jueves, 22 de septiembre de 2022

Alzheimer: Día Mundial_21 de septiembre

Ojalá fuera posible convertir "la enfermedad del olvido" en "la enfermedad del recuerdo".

Como no me gustaría que el alzheimer cayera en el olvido, quiero incluir este día en el blog. Lo he hecho alguna otra vez, pero no siempre. Mi idea es que sea una cita ineludible para sumar entradas especiales.

En primer lugar, un abrazo apretado para todos aquellos que conviven con el alzheimer, de la manera que sea (enfermos, familiares, cuidadores y/o familiares cuidadores, médicos, investigadores...).

Varias veces he mencionado aquí la incertidumbre del futuro, el desconocer qué nos tiene preparado el destino. Desconozco si algún día perderé la memoria, objetivamente a medida que cumplo años me cuesta más hacer memoria, aunque hay recuerdos desagradables que ya no tengo en mi "disco duro", otros por alguna razón, permanecen, han decidido que sí, que por ahora se quedan conmigo.

Hay una lista larga de detalles vitales que me encantaría recordar siempre. Sin embargo pongo algo razonable, para evitar resultar cansina:

-Mi primer y de momento único viaje a Londres. Era feliz escuchando inglés por todas partes, no obstante según la velocidad y el contenido a veces no me enteraba de mucho. Y me maravilló casi todo lo que vi. Para repetir.

-El ataque de risa con una amiga en un tren, en tierras alemanas. Nosotras tan felices con nuestros pasteles, y los de alrededor con cara de póquer. 

-Las escapadas y los viajes con mi hermano, aunque a veces choquemos, los repetiría todos. 

-Las celebraciones de cumpleaños en casa, cuando era pequeña.

-Los conciertos de Rozalén, Manuel Carrasco, Pablo López, Amaral y Ella Baila Sola, por la música y la compañía.

-La obra de teatro de "La venganza de Don Mendo" en el Liceo, una delicia.

-El musical de "El Rey León", otro para volver a ver.

-Cualquier momento con mis amigas, mayoría femenina aplastante, y mis amigos, muchos menos pero suficientes. No soy de tener una barbaridad de amigos ni amigas. Me parece que en mi vida se van quedando los que quieren y porque me quieren y, por supuestísimo, porque los quiero. 

-La manera de mirarme y el silencio que a veces le acompaña, de una de las personas a las que más quiero en esta vida. Y sus abrazos, sus besos, su voz, lo bien que me escucha...Todo. Y aquellos recuerdos que aun no tenemos pero llegarán, cuando se pueda.

-Los besos de mis padres. especialmente los que me dan cuando detectan que algo no marcha bien.

- El sonido de la lluvia cayendo a cántaros, más en el campo que en cualquier otra parte. Y ese olor que queda a hierba y tierra mojadas.

- Cuando apagan las luces en la sala del cine, y justo se enciende la pantalla para comenzar la proyección. Y relacionado con esto, las palomitas del Van Dyck (el sabor, el olor, su textura...)

-El cuento de "Adivina cuánto te quiero", de Sam Mc Bratney (editorial Kókinos). Lo descubrí en una visita a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, en Salamanca capital, hace ya muchos años. Creo que es el libro que más veces he regalado. Y eso que siempre que lo regalo hay motivos de mucho peso, no es un regalo comodín, para mí es "el regalo"., aunque dudo si todos los que lo han recibido de mis manos, han sabido entender el inmenso cariño por mi parte que guarda ese libro. En una librería de Londres lo vi, en inglés claro, en formato "big book", en Camden Town. Y no lo compré...Sin comentarios. 

-El camino al cole el curso del Santa Catalina. Y entrar Marisa y yo riéndonos y cantando en el despacho de Jose y el de Pilar. Y las rutas de senderismo que hice con algunos compis de ese colegio.

-Mis dos cursos en la USAL en Comunicación Audovisual. Lo primero que me viene a la cabeza es una sesión de fotos en el estudio, gracias a la generosidad de Javier Frutos Esteban, muy buena gente.

-Mi primer "trabajo", un campamento de verano en Brañavieja, como "profe" de Inglés. Y ver las montañas cada mañana mientras desayunaba. Gracias por la oportunidad Cris, vales oro como persona y como profesional.

-Mi alegría incontrolable al enterarme de mis notas en las oposiciones de Magisterio, un ya lejano 20 de julio de 2009. Recuerdo mi ataque de risa, y luego las lágrimas, la alegría me desbordaba. 

-Las bodas de tres de mis primos. Y las de mis amigos. En particular las de aquellos que me hicieron sentir parte muy importante de sus vidas, cada cual a su estilo. Lo mejor la entrada de cada novia, irradiando felicidad.

-La Facultad de Educación de la USAL. La de horas vividas a caballo del Cossío, Europa y Solís. Hago hincapié en todas las asignaturas de Inglés, entre obligatorias, optativas y de libre elección,  cada curso disfruté de una. Y en las de Psicología...¡Cómo no! 

-Mis cuatro cursos en Guijuelo. Y la última vez que vi a la mayoría de "mis niños", un 2 de diciembre de 2019 (creo).

-Las comidas con la única amiga que conservo del "Paco Viruta", sobre todo las que iban con botella de vino ja, ja. Y las conversaciones en ellas o después. No pongo nombres, por si las moscas...

-Las madrugadas de "Singstar" en alguna de las casas del Pinar. Canto fatal, pero lo vivía como si hubiera resucitado a Nino Bravo. Y las conversaciones en la calle hasta las taitantas.

-Los amaneceres en la playa de Gandía. Sí, lo habré dicho mil veces, tienen una luz distinta, mágica, y la cámara no logra atrapar tanta belleza, solo una ínfima parte.

-El viaje al CRIE de "Berlanga de Duero" con 13 de mis niños del "Fili" de Guijuelo. Fue una aventura descomunal y una locura tremenda (por mi parte). Pero vamos, inolvidable. De esas veces que te lanzas a la piscina sin certeza alguna de con qué te vas a encontrar y la felicidad que te invade al sentir que has hecho bien lanzándote (ojo, la responsabilidad también). Fue una experiencia bandera y jamás me he sentido tan madre. así de radiante andaba yo.

-Las conversaciones en mi pelu. No es mía, pero es a la que llevo yendo ya muchos años, desde que fui un día con Noe.

-Las fiestas de fin de curso en los coles, menos en uno.

-Ir de tiendas a centros comerciales hermosos, todavía recuerdo el Lakeside, en Inglaterra. Y los que me quedan por conocer...

-La Feria del Libro de Madrid, con sus calores, gentío, colas de espera casi eternas para algunas firmas, dolores de piernas (o no sentirlas), las bolsas plagadas de adquisiciones (a cual más bonita)...Y deseando ir de nuevo estoy.

-La organización de algunos cumpleaños de mi hermano en El Pinar, encargándome de la comida y los juegos. La paliza que nos dábamos inflando globos, y lo poco que tardábamos en explotarlos en la fiesta. Maravillosos tiempos aquellos.

-La Abadía de los Templarios, y mis tres visitas a la misma. Sobran las explicaciones. 

-Mi entrada en el CEIP "Leonardo Da Vinci", mi primer cole oficial, siendo entonces maestra interina. Qué recuerdos.

-Los paseos por la Plaza Mayor de Salamanca.

-Mis OTN (Operación Tarjetas de Navidad). Sigo incumpliendo mi promesa de ponerme manos a la obra en verano, no me pega.

-Los bocatas de pan bimbo con nocilla y chorizo. No sé cómo dimos con esa combinación, muchos la calificarían de guarrindongada, pero es un recuerdo de mi infancia.

-Soplar las velas por mi cumpleaños.

-Las charlas con mi compi de piso de Farinatolandia. Y todo lo bueno que conservo de mi experiencia en tierras farinatas, desde alumnos con los que sigo en contacto, hasta una mami que se convirtió en amiga.

-La Nochevieja en casa, vestida como si estuviera de cotillón, pero mucho mejor, con zapatillas de andar por casa, sin pasar frío y sin música a todo trapo y aglomeraciones a cascoporro.

-Ver Eurovisión. También La ceremonia de los Goya. Son dos noches reservadas en mi calendario.

-Las cenas con David y Mayte en el piso de Madrid. Rodolfo Langostino era gran amigo nuestro. Y la sartén de Valira con mango azul pitufo.

-Las comidas improvisadas en casa de Iván.

-Las quedadas de los más cercanos de Comunicación Audovisual.

-Mi primer viaje en AVE, un Valencia-Madrid.

-La emoción de alguien al compartir conmigo algo que le sobrepasa, sea por tristeza, rabia, felicidad, amor, miedo...Gracias.

-Las personas que me han ayudado en algún momento de mis estrenados ya 40 años de vida, sois un tesoro, lo más valioso de mi vida, mi gente.

Y ya, que empiezo y no paro, y ya dieron las doce hace un rato. Al final la entrada del 21 la publico el 22. Es lo que tiene ser ave nocturna y andar antes prestando atención a menesteres mucho más importantes que el blog. Mi gente siempre en el número uno.

A recordar, pero para avanzar y sonreír. A lo mejor un día el alzheimer tiene cura y no harán falta recordatorios como esta entrada, por lo que pueda suceder.


domingo, 11 de septiembre de 2022

Ídem

Me gustan los musicales. En realidad casi cualquier tipo de espectáculo cultural (un concierto, una obra de teatro, un musical...) He de confesar que no estaba muy convencida de ir a este. Además reconozco no haber visto entera la película "Ghost" ni una sola vez. De todas formas aunque la hubiera visto completa, mi pésima memoria a la hora de recordar argumentos de libros, películas u otras cosas, no me habría ayudado gran cosa. Por eso no vais a encontrar aquí una crónica del musical comparándolo con la película. Im-po-si-ble.

Solo hablo de lo visto y escuchado hace unas horas. Me ha gustado mucho la elección de las tres personas que representan a los protagonistas: Sam, Molly y Oda Mae Brown. Destaco a Ricky Merino porque creo que se ha dejado la piel en la preparación de Sam. Y dudo que me hubiera gustado más David Bustamante. Un acierto. Cristina Llorente en el papel de Molly, otro gran acierto; y grata sorpresa con la actriz que ha dado vida a Oda Mae Brown, pero no localizo su nombre.

De "Ghost" destaco una cuidada escenografía y unos fascinantes efectos especiales. Supuestamente todo ha pasado delante de las narices del público, pero en ciertos momentos he creído estar en un espectáculo de magia.

Gracias por deleitarnos con "My love" (Unchained Melody) en versión original. Hay canciones que traducidas a otro idioma pierden mucho. Poder escucharla en inglés durante la primera parte del musical ha sido un detallazo.

En cuanto al argumento, es el que es, si en una balanza me ofrecen asistir a un musical o una obra de teatro, de cabeza elegiría la obra de teatro (excepto si se tratara de ver nuevamente "El Rey león"). Pero me quedo con una conversación, combinada con música, no podía ser de otra forma, también de la primera parte del musical. Molly le pide a Sam que le diga "Te quiero". Él tiene la costumbre de responder "Ídem" cada vez que ella cie "Te quiero". Sam defiende que lo importante es sentirlo, lo que hagas, no decirlo. Ella contesta que sí, que no duda que él la quiera, pero a veces (por la razón que sea) necesita escucharlo. Chapeau, de lo mejorcito de los diálogos de este musical. Como advertí al principio, no puedo compararlo con la película, no tengo ni idea de si algo similar sale en ella, pero me ha encantado. Pues eso, "Te quiero". No creo que haya dos palabras que tengan un significado más especial.

Peco de poco original, pero la canción debe ser "My love", entendedlo. Larga vida a los espectáculos bien hechos.


Y pongo por segunda vez el vídeo de Elvis Presley, su voz en esta canción me pone los pelos como escarpias.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Con motivo

Dejo la entrada escrita, y programada para publicarse cuando a mí me apetece. Sé que escribir varias entradas muy seguidas puede provocar hartazgo en los lectores, sean muchos o cuatro gatos. Y si son cuatro gatos, tampoco pasa nada, porque serán mis cuatro gatos.

Fruto de visualizar cortometrajes en Youtube (tras haber "rescatado" el de "Taras", y recuperarlo para una entrada de este blog), he dado con varios que me han tocado las fibras. Los dos primeros pertenecen a una serie llamada "El amor mola", de Roberto Pérez Toledo. Y sí, ¡ya lo creo que mola!

El primero no es un aperitivo precisamente, sino un plato fuerte, se llama "Demostración pública de afecto". Simplemente, maravilloso. No hay que esperar a San Valentín para decir un "Te quiero" y/o "Te amo". Ni hace falta una fecha especial. Aunque es verdad que en algunas fechas concretas saben a gloria, lo que no quita que se diga un día "cualquiera", porque cualquiera puede ser perfecto para una demostración de amor, y sepan a gloria también. A veces se dicen sin palabras, con una mirada, una sonrisa, un silencio, una caricia en la espalda, pero qué bonito es escuchar la voz de quien quieres y que te lo "recuerde", porque sí, porque le apetece, le nace, sin que sea un "y yo también". Os dejo con esta joyita.

El siguiente se titula "El colchón", y me ha parecido muy original. Me gusta muchísimo el guion y la elección de actores de cada uno de estos cortos, porque los veo como personas muy cercanas, muy reales. Veo en ellos mucha verdad. 
A continuación, "Sí a todo".  Me ha gustado mucho, no quiero añadir nada más, prefiero que lo veáis.

El cuarto es "Equis o corazón". Como los anteriores, también habla de amor. Eso sí, cada corto, a su manera.

El amor no tiene mandamientos, es probable que cada pareja tenga sus reglas no escritas. Que cada una cuente con sus "normas", y lo que algunos ven normal, otros lo consideran una relación "tóxica", otros puede ser que ni siquiera lo cataloguen como relación. Al fin y al cabo, ¿qué más da? En esta vida nadie es más que nadie. No debemos juzgar a otros por con quién caminan de la mano, a quién besan o con quién se despiertan por la mañana. Todos tenemos el derecho, no sé si afirmar obligación, quizás deber suene menos fuerte, de luchar por nuestra felicidad. Para mí, un ingrediente básico de ella ha de ser el amor,  tal cual. Y qué bonito, a la par que complicado, luchar por lo que nos remueve por dentro, nos hace sentir más vivos, a pesar de la distancia (o no, siempre es relativa), de las circunstancias de cada cual y de las dificultades y/o baches que en mayor o menor medida siempre estarán presentes. 

Para mí es luchar por todo aquello que nos hace sentirnos los más fuertes del mundo y en algunos momentos, tal vez, los más vulnerables, aunque pueda parecer chocante. 

Y cualquier día es fantástico para celebrarlo, ¿por qué esperar al 14 de febrero? Celebrémoslo hoy, 7 de septiembre, o ayer 6, o mañana 8. Viva el amor y vivan todos los valientes que se dejan la piel y ponen toda la carne en el asador para seguir junto a quien piensan en él.

Sigo sin concebir la vida sin música. Para todo, siempre viene bien. Esta vez he elegido dos canciones, no ha sido fácil. Una en inglés, tranquilidad, con subtítulos en español.

El broche musical de esta entrada corre a cargo de las voces de Niña Pastori y Antonio Orozco.


Y las palabras para acabar son de Pilar G. Remón, de su libro "Anatomía de las emociones".
"El amor es una conversación constante en nuestras vidas.
De una forma u otra forma parte de nuestros desvelos, de nuestras ilusiones...
Muchas de nuestras decisiones las tomamos desde la perspectiva del amor."
[...]
"He observado a numerosas personas que se escudan en el pasado y en sus tormentas para impedirse vivir, porque vivir es amar; lo otro simplemente es existir.
Pero ¿acaso creen que son las únicas que tienen experiencias anteriores?
Nadie está a salvo de sus recuerdos, pero la clave está en saber qué poder hacer con ellos.
Puedes elegir reconstruirte y aprender, o puedes recrearte y quedarte estancado."
[...]
"Amar es un trabajo, es cierto, y necesita tiempo.
Y coraje.
Y valor.
E inteligencia.
Para no perder la oportunidad cuando se nos da."

lunes, 5 de septiembre de 2022

TARAS

Según la web de la RAE, estas son las distintas acepciones de la palabra "tara":
tara1

Del ár. hisp. ṭár[a]ḥ, y este del ár. clás. ṭarḥ 'acción de quitar, restar o apartar'.

1. f. Peso del continente de una mercancía o génerovehículocajavasijaetc., que se rebaja en la pesada total con el contenido.

2. f. Peso sin calibrar que se coloca en un platillo de la balanza para calibrarlao para realizar determinadas pesadas.

3. f. Defecto físico o psíquicopor lo común importante y de carácter hereditario.

4. f. Defecto o mancha que disminuye el valor de algo o de alguien.

5. f. Caña o palo con cortes que se hacen en ellos para ajustar cuentas.

tara2

1. f. Ven. Especie de langosta de tierramayor que la común.

tara3

Del quechua tara.

1. f. Bol. y Perú. Arbusto de las leguminosascon hojas pinnadasflores amarillas y legumbres oblongas y esponjosasSe usa como tinte.

Esta vez voy a hablar de taras. Un recuerdo de Facebook de hace dos años me hace rememorar un corto muy especial. Por entonces me llamó mucho la atención, gracias a Mercedes Iglesias que lo compartió. Aunque por motivos que no alcanzo a entender, he comprobado que no le dediqué una entrada en aquel momento, y no voy a dejar pasar otro año más sin ella.

He resaltado una de las acepciones, al ser la que mejor encaja con el cortometraje de "Notofilmfest". Al comienzo del corto una de las actrices lo explica con sus palabras "lo que nos acompleja, lo que nos hace inseguros, las físicas y las no físicas."

Aquí tenéis el cortometraje, lo recomendaría desde Secundaria, aunque cada chico/a es un mundo.

Me encanta lo mucho que cuenta en tres minutos y medio. Y lo que no cuenta, pero te hace reflexionar (a mí sí) gracias a lo escuchado. Creo que "Taras" da para mucho.
Haber elegido la intimidad de una cama, me parece un gran acierto, porque es el lugar en el que nos "desnudamos" ante otra persona y es el marco perfecto para desnudarnos por dentro, aunque tengamos la ropa puesta.
Para mí, el cortometraje habla de la imperiosia necesidad de una buena comunicación, del amor, y la importancia de buscar/"dar"/encontrar a alguien que nos quiera tal cual, con nuestras taras. A una persona que haga que nos olvidemos de ellas, o que nos queramos tal cual, con ellas. No sé si las "taras" se "curan", como el cortometraje insinúa. Me parece que algunas sí, y otras, simplemente, se atenúan, pero ahí siguen.
La verdad es que no soy de las que presumo de mis diferencias, pero reconozco que hago visible mis "taras" con un grupo mínimo de personas, porque cuesta "desnudarse", y salgo de casa con el chubasquero, por si las moscas. Y puede que esas imperfecciones (o algunos las veamos así), sean las que nos hacen especiales.
No pretendo que nadie se abra aquí en canal, porque no es el lugar. Ni yo misma lo haré en esta ocasión. 
Pero comparto el cortometraje en mi blog porque me ha parecido muy interesante. Pienso que cuanto más nos damos a conocer a alguien, más nos puede querer. Me viene a la cabeza las palabras de un personaje de la serie chilena "Machos" (pese al nombre, no penséis mal). En una escena, uno de los hermanos protagonistas, Adán, le dice a otro, Ariel: "Cuanto más sepa de ti, más te voy a querer". A mí me parece que suele ser así, porque si una persona (o más de una), nos conoce muchísimo, más nos puede comprender. Y cuanto más nos comprenda, más nos puede querer. No obstante, los avispados habrán visto que puse un "suele" dos líneas atrás, porque no siempre es así. Hay gente que utiliza lo que conoce de otros para hacer daño, y cuanto más, mejor. De ahí el chubasquero que cité hace dos párrafos.
No soy de pregonar nada, y mucho menos mis "taras", pero reconozco que compartirlas, cuando la confianza es inmensa, me proporciona una calma inigualable. Si tenéis la suerte de contar con alguien con el que poder "desnudaros", en los términos del cortometraje, sois afortunados, no tengáis miedo y mostraos tal cual. Por extraño que parezca, esos complejos, miedos, inseguridades, nos hacen un poquito más especiales.
Si algún docente se aventura a poner el cortometraje en un aula de Secundaria, le animo a pensárselo antes muy bien, y por lo menos un par de veces. Y si os genera muchas dudas, no lo pongáis. Y si lo ponéis, con todo el tacto, respeto, empatí y escucha activa que tengáis. 
A mí me ha servido para pensar en mis taras, aunque no estén escritas aquí, y visualizar a alrededor de cinco personas, y en algunos casos, a un par "solo" (y qué bien). Además he pensado que pese a ellas, o con ellas, las personas con las que me "desnudo" logran que me sienta muy especial, no rara, especial, y preciosa con cada uno de mis "lunares", que no son pocos.
Cada cual con sus taras, pero a quererse, no lo dejéis para mañana.
El 14 de este mes empiezan las clases con alumnos en el instituto, y como este curso solo voy a tener alumnado de Secundaria, mi chip del blog se vuelca en ellos. No quiere decir que deje de compartir ideas, recursos, reflexiones...para los más pequeños, pero ahora mismo, mi prioridad está en Secundaria.

martes, 30 de agosto de 2022

Mis 26

26 es un texto de Ana Milán. Aparece en su libro "Voy a llamar a las cosas por tu nombre".

1. La tortilla de patatas de mi madre.

2. Quitarme el sujetador después de un día que se me ha hecho largo, muy largo.

3. Ver una peli en el cine con las palomitas de los Van Dyck.

4. Ir al volante y que en la radio pongan alguna canción de las que me encantan.

5. Dormir del tirón.

6. Los cafés con mis amigas.

7. Los abrazos, pero especialmente, tus abrazos. 

8. Cualquier viaje o escapada con mi hermano. 

9. Madrugar para viajar.

10. Los Jardines de La Granja en otoño.

11. Un concierto de alguien cuyas letras me emocionen.

12. Ir a un centro comercial hermoso.

13. Las cartas escritas en papel.

14. Un ramo de flores.

15. Perderme entre los objetos de papelería.

16. Irme sola el primer día de rebajas.

17. Los amaneceres en la playa.

18. Pasear por el campo cámara en ristre.

19. Mirarnos a los ojos y sonreír callados.

20. El primer baño del verano en la piscina.

21. Los "te echo de menos".

22. Los reencuentros con amigos tras mucho tiempo sin vernos. 

23. Las cenas de nochevieja de los 4, después de un buen rato en la cocina y una ducha exprés para estar "mona" para despedir el año y dar la bienvenida al nuevo.

24. Las fechas especiales.

25. Los detalles. 

26. Las conversaciones sin temas tabú.

Y ya. Mis 26 están escritas en muy poco tiempo, porque quería no pensar demasiado, sino poner las primeras 26 que se me ocurrieron. Y me importa un rábano lo repetitiva que pueda ser.

Os animo a pensar y escribir vuestras 26, sean solo para vosotros o compartidas con alguien o con muchos. 

Buen día y felices últimos baños del verano en la piscina y/o en el mar.

lunes, 29 de agosto de 2022

40

Todavía no me acostumbro, por lo relativamente reciente que tengo el soplado de velas. Pero intuyo que sí, que de verdad inauguro una de las décadas más hermosas de mi vida. Quiero pensar que así va a ser. Una amiga me lo recordaba:"Lo que piensas, creas."Así que estoy creándolo, porque lo pienso.

Agosto tiende a ser un mes tranquilo. Este año no, vino cargadito de montañas rusas y tsunamis emocionales. De momentos inolvidables, y días para olvidar. Aunque lo malo no se borra, lo especial se recuerda muy bien. Siempre que pueda, procuraré que lo inolvidable, especial, mágico, pese más en mi balanza.

Llego a los 40 convencida de tener pendientes muchas cosas buenas por vivir. Y además con la seguridad de tener la muerte un pelín más cerca. Esto no me atormenta, me das más fuerza para exprimir mi vida. Teniendo salud y gente a quien querer y me quiera, deseo vivir muchos años más. A medida que cumplo años veo que hablar sobre la muerte deja de ser algo tabú. No me gustan los temas prohibidos. Me gusta la libertad de sentir que de cualquier tema puedo hablar con algunas personas, y es suficiente. Suficiente porque no con todo el mundo tenemos el mismo "feeling" y eso se traduce en grados de confianza distinta. Y que no me apetece hablar de algunos temas con algunas personas, porque no, no me siento cómoda, y punto. Hay gente, muy poquitas personas, con las que sé que puedo ser yo todo el rato, con mis dobleces, como todo el mundo. No sé a vosotros, pero yo no me quito todas las capas con cualquiera, porque me gusta reservar una parcelita para los más cercanos y para mí. Este reducido grupo es el que conoce mis miedos, ilusiones, proyectos, fortalezas, debilidades, penas, preocupaciones y alegrías. 

Quizá por lo complicado que está resultando el día a día desde el 10 de agosto, he dado la bienvenida a los 40 con los brazos abiertos de par en par. No noto más arrugas que antes del 21. Las canas las sigo disimulando con la misma frecuencia. Y tampoco siento dolores o achaques nuevos. Siento que mi puzle está cada vez más hecho. Además cada día que pasa veo con más claridad lo que hay y los que hay en él, y más me gusta. Los 40 no son una losa, sino un globo precioso en el que acabo de montar. Y como me ponga tozuda, vuelo, ¡ya lo creo que vuelo!

Mi vida no es como había imaginado que sería a mi edad, aunque no me roba el sueño. Sé que dispongo de tiempo todavía para según qué, y estoy convencida que quien me quiere se quedará a mi lado, para todo aquello que está en mi cabeza y en mi corazón.

Pese a que hay momentos en los que salto, como si tuviera un resorte en mi interior. Otros, por el contrario, me sorprendo a mí misma de la paciencia que tengo. A veces me cuesta, lo reconozco. Una no puede estar aguantando todo el tiempo, de vez en cuando es inevitable estallar. Procuro canalizarlo sin llevarme a nadie por delante, pero hay días que hay choques frontales, tal cual.

Que nada ni nadie os impida luchar por vuestros sueños. Quered, amad con el alma, respetad, apoyad, pero luchad por aquello en lo que creéis. Hay sonrisas de felicidad que son más eficaces que mil explicaciones. No debéis pedir permiso a nadie por vivir la vida como os dicta vuestra intuición. Y los que os quieren van a estar a vuestra vera, aunque no os comprendan (o les lleve su tiempo hacerlo). El amor, para que sea amor, ha de ser generoso, libre y empático. Mis alumnos se reirían al leer esto, porque pensarían que aquí sigue su "profe", igual de plasta, con lo de la palabra mágica: empatía. Es que lo es, mágica e imprescindible, y ponernos en la piel de según quién en según qué circunstancias puede costar una barbaridad, incluso resultar doloroso. Pero los ejercicios profundos de empatía nos ayudan con los otros (a conocerlos y comprenderlos mejor) y con nosotros mismos (a relativizar, quitarle hierro a algunas cosas y darle un peso mayor a otras). En cuanto a lo de ser libre, no podemos obligar a nadie a estar con nosotros, ni mucho menos a amarnos, o a que los amemos. A mí esto me ha pasado con amigos (pocos). Y llegué a la conclusión que quien quiere estar en mi vida, está; igual que quien quiere que yo esté en la suya, me lo demuestra. Puse libre y generoso unidos. Si amo a alguien quiero que cumpla sus sueños, que sepa que voy a estar a su lado si vienen cosas buenas o si hay malas noticias, rachas...Y si no comparto algún sueño suyo, o no me hace gracia por el motivo que sea, igualmente voy a estar ahí y apoyarle en todo lo que pueda, porque quiero que la persona que esté a mi lado se sienta lo más realizada posible y FELIZ, con mayúsculas.  Para mí eso es señal de generosidad. Y la generosidad es un ingrediente del amor. O así lo ven mis ojos.

Mil gracias a los que el 21 de agosto me felicitasteis, por la vía que fuera. Perdonad que no respondiera a casi ninguna llamada ni mensaje. Ha habido cumpleaños que me he pasado medio día colgada del teléfono, y al acabar el día he tenido una sensación agridulce. Por eso prefiero responder después, cuando pueda. Y si estoy celebrándolo, como sea, poder hacerlo sin interrupciones. Aunque insisto, agradezco mucho que os acordaséis de mí. Como no quiero felicitaciones vacías, sigo teniendo quitado mi cumple de Facebook. Vía  estado de "WhatsApp" no puse velas, solo lo que me apetecía, dos palabras que dan título al libro más reciente de Lucía Benavente, "Gracias, vida", y una selección de imágenes que tenía en la memoria del móvil. Algunos entendieron mi mensaje y dedujeron lo de mi cumpleaños. Fui sutil porque felicitar a alguien porque sí, me parece tontería. Gracias a todos de nuevo, y dadme unos días más para seguir contestando a los pendientes, que haberlos los hay, pero los días, a los 40 años, siguen teniendo 24 horas.

Poco más puedo añadir, espero seguir viviendo de la manera más coherente posible. Compartiendo mi tiempo con quien me suma y me siento cómoda, y procurando poner mi granito de arena para que estén bien las personas que quiero, y en ocasiones no es fácil.

Gracias por formar parte de mis 40 años de vida. Disfrutad la vuestra a tope. El tiempo vuela. Ojalá el pasado sea impulso, y no lastre. El presente, un momento en el que sintáis paz, y el futuro, una etapa para seguir creciendo a todos los niveles (y para completar vuestro puzle, a vuestra manera).

Lo repito hasta la saciedad, el que no se arriesga, no gana. Arriesgaos y en futuro no muy lejano evitaréis tiraros de los pelos. Solo puede salir adelante aquello que se intenta.

Gracias por dejarme ser yo y respetar mis silencios, espacios y/o ausencias.

Pese a que la memoria es selectiva y en mi disco duro interno se van olvidando momentos, quedan muchísimos fabulosos que me hacen sentir muy viva.

Me quedaba corta solo con una canción, así que van unas cuantas.

GRACIAS, VIDA.


La siguiente canción siempre me ha encantado. La versión original, con Mocedades, es insuperable, pero me suena haberla puesto aquí alguna vez, y he optado por voces distintas. "Mamé" Mocedades de pequeña, porque era uno de los discos que me ponían mis padres cuando no me quedaba dornida, y me gusta mucho.






viernes, 29 de julio de 2022

Ejercicios de verano

Cada día, en distintas partes del mundo, se hunde un Titanic. Pobres de aquellos empeñados en achicar agua...

Descubrí un bello atardecer. Y enseguida supe con quién más quería compartirlo.

No queridos, no se me ha ido la pinza. Estoy leyendo un libro que me está atrapando. Como es breve, he optado por dosificarlo para saborearlo más si cabe.

El autor me ha pedido, cómo lectora, escribir algo, sea bueno o malo, esto es muy subjetivo. Y las del principio son mis dos modestas creaciones. Por algún sitio había que empezar. Me importa un bledo si gustan o no, son el comienzo de algo, y estoy ilusionada. De momento no desvelo el nombre del libro. Cuando acabe su lectura dejaré reseña aquí, para los que puedan estar interesados en leerlo.

Como en verano desconecto todo lo que puedo del trabajo, las pocas veces que escribo en el blog en vacaciones, son reflexiones que me apetece poner aquí. 

Sea escribir, aprender algo, viajar a alguna parte en particular, quedar con alguien en concreto...Lo que sea, intentad aprovechad el tiempo para sentiros realizados. El trabajo es solo una parte de la vida, pero debemos cuidar todas.

A quien se anime a escribir algo, lo que sea, encantada leeré lo que escriba, si os apetece compartirlo, en comentarios. Y mañana el sol saldrá de nuevo, y nuevamente será una preciosidad. Disfrutad de las luces de cada día. 

Imagen propiedad de Raquel Plaza Juan.


miércoles, 27 de julio de 2022

FRASECITAS

Sabéis que encuentro inspiración para escribir en (casi) cualquier parte. Ganas no me faltan, eso influye mucho. La tregua del calor a estas horas, ni os cuento, ha pesado mucho. Y sumando todo eso, aquí estoy, ya a 27 de julio, sentada frente a la pantalla y, de momento, sin agobios de temperatura.

Ayer 26 me salieron muchos vídeos, anuncios y "frasecitas" (con cariño) en Instagram.

Cuando una me gusta, hago captura directamente con la pantalla del móvil. A veces las guardo en mi Instagram y/o comparto en mis estados del WhatsApp. Tras capturarla y leerla varias veces, me di cuenta que era una necesidad dejarme caer por aquí. Estas son las palabras que me han animado a ello:

Qué importante es todo lo que dice, cuánta verdad en tan pocas palabras.

Voy por partes, como si tuviéramos un platazo delicioso y lo deconstruimos. Iré "ingrediente" a "ingrediente".

Ingrediente 1: HAZ LO QUE SIENTES.

¡Toma ya! Pues sí, siempre que se pueda, sería lo ideal. Me encanta ser coherente y poder actuar en consonancia con lo que siento, y no siempre es posible. Pero es maravilloso tener la posibilidad de hacer las cosas según lo que sintamos en un momento dado.

Ingrediente 2: DI LO QUE PIENSAS.

¿Qué queréis que os diga? Cada uno que sopese, reflexione y decida. Creo que no siempre es bueno decir lo que pienso. Eso puede tener consecuencias. Intento tener tacto, pero según de qué se trate, no lo logro siempre. Y en ocasiones me arrepiento de mi sinceridad. Habitualmente guardo las formas, me muerdo la lengua...Y, si creo que no compensa decir lo que pienso, me callo, y listo.  Como todos, meto la para a veces.

Ingrediente 3: VE POR LO QUE QUIERES.

Podríamos sustituir el "ve" por LUCHA. Aunque al fin y al cabo, ambos implican no quedarse quieto, sino actuar, moverse. Si te gustaría que algo sucediera, no parece buena idea permanecer inmóvil. Las cosas no pasan porque sí. Pasan porque haces algo para que pasen. U otra persona ha hecho algo, ha dado un paso, para que eso tenga lugar. Así que desde luego, si quiero algo, no me quedo mirando las musarañas, como si nada, como si nadie, como si nunca. Es indispensable dar pasos para conseguir lo que queremos. Esto no significa que vayamos a lograrlo, pero tendremos un porcentaje mucho mayor de alcanzar nuestro objetivo que si no movemos un dedo. Para mí este "ve por lo que quieres" incluye arriesgarse. Si no nos arriesgamos para conseguir lo que deseamos, no podemos "ganar". Y es común no conseguirlo, pero si nos quedamos a medio camino, o muy cerca de la "meta", el día de mañana no nos tiraremos de los pelos. Me parece que el no arrepentirse el día de mañana es mucho. A veces nos empeñamos y nada, no salen las cosas como queremos. Pero el intentarlo es indispensable, ¿no creéis? En esta vida vamos a dar con muchos muros, pero también habrá puertas y/o ventanas abiertas.

Ingrediente 4: NO ESTAMOS AQUÍ PARA SIEMPRE.

Sé que en este punto habrá gente que discrepe, tal vez mucha más que en los anteriores. Cada día tengo más claro que la permanencia en este mundo es finita. Tiene un límite. Las personas morimos. Y ser consciente de eso, de la existencia de la muerte, puede hacer que miremos la vida con otros ojos. Con ojos capaces de captar cualquier detalle, por ínfimo que sea, que resulte especial, que haga nuestro día a día hermoso. Que nos ayude a ver la importancia de los pequeños grandes detalles, lo relevante que puede resultar algo que para otros es insignificante. Y lo digo hoy, próxima a cambiar de decena, y consciente del punto de mi vida en el que me encuentro. La muerte no me quita el sueño, al menos no ahora, ni la de los míos ni la mía. Obviamente quiero salud para todos los que quiero y para mí, pero hay variables que no dependen de nosotros. Por eso me parece importantísimo decir lo que sentimos (Te amo, te quiero, Lo siento, Perdón, Te perdono, Te entiendo, Te apoyo, Te admiro, Te echo de menos...) y no esperar a mañana. Mañana puede que estemos, puede que no. Seguro que muchos de los que me leéis habéis sufrido alguna pérdida importante. Sabéis de lo que hablo, a lo que me refiero. Nadie dura para siempre. Cada día soy más terrenal y convencida de no existir un "más allá". De ahí que me empeñe en sacarle provecho al "más acá". No obstante eso choca con sentir de alguna manera que los que ya fallecieron siguen aquí, no como seres espirituales, pero sí "viven" de alguna forma a través de aquellos que los querían. Y recordarlos es una forma hermosa de mantenerlos vivos. No quiere decir estar hablando a diario de los que ya no están, no se trata de eso. Pero hay que empatizar, y comprender que recordar es necesario, siempre y cuando nos permita avanzar, seguir adelante, no sea un escollo sino un impulso. Habrá épocas en las que nos haga falta recordar a los nuestros ausentes a diario, otras no tiene por qué. Seguro que hay momentos en los que sonreímos al hacerlo (yo lo hago). Y otros en los que se nos escapan las lágrimas (también me pasa). Y me parece que todo eso es entendible y entra dentro de la normalidad, o mejor dicho, de lo razonable. 

Tengo unas ganas de vivir tremendas, pero sé que ni los que quiero ni yo misma vamos a vivir para siempre. Por todo lo expuesto hasta este punto, y quizá tenga que ver que acaricio ya la cuarentena, estoy poniendo toda la carne en el asador. Procuro hacer lo que siento, no quedándome con las ganas de hacer absolutamente nada de lo que mi corazón me pide. Y os garantizo que tengo la cabeza bastante bien amueblada, y el corazón conectado al cerebro. Cada día, siempre que lo vea oportuno, digo lo que pienso pero, insisto, meto la pata, también acierto. No me gusta quedarme muda. Me cuesta guardar silencio cuando percibo una especie de resorte interior que me pide a gritos que diga algo, sé que no es sencillo de explicar.

Y sí, voy a por lo que quiero, a por quien quiero, y no me arrepiento ni un pelo. Lo que no se lucha, no se gana. Como en este mundo estamos cuatro días y ya han pasado casi dos...¡Vivamos! Y encontremos motivos, si no los tenéis (afortunadamente yo sí, y son muchos), para sentir que esta vida vale mucho la pena. 

Ya está, una entrada con mucha vida y ganas de compartirla con los que me importan.

La música quería que fuera esta canción..."Giran y van".

martes, 19 de julio de 2022

Al día. Vacaciones. Opo-aniversario








Mes y pico sin escribir ni una palabra. Fin de curso muy intenso, nada nuevo; calor terrorífico y distancias kilométricas me mantienen alejada de la pantalla del ordenador; "nuevo" destino para el próximo curso; mar, mucho mar; y gente bonita, que no me falte nunca...

Y aquí ando, escribiendo la entrada con el móvil, a saber cómo quedará. Eso sí, trabajo de chinos ja, ja, ja.

Teniendo en cuenta las circunstancias, intentaré no explayarme.

Vuelvo al IES Francisco Salinas, a secas, sin compartir con otro centro. Es cuestión de cambiar un poco el chip, por eso de no estar en un cole el curso que viene, pero soy afortunada y estoy muy contenta, feliz más bien. Sé lo que es el alumnado de Secundaria y no me cansaré de repetir dos cosas: me van los retos y me va la marcha. Me apetece mucho tener algo de continuidad en el instituto. Además si me entra la morriña de Cole, tengo la suerte de tener el Filiberto Villalobos a un paso del instituto. Genial. 

En lo referente al mar, me he empapado de amaneceres, de aves (charranes, chorlitejos patinegros, cigüeñuelas, gaviotas, flamencos, zampullines...), mucho mar (hasta desayunos con vistas), lugares preciosos (naturales y humanizados) y sabores fantásticos que en verano saben incluso mejor (paellas de diferentes tipos, los helados del Pinocchio (el de chocolate puro y el de coco, placer puro) y la buena compañía, uno de mis mejores amigos (mi hermano).

He vuelto con las pilas más que cargadas, he madrugado una burrada y me lo he pasado pipa. Me he acordado de personas que no pueden disfrutar de unas vacaciones así, al menos en estos momentos, y añado a una lista que tengo de "cosas que me gustaría hacer con..." (la lista solo está en mi cabeza, y con mi memoria pez me voy dejando elementos por el camino, fijo).

De verano queda mucho, y de viajar espero que también. Sin necesidad de ir muy lejos, no muchos días, pero intuyo muchos momentos especiales por disfrutar.

Y así llego al tercer punto del título, el del aniversario. Mañana, 20 de julio de 2022, hace 13 años que salieron las notas de las Oposiciones al cuerpo de Maestros. Ojo, de las distintas pruebas. Pero como sabíamos el baremo, entre mi hermano y yo elaboramos el excel, más bien él que yo, de quienes habrían superado la fase de concurso-oposición. Sigo diciendo que una cosa es aprobar los exámenes y otra tener plaza. Y sacar las Oposiciones es tener plaza, lo cual desgraciadamente no siempre ocurre pese a aprobar los exámenes. Hoy más que nunca quiero dar un aplauso gigantesco a las que más me importan por el esfuerzo realizado, sé que ha sido grande. y el sacrificio que conlleva. Ana Belén, Lourdes, Cristina, Tere y Paula. Y a las dos que vais a tener plaza, al aplauso sumadle una alegría infinita. Me siento más feliz todavía con vuestra felicidad. Habrá que esperar al 29 de julio como se pueda. Enhorabuena, de corazón.

Soy consciente de la suerte que he tenido en muchos aspectos de mi vida, por eso recuerdo cada 20 de julio, es una de mis fechas importantes. No voy a enumerar todos los centros por los que he pasado, ya lo he hecho otras veces. En este decimotercer aniversario me encantaría recordar la importancia de los afectos. Quiero agradecer a todos los que sois parte de mi mapa de los afectos, en concreto a los que he conocido gracias a mis distintos destinos. Me gusta mucho los hilos que me siguen manteniendo unida a un grupo de vosotros, da igual los años que hayan pasado, y los cambios en las vidas de cada cual.

Y a eso aspiro, a seguir disfrutando de la docencia y añadiendo hilos de afectos. Qué suerte tan grande la de los maestros. Bendito 20 de julio de 2009 por la alegría desbordante y estabilidad que me proporcionó. Celebraré otro 20 de julio con una sonrisa en la cara. Gracias por alegraros conmigo, el cariño, el apoyo, la confianza, las risas, las sorpresas...y por recordarme que nunca se deja de aprender. Todos somos alumnos eternos.

sábado, 11 de junio de 2022

EMOLECTURAS 15: PAN CON ACEITE Y MIEL

 ¡15, la niña bonita! Llega la decimoquinta recomendación de la sección "Emolecturas". Viene de la mano de Ianire Doistua (texto) y Patricia González (ilustración). Como ya sabréis los que habéis leído la entrada anterior, es una de mis adquisiciones de la Feria del Libro de Madrid 2022. No tenía ni idea de la existencia de este libro. Una jaula con mariposas tiene la culpa. La caseta donde lo compré (y me lo dedicó su autora), estaba decorada con jaulas y mariposas pegadas en la parte exterior de las mismas. Me pareció muy bonito, aunque jamás lo pondría en mi casa para decorar porque eso debe atraer el polvo que da gusto; y aproveché para hacer unas fotos. 



En ello andaba cuando me encuentro con la firma de una autora, para mí desconocida, llamada Ianire. Está dedicándole una novela suya a una persona que la admira. La autora le explica de qué va "Pan con aceite y miel", y ahí ya, caí. Caí porque como le expliqué a ella, soy maestra, adoro  incluir en mis clases la educación e inteligencia emocional (en realidad están siempre, nos demos cuenta o no) y, además, existe este blog para recoger todo lo que me apetece sobre el tema. Me convenció sin ni siquiera estarse dirigiendo a mí. Al contarle la retahíla anterior (a qué me dedico, lo del blog, y la educación emocional), me habló de su libro con más detalle, y sin ninguna duda, ya es parte de mi "biblioteca emocional", para las aulas en las que esté, pero también para mí. Al fin y al cabo, dicha biblioteca sale íntegramente de mi bolsillo, y llevo muchos años creándola. Gracias Ianire, hacen falta autoras como tú.

"Pan con aceite y miel" habla de la muerte, sin eufemismos. En las primeras páginas nos cuenta todas las cosas que hacen juntos un abuelo y su nieta. De repente, un día, van a casa del abuelo...pero él ya no está. Ahí el color desaparece de las ilustraciones, solo queda el de las mejillas de los personajes. La niña nota muchos cambios ante la ausencia de la abuelo, pero nadie le cuenta nada. Hasta que un día su padre le explica que su abuelo ha muerto, sin florituras.

La niña vuelve a hacer las cosas que compartía con su abuelo, por ejemplo regar las plantas, darle de comer manzana a Pau (un pájaro),  recordar momentos vividos con él, ver fotografías,  y sueña con su abuelo...Un día su padre le pregunta si seguía triste, y ella le sonríe con la boca llena de pan con aceite y miel (lo que a su abuelo y ella les gustaba desayunar).

Creo que la historia tiene una delicadeza impresionante, una ternura infinita, y visualmente, en la sencillez está a veces la clave del éxito.

Por eso quería que formara parte de mi "biblioteca emocional" y estuviera además, presente en las "Emolecturas".



Os animo a llevar al aula esta preciosidad de libro. Como siempre, no actuéis a ciegas, conoced bien antes al grupo al que vais a contársela. Informaos de si esos niños o jóvenes han vivido el fallecimiento de algún familiar cercano, o alguna persona que, fuera familia o no, resultase muy importante en su vida.

Y desde luego, participad vosotros. Los alumnos necesitan que vosotros seáis parte de eso. No uno más, porque somos los adultos, pero sí estad presentes de una manera activa, no basta con ser meros espectadores. Cualquier tema puede ser tratable con respecto, tacto, escucha y paciencia. De verdad, sin líneas rojas. Aunque resulte pesada, si conociendo bien las características humanas del grupo dudáis, por si hacéis daño a alguno, dejadla a un lado, o para otro momento. A veces un libro puede no servir en un momento del curso, pero sí resultar apropiadísimo para otro. Aprended a escuchar lo que la clase demanda de vosotros, con palabras o sin ellas, hay muchas maneras de "decir" las cosas. A mí me ha tocado modificar muchas sesiones del "Taller Emociónate", "Pinceladas de emoción"...por lo que pasaba en cada momento en el aula.

Si uso este libro, no lo presentaría como "Hoy vamos a hablar de la muerte", ellos mismos, da igual la edad, van a deducirlo. Muerte, tristeza, melancolía, rabia, amor...No es un libro solo de la muerte. Alrededor de ella hay muchas otras cuestiones, relacionadas con ellas y que ayudan a comprenderla un pelín mejor. Al fin y al cabo ¿por qué a veces duele tanto la muerte de alguna persona? Si nos duele es porque era muy importante para nosotros, muy significativa en nuestra vida. Si nos duele es porque había un fuerte vínculo con ella, había amor. Estos solo son ejemplos, no pretendo reflejar aquí todo lo que pienso, prefiero dar pinceladas, y cada cual que lo lleve a su terreno, y lo modifique o use como quiera.

Los alumnos pueden hablar de muchos temas después de haber escuchado "Pan con aceite y miel". Podéis darles una batería de ideas, y la libertad para que cada uno haga la que quiera, o se invente otra distinta. De las que tenía en mente, he elegido cinco, no quiero saturar:

1_¿Cómo dibujarías la muerte? (Forma que tendría, colores...)

2_Mapa mental sobre la muerte. ¿Qué palabras asocias con ella? (Pueden ser distintas categorías gramaticales: sustantivos, verbos y adjetivos. Solo pondría estas tres).

3_Música. ¿Conoces alguna canción que te recuerde a la muerte? (Ojo, quizás elijan canciones que tenían que ver con personas que ya han fallecido, hay que intentar entender por qué seleccionan una canción y no otra).

4_Lugares. Puede haber un sitio, sea grande o pequeño, que te recuerde a alguien que ha muerto. Y eso no tiene por qué ser algo negativo. Si me tocara participar, mencionaría al "Bécquer". Hace mucho que no voy y supongo que sigue necesitando una renovación de sus sillones de mimbre (y prioritaria reforma de los baños). Pero para mí el "Bécquer" (una cafetería muy céntrica de Salamanca) es sinónimo de Alejandra, de una amiga que ya no está. Como siempre quedábamos en la puerta Zamora, y el Bécquer está tan cerca de ese punto, muchas veces íbamos allí a tomar algo y charlar. Y no lo recuerdo como algo triste, sino muy bonito. Allí hemos compartido muchas risas, lágrimas, confidencias...

5_Objetos. Para esto necesitamos distintos momentos, uno de toma contacto con la historia de "Pan con aceite y miel", y un segundo para poder compartir objetos que, por la razón que sea, nos recuerden a los que ya no están. Como con todo, animad pero nada de obligar, si no les apetece, no insistáis, ni con esto ni con nada. No hay que forzar nada. Dejadles libertad, ellos mismos decidirán cuándo quieren hablar y cómo van a hacerlo.

6_Los cinco sentidos. Si recordamos a alguien que no está, esos recuerdos están relacionados con los distintos sentidos (un olor que nos recuerde a esa persona, un sabor, un sonido, algo relacionado con el tacto o algo que tenga que ver con la vista). A lo mejor al recordar a esa persona que ha muerto lo primero que recordáis es algo relacionado con el tacto, como las caricias; con la vista, como su manera de sonreír; el oído, como su voz...

No digo que tenga razón. Nadie está en posesión de la verdad. Yo uno la muerte de alguien a quien quiero con todo lo que he expuesto antes, me hace falta. Sí he necesitado pasar un periodo de duelo, y llorar, llorar mucho, incluso cuando esa muerte no era algo relativamente reciente. Pero al final me he agarrado a los buenos momentos compartidos con esas personas, a la creencia de solo tener esta vida, y a la necesidad de disfrutarla. Tal vez no me explique bien, la vida es una, y nos da golpes de muchos tipos y en distintos momentos. Pero siento la necesidad de no hundirme nunca (no siempre lo consigo), de salir a flote y vivir, con la ausencias y pese a las ausencias. Y me siento muy afortunada por todos los que van compartiendo la vida conmigo, incluso por los que murieron (por la suerte de haber recorrido algunas etapas con ellos), o por los que se quitaron de mi camino (o fui yo la que los apartó, de todo hay).

Y sí, la vida y la muerte están tan relacionadas, que taparla, ocultarla, ignorarla, negarla...me parece un error. Vivamos, aun sabiendo que esto un día se acabará. O precisamente por eso, vivamos con más ganas. 

Si os apetece compartir alguna reflexión sobre todo lo que he contado en esta entrada, sea sobre la vida, la muerte, o de lo que sea, siempre serán bienvenidos vuestros comentarios.

Y que nada ni nadie os diga cómo tenéis que vivir. Es imprescindible que sintáis que el timón de vuestra vida lo lleváis vosotros, aunque a veces no lleguéis donde esperabais.

Encantada estaré de leeros, y contestad a vuestras aportaciones.