en qué sitio colocamos el límite. Cada persona tiene uno, y no creo que haya dos iguales. Quizá lo que en un momento de duelo a alguien le reconforte, para otro sea una patada en los riñones. Y debemos respetarlo y tratar de entenderlo. Una vez más, empatía. Y siempre, grandes dosis de sentido común.

A mí la proximidad de la Navidad me gusta y me escuece a partes iguales. Tengo el belén casi sin poner en el salón. Ojalá seamos capaces de tener cada cosa en su lugar antes de la Nochebuena. O en Navidad los Reyes van a estar guardaditos en su caja, y no de camino a Oriente. La decoración navideña me encanta pero el espacio es limitado. Más que el espacio para ponerla, el dónde guardar tantos "achiperres" navideños el resto del año. También empecé la OTN 2025 en verano...Sí, sí, en verano hice tres tarjetas. A día de hoy me parece que tengo veintitantas hechas, ninguna escrita y ni una sola entregada en mano ni enviada por Correos. Una amiga me lo dijo hace poco, y a mí ya me rondaba la idea. La de cesar con esta tradición mía de darme el palizón padre a hacer tarjetas a mano, obviamente con ayudas varias de papeles decorados con motivos navideños, adornos adhesivos de materiales, colores y texturas diversas...Pero con todo y con eso, me llevan mucho tiempo, y no estoy con las ganas que debería para mantener una tradición así. Ni idea de cuándo la comencé. Inicialmente compraba las tarjetas hechas y me limitaba a escribirlas. A día de hoy ha llegado una tarjeta a mi casa (obviando las de publicidad), y no veo una razón para seguir dedicándole este tiempo a algo que me ha dejado de llenar. Tal vez este amago de ciática o ciática tal cual, sea un aviso, para no terminarlas. Mi intención es acabarlas, escribirlas y hacérselas llegar a las personas que yo considero. En mi cabeza me he marcado como fecha tope Reyes. Espero poder cumplir mi plazo. Y el año que viene, ya se verá. En esta etapa de mi vida espero poder dedicar mi tiempo, desde el año que viene, a otras cuestiones muchísimo más importantes, y no estar empantanada por unas tarjetas que no tengo por qué hacer. No estoy cabreada con nadie en particular, si acaso, conmigo misma. No prometo nada, pero siento que es el momento de dedicarme a otros menesteres y dibujar sin que sea para una celebración determinada.

Siguiendo con tradiciones, en cada hogar tendrán las suyas. Antes mencionaba el belén, el árbol he de decir que lleva puesto ya una semana larga. Está atestado de adornos, pero mi hermano y yo no entendemos eso del mismo modo. Con los adornos que tenemos otros pondrían tres árboles distintos. Y cierto es que cada año compro alguno nuevo, aunque no lo hago pensando en poner todos a la vez. Desde que compré un árbol con "nieve", hemos castigado a los espumillones en las cajas. Era inviable árbol con piñas, alguna bolita roja y nieve, y cargadito de adornos hasta la bandera, y...el espumillón. Más que la guinda, el espumillón se habría convertido en la gota que colmó el vaso. 

Respecto a las comidas, cenas...Me he hecho la promesa de controlar los excesos. Y no toda quedada. sea en grupo grande o no, ha de ser sinónimo de comida o cena obligatoria, y mucho menos que sea copiosa. Si los que me quieren lo quieren entender, perfecto. Si no lo quieren entender, perfecto igualmente y allá ellos. Cada uno sabe qué prioridades tiene en su vida y el momento en el que se encuentra. Y las mías las dejo muchas veces de lado por agradar a otros, y no me da la gana. Sé lo que quiero, y cómo y cuándo también. Al menos de modo aproximado. Fijo, fijo no, porque el destino ciertamente es muy caprichoso y pone baches en el camino con los que no contábamos, y toca lidiar con ellos.


Así que aunque imagino que, si puedo, intentaré escribir antes de Navidad, vía móvil, a los destinatarios de mis tarjetas navideñas otros años, lo dejo también escrito aquí: la OTN 2025 va con retraso, y puede que no las acabe, escriba y envíe hasta pasada la Navidad. Y probablemente sea un punto y final a la utopía de hacer cada año más de treinta tarjetas a mano. Utopía o locura.

Hayáis puesto decoración navideña o no. Tengáis reuniones familiares previstas para estas fechas o no. Tengáis ganas de celebrar estos días o no. Queráis estar acompañados o solos en Navidades. Queráis arrancar las hojas del calendario hasta ponernos ya en el 7 de enero de 2026 o no...Os deseo unas navidades con al menos una persona cerca que os haga sentir especiales, amados, escuchados, respetados, comprendidos y únicos. Vivid el presente, por muy buenos recuerdos que poseáis del pasado. Recordad que el pasado no deja de ser eso, pasado. Y el futuro, ojalá, nos traiga muchos días felices. Porque la Navidad puede ser cualquier día, solo hay que ser capaces de construir esa magia, de hacer confluir varias de las razones que nos invitan a ser felices. Brindo por una Nochebuena y una Navidad agradables, y ya. Y que los días entre unas fechas y otras, sean también para sentirnos queridos y acompañados, porque son muchos más que los festivos del calendario. 

Otros años dedico una entrada a la publicidad navideña. No sé si este 2025 haré una así o no. Lo que sí tenía claro, desde que lo vi a medias, es que este anuncio, compartido por mi amiga Lourdes, iba a estar en el blog. Por su padre, por el mío, y por todos aquellos padres que ya no van a estar sentados en nuestras mesas ningún día del año. Hoy he sido capaz de verlo completo, pero incapaz de hacerlo sin emocionarme. Y he vuelto a escuchar el audio de mi padre, cuando estaba recién operado de la segunda prótesis de cadera.



viernes, 14 de noviembre de 2025

BSO...de mi vida hasta hoy

Hubo una época en la que había cuestionarios muy extensos de mil y una preguntas sobre uno mismo. Te invitaban a contestarlo y reenviárselo a x personas, para que respondieran también. A mí me resultaba ameno rellenarlos y después lo enviaba a unas cuantas personas, por si a alguno le daba por hacerlo. La verdad era secundario si lo hacían o no, lo quería compartir con unos amigos determinados, y punto. Recientemente, al buscar actividades entre las que tengo guardadas en mi Pinterest, volví a ver algo que ni recuerdo cuándo guardé. Es una plantilla llamada "Tag de las 10 canciones", y es de Paula Gutiérrez.

La comparto con vosotros. Os animo a que si la usáis, sea tal cual o modificando algunas cosas, citéis la fuente, ya que esa persona, a la que no le pongo cara, dedicó un tiempo, el que fuera, mucho o poco, a hacer esta plantilla. En mi caso voy a hacer una adaptación para poder utilizarla con mi alumnado. 

Disculpad que no me ajuste a una respuesta por cada número. Me doy cuenta que soy una persona muy musical, no concibo mi día a día sin música. Estas son mis respuestas:

1. La primera que me ha venido a la cabeza es "Me pongo de pie", de Teresa Rabal. La cantaba mucho, hasta de pie en un columpio. No soy de hacer el indio pero eso lo recuerdo. Quizá estuviera cantándola un día que me caí del columpio y me hice una pitera de campeonato...

También la canción de una serie famosísima (en mi época), "Campeones (Óliver y Benji)". Era "Los magos del balón".

De otra serie infantil, "Los caballeros del zodiaco", la de "Los guardianes del universo". Creo que en esta y en la de Óliver y Benji tuvo mucho que ver que veíamos los dibujos animados mi hermano y yo juntos.

Y...¡cómo no! la de otra serie infantil, "Los diminutos".

Dejo para el final una de mis favoritas, la de "Fraggle Rock".

Me parece que si suena alguna de las anteriores puedo ponerme a cantarlas a todo trapo.


2. Ni idea, pero me da lo mismo. Esta respuesta me cuesta algo más. No sé. Tal vez una de Vetusta Morla, "23 de junio". Los escuché en el Wizink en diciembre de 2023. Fue un concierto muy especial. No me sabía la letra completa de ni una sola canción. El suelo vibraba, o esa era mi sensación. Fui con mi hermano. Más bien fui de acompañante, porque sé que a él era al que le hacía mucha ilusión ese concierto. Mi padre había fallecido solo cuatro meses antes, y se avecinaban las primeras navidades sin él, me cuesta hasta escribir la preposición "sin". Hasta tal punto que escribí "con" y lo he rectificado al leerlo. Me pasé llorando gran parte del concierto. Lo disfruté, pero tenía el corazón en carne viva y su ausencia pesaba toneladas. A ver, jamás va a dejar de pesar, pero se aligera, o la vida sería insoportable. Y me queda, o quiero creer, mucho y muy bueno por vivir.

También "Anillo de boda", de Revólver. Ese Carlos Goñi cantando "el error no es acabar, el error no es empezar por si se acaba". Una obra de arte. Y un concierto muy especial también, en pareja, con muy poco público (injustamente), y un frío en el exterior de órdago, a las puertas de Nochebuena. Guardo muy buenos recuerdos de aquel concierto. Goñi me pareció un artistazo, y me encantó su manera de afrontar (por el escaso público) y disfrutar el concierto. Compré las entradas del concierto pensando en que a mi pareja le haría ilusión, porque le gusta mucho la música de Revólver.

Y una tercera, nada tiene que ver con las anteriores, "I don't feel like dancing" de Scissor Sisters. La descubrí gracias a Iván, un amigo gallego al que conocí en mi etapa como estudiante de Comunicación Audiovisual, y escucharla es visualizarlo a él bailando.

La cuarta viene de la mano de Alaska, todo un himno su "A quién le importa". 

La quinta supongo que tiene que ver con la música que mis padres escuchaban. Y al final, algunas de esas canciones, acabaron conquistándome. Es "Como yo te amo" de Rocío Jurado. Para mí, esta mujer tiene una de las mejores voces femeninas que ha habido en nuestro país, a su nivel pondría la garganta de Mónica Naranjo. De Rocío Jurado ha sido complicado elegir cuál, me gustan muchas. No es solo la voz, es la garra con la que cantaba todo.

 
 


3. Creo que eso nunca tendrá lugar. Cuando era (más) joven sí visualizaba mi boda. Me hacía mucha ilusión, es probable que tanto cuento de princesa en mi infancia tuviera algo que ver. Y aunque da vértigo pensarlo, también me parece muy valiente el compromiso que conlleva. Ahora mismo no lo veo, por varios motivos, que me reservo. Pero si me casara o casase en algún momento de este viaje que llamamos vida, entre lo que sonara me gustaría que se escuchara "El roce de tu piel", de Revólver; "Por ti", de Ella Baila Sola; "Eres tú", de Mocedades; "Piensa en mí", de Luz Casal; "Pedacitos de ti", de Antonio Orozco...Mi querido Manuel Carrasco con "Qué bonito es querer". Sí, soy más bien romántica, ¿qué le voy a hacer? Por supuesto la última de Pau Donés, "Eso que tú me das." Curiosamente o no, algunas de estas canciones las imagino también en la próxima respuesta.

 

¡Ah!  "Your song" de Elton John es una pasada. Y como la lista es larga, una de Elvis Presley que no debe faltar, "Can't help falling in love with you"; y otra de Bon Jovi, "Always".

Otra en español que me encanta, y que me transporta a Eurovisión 1991, cuando quedamos en cuarto lugar..."Bailar pegados" de Sergio Dalma.

 

4. Si os soy sincera, no lo sé. Mi funeral es algo en lo que estaré sin estar, no sé si me explico. Si me preguntaran antes qué me gustaría que sonara, la primera que se me ocurre es "Nada de nada", cantada por Eva Amaral.


Es una canción que me gusta un montón. Y es que al fin y al cabo, somos mucho pero no somos nada. Somos algo insignificante, pero quiero creer que sumo algo bonito por estar presente en la vida de los que quiero (y me quieren). Y supongo que me echarían de menos si dejara de estar...viva. Lo que tengo claro es que me gustaría que siguieran con sus vidas y fueran enormemente felices, y seguro que me iría de este mundo feliz y agradecida por el cariño, el amor, ka confianza, los detalles y todo lo bonito que hayan sembrado durante mi existencia. No soy imprescindible, nadie lo es, no me creo tan importante. A veces me siento muy pequeñita, casi invisible. Otras sí veo que soy relevante en la vida de otros, pero de vez en cuando necesito escucharlo, lo que pasa es que no suelo pedirlo.  Además si hace falta pedirlo, ¿para qué? Es complicado. Y eso no va con mucha gente, porque cuesta hablar de sentimientos, y debería salir de cada cual. Hay preguntas que no hago porque me asusta la respuesta que puedan darme, y a lo mejor eso me hace más daño que quedarme con preguntas en el cajón. No sé.

Otra de las canciones que por qué no me gustaría que los que fueran a mi funeral escucharan es "Este tren", de Rozalén. Con la idea de exprimir lo que les quede a los que se quedan en este mundo. E invitaros a hacer ese viaje que tanto os apetece, a acudir a ese espectáculo al que tantas ganas tenéis, a reuniros con quien tengáis muchas ganas de reencontraros, a visitar ese sitio especial (sea lejano o cercano)...A todos esos planes que van a una lista mental y luego se van esfumando porque el tiempo pasa y no se cumplen. Luchad porque se hagan realidad.

Y con la idea esa de continuar viviendo pese a las ausencias que nos desgarran el alma, "The show must go on", de Queen. Pese a todo, hay que intentar seguir. Y hay días en los que la vida pesa, pero todo pasa.
La siguiente canción tiene más años que la orilla del río, pero me gusta una barbaridad, "Será porque te amo".
Y una de mis voces masculinas favoritas. Estoy pensando que seguramente es mi voz favorita de un cantante masculino. Se trata de Nino Bravo, y su "Libre".


5. Hay una canción que me parece maravillosa, pero no puedo con el cantante. Es de Raphael, lo siento. Este hombre me supera, pero me sigue gustando mucho esta canción, pese a él. Entended que haya puesto la suya, y una versión fabulosa...


Y otra joya, pero el cantante nunca fue santo de mi devoción, por razones semejantes a las de Raphael. Es "El amor de mi vida", de Camilo Sesto.


6. Tres son de películas de Disney. Para más inri, dos salen en la misma película: "El Rey León". Crecí con ellas pero las sigo escuchando. Se trata de "El ciclo de la vida" y "Hakuna Matata", dos regalazos. La tercera es de "Aladdin", por supuesto, "Un mundo ideal". Me quedé con muchas ganas de ir al musical de Madrid, creo que ya no está. Ojalá me confunda. Si no sigue en cartel, procuraré que no me vuelva a pasar lo de quedarme con las ganas de algo que sí puedo hacer.


La cuarta es de una voz prodigiosa, está en inglés y salía en la película "The Greatest Showman". Para todos vosotros, "This is me":

Sería injusto no incluir "Oh Happy Day", de la segunda parte de "Sister Act", película que he perdido la cuenta las veces que la he visto. En navidades la echan siempre, no falla.

Un clásico, y no quiero que falte tampoco, de "Grease", esa mítica "You're The One That I Want", baile que recuerdo haber imitado en mi casa, soñando con ser la protagonista, y eso que John Travolta, con exceso de gomina y tupé, no me llama nada.

Si prosigo con canciones que he escuchado mil y una veces, debo incluir "La Nuit" de la banda sonora de una película que a día de hoy me sigue encantando, "Los chicos del coro". He elegido esa, pero toda su banda sonora es una auténtica delicia.


7. Respecto a las series, no es fácil elegir, me marcó mucho la de "No te fallaré" de la serie "Compañeros", emitida hace más años de los que quiero recordar.

Una que veía con mis padres, puede que la haya elegido por eso, y /o porque tal vez en ese momento estaba buscando mi sitio, es la canción "Raquel", de David Broza. Era la cabecera de la serie "Raquel busca su sitio". Afortunadamente, creo que más o menos con el paso de los años, he sido capaz de encontrarlo, pero no fue fácil. Eso no es solo tema mío, también tienen que ver los que me rodean, en hacer que me sienta más o menos cómoda según dónde y con quién.


En estos momentos son las dos en las que he pensado.

8. Complicado. Uno es el de "Fireworks" de Katy Perry. Recurrí a ella en varias ocasiones siendo tutora. Resumía muy bien parte del mensaje que quería hacerles llegar a mis alumnos. Todos tenían que intentar que brillara eso que cada uno tenía y que les hacía especiales. Y en escasos cuatro minutos, toca muchos temas.


Otra es "Barbie Girl", de Aqua. Es una explosión de color, y le la letra da mucho juego.


Y por la presencia del cantante, el paisaje que lo envuelve todo y la canción, elijo "Sign of the Times", de Harry Styles.


Otro videoclip buenísimo, por el baile y todo el conjunto, pertenece a "Thriller", de Michael Jackson, persona que nunca fue de mi agrado.


La que quiero poner también en este punto, es de hace muchísimos años, y visualmente me gusta mucho. Es el videoclip de "Lollipop", canción de Mika.

9. Inevitablemente, hay canciones que me transportan a personas, seguramente eso tiene que ver en que algunas me gusten todavía más.

"La piedra redonda" y "Faro de Lisboa" son dos de las que me llevan a mi pareja. Sé que a él le gustan mucho. Y a mí me encanta que otros me descubran o redescubran canciones.


Esta me recuerda a mis padres, y a los viajes en el R21 blanco que tuvimos hace mucho.

"Durmiendo en tu ombligo", de El arrebato. Esta canción le gustaba mucho a mi padre...

Esta otra es más de mi madre. "Mi tierra", de Gloria Estefan.

La siguiente...a mi hermano. Incluso llegué a ir a un concierto con él de ellos.

Y algunas más, sin dar explicaciones.




10. Aquí siempre pongo canciones, y obviamente puede interpretarse que directa o indirectamente las recomiendo. No sé, lo de la música es muy personal, por eso he pensado dejar algunas por aquí que no estén en las 9 respuestas anteriores.

Empiezo con Fito & Fitipaldis y "La casa por el tejado".

Continúo con la versión que Rosalía hizo de una canción de "Los Chunguitos", "Me quedo contigo". Fue en la gala de los Goya de 2019.


Una voz de terciopelo para un himno al optimismo. ¡Cuánta razón! Pasión Vega y "Cosas que hacen que la vida valga la pena".


Del último disco de Rozalén, una canción que acaricia el corazón, "Todo lo que amaste". Gracias María, por ponerle letra a algo tan infinitamente doloroso y darle esa forma tan bella.


"Jerusalema" era una canción que sonaba con mucha frecuencia para entrar al cole en el "Seve" (CEIP "Severiano Montero, de Peñaranda de Bracamonte) en el curso 2020-21. Tiene un ritmazo y me transmite buen rollo.


Tengo en mente desde hace años ir a un concierto de Dani Martín. Hace años tuve entrada para uno, pero no pude ir. Tengo esa espinita clavada y me apetece mucho estar en un concierto suyo. Esta canción es muy especial. Fue bálsamo estando de interina en Madrid, la ponía casi todas las mediodías mientras recogía, corregía, organizaba clases...antes de bajar al comedor del CEIP "Miguel Blasco Vilatela." 

Y de Amaral podría poner una docena (o más), pero no quiero saturar. He cogido una que me hace bailar y me resulta muy agradable, "Los aviones no pueden volar":

 La canción siguiente la ponía en bucle y la cantaba hasta aburrir a las ovejas.

No me gusta ser previsible, me temo que lo soy para los que me conocen bastante. Quizás no esperan esta última canción. Una preciosidad.

He escrito la entrada "a ratitos" de cuatro días diferentes. Seguro que si dejo pasar un tiempo y contesto de nuevo, algunas canciones no estarían e incluiría otras. Y es que la música que escucho depende de muchos factores, y puede ir variando. Como siempre, estáis más que invitados a comentar en esta entrada o en cualquier otra.

Que nunca nos falte la música.


miércoles, 5 de noviembre de 2025

9

Nueve es un número que hasta hace no mucho, siempre me había parecido precioso. Tal vez aún lo es. Pero ahora mismo me trae recuerdos excelentes y otros que escuecen y me cortan la respiración. De cualquier modo, el 9 lo tengo asociado a cuestiones inolvidables que han supuesto puntos de inflexión en mi vida. A lo mejor este noveno aniversario del blog es una buena señal de avecinarse, ojalá, momentos felices. Eso espero, y que sea sinónimo de grandes alegrías. Entiéndase por "grandes" alegrías que algunas cosas se queden como están, y otras que deben cambiar, lo hagan hacia el lado bueno, ese que nos muestra la cara amable del mundo. Como la vida no funciona así, vendrá lo que tenga que venir, pasará lo que esté de pasar, e intentaremos apechugar con lo que el destino nos depare, eso sí, sin bajar la guardia. No voy a sentarme a esperar a que determinadas cosas sucedan, no creo en la magia, tampoco en los milagros. Lucharé (lucharemos) lo que haga falta. Hay luchas más personales, individuales, y otras compartidas. Y todas son importantísimas. Creo en las casualidades, en cómo a veces parece que los astros se alinean para que se produzcan determinadas combinaciones, para que determinadas conexiones tengan lugar o evita otras que parecen irremediables. Y sí, 9 hasta hace no mucho era un número que me encantaba, ahora me provoca sentimientos contradictorios. Voy a darle otra oportunidad. 

9 añitos de vida del blog, de este blog que no sé muy bien quién lee y quién no. Solo puedo ver las lecturas de cada entrada, no quién ha hecho cada una. Algunas personas sí me decís que me leéis, otras además sois valientes y empáticas e incluso os animáis a comentar de vez en cuando, un par a veces me mandáis los comentarios personalmente, a mi móvil, y algunos hacéis una mezcla. A todos, GRACIAS. Gracias de corazón por leer las palabras que, con más o menos acierto, decido publicar en este espacio. Gracias también a los que me dais algo de "feedback" y me decís qué os ha parecido lo que he escrito, o me contáis algo vuestro relacionado con lo que yo haya puesto. Me hace mucha ilusión leeros. Me habéis hecho reír y llorar. Mención especial aquí para Kris, con K, y Mariate, ellas ya sabrán porqué o se lo imaginarán. Gracias por vuestras palabras a todos los que me habéis dicho "algo", porque contribuís a humanizar el blog y hacéis que me sienta acompañada en este mundillo, en el que a veces tengo la sensación de estar lanzando una botella al mar. Ojo, no para pedir ayuda, sino con ganas de compartir, pero sin la certeza de saber si mi mensaje llega a algún lugar, por recóndito que sea, o no. Gracias a los que alguna vez habéis hecho que llegue a otros, preguntándome o no, una de mis entradas del blog en otro destino. El blog es personal, pero además es público. Me agrada que si al leerme veis algo que le pueda venir bien a alguien, por la razón que sea, lo compartáis, gracias por ser altavoz, mensajero o puente. 

Si echo la vista atrás, me parece que tiene mérito que cumpla 9 añazos. Más en los tiempos que corren, en los que pararse a algo se torna difícil. Aquellos que habéis seguido esta trayectoria bloguera, sois espectadores de primera fila de sus altos y bajos, que han tenido mucho que ver con lo que estuviera yo viviendo en las aulas, o lo que me estuviera pasando fuera de ellas. En él hay muchas vivencias, en las que soy protagonista (única o coprotagonista) o he jugado un papel secundario, incluso de mera espectadora. Experiencias educativas que me marcaron y me parece que a los que las vivieron conmigo creo que también, "algo"  les habrá quedado. Y es que el Taller "Emociónate" en el CEIP Beatriz Galindo y  las "Pinceladas de emoción" con mis niños y niñas del Fili (CEIP Filiberto Villalobos de Guijuelo, especifico la localidad porque he estado en tres Filis, y me hace ilusión concretar) fueron, probablemente, dos de las mejores experiencvias educativas en las que he participado hasta el día de hoy. Conste que previamente puede que fuera la maestra "rarita", que ya hablaba bastante a sus alumnos del Miróbriga (mis niños y niñas farinatos) y del CEIP Santa Catalina, entre otros de mis destinos, de temas como la inteligencia y la educación emocional, o los trataba sin etiqueta alguna.

En este blog hay muchísimo amor. Recuerdo algunas entradas y sonrío. Homenajes a los vivos y a los que ya no están. Sí, Papá, hoy también te menciono o ti. Obviamente de las ausencias, la tuya es la más dolorosa, con mucho. Me encantaba saber que leías lo que escribía aquí. Igual que mamá menciona lo bien que escribo, entendedme, es mi madre y hace muchos años que yo no tengo abuelos ni por una parte ni por la otra.  No obstante voy a mencionar también a dos personas que nos dejaron en distintos momentos, pero con bastante en común, no creo que se conocieran: Alejandra Sierra y María José Parra Yuste, tampoco me olvido de vosotras, imposible. 

El blog refleja "por cima" (como decimos en Salamanca) etapas bastante fastidiadas que he pasado. Reconozco y me gusta hacerlo, que en ciertos momentos le he dado al blog un uso terapéutico. Y ha servido para conocer heridas profundas de otras personas, que se han sentido identificadas con mi dolor por haber vivido situaciones "similares". 

Ha sido cuaderno de bitácora en experiencias educativas inolvidables, además de las ya citadas en otros párrafos, mi asistencia al CRIE de Berlanga de Duero, en abril de 2019. Es la única vez que me he aventurado a llevarme a alumnos a un viaje que implica dormir varias noches fuera de casa, cuatro si mal no recuerdo. A unos, en teoría, 344 kilómetros de nuestros hogares, pero tuvimos "propina", porque hicimos dos paradas para recoger al alumnado de otros coles. Repetiría una y mil veces el CRIE, quiero pensar que mis niños también. Fueron unos días muy intensos, un no parar maravilloso, pero se respiraba algo especial allí. En el grupo hubo un antes y un después del CRIE, incluso con los que no fueron, la clase estuvo más cohesionada a partir de ahí. Vimos sitios preciosos, convivimos con personas de otros coles y entre nosotros, con una rutina muy distinta al día a día en el cole. Disfruté de cada actividad dentro del CRIE, cada excursión fuera de él, cada ratito de ocio...todo. Hasta de quedarme hasta las mil escribiendo en el blog para tener informadas a las familias y que supieran que estaban bien. Para muchos fue la primera experiencia fuera de su hogar (sin contar dormir en casa de un familiar o de un amigo), y eso también se notó. Pero me reí tanto, me sentí tan bien y me sentó tan bien, que solo puedo decir...¡Que nos quiten lo "bailao"!

Quiero tomar este noveno aniversario como un punto de partida, por extraño que suene, y los cambios que se avecinan, van a ser para bien, ya veréis. Esta vez no voy a hacer promesas incompatibles con mi día a día. Los días vuelan y al mismo tiempo parece que van a cámara lenta. Los que queráis comentar, me encantará leeros y seré detallista, a mi manera, pero no especifico cómo por si no se dan las circunstancias o tardo más de la cuenta en lo que me gustaría.

Sigo invitando a todos a leer el blog. A sumergiros en lo que cuento y ¿quién sabe? a lo mejor os vale de inspiración para algo que tengáis en mente. O simplemente os distrae. En estos 9 años me han pasado muchas cosas, creo que las más relevantes aparecen aquí todas, sin excepción. Algunas de una manera muy visible, otras entre líneas (hay que saber leer y conocerme ayuda a deducir lo que sin haberlo escrito digo) y otras sutilmente, pero todas están. Porque la vida no es un camino recto, sino con curvas. Hay veces en las que el paisaje que nos encontramos es un remanso de paz y un canto a la alegría. Otras se torna gris, como un día de tormenta, y no nos agrada nada de lo que vamos viendo por el camino. De cualquier forma, disfrutad de él. Exprimid y cuidad lo que tenéis. Cada cual sabe dónde reside su verdadera fortuna. Y mi fortuna son los que quiero, los que me "soportan" cuando yo misma no sé si me aguantaría. Los que me apoyan al escuchar mis proyectos (laborales o personales). Los que se ilusionan con lo bueno que me pasa. Y los que me "prestan" su hombro para llorar. Y eso es. Seguiré conduciendo por este camino con curvas, disfrutando de cada paisaje y cada centro comercial, de un bocata y de comer en un restaurante, de vacaciones en la playa y en cualquier parte, de una botella de vino frente a la chimenea, de un spa y de una ducha calentita en pleno invierno (o una refrescante cuando aprieta el calor), de escuchar una voz que me dice algo agradable y del buenos días con una sonrisa de cualquier cara conocida...De todo, porque hoy estamos aquí y mañana no se sabe. Así que, "La emoción de aprender" continúa, siempre digo que hasta que yo quiera. Mientras siga sintiendo que el blog me aporta algo y soy capaz de dedicarle un mínimo de tiempo, seguirá activo. El día que me falte inspiración o ganas o tiempo de compartir algo aquí, dejaré de publicar, sin dramas ni aspavientos.  

Y es que "La emoción de aprender" es un altavoz para celebrar "La emoción de vivir". Gracias. Recordad, hoy este blog cumple 9 años, pero para mí es un inicio. No doy nada por sentado.

Por cierto, lo he dicho en otras ocasiones y no me habéis ayudado demasiado pero, me arriesgo a preguntar nuevamente: ¿Qué os apetecería encontrar aquí? ¿Algún tema concreto que queréis que trate?  Os leeré encantada.

9 canciones para acompañar musicalmente esta entrada de aniversario.

 
 






lunes, 27 de octubre de 2025

You'll never walk alone. Estampas otoñales y tradiciones.

Las temperaturas han cambiado de manera drástica en pocos días. Ya, puede ser que lo de ahora es lo que tocara, pero no ha habido tiempo para aclimatarse. En pocos días hemos pasado de sandalias e ir a cuerpo, a zapato cerrado y cazadora. Esta mañana mi coche marcaba una temperatura exterior de 7,5 grados...Se dice bien. Pero no voy a hablar demasiado del tiempo, para no confundir esta entrada del blog con una conversación de ascensor.

Vengo a haceros algunas recomendaciones. La primera es una serie. Está en Netflix, la traducción al español es "Perni" y la serie es noruega. Me gusta ponerlas en versión original, aunque ponga los subtítulos en español. No sé, me parece curioso a la par que interesante. Sin destriparla, deciros que la definen como "comedia", siendo más puntillosos,  para mí es una comedia dramática, o una "dramedia", como algunos dirían. La serie tiene 5 temporadas, cada una consta de solo 6 capítulos. Narra lo que sucede en la vida de Perni a lo largo de tres años. Llevo tiempo con ganas de recomendarla, lo que pasa es que me resultaba más apropiado esperar a llegar al final. Mi sensación es que la serie no necesita continuación, y confío en que no la hagan. Perni es una mujer de unos taitantos, a mí me parece que puede tener unos 46 años, pero no es mi fuerte echar años a nadie, y menos a las mujeres. Trabaja en protección de menores, está separada y vive con sus dos hijas. En la serie hay dosis de humor, destellos de la cultura noruega que me gusta conocer (como la manera de felicitar a alguien cercano por el cumpleaños), el duelo visto desde muchos puntos de vista (interesantísimo cómo lo viven y manifiestan algunos personajes), la soledad, el amor, los miedos, la ilusión, la esperanza, la muerte, la adolescencia, la vejez, la maternidad sola y acompañada, la paternidad cuidadosa y la ignorada, la generosidad, el egoísmo...A mí me ha ido enganchando a medida que avanzaba. Y hay dos capítulos de la temporada final especialmente brillantes. Eso sí, si alguno no está muy allá de ánimo, mejor que no la vea. Me parece buenísima pero es solo mi opinión, y esta serie no es apta para todo el mundo. También tendrá que ver en el momento vital en el que os encontréis. A mí me hizo llorar mucho (¡Oh, qué raro!...nótese la ironía en mis palabras), aunque también reír en muchos otros momentos. Puede que por la rareza de la misma, esta serie la he visto yo sola. A mí me parece más divertido verla acompañada para poder comentarla con alguien. O que alguien en paralelo la vea en otra parte y hablar sobre ella después, pero este no ha sido el caso. La primera parte del título de esta entrada guarda relación con la serie, pero no desvelo nada. 

Vídeo YOU'LL NEVER WALK ALONE (con subtítulos en ingés y español)  El nombre de la canción es ya una declaración de intenciones. Sin que sepáis mucho inglés, deciros que YOU puede ser tú o vosotros. He escogido la que más me apetecía a mí, por eso la traduzco como "Nunca caminarás solo".

Más series de momento no recomiendo, porque ya cité en su momento la canadiense "Schitt's Creek" o dos muy recientes y españolas, "Muertos SL"(magnífico Carlos Areces) y "Animal" (Inmenso Luis Zahera). Todas en Netflix. Me llama mucho "Pubertat" de Leticia Dolera, desconozco si tengo HBO...Si queréis recomendarme alguna, será bienvenida. Excluyo de miedo o terror, ese género no va conmigo.


Y con el otoño llegó la caída de pelo, el cepillo no engaña y es algo que se repite cada año por las mismas fechas. No pasa nada. Y la caída de las hojas, todavía falta un poco para el punto en el que me gusta contemplar la naturaleza en otoño. Quizás las lluvias de estos días, el sábado llovió hasta el aburrimiento máximo, estén ayudando a teñir los campos de naranjas, rojizos, marrones y cubrir el suelo de hojas secas...Ya la comprobaré, cuando se pueda. La recomendación de series es compatible con estos primeros fríos otoñales, los días muy lluviosos y con tiempo desapacible, que invitan a peli (o serie), sofá y mantita. Pero podéis optar por coger un buen chubasquero, cazadora, polar, cortavientos, etc. y poner rumbo a paisajes espectaculares en estos meses. Hace años hice una ruta por el Valle de Ambroz y tiene una belleza en otoño que atrapa. Si queréis un registro algo diferente, pero igualmente cautivador, no dejéis de visitar los Jardines de la Granja de San Ildefonso en otoño o incluso invierno (con nieve de fondo son también fantásticos). A mí los de la Granja me conquistaron hace años y pasear por ellos me calma, me ilumina, me alegra y me reconforta. Subid al lago, dad una vuelta alrededor de él. Y luego ya bajad sin rumbo, no hace buscar una calle específica, porque cualquiera encierra mucha belleza, con sus fuentes y las hojas ya caídas esparcidas por todas partes. Además es muy fácil desgustar cosas ricas por allí. Y para los lectores, si no vais un domingo, dejaos caer por la librería Ícaro. Otra de las sorpresas de La Granja de San Ildefonso. Tienen una selección de libros cuidadísima, son encantadores y una vez que la conoces, apetece dejarse caer por allí en visitas sucesivas. Otro lugar mucho más próximo para hacer una escapada es el Hotel rural "Porta Coeli", situado en la carretera entre Sequeros y Tamames. Mirad el horario de apertura antes de acercaros, lo digo por experiencia, y no dejéis de asomaros a su balcón. un cuadro vivo de la Sierra de Francia, espectacular. Y ya desde allí a escasos kilómetros, tenéis las Casas del Conde, un pueblo pequeño a la par que precioso; San Martín del Castañar y Mogarraz. Si me tocara la lotería y los que quiero pueden y les apetece venir, en navidades huiría del frío y buscaría un destino con playa y calor y me los llevaría, a pasar una navidad distinta e inolvidable. Pero tengo varias "loterías" propias y ajenas inifintamente más importantes que la monetaria, y cruzo los dedos para las tres.


Además me adelanto y aprovecho para hablar de refilón sobre las festividades que se avecinan. En España el 1 de noviembre es el "Día de todos los santos"; mientras que el 2 de noviembre se denomina el "Día de los difuntos".

Tradicionalmente, muchas personas de las que tienen a sus seres queridos en el cementerio, visitan el mismo en estas fechas, limpian las tumbas y colocan flores. Los aledaños del cementerio de Salamanca suelen ocuparse con puestos de flores, churros...A mí lo de los churros me chirría, por ricos que estén. Y no me gusta nada acercarme por allí en estos días. En realidad en general no me gusta ir al cementerio. Y prefiero evitar las fechas señaladas para ir. E ir sola. Vuelvo a otras tradiciones en torno a estas fechas, regreso otra vez al "Día de Muertos", tradición mejicana y de otros países. Me parece precioso que amigos y familiares se reúnan para conmemorar la vida de los que se marcharon. Y mágico creer que en algún momento ellos pueden "cruzar" y visitarnos. Ojalá. Soñar es gratis ¿no? Dejadme hacerlo aunque eso no vaya a pasar, permitidme creer, un ratito al menos, que existe una posibilidad de que eso ocurra,  no me importa si no se puede. Es secundario si es imposible, no apaguéis esa llama de esperanza. Papá, si vienes, será pronto y llegarás antes de lo que esperamos, siempre fuiste muy puntual, en el más acá y en el más allá segurísimo que igual.

Y si a vosotros os resulta reconfortante cumplir con las costumbres familiares relacionadas con los difuntos, seguidlas. Pero solo si os hacen bien. Por una cuestión de empatía, mando un abrazo apretado para todos los que van a pasar su primer 1 de noviembre con una silla que antes no estaba vacía (o varias). También a todos los que llevan ya más años con alguna silla vacía, pero les sigue doliendo como el primer año. Ellos viven en nosotros, no alcanzo a explicarlo, simplemente lo siento.

Sed felices, no es gratis exactamente, pero sí es verdad que el tiempo es muy caro, y en nuestras manos está disfrutarlo o amargarnos. 

martes, 21 de octubre de 2025

El filete

Esta entrada no va de temas cárnicos exactamente, tampoco de frases hechas como "darse el filete". El filete es lo que le digo metafóricamente a mis alumnos que se tienen que comer. Que sí, que les cocino la carne con mimo. Procuro que se haga despacito y quede tierna. A continuación les parto el filete en trocitos muy pequeños, para que no se les haga bola. Pero el tenedor, tienen que cogerlo ellos. No hay vuelta de hoja. Y meterse ellos la carne en la boca, masticarla, tragarla y digerirla. Aunque con unos cuantos...¡No hay manera! Insisto que no son niños pequeños, porque a los niños muy pequeños hay que echarles una mano, e incluso algunos adultos van ofreciéndoles cada bocado como si fuera un regalo para la familia: "esta por mamá, esta por papá..." El esfuerzo de coger el tenedor y comer la carne, no está ya en mis manos. Hoy he corregido un examen a uno de los dos grupos que lo ha tenido. Puedo enfocarlo de muchas maneras, he optado por la cara positiva: casi ha aprobado la mitad. No es para tirar cohetes, pero son resultados mucho mejores que en ocasiones anteriores. Y confío en la mejoría de algunas personas. Lo que pasa es que no voy a ir a sus casas, y ahí es donde pincho hueso: las familias. A veces me gustaría ver por un agujerito el día a día de mis alumnos en su hogar. Y la dinámica familiar, seguro que entendería cuestiones que ahora no acabo de comprender, por mucho empeño que pongan. Aun así sí percibo que algunos alumnos, mayoritariamente chicas, han madurado en verano de forma relevante. Y me hace ilusión disfrutar de ese punto más de madurez. Ojalá pueda traducirse en mejores resultados, que sean más coherentes con su trabajo diario en las aulas. Al final ese es el que sí puedo supervisar, el de fuera del aula no me corresponde. Sueño con el día en el que un porcentaje elevado de las familias de mis alumnos de Compensatoria se anime a remar conmigo, no contra mí. O al menos a remar, y ya veremos cómo recorremos el camino juntos o en paralelo, sin remar cada uno hacia un lado diferente. Soñar es gratis, dejadme hacerlo.

Hablando de sueño, se me caen los ojos. Pero la cabeza está muy activa. Yo que había decidido hoy irme pronto a dormir, así lo dije hace un rato porque era verdad. En vez de eso me he sentado frente a la pantalla, a dar forma a un puñado de ideas que quería dejar caer por aquí. Por cierto, hay entradas y entradas, os agradecería que alguno más de los que me lee, se animara a comentar en la anterior. Alguno o alguna, no pienso en nadie concreto.

Sabéis que este blog es mi blog personal de carácter educativo. Cada vez más personal, y del que según cuánto sepáis de mí, podréis hacer una u otra lectura. No me olvido de Sandra Peña, una chica de tan solo 14 años que el martes de la semana pasada se suicidó. Y según lo escribo se me pone la carne de gallina. Solo 14 años, y a cuenta del bullying, hasta qué punto llegaría su dolor, desesperación, deseos de acabar con todo...para tirarse de la azotea del edificio en el que vivía. Y sí, Sandra se suicidó, por fuerte que suena podríamos decir que la "animaron" a hacerlo. Pero quizás es más bien un asesinato, una muerte lenta, porque la fueron matando día a día, seguramente durante mucho tiempo. A los padres y al resto de su familia no soy capaz de decirles nada. Imagino que en estos durísimos momentos sienten que no hay consuelo ni justicia. El consuelo dudo que lo lleguen a encontrar, ojalá sí hallen la justicia para una muerte tan extremadamente injusta. Y no he puesto más en el blog porque la cabeza no puede estar a todo, el día solo tiene  24 horas. Y no, no me da la vida. Me da para lo que se puede, no siempre para todo lo que deseo. Espero que algún día demos con la fórmula para erradicar el bullying. Me fastidia mucho no decir la fuente, pero no la rercuerdo y no guardé sus palabras en Instagram. Un docente hacía una reflexión sobre lo ocurrido, y planteaba que nosotros, los maestros y profesores, poco podemos hacer en las horas que pasamos con ellos, si luego en casa le restan importancia. Cosas de "niños". ¡Y una mierda! De eso nada. Una vez más, y si alguno de mis exalumnos lo lee fijo que sonríe o hasta piensa "¡qué pesada!", abogo por una de mis palabras mágicas: empatía. Sí, más empatía por favor. Menos ignorar el dolor ajeno, disfrutar machacando a otro, intentar disimular miserias propias atacando a los demás, y menos silencio de aquellos que lo contemplan y no hacen NA-DA. O miran para otro lado, no sé qué es peor. A mí me asusta pensar que algún alumno de los míos pueda estar sufriendo bullying o siendo acosador y y no me haya dado cuenta. Y ojito con quitarle hierro a las "cosas de niños" que provocan suicidios. Sandra Peña, justicia para casos como el tuyo y para ti. Descansa en paz.

Volviendo al filete, ojalá vuestros "filetes" personales no se os hagan bola, tengáis a gente que os quiera que os ayude a comerlos y a tragarlos. Y la digestión sea llevadera. No os sintáis solos, seguro que hay siempre personas cercanas y que os quieren deseando aliviaros la carga, aunque no puedan comerse el filete en su lugar. Y ahora sí, a dormir que ya es hora. Un alumno me dijo que si siempre tengo ojeras que es muy grave, y debería ir al médico. Le expliqué que soy ojerosa desde siempre, duerma bien o no. Y soy de dormir pocas horas, pero bien habitualmente. Feliz descanso a los que sois aves nocturnas como yo.

lunes, 20 de octubre de 2025

SIN TÍTULO

Tiendo a pensar concienzudamente los títulos que le doy a cada entrada del blog. Como esta vez se me ocurren muchas palabras y no me apetece elegir, he optado por la vía fácil, "Sin título".

Así a quien le apetezca "pasear" por aquí, le va a tocar navegar sin saber el destino. Eso sí, sois libres y podéis bajaros del barco cuando os plazca. Lo cual no va mucho conmigo, lo de abandonar el barco quiero decir. Es extraño, tengo ciertos miedos que para muchos son auténticas chorradas, de hecho si los veo con cierta distancia puedo llegar a entender que piensen así. Y luego, con ciertos reveses, siento que soy valiente. Puede que no porque yo quiera, sino porque me ha tocado serlo, y es la única vía que contemplo para sobrellevar lo que la vida me va poniendo en el camino. No soy de tirar la toalla. Sí, lo paso fatal metida en un ascensor; no me veo montando en un funicular ni en una montaña rusa, pero otras cuestiones, más terrenales y fastidiadas, las llevo "mejor". Lo que no quita que sienta otros miedos que ni se me ocurre enumerar aquí. Por aquellos implicados directamente y por mí misma.

Quizás sea rara, pero ciertas actividades me relajan a la vez que me ayudan a desconectar la cabeza. Principalmente dibujar, sea lo que sea, copiado de alguna parte, sacado de mi imaginación o como sea. Me relaja mucho y me encanta. También hacer fotos, esto tal vez explique que lleve bastante la cámara a cuestas. Este fin de semana la metí en la mochila y no he encontrado el momento de sacarla, y eso que a mí el otoño me enamora. Ojalá el próximo sus colores estén más presentes, al haber empezado a llover y tenga la ocasión de disfrutar de ellos. Otra actividad que me relaja y, al igual que las anteriores me ayuda a desconectarme de lo que tenga en la cabeza, es ir de compras. Sí, tal cual lo leéis, me gusta mucho ir de tiendas, mirar, comparar, tocar, probar y comprar. Y si es en un centro comercial hermoso, mejor todavía. La cuarta, lo de cuarta es un decir porque el orden no está puesto de más a menos importante, es cocinar. Siempre digo que aunque no lo parezca, me encanta cocinar, mucho más que comer. Me gusta cocinar sin mirar el reloj, por el simple placer de concentrarme en hacer algo rico, y pensar en quién lo va a degustar. Este finde que ahora termina he podido disfrutar algún ratito largo de la cocina. E incluso me he animado a hacer por primera vez arroz con leche, un postre que nunca me ha llamado especialmente la atención. Además en lo que respecta a postres no soy nada creativa, porque si cambias la receta puede salirte algo comestible o no. Parece que salió bien, ahora, da igual arroz para un plato salado que dulce, calculo más bien mal. Me quedé corta, porque con el arroz tiendo a pasarme bastante en la cantidad que hecho y me pasó justo al revés. Como me fui dando cuenta a medida que repartía, me eché la mitad que para los demás. Creo que no se percataron. Y por lo que me dijeron, les gustaron las cosas que cociné. Cocinar con cariño se nota, y mucho. Y a veces el amor, toma la forma de arroz con leche (o de lo que sea), y es otro modo de decir "Te quiero", "Me importas mucho", "Te cuido" o "Estoy aquí para ti y voy a seguir estándolo".  Entre semana es más difícil, pero me gustaría sacar ratitos para estas cuatro actividades que a mí sí me relajan, y a la par me encantan. 

Y uno que no he puesto en la minilista anterior de cuatro es envolver regalos. Sí, pero sin presión, sin prisa ni jueces. Y eso que luego si es para un regalo que voy a dar yo, no soy nada quisquillosa con que rompan el papel con cuidado o lo guarden. Me gusta que ya el regalo sea agradable a la vista estando envuelto. Y que rompan o tiren el papel no me afecta ni me importa. Aunque parezca que queda mucho, en breve estaremos preparando la Navidad. Y una de las tradiciones que respeto a rajatabla es hacer regalos por Reyes a los que más quiero, es una excusa (más) para ser detallista, y esto lo disfruto una barbaridad, da lo mismo la fecha. Procuro envolver yo misma los regalos, menos si me gusta mucho (poco probable), el papel de regalo que usen en la tienda. Tengo la suerte de estar rodeada de algunas personas también detallistas, que te sorprenden con una agenda monísima, unos sobaos fabulosos o lo que se tercie.

¿Qué actividades os ayudan a desconectar a vosotros? ¿Qué hacéis para encontrar la calma cuando vuestra cabeza es una olla exprés o tenéis el corazón acelerado? Os agradecería que, sin contar intimidades, compartiérais conmigo en comentarios alguna.

No es quiera desconectarme, es que es necesario desconectar a veces para reconectarse con más fuerza. Y ahora mismo, siento que mi batería está muy cargada, y me va a venir muy bien que así sea. Y lo que venga, de frente y sin miedo, porque no me subiré a una montaña rusa de un parque de atracciones, pero a las montañas rusas de la vida, ya el destino nos sube, queramos o no, y voy/vamos a salir de ella, algo despeinados, pero sí. O esa intento que sea mi actitud. Si cuando el viento no sopla a favor nos hundimos y nos ponemos a llorar por los rincones, corremos el peligro de ahogarnos en nuestras propias lágrimas. Y me permito llorar lo que necesite, pero recurriendo a una de las frasecitas que leí una vez, "Se llora y se sigue". 

Buenas noches. Y que el lunes sea menos asqueroso de lo que parece. Lo siento, odio lo lunes, no es nuevo. A mí dadme viernes y quitadme los lunes del medio. Esa obligación de regresar a la rutina con cinco días por delante, me llama entre cero y nada.

Y como ya hemos despedido el 19 de octubre, acordarme de todas aquellas mujeres que dejaron de estar presentes por culpa del cáncer de mama. De todas las amigas, hijas, madres, primas, hermanas, tías...que tristemente no pudieron vivir para contarlo. Por respeto omito algún nombre, no quiero hacer daño a nadie, y por respeto y afecto menciono dos: Alejandra y María José, sí sé lo caro que es el tiempo, y de verdad que procuro exprimir cada momento de mi vida con los que quiero. Gracias por los años que pudimos disfrutaros. A las que están con tratamiento, un abrazo apretado y espero que ninguna estéis ni os sintáis solas. Deseo que sigáis estando aquí. Y a las que lo superaron y a día de hoy están "bien", a no descuidarse nunca y a vivir todo lo bonito que hay en cada día.

Y ya sí, hora de irse a la cama y "apagar" la cabeza unas horas. Buenas noches por segunda vez.


viernes, 17 de octubre de 2025

AMOR

Hace ya algunos años, recuerdo haber escrito una entrada en una fecha especial, en la que puse "a veces el amor escribe con faltas de ortografía". Alguna persona me comentó lo mucho que le habían gustado mis palabras, pero creo que no supo descifrar a lo que me refería al haber escrito eso. Porque esas palabras tienen muchas lecturas, probablemente tantas interpretaciones como personas la leyeran. 

Y hoy, luchando contra los elementos, con el viento no a favor porque mi portátil hace ya días que hizo caput, he pensado que no, no voy a quedarme con las ganas. No voy a resistirme a escribir en el blog, pese a ir escribiéndola en el teclado digital del móvil, con el esfuerzo visual que supone. Lo mismo da girar la pantalla para que se ensanche y las letras se vean algo más grandes. A testaruda me ganan pocos, pero los hay, doy fe, tienen nombre y apellido, aunque hoy opto por mantenerlos en el anonimato. Ni quiero escribir en pretérito lo que considero presente. Así que oficialmente la entrada saldrá publicada ya el 17, porque acariciamos la medianoche, pero leedla como si todo fuera del 16 y hubiéramos estirado el día, solo para la entrada. 



Ya lo adelanto en el título, así que sorpresas las justas. Esta entrada va de amor, porque me nace, y punto. 

Amor se escribe con C de caricias, de cuidar, de compartir, de conexión, de compañía, de consuelo, de cartas, de calma. de café, de calor, de canciones, de corazón, de concierto, de cambios, de confianza, de cama, de coincidir, de crecimiento, de curar, de construir, de ceder, de comunicación.  

Amor se escribe con E de escucha, de esperanza, de enfermedad, de esfuerzo, de empatía, de encuentro, de espejo, de esperar, de entendimiento. 

Amor se escribe con P de paciencia, de papá, de perdón, de proyectos, de preocupaciones, de perderse, de plurales, de pueblo, de pareja, de placer, de pensamiento, de piña, de presencia, de piel. 

Amor se escribe con V de viajes, de victoria, de verdad, de volar. 

Amor se escribe con R de recuerdos, de retos, de ratitos, de risas, de regreso, de ruido, de remar, de respeto, de realidad, de reseteo, de respirar. 

Amor se escribe con G de generosidad, de ganar. 

Amor se escribe con I de ilusión, de inteligencia, de intentar, de instantes. 

Amor se escribe con D de detalles, de despistes, de duelo, de descanso. 

Amor se escribe con U de unión. 

Amor se escribe con H de hablar, de hombre. 

Amor se escribe con F de feeling, de flores, de favor, de familia, de fantasía. 

Amor se escribe con A de abrazo, de apoyo, de amigas, de adversidades., de anécdotas, de aventura, de ayuda, de amanecer, de Asturias, de avión, de arreglar, de admiración. 

Amos se escribe con J de Jorge. 

Amor se escribe con M de mamá, de miradas, de maletas, de miedo, de música, de mar.

Amor se escribe con B de bondad, de besos, de blog, de búsqueda, de belleza. 

Amor se escribe con S de sueños, de sinceridad, de semillas,  de sorpresas, de susurros, de sofá, de sentir, de salvavidas, de serrano, de silencio, de sostén, de sacrificio, de socorrer, de sintonía. 

Amor se escribe con T de tacto, de talento, de tonelada, de tiempo, de triunfo. 

Amor se escribe con O de otoño, de olvidos. 

Amor se escribe con V de vida, de valiente.  

Amor se escribe con H de hermano, de humor, de historias, de hijos, de hospital. 

Amor se escribe con L de libertad, de lucha, de lágrimas, de libro, de lugares. 

Sé que no están todas las letras. Tampoco he seguido el orden alfabético. Aunque me resulta totalmente secundario. Podéis sentiros libres y pensar qué añadiríais a este particular y muy personal desordenado alfabeto sobre el amor. 

jueves, 9 de octubre de 2025

Porque sí

Porque ayer por la tarde empecé a escribir esta entrada...
Porque se terminó septiembre y de octubre llevamos ya una semana larga. Porque parece mentira que vaya a cumplirse un año de ausencia, María José Parra Yuste;  y presencia, a quien quiero con toda mi alma y volvió a nacer porque le tocaba, sin más. Porque la vida es así de hija de puta y así de generosa. Sí, sí, he escrito "hija de puta". Disculpadme, algunas cosas no hay que suavizarlas. Y a María José quiero seguir recordándola, porque lo que hizo lo hizo muy bien, y me apetece que siga "viva". Que sepas que al hacer muchas cosas pienso en ti, en lo que me habrías dicho, y ya me doy el empujoncito yo sola, especialmente en los días que lo chungo se nota mucho, no que pese más pero...se hace notar. Aunque también en los alegres, al embarcarme en cuestiones para las que sí sigue habiendo tiempo. O en piscinas a las que tú te habrías tirado también, como el "aula abierta" del Venancio. Y siempre que veo a alguno de los que fue alumno tuyo y mío, se me escapa una sonrisa. Disfruto solo con que me saluden, no pido más. También hay uno que compartimos y ya no está en el instituto, pero se deja caer de cuando en cuando, al que no conseguimos ni tú ni yo enseñarle el significado de la palabra respeto, pero como lo bueno pesa mucho más, no pienso pagarle con la misma moneda. Es un impresentable. No todos van a ser recuerdos agradables.

Fantaseo con lo que habríamos disfrutado trabajando juntas, a la vez, en el mismo espacio y con los mismos alumnos. Y seguramente lograríamos cambiar un poquito más parte del pedacito de realidad educativa que nos ha tocado vivir. He repasado varias veces desde que falleciste los últimos guasaps que intercambiamos. Siempre quedan cosas por contar, vivencias por compartir, gratitud por expresar e instantes que exprimir. Siempre, sin excepción. 

Y ya sigo hoy, 9 de octubre, día en el que nos dieron una noticia de mierda. Y fue un día igual. Más feo no pudo ser, el cielo lloraba a mares, aun recuerdo el trayecto hasta el velatorio en Guijuelo. Cuando por fin escampó y desde el retrovisor se apreciaba un arcoíris inmenso, que tú nos mandaste desde arriba. Y pese a lo duro que fue y lo mucho que escuece el simple hecho de recordarlo, me alegré de haber ido a tu velatorio, era una manera de despedirnos, de empezar a asimilar que ya no estabas, y te perdimos, pero tuvimos la suerte de haber podido contar contigo. Y la vida también es eso, saber despedirse, digerir las muertes, celebrar los recuerdos, las huellas que los que pasan por nuestra vida van dejando en ella. Así que aunque no estés ya, sí sigues estando presente de alguna forma María José. Sé que dejaste huellas preciosas en la vida de mucha gente.



La vida es, además, disfrutar de conocer a alguien que nos atrae, por su personalidad, por su carácter, por su brillo en los ojos, porque tiene "algo" que hace que esa persona sea especial y nos apetezca conocer hasta sus defectos. Y aprender a amar con todo eso, lo que brilla y lo que no reluce. Porque la confianza es amor, la lealtad es amor, la paciencia es amor, la escucha es amor, la calma es amor...Ya dije que el 9 de octubre la vida me dio un tortazo con tu muerte María José. Pero al mismo tiempo me regaló más tiempo con la persona a la que quiero. Y los de arriba o la energía que sea, debieron pensar que le quedaban muchas cosas por hacer en este mundo, no era su día, y yo lo celebro. Por eso fue una semana de contrastes, de muerte y vida, de decir adiós y de agarrar fuerte para que no hubiera más despedidas. Y menos mal que no las hubo. Esos días lloré lo que no está escrito, algo me decía que debía aparentar fuerza, por dentro estaba "acojonada" pero optimista, pensando que todo tiene un límite y, esta vez el corazón en cuestión iba a seguir latiendo. Gracias, vida, porque aunque en otro momento te portaste rematadamente mal, arrancándonos sin avisar a mi padre, con mi pareja no actuaste igual. Creo que él tiene otro cumpleaños, además del oficial, en octubre, para soplar una velita.

A mi padre le decía mucho que no podemos elegir lo que otros nos hacen, pero sí cómo nos lo tomamos. Lo mismo me parece aplicable a cosas que nos suceden, y en ocasiones no hemos visto venir. Al final todo se resume en asimilar (como se pueda) lo que venga y tirar hacia adelante (como se pueda). Que tú te portes bien con alguien, o creas haber actuado bien, no garantiza nada. Y al revés igual, hay personas con las que no tenemos un comportamiento adecuado, y ellas nos pagan con una moneda distinta. Allá la conciencia de cada uno, no creo que nadie la tenga impoluta, tampoco yo. Soy consciente de haber metido la pata con algunas personas, y no haber acertado con mi manera de proceder, y sé que eso puede haber hecho daño a alguna persona. También me he sentido herida con el modo de actuar de alguna gente, y no acabo de comprender por qué, ni estar segura de si hacen algunas cosas intencionadamente o son otras razones las que explicarían su comportamiento. Pero bueno, la vida son días bonitos y días de mierda, días inolvidables y días para borrar del calendario, calma y sobresaltos, conflictos y paz, silencio y palabras, presencias y ausencias, detalles y falta de ellos, estabilidad y cambios, proyectos, miedos e ilusiones, olvido y recuerdos, sonrisas y lágrimas...Todo.

Así que sonrío al cielo, papá a ti también, a ti siempre, a ti el primero. Y soplo virtualmente una velita, por haber superado un año, otro año, con algunos momentos muy difíciles. 

En breve espero estar disfrutando del otoño en todo su esplendor. Mi estanción favorita por la paleta de colores que nos regala,  las hojas secas, las setas, las castañas, los madroños, las lluvias, la sierra inundada de tonos cálidos, los paseos por el campo, la Granja en otoño, la mantita en el sofá, las pelis en el cine, los guisos de cuchara...¡Bendito otoño!

Ya sabéis que los que se fueron en cierta medida no se han ido del todo. Al menos no mientras alguien los recuerde. Aunque duela, aunque cueste. Las heridas de las ausencias nunca cierran del todo, pero el corazón sonríe por todo lo bueno que dejaron en nuestras vidas los que se marcharon...